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El Salón de las Músicas Perdidas

De las dudas y otros demonios

De las dudas y otros demonios

"¿No comes nada Fernando?"

"A ti, si me dejas"

Por supuesto no respondo eso. Hago un gesto desvaido con la mano y una media sonrisa y esa es la respuesta... lo otro, eso que pensé en ese momento, no es más que la expresión interna de un deseo y algo que no tengo la menor intención de decir en voz alta así de sopetón, no es mi forma de ser, no soy yo.

Podríais decirme que si digo una cosa distinta de la que pienso, podría ser que sea un poco falso. Tal vez. Lo que desde luego no soy es impulsivo. No mucho al menos.

Así que mi respuesta es un simple "no" sin palabras. No suelo comer nada en la pausa de mitad del curso, lo cierto es que el hambre no suele entrarme hasta un rato largo más tarde y para entonces ya estamos en clase, así que suelo esperar hasta volver a casa a comer.

Hoy está distinta. Es el peinado. Simplemente se ha recogido el pelo hacia atrás en un moño, sólo por hoy dice, le apetecía llevarlo así, no tenía ganas de peinarlo más. Parece una dama de la antigua Roma o de la antigua Grecia.

Y para mí está preciosa. Cierto es que me gusta más el pelo suelto, pero ella está guapa a mis ojos lleve el peinado que lleve.

Hoy he tenido unas ganas enormes de besarla. Cuando al final de la clase charlábamos en la acera, antes de ir ella en dirección a su coche y yo emprender el largo camino a casa. Tenía una pestaña en la mejilla derecha y por unos instantes imaginé mi mano alzándose y con el borde del índice quitando esa pestaña mientras el resto de los dedos acariciaban la mejilla y luego agacharme y descubrir el sabor de su boca...

Los sueños sueños son, le dije lo de la pestaña por si quería probar lo de pedir un deseo (ya sabeis, se coge una pestaña que se te haya caido y quedado pegada a la piel, se sostiene sobre la yema del dedo, pides un deseo y si al primer soplido suave la pestaña sale volando se cumplirá el deseo). Lo probó y salió volando la pestaña... pero luego confesó riendo (¿he dicho ya que me gusta mucho su risa y su sonrisa?) que no había pensado ningún deseo antes de soplar.

Lo que ella no sabe es que ayer yo hice el mismo juego con una de mis pestañas... y yo si tenía pensado mi deseo. No creo que el que se cumpla o deje de cumplir dependa del vuelo de una pestaña caida, pero pedirlo lo pedí de todos modos.

Hoy me ha entrado un poco de miedo. Volviendo del curso, en esos 20 - 25 minutos de caminata, me he puesto a pensar como serán las cosas...

Analizé todas las posibilidades básicas:

-Que puede que no le diga nada: Y me quede con esta sensación que me queda dentro cuando nos despedimos. Me quede con esa sensación no para siempre, porque todo puede llegar a pasar de largo, sino durante mucho tiempo... y preguntándome cómo podría haber sido la respuesta.

-Que se lo pida y me diga que no: Aunque nada cambie, aunque sigan las cosas como antes, la relacion de amistad permanezca... dolerá. No tanto como antaño, posiblemente, porque el tiempo pasa y la experiencia se acumula, pero dolerá. Por haberme arriesgado, por haberlo pedido y haber fallado. Porque no bastará con intentarlo.

-Que se lo pida y me diga que sí: Ahí existe un miedo al cambio, pero... ¿sabeis qué? Ese miedo sí que quiero sentirlo.

Quiero arriesgarme.

4 comentarios

Androgen a sabbat -

Pedirle salir, por supuesto. Pedirle si me deja conocer todo lo que quiero conocer de ella y que ella me conozca plenamente, todo sobre mi y si nos sigue gustando lo que vemos y sentimos y sabemos del otro, vivir ese sentimiento.

Me conoces... ¿realmente me crees capaz de hacer eso? ¿Crees que puedo provocarlo? Yo desde luego dudo ser capaz de hacerlo. Muchas chicas me han considerado ya "sólo un amigo"... y si no digo nada así será siempre, yo no soy capaz de hacerme desear como otros podeis.
Yo creo que siempre existe una pequeña posibilidad, cuando le dices a alguien que te gusta, de que ese alguien vea de otra manera las cosas que uno hace y cómo se comporta. De que esa persona piense si a su vez le gusta la persona que se lo dice.

Ya he esperado muchas veces a que deseen oirlo.
Y nunca ha funcionado.
¿He de hacerlo otra vez?

Un abrazo.

Androgen a La Dama Oscura -

Gracias por los ánimos :)

Un beso.

sabbat -

Pedírle el qué? Y por qué no provocas que sea ella quién desee oírlo? Creo que es más duro por lo menos para la impaciencia pero... a lo mejor es hasta Mejor. Y aún tienes tiempo de arriesgarte. Mientras hay curso hay esperanza. Pero si te dice que no durante el curso ... se te va a hacer insoportable :)

La Dama Oscura -

:-)

Pues arriésgate cuando estés preparado.

Mucho ánimo. Y un abrazo enorme.