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El Salón de las Músicas Perdidas

Contaminaciones

Contaminaciones

 Muchas veces me pregunto si las personas sienten nace realmente de ellos mismos o les viene de fuera, no necesariamente impuesto, sino contaminado por contacto, como un papel que pones junto a café derramado y poco a poco va manchando, extendiéndose por la blancura como un pulpo reptante.

 

 No creo que podamos estar seguros nunca de que realmente nuestra decisión sea nuestra. Es imposible estar tan aislado que no nos afecten las circunstancias y opiniones a nuestro alrededor, incluso cuando no queramos oirlas. Se supone que nuestros comportamientos nacen de nuestra experiencia personal en la vida, nuestra escala de valores adquirida y formada y de nuestra interacción presente y pasada con el entorno. Se supone que nuestras reacciones se han forjado con el paso del tiempo amalgamando experiencia personal y observación de los entornos y son nuestras, que les hemos puesto nuestra firma y sello.

 Pero a veces nacen de "hago lo contrario de lo que me dices, para que te jodas". A veces nacen de "me lo recomienda alguien que sabe más que yo o ha experimentado esto antes". A veces nacen de "hago esto por miedo a que me aislen por raro o puedan hacerme daño si hago otra cosa".

  Y sigue y sigue. Las posibilidades son infinitas. Tantas que me hacen pensar que realmente nunca nace nada de nosotros mismos, que no somos individuales. Si un comportamiento nace de aprender de una mala experiencia, alguien ha tenido que darte esa mala experiencia. Si un comportamiento nace de una educación, alguien o alguienes tomaron la decisión hace tiempo de que esa educación era la correcta. Nuestra forma de comunicación fue desarrollada por muchos entes con el paso del tiempo, es una amalgama de millones de personas y cientos de años. El entorno condiciona tanto que es ilusorio pensar que no es así, y el entorno suele ser gente comportándose según cómo se comportaban los que les precedieron, que a su vez se comportan como lo hacían sus padres que a su vez...

 Luego puede darse la lucha personal por salir de los límites que nos viene marcados por familia, entorno, sociedad, color, época... pero entonces lo que estamos es reaccionando a lo que otros hacen o aceptan. Se produce una reacción porque otros tienen un comportamiento. Actuamos para enfrentar la actuación de otros. Con lo que también nos están influenciando.

 ¿Hasta que punto algo es realmente nuestro si nace de la influencia de lo que hacen o dejan de hacer o han hecho antes otros?

 ¿Toda interacción en sociedad es por tanto un comportamiento no indidual ni propio?

 

 Tal vez lo natural, lo que realmente nace de nosotros puro y sin mancha, lo propio, lo que somos, es dejarnos llevar por lo pituitario y primario, por el instinto, por el lobo de ojos amarillos...

 Morder, ladrar, comer, follar, destrozar, romper, ignorar, estallar en carcajadas, gruñir, dormir y escupir cuando donde surja, cuando sea, donde sea, con quien sea. Que el segundo de animal se convierta en forma de vida, sin contar segundos, sin que existan los límites de los segundos, sólo un continuo existir, sin razonar, sin pensar, sin que sea lo que hayamos hecho antes o que lo sea, da igual.

 Que todo de igual y que sólo estemos de paso, cada segundo la vida, cada segundo lo que apetezca, pero sin pensar si apetece o no.

 Tal vez no es que seamos el hombre lobo para el hombre, sino que debamos ser lobo por ser lobo, ante otros y ante nosotros mismos y ante los dioses.

 

 

 Grrrrrrrrrrrrrrrrr.........

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