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El Salón de las Músicas Perdidas

Evolucionando

Convertir el pasado

Convertir el pasado Hace poco leí sobre la posibilidad de convertir las cenizas de los muertos en diamantes.

No creo que sean diamantes de verdad, sino un proceso para hacer que las cenizas tomen la forma de un cristalito brillante que se talla como un diamante. Dicen que así puedes llevar a tu difunto en un anillo en el dedo.

La ciencia avanza que es una barbaridad y hasta con la muerte somos capaces de idear supremas pijadas para sacar dinero a otras personas. Que grande es el ser humano...

Sin embargo me quedé pensativo tras leer la noticia. Porque pensé, ¿y eso es lo que hacemos con los recuerdos?

A los recuerdos los tratamos como cadaveres. Son como si se convirtieran en cenizas con el tiempo. Algunos los encerramos en una urna dentro de nuestro corazón, creyendo que así no tendremos que verlos nunca más, nunca más volver a dejar que nos hagan sentir mal. Pero la urna está ahí, presente, ocupa sitio. Y terminas abriéndola antes o después y echando un breve vistazo a las cenizas oscuras y todos los recuerdos vuelven de golpe.
A veces esparces esas cenizas en un lugar, un acto con el que pretendes pasar página, dejarlo todo atrás. Las cenizas se las lleva el viento y pensamos que así no volveremos a recordar. Pero al volver a pasar por ese lugar, al ver u oir cualquier cosa que nos pueda llevar a ese lugar, volverán los recuerdos a nuestra mente. Al igual que si tratamos de ahogar las penas en un cuerpo ajeno, una idea ajena, una química intoxicante.
Otros entierran sus recuerdos en un lugar, pero para volver a visitarlos de cuando en cuando. Los adornan, limpian su lápida, se obligan a volver regularmente para pasar unos momentos de recogimiento ante la tumba. No quieren olvidar, sólo piensan que obligándose a volver con un cierto horario, evitarán que la tristeza les asalte por sorpresa en momentos inesperados. Como si pudieramos programar la pena como quien programa un video.

Y otros convertirán sus recuerdos en diamantes. Los tendrán siempre cerca, brillando, al mirarlos sonreiran melancólicamente, porque han elegido convertir la pena en luz reflejada, han conseguido que su pasado sea brillante, que no sea cadena ni lastre, sino algo que está ahí, que mirarán apreciendo la belleza de lo que fué y hubo o aceptando sus imperfecciones, pero será algo presente en su vida, de lo que no reniegan, convirtiéndo los recuerdos en una cosa que les adorna.

Que extrañas relaciones mentales puede llegar a establecer uno entre una noticia curioso-desagradable y una reflexión en su mente, ¿verdad?

El gusano que sabía hacer llorar

El gusano que sabía hacer llorar Hoy debería llorar, quiero llorar y no tengo ganas.
Hace sol y quiero que llueva. Me siento físicamente normal y me encantaría que me diera un cólico que me pasara la mañana y la tarde licuándome por los orificios superior e inferior del sistema digestivo, con los músculos del vientre gritando de agonía, y las lágrimas saliéndoseme como agujas de los ojos ante el dolor de cabeza.
Hoy me encantaría leer en otros lugares sobre felicidad y esperanza para intentar convencerme a mí mismo de que jamás viviré cosas parecidas y poder hundirme en la relajante autocompasión, sentirme una rata, un chulo de joder, tumbarme en el suelo para escupir al aire y que me caiga a mí mismo encima.
Hoy querría tener la estupidez masoquista suficiente para estarme dos horas asomado a la terraza, temblando agarrado al apoyabrazos sintiendo como todo el cuerpo me grita "saltasaltasalta" y sufrir tanto miedo que se me doblen las rodillas.

Ayer hice llorar a alguien.

Me paso la vida intentando evitarlo. Me digo que jamás pasará. Que como no quiero hacerlo no sucederá.

Una vez un amigo me dijo que era especialista en cabrear a la gente con una frase. Me sorprendió porque cuando eso pasó no lo estaba intentando. Al menos conscientemente. De hecho si lo intento a propósito no me sale. Es algo curioso.

Ayer las palabras brotaron que ni elegidas. Ese momento en el que digo algo que me parece lógico y a los dos minutos yo mismo pienso "pero por qué narices he dicho eso" me llenó.

Me siento mal. Mental, moral, esencial, reflexiva y sentimentalmente mal.

Pienso que entiendo a la gente y acepto como es y de repente actuo como si no fuera así. Pienso que sé elegir las palabras para calmar y hacer sonreir y de repente descubro que lo que escupo son agujas directas a las corneas ajenas.

A veces pienso que sufro un desdoblamiento de personalidad. Pero ambas personalidades son tan parecidas, que sólo hay rasgos en las que se diferencian, que salto de una a otra y que una de ellas es un ser insensible, que no jode porque disfrute con ello, sino porque no se preocupa, le da igual lo que pase, no le importa nadie.

Intento ser de una manera y hay días que siento que por cada paso que he avanzado hacia adelante en un segundo doy mil saltos atrás.
Tengo que levantarme, aceptar lo hecho y seguir, esperando no volver a repetir lo malo.

Pero os juro que a veces me parece que no voy a llegar a ninguna parte. Y es una mierda.

"...igual es de una secta..."

"...igual es de una secta..." "No entiendo como alguien se puede implicar emocionalmente a través de internet" dijo mi madre.

Ayer se me sentó en la cama con su habitual gesto de preocupación a preguntarme "a ver si me cuenta que pasa, quien esa esa persona que te llama todos los días".

Ya la tenemos montada, pensé. A pesar de que ya sabía la reacción que iba a provocar le conté que era una chica que había conocido por internet y que me llamaba a menudo (de hecho habíamos estado hablando un rato antes y supongo que algo debió oir de la conversación mi madre que se decidió a preguntarme)

Y lo que me temía pasó. Incomprensión. "Ya te la han metido doblada antes (no lo dijo exáctamente así pero decirlo así es el resumen perfecto para lo que me dijo)...no sé como se puede contar tu vida a un desconocido...mira que he visto en televisón como mienten y te dicen que son de otra manera, recuerda a la chica, por llamarla de alguna manera, esa de Barcelona que te tomó el pelo a base de bien..."
Extractos de la conversación. Nunca he tenido la capacidad de recordar las frases exactas. Pero os podeis imaginar el resto.

Mi madre tiene miedo por mí. Pero lo que tampoco puede esperar es que yo le tenga miedo a todo. ¿Que me la han metido doblada antes? Pues sí. Y no sólo por internet. También conociendo gente en persona. ¿Debería no salir de casa, renunciar a conocer gente, porque ya me ha pasado eso antes?
¿Que me han mentido antes? Sí. Y también hay gente que me ha dicho la verdad.

Mi madre lo que no comprende no lo considera bueno. Es una reacción hasta cierto punto lógica. Y si no fuera porque sé que se preocupa sinceramente (porque ya me ha visto jodido muchas veces) no influiría tanto lo que me dice.

Yo creo haber aprendido de experiencias pasadas. Ahora puedo parecer más cauteloso y en parte es efecto del miedo a volver a pasarlo mal. Creo haber aprendido y a lo peor vuelvo a caer en un mal momento causado por lo que me pase con la gente que conozco por internet. Yo creo que no, pero sé que puede pasar. Pero si me dejo dominar por el miedo, es que puedo llegar a no salir nunca de casa por si me cae un trozo de teja en la cabeza y me mata. Ni siquiera en casa estaré seguro, cualquiera puede entrar a robar.
Yo no me considero inmunizado ante las demás personas. Van a poder hacerme feliz o triste, no sé sustraerme de lo que me hacen sentir.
No sé dejar de confiar. Puedo forzarme a ser precavido, a tener cuidado, pero en el fondo seguiré confiando en la gente. A pesar de todo lo que he pasado.

Creo haber sido ecuánime cuando hablé con mi madre. Tranquilo, reflexivo y comprensivo con sus miedos. Aun así no creo haberle quitado la inquietud.

"Eres demasiado inocente" me ha dicho. Y no como piropo. Tampoco como insulto. Simplemente enunció un hecho que tiene por seguro. Que cree sinceramente que me dejo influenciar demasiado por los demás.
Tal vez sea cierto. Al fin y al cabo el miedo que sin querer (espero) me ha inculcado toda la vida a los desconocido, ha sido influencia suya.

Yo ahora me siento un poco incomodo por su actitud, para nada enfadado o molesto o rebelde o sumiso. Yo creo que tengo claro como debo actuar. Y acierte o me equivoque, nadie puede decidir por mí.

"igual es de una secta, no sabes nada de ella" me dijo en cierto momento mi madre.

O igual es una persona que va a cambiar mi vida para mejor.

Maitena

Maitena Supongo que algunos ya la conocereis.
Argentina, madre, esposa y ex-esposa, y humorista.

Personalmente me encanta la fina ironía de sus viñetas, como trata (o mal-trata con cariño) las relaciones de pareja, las indecisiones masculinas y femeninas, lo que ve y lo que piensa.

Valga de ejemplo estos dos chistes suyos(sin las viñetas claro, pero se entienden sólo con el texto):

La mala suerte de las buenas mujeres. O porqué lo que algunos hombres aprenden cuando se equivocan se lo cobran a la persona equivocada.

A su ex que no trabajaba le pagaba hasta el astrologo. Contigo, que te deslomas, comparte los gastos.
A su ex que lo trataba como un gusano, la seguía por todos lados. A tí que lo respetas te deja esperando horas una llamada.
A su ex que lo hacía sufrir, la entendía. A tí que le haces feliz, te cuestiona.
A su ex que estaba loca, la calmaba. A tí al primer nervio te interna en un psiquiátrico.
A su ex que era dependiente, la trataba como una hija. A tí que te haces cargo te trata como una madre.
A su ex que no le daba nada, no le pedía nada. A tí que se lo das todo, te pide mas.

Cual es la diferencia...
...entre ser delgada y estar buena. Tres horas semanales de gimnasio.
...entre un amigo íntimo y un novio. Una noche.
...entre comer sano y comer rico. 800 calorias.
...entre la cerveza y el pis. 5 minutos.
...entre un canalla y un psicópata. Cuatro sesiones de psicólogo.
...entre lo bello y lo feo. Una temporada de moda.
...entre tener un atraso y estar embarazada. Una semana.
...entre algo bonito y algo bueno. 500 euros.
...entre una hechicera y una bruja. Dos años de matrimonio.

Pero el que más me impactó del libro recopilatorio de sus chistes que estaba leyendo es este, porque te puedes reir, pero en el fondo es para llorar un poco.

Esas peligrosas enfermedades que amenazan al amor:

La desesperación: Quiéreme! Por favor, quiéreme!
La dependencia: Si no me quieres... me muero.
La inseguridad: Si? De verdad me quieres?
La desvalorización: Como me puedes querer a mí?
La renuncia: No...si tu no quieres, yo tampoco quiero.
La culpa: Claro que te quiero...cómo no te voy a querer?

Pensad. Pensad en cuantas veces hemos cometido estos errores. O cuantas veces los hemos visto cometer. O incluso que los estamos cometiendo ahora y no nos damos cuenta.
Hay tantas cosas que vigilar, tantos impulsos que nos nacen sin darnos cuenta, aunque tengamos la "guardia alta", a veces los males nos atacan por un lado que no esperamos.
Hay que cruzar los dedos, supongo. Intentar hacerlo lo mejor posible. Confiar y querer.

Y a veces, hasta sale bien.

Lo que me dijeron vuestros comentarios...

Lo que me dijeron vuestros comentarios... Lo siento, los sábados aunque pueda leer otros blogs y dejar mis impresiones en ellos, no suelo mirar mucho el mio y suelo reservar las respuestas a los comentarios para el domingo o el lunes. Asi que leí vuestro comentarios a mi último articulo pero he esperado hasta hoy para contestarlos. Y es tanto lo que he sacado de ellos que voy a poner las respuestas que hubiera puesto en este artículo porque sino tendría que escribir ocho o nueve comentarios seguidos :)

No tengo aun muy claro si la gente lo que hace es cambiar, como una metamorfosis de oruga a mariposa o no existe cambio y todo lo que somos y podemos ser lo tenemos ya dentro, simplemente lo descubrimos, aprendemos a mirarlo y desarrollar esas partes de nosotros que no conocíamos.
Sea como sea, yo sí que creo que he cambiado. Estoy aprendiendo a mirar la vida como es, no como quiero imaginarla o soñarla. Creo que ese es el cambio que ves, Paquilou.
Yo tampoco se leer auras, ni leer en la mirada, esto último creo que ya lo comente a veces :) Teniendo que fiarme tan solo de mis apreciaciones y reflexiones mi vida ha sido un poco complicada, como dice Imaginate he perseguido demasiados fantasmas, demasiadas sombras de pájaros volando y para seguirlos he saltado queriendo volar y me he estrellado. Otras veces ví reflejos en vez de las imágenes originales y perseguí lo que no era. Hubo momentos duros y momentos que yo hice más duros aun.
Pero bueno, lo que no te mata te hace más fuerte dicen, aunque yo pienso mejor que lo que no te mata te hace pensar. Y eso es bueno.

Tiene razán Imaginate al diferenciar palabras de hechos. Se puede empezar a construir a base de palabras, pero hay que llegar más alla y convertir las cosas en hechos tangibles. Por eso siempre he tenido mi particular guerra con los filósofos, ya que ellos creaban con las palabras y sus reflexiones, pero casi ninguno supo vivir acorde a lo que predicaba, con lo cual el efecto de sus enseñanzas siempre me pareció que cojeaba.
El más puro amor es el que se vive, el que das y recibes. Creo que sí se puede querer a alguien a distancia, pero no me digais que uno no sueña siempre con tener a la persona delante, acariciarla, besarla, mirarle a los ojos, verle sonreir, hacer el amor con esa persona... El amor también necesita ser físico y real para hacerse pleno. Y la amistad tambien pasa por eso, aunque al ser menor el riesgo de que deje cicatrices en el alma, solemos tener más holgura al aceptarla. Yo os tengo por personas reales, Paquilou, Imaginate y los demás, aunque aún no os haya visto en persona, pero como ya dije hace unos días, ganas de veros hay para terminar de daros forma totalmente real en mi consciencia :).
Mis miedos en el amor en parte son precauciones, y por culpa de las caidas pasadas, precauciones necesarias.
Pero hay algo que me tranquiliza. Iris acepta esos miedos, los entiende y no los presiona ni alimenta. Ha aceptado venir a verme. Me ha mostrado sus fotos, ya conozco su voz, y se esfuerza en hacerse tan real como puede sin estar delante mio. Eso me anima, me tranquiliza y hace que mis esperanzas sean más reales, que pueda guardar cautela pero sin temer, como era habitual antaño, que todo vaya a ser un fracaso.
Ya le he dicho que hasta que estemos frente a frente no sabremos plénamente a donde nos va a llevar todo. Lo aceptamos y aguardamos con ansia pero sin obsesión el momento del encuentro.
Y eso no esta tan mal, ¿no creeis? :)

Pero tampoco digo que no entienda lo que dice Paquilou. Todo tiene un inicio, sea una conversacion, una mirada, una sonrisa... Antes de los hechos está algo siempre. Para algunos son intuiciones basadas en lo que conoces de la persona, de lo que dice, de lo que hace. Para otros son intuiciones personales basadas en lo que sea que crea uno. Otros prefieren basarse en los hechos y simplemente los hechos. Otros prueban sin una expectativa inicial y ven como se desarrollan las cosas.
Cada uno tiene su manera y no creo que porque yo actue de una tenga que pensar que es la mejor. Yo creeré que es la mejor para mí, pero para el que esta a mi lado puede ser mejor otra. Por eso tambien entiendo a Imaginate cuando dice que no quiere que nadie le diga como pensar. Yo por ejemplo sí creo que en su momento necesité no que me dijeran como pensar, sino que me ayudaran a empezar a pensar. Y recibí esa ayuda y no me siento inferior o que me hayan manipulado por haberla recibido.
Sigo teniendo momentos en que doy mi opinión tratando de convencer a los demás de que lo que digo es más cierto, a veces me pasa. Pero cada vez opino más para contar lo que he vivido y como lo he vivido y simplemente informar y que cada uno reflexione sobre ello y saque sus conclusiones y decisiones si piensa que eso puede ayudarle.

Cada uno es como es. Y valoro mucho lo cariñosa que es Paquilou, la manera que tiene de hacer brotar sonrisas con las cosas que yo estoy seguro que ella ve tan bonitas en cada momento, haciéndonos a veces descubrir belleza donde antes no nos habíamos fijado que existía. Hay que tener mucho ojo para hacer eso. Y también valoro mucho las reflexiones de Imaginate, la manera de pensar que tiene y como impulsa a uno a reflexionar y pensar también, no de la misma manera que ella, pero sí pensando, que falta nos hace a todos pararnos a pensar de vez en cuando, y animar a los demas a empezar a pensar tambien es algo muy bueno.
Os valoro y aprecio a ambas, esa es la verdad. Durante unos momentos temí que estuvierais discutiendo, pero los besos y sonrisas finales me han dado alivio, porque se que podeis disentir, plantear puntos de vista y creencias distintas, pero mutuamente os respetais y apreciais muchisimo. Asi que me ha gustado ver el intercambio de comentarios generado, de verdad :)

Iris, no sabes lo feliz que me hace que te hayas presentado y saludado, que les hayas hablado también a las personas que leen este blog. No te preocupes, no estas obligada a contar nada si no sientes que tengas que hacerlo, no hay imposiciones para la entrada en este Salón :)
Pero me gusta que te hayas presentado porque como tu misma dices, así te empiezas a hacer real no solo para mí :)

Buf, he tenido que releer muchas veces los comentarios e ir escribiendo lo que me suscitaban aparte, para luego terminar de construir las conjunciones copulativas y hacerlo todo un texto seguido, he tardado un rato :)

Feliz fin de semana, bueno lo que queda de el, a todos :)

Un abrazo grandote y múltiple.

Empiezo sin motivo...

Empiezo sin motivo... Tal como reza el título, sin motivo. No tengo pensando ningún tema concreto para tratar hoy. Podría hablar de mi vista de ayer al dentista y crearos un relato de terror y sufrimiento magnificanco la gesta del empaste al que tuve que someterme, pero eso me parece banalizar ya en exceso :)

Tal vez no tener un tema es un tema en sí mismo. Cuando empezé el blog (si lo recordais) era muy fácil encontrar de qué hablar: de lo que me hablaba a mí mismo continuamente, de mis sufrimientos, mis recuerdos tristes (y los pocos alegres), los amores perdidos o soñados, mis ansias y anhelos...

En fin, resumiendo, hablaba de lo que en el momento me llenaba, para bien o para bien.

Llevo unos días que prefiero leer otros blogs y opinar en ellos que escribir en el mío. No creo que haya perdido las ganas de escribir, para mí el blog sigue teniendo sentido y sigo convencido de que tengo más cosas que contar. Tal vez simplemente es que estoy en un momento de espera. Uno de esos momentos en la vida en que te da la impresión de que puedes hacer poco por mover los engranajes y debes mantenerte a la espera de ver por donde van las cosas que pusiste en marcha antaño o que se mueven sin que tú las influyas.
También hay que tener cuidado de no estar mucho tiempo a la espera (las oportunidades, como los autobuses, pasan y luego tienes que esperar un montón a que pasen de nuevo...si es que vuelven a aparecer) porque es fácil pensar "esperaré un rato más" y así se pasan los días, los meses...

En fin, que me siento como una de esas piedras en medio del arroyo, con las cosas pasando a mi alrededor y yo ahí parado viéndolas alejarse. Sólo que yo puedo ponerme en marcha cuando lo considere oportuno, no como la piedra.

Sé que a finales de Julio va a pasarme algo maravilloso, que se me va a llenar de colores la vida. No es que tenga intención de estarme parado esperando dos meses a que llegue ese momento. Quiero seguir aprendiendo a vivir, evolucionando como he estado haciendo estos últimos meses. Pero en este momento, tal vez solamente este par de días tan sólo, parada y fonda. Respiración, relajación y contemplación. Y no dejar de soñar, leer, reflexionar y vivir.

Hoy hace sol. Está bien verlo lucir, para variar un poco.

Lugares de descanso en el Valle de Lágrimas

Lugares de descanso en el Valle de Lágrimas "Esto debe de ser la madurez; me parece que me estoy reconciliando con la vida, incluso con la oscuridad de la vida. Pasará el resto de mi existencia como un soplo y moriré, y transcurrirán enseguida cuatrocientos años y luego cuatrocientosmil y ni siquiera entonces habré rozado el largo sueño de los dinosaurios. Está bien, lo acepto: hoy creo entender el mundo. Mañana dejaré de entenderlo, pero hoy me parece haber desentrañado su secreto."
(fragmento de La Hija del Caníbal de Rosa Montero)

Yo me he sentido así muchas veces. Te levantas y clac, todo encaja. Te tomas las cosas como son, ni todo empañado por el lado izquierdo de la cama, ni todo influido por el resplandor radiante del cristal con que se mira.
Me siento en paz, simplemente. Equilibrado, tranquilo, sin agobios, neuras ni comerme demasiado la cabeza.

Por desgracia como dice el trozo del libro, eso es hoy y mañana ya no. Pero cómo disfruto de esos instantes de plenitud... Realmente siento como cada segundo del día es mágico, cálido y lleno de expectativas.

¿Cuando amas y eres correspondido te sientes así continuamente? :)

Máscaras de personalidad y máscaras necesarias

Máscaras de personalidad y máscaras necesarias "No facilite sus números de cuenta u otra información personal por medio del correo eletrónico."
"La transmision de e-mails no garantiza que el correo electronico sea seguro o libre de error."

O algo así, ponen a veces los mails de publicidad y en las páginas de correo web gratuito. Junto con otros mensajes del mismo estilo.

Bien, pensemos hoy sobre la privacidad en internet. Internet es un lugar donde millones de personas, incluidos millones de personas de lugares de los que nunca has oido hablar, se mueven. Leen cosas, escriben cosas, vierten opiniones, sugerencias, locuras, idas de olla, buscan otros como ellos, buscan aceptación, sexo, compañía a distancia... en fin, ya os podeis imaginar, mil cosas.

Leyendo unas cosas en otros blogs me topé con un asunto en el cual lo que más me ha llamado la atención fue una cosa secundaria de la discusión: los datos que vertemos de nosotros mismos en Internet.
Había una peliculilla en la que sale Sandra Bullock que podría ser el libro de cabecera del paranoico. Se llama "La Red". En ella una informática normal y corriente (no hacker) se topa por casualidad con información supersecreta sobre unos chanchullos de unos tios del Gobierno. Estos, advertidos del desliz, se dedican a intentar capturarla y recuperar la información antes de que la despistada (porque la pobre no sabe ni por qué la andan haciendo la puñeta hasta mitad de la peli) Sandra la difunda. Y aparte de buscarla físicamente se dedican a emplear los mismos sistemas informáticos para hacerle más complicada la huida. Cancelan sus cuentas bancarias, inmovilizan su dinero, se inventan cargos criminales pendientes para que sea perseguida por la policia... En fin os haceis una idea. Usando sólo Internet y los sistemas informáticos trastocan totalmente su vida.
Y no os cuento más de la peli, si os gustó la premisa vedla, a mi me entretuvo :)

A lo que voy. Cuidado con la información que volcamos en la red sobre nosotros mismos. Y nosotros los bloggers (o como se escriba) mas cuidado aún. Porque hay parásitos por Internet como esos de los que os hablaba hace un par de comentarios. Gente que va a joder. Que disfruta jodiendo (y no en el sentido sexual de la palabra, que eso mola más y además es más sano) y se regodea causando problemas a los demás.

Yo soy de los que no ponen fotos de mi careto aquí. Hay varios motivos. El primero es herencia de mis tiempos de autodesprecio y autoestima por los suelos. No me considero ni feo ni guapo y temía que la gente me dejara de leer (aquí o en lycos o meetic o en donde fuera) por el aspecto, que me rechazaran por lo que veían antes de darme una oportunidad de saber si les gusta como soy por dentro. A veces me he sentido así en la vida real y no quería que pasara lo mismo por Internet. Bueno, es un motivo un poco tonto y facilmente remediable (quererme un poco más) pero durante mucho tiempo así es como me sentía.
Otro motivo es que casi no tengo fotos mías recientes. Solía aprovechar una oferta que hay en una tienda de fotos en mi ciudad por la cual te hacen una foto y te la dan en tamaño grande junto con 8 de tamaño carnet por un precio muy económico. Cada año hacía esas fotos para usarlas en los documentos de la Universidad (inscripción, fichas de clases, curriculum, etc...) pero hace cuatro años que terminé la carrera y hace ese tiempo que no me las hago. Además eran fotos de carnet, ya sabeis, mirada al frente, fondo blanco, solo de hombros para arriba y mirada de maniquí. Muy bien para llevar en el DNI pero que dicen poco de uno mismo. Aún así es la foto que tengo escaneada y la que mando a quienes aprecio y quieren saber como soy. Y me gustaría poder mandar más fotos en otros lugares, situaciones y demás. Pero no tengo. En mi casa la cámara de fotos dejamos de usarla hace mucho cuando nuestros viajes de vacaciones empezaron a ser siempre al mismo sitio. Cuando mi hermana se fue a trabajar a Madrid se la dimos, ya que es la única que en sus vacaciones va a lugares distintos con sus amigas. Mi hermano mayor se compró una cámara digital hace tiempo pero es para su uso personal salvo casos excepcionales. Así que no tengo fotos recientes de mí.
Y el último motivo es la precaución. Sé que si pongo una foto mía aquí (o en alguno de los otros lugares) es poco probable que vaya por la calle y alguien se me acerque y me diga "Eh, tu eres el Androgen de lycos" por ejemplo. Además que yo siempre tengo dificultades para reconocer a alguien en persona si sólo tengo su foto como referencia, hay fotos y fotos y en algunas pareces otra persona.
Pero es por no revelar demasiado sobre mí mismo.

Que tontería pensareis. Estoy aquí en el blog contando mi vida, mis pensamientos, fantasías e incluso la vida de algunos otros en lo que me toco compartirlas con ellos... y tomo precauciones con cosas así.
Pues sí.

Hace tiempo conocí a una chica de Zaragoza, todo muy bien, jijijaja, intercambio de números de teléfono, largas charlas, ayuda en los malos momentos, algo de cibersexo... y por ciertas razones un día sin explicación me cuelga el teléfono (tres veces, que mal me sentó) sin querer hablar conmigo, sus parientes ariscos conmigo... y su novio llamándome a mi teléfono de casa para mas o menos amenazarme con venir a darme unas hostias (a lo mejor algún día cuento el por qué de todo aquello, es algo de lo que no me gusta hablar y preferiría olvidarme).
Lo que peor me sentó, peor aun que el colgarme el teléfono sin ninguna explicación, fue que diera mi número de teléfono a su novio para que este me llamara.
¿Por qué? Porque era un abuso de confianza, si le dí mi número de telefono fue para que ella lo usara cuando quisiera contarme algo, cuando necesitara hablar con alguien... Se lo dí a ELLA. Y yo suponía que cuando lo das, en esa persona queda, no que va de mano en mano por todos sus conocidos. De hecho yo no doy nunca un número de teléfono ajeno sin preguntar antes a su dueño si quiere que se lo dé a quien me lo pregunta. Lo considero el mínimo de decencia, porque en el caso de números fijos, no eres tu sólo quien lo usa, sino toda tu familia. Y tu familia no tiene por qué aguantar a celosos/creidos/imbéciles/acosadores/equivocados o lo que sea que se hagan con el número de teléfono. Ya es una mierda que te persigan o acosen a tí. Pero que alguno de tu familia o amigos pueda pagar el pato en tu lugar (porque sólo hay que ver Gente para saber como anda el patio y hay gente para todo) mas mierda todavía. Pagando inocentes por pecadores (o por no-pecadores, pero la expresión se entiende, ¿no?)

¿Que salió de todo aquello? Pues que durante mucho tiempo no confié en nadie por Internet. Dar tu móvil, mail, dirección de blog, o de messenger tiene menos riesgo. Aunque es un asco tener que cambiarlas, puedes hacerlo sin dejar mucho rastro de a donde te has mudado. Pero tu número de casa, dirección, rostro o nombre, no puedes cambiarlos. Así que concluí que hay que tener mucho cuidado con a quien se dan según que datos.
Es cierto que al principio de conocer a alguien por Internet nos parece una persona genial y querríamos hablar más con él y patatín patatán. Pero cuidado con dejarse llevar, porque es un riesgo, hasta que pasa un tiempo hasta que puedes concluir que esa persona es cabal, seria y realmente como dice ser. Entonces puedes confiar un poco más y darle datos más reales y sólidos sobre tí mismo. O llegar a conoceros en persona que eso es lo mejor de todo para ver si le dejas entrar en tu vida.

Yo ahora tengo las cosas un poco más claras. Primero hablo con la persona. Al cabo de un tiempo (no hay baremo, depende de lo que se hable y como se hable y de la intuición) si quiero que sepa como soy, le hago llegar mi foto. Los datos más personales tardán más en llegar. Es todo cuestión de esperar hasta que uno se sienta preparado.

O hasta que uno sienta que es el momento correcto, por ejemplo puedo decir que me encantaría conocer ya en persona a todos aquellos que están en mis enlaces, para charlar un rato y que no tengo problema en que sepan como soy (un ente real, con este careto). Pero por ejemplo hay un mail en cierto blog rosa que podría agregar a mi messenger y no lo hago. ¿Por qué? No sé, siento que no es el momento adecuado. Igual un día me levanto decidido ( alocado :) ) y lo agrego y confío en que me agregue. E igual me pasa con otras personas que creo que tienen messenger pero no se lo pido, porque siento que no es el momento. Ya llegará lo que tenga que llegar o no llegará. Pero con calma, sin acelerar las cosas artificialmente, sin forzarlas. Seamos naturales y dejemos las cosas fluir.

Volviendo al asunto. Cuidado para los que aun no hayais pasado por malas experiencias (los que sí,por desgracia, ya saben de qué va esto y no necesitan advertencia). Esto lo digo por la gente que empieza en esto de internet. No digo que piensen mal de todo. Pero tampoco bien. Reflexionad, no os apresureis sin motivo. Vivid internet como vivis la vida fuera de aquí. Uno no se suele lanzar de cabeza a todo. Pues aquí haced lo mismo.

Poneos durante un tiempo una máscara pero no para ser lo que no sois. Sino para protegeros un poco antes de poder mostraros totalmente a quienes elijais. Que aquí os ve mucha más gente de la que pensais.
Y tampoco digo que esté mal si quereis arriesgaros. Pero a veces nos arriesgamos sin quererlo, sin darnos cuenta.

Pensando que sabemos y no sabiendo

Pensando que sabemos y no sabiendo He estado pensando que es curioso. Leermos libros, vemos películas y pensamos "en esa situación yo no tendría los problemas que tienen ellos. Sabría como arreglar la situación. Diría esto, haría esto y ya esta. ¿Por qué tanto lío?"
Bueno, obviamente si no hay grandes pasiones que durante años no pueden ser consumadas, si no hay malas interpretaciones, frases a destiempo, coincidencias pasmosas... no hay serie o libro. Sea acabaría enseguida.

Pero sobre todo... ¿realmente sabríamos que hacer en esas situaciones? Guardando las distancias, en nuestra vida todos hemos pasado por cosas así. ¿Cuantas veces hemos encontrado la palabra precisa, el gesto adecuado?

Hablare en mi caso: pocas. Casi ninguna de hecho. Son esos momentos en que dices una cosa que tu supones que va a ser tomada con uan sonrisa y lo que consigues es ofender a alguien. Son esos momentos cuando no sabes que decir y dices una tontería, cuando mandas un sms que esperas que sea contestado, cuando una frase que es tan maravillosa dentro de tu cabeza suena absurda al decirla en voz alta... Y luego cuando ha pasado el tiempo piensas: "hubiera sido cojonudo decir esto..." o "¿por qué no le respondí que...?
A mi me pasa mucho, a tiempo pasado se me ocurren frases geniales. En el momento no. Frases que hubieran consolado tristezas, que hubieran dado cortes monumentales a creidos, que hubiera hecho deshacerse de amor a chicas... Al menos así es como las imagino. Aunque también las tonterias que dije en el momento me parecieron geniales y resultaron no serlo. Sino no las hubiera dicho...

Todos pensamos que sabríamos que hacer en casi cualquier situación y luego la realidad nos pilla de improviso.

Yo de antes pensaba que si tenía la felicidad al alcance, sabría disfruarla. Imaginaos... después de tanto ansiarla, !al fin al alcance¡ Como la iba a vivir...
Y resulta que siempre ando pensando "y ahora es cuando lo voy a estropear" o " y ahora es cuando me va a odiar" o "esto no puede durar" o ....

¿Autosabotaje? ¿Miedo? ¿Que no me lo creo del todo? En vez de vivirlo me paso la mitad del tiempo pensando como no estropearlo y eso no sólo es no disfrutarlo, sino que además tiende a producir el efecto contrario al deseado: cuanto más piensas como no estropearlo mayores probabilidades hay de que lo estropees, porque andas nervioso, desconfiado, no centrado...

Hay días que me doy cuenta de ello y ando dándome golpecitos en la cabeza diciéndome "eh, para, no sigas pensando por ahí, deja la mente en blanco, detente". Pero luego me descubro a ratos metido otra vez en la espiral de pensamientos negativos que han llegado sin que supiera o pudiera evitarlos.

Hoy me he despertado y hacía sol. Tengo la lengua rasposa por comer demasiadas pipas ayer (la sal, ya se sabe...), tengo comida familiar fuera de casa (que pereza...) y lo primero que me he dicho cuando pensé que poner hoy en el blog fue: "Hoy quiero que la gente que me lee sonría, quiero contarles algo bonito"

Y en vez de eso me sale lo que me ha salido, que no sé si es triste o alegre. En todo caso una sonrisa, una sonrisa para vosotros, una sonrisa complice, somnolienta, esperanzada, leve pero clara...

Hoy os regalo esta sonrisa :)

Postdata: !Al fin he conseguido que aparezcan los enlaces¡ Gracias por el consejo Imaginate, te debo otro beso.

Corazón ardiente de vida

Corazón ardiente de vida ¿Habeis visto esta película?

Ojalá. Y si no, ojalá la veais como la ví yo. O como quiero verla un día, junto con alguien con quien esté compartiendo amor.

Fuí a verla con uno de mis hermanos, sus compañeras de trabajo se la habían recomendado. No sabía muy bien de qué iba (cosa rara en mí que vaya a ver una película al cine sin tener claro cual es su argumento) pero estaba oyendo por muchas fuentes "no te puedo contar de qué va, ve a verla".
Así que lo hice.

¿Como podría contaros la impresión que me provocó sin que veais la sonrisa que está floreciendo en mi boca mientras escribo y recuerdo? ¿Cómo contaros las sensaciones que me provocaron esta hermosa fábula sobre esa francesita de ojos oscuros y fascinante desparpajo?

Es la historia de alguien que te dice que todos podemos ser extraordinarios si nos lo proponemos. Que una sonrisa siempre se devuelve. Que un día llueven gotas y lágrimas, pero al día siguiente puedes sonreir. Y vivir, siempre vivir.

Y esas imágenes, esas situaciones... Ese aura de un instante sublime que envuelve al ciego cuando alguien hace algo más que darle limosna y le trata como una persona. Ese contar orgasmos en la ciudad desde la terraza de tu casa. Ese deshacerse como agua al sentirte hundido. Ese corazón latiendo a mil por hora que sientes que todos a tu alrededor pueden ver a través de la carne. Ese enano de jardín riéndose desde decenas de postales del hombre que se encierra en su casa, que se encierra en una vida sin objetivo. Ese chico soñador cuya afición es recomponer fotos desechadas y busca al hombre que sale en docenas de ellas siempre con el mismo rostro petreo. Ese imaginarse siendo la protagonista de un noticiario que te cuenta que es lo que más te está doliendo en tu interior en ese momento. Ese pintor enfermo que sabe leer en un cuadro e imagina historias sobre la gente plasmada en el. Ese hombre que llora sin poder evitarlo al serle devueltos los recuerdos más preciados de su infancia...

Un amigo mío algo pedante en cuestiones de cine definió la película como "una preciosa chorradilla". Pero que coño, ojalá hubiera más Amelies en este mundo. Ojalá la lucha y el esfuerzo valieran la pena más a menudo y pudieras encarrilar tu vida y encontrar el amor cuando lo buscas de verdad. Ojalá la vida fuera tan inocentemente loca y luminosa como la muestran en la película. Ojalá pudieramos estar siempre seguros y convencidos de ser como somos pese a quien le pese y nunca pudieran cambiarnos. Ojalá supiéramos como hacer felices a la gente que tenemos cerca con cosas tan sencillas, con esas pocas palabras, esos gestos precisos. Ojalá todos pudiéramos ser extraordinarios y soñadores sin caer en la ilusión y saber orientar esta vida hacia lo alto y lo colorido. Ojalá tuviéramos un apuntador que nos ayudara a conseguir la frase justa para devolver el golpe a quien humilla. Ojalá escribiendo en las paredes una frase hiciéramos sentir orgulloso a quien la ideó y le mostráramos que años de fracaso esforzado pueden llevar al triunfo. Ojalá supiéramos despertar a la gente que está triste con su vida a una vida nueva que pueden labrarse.

Ya sé que es una película tan sólo. Pero cruzo los dedos porque haya seres así en este mundo y tenga la increible suerte de cruzarme con ellos.

Que me pueda sentir alguna vez rodeado de ese aura de suprema plenitud.

Fronteras difusas

Fronteras difusas Me he puesto a pensar que es curioso lo difícil que es poder decir "aquí se acabó".

Y más concretamente me refiero a los finales, y principios, y principios de los finales de las relaciones humanas.
De hecho normalmente es un punto imposible de definir. ¿Cuando empieza a terminar algo? ¿Cuando notas que el deseo, el cariño, el amor, han rebajado su tono? A veces puede ser engañoso, ya que pensamos que no es que sea menor el sentimiento, sino distinto, que tal vez ha evolucionado. De algo ardiente y tal vez fugaz a algo calido y duradero.
Y no notamos que lo que ha hecho es empezar a apagarse. A veces tenemos una cierta intuición del hecho. A veces podemos decir "cuando la ví besándole fue cuando supe que se había terminado" por ejemplo. Y no es así. Empezó a terminarse en el momento en que ella perdió el fuego por tí, o cuando le vió al otro por primera vez, o...

Pero al no poder establecer en términos absolutos y ciertos esos puntos difusos, sí que podemos pensar en periodos de tiempo o en las cosas que nosotros creemos que han desembocado en la situación.

Por ejemplo no supe durante un año por qué no tenía noticias de Charlotte, máxime porque no había habiado discusión ni sospecha previa que oriéntara mis pensamientos. Luego me enteré que había tenido otro hijo, supongo que eso hizo que muchas cosas adicionales en su vida perdieran mucho sentido, yo entre ellas. Y luego su accidente y ahí terminó para ella...pero no para mi, que aún puedo recordarla y añorarla y quererla.
O cuando dejé de amar a Roma con ese amor adolescente... ¿cuando crecí? ¿Y cuando fue eso? ¿O cuando me enamoré otra vez? ¿O simplemente el tiempo fue pasando y pasando y enfriando, junto con la distancia, la emoción?

"porque ya no me baila un gusano en la tripa, cuando cojo el teléfono y escucho tu voz"... Es de una canción de Ella Baila Sola.

Lo que no se vive se va muriendo. Uno sólo no puede sostener toda la emoción y el sentimiento. Termina por ceder. No de golpe en una rotura, tal vez. Pero cede como una caida en cámara lenta. Poco a poco pero con un resultado claro.

Tal vez he reflexionado mal antes y a veces sí podamos decir cuando las cosas acaban para nosotros mismos, el momento en que nos damos cuenta, o cuando se revela que nosotros o la otra persona hemos iniciado el fin. Y ese momento para nosotros es el TODO. Aunque haya habido otros motivos que están viviendo desde mucho antes, o emociones que han ido madurando (y a veces lo que madura mucho se pudre).

Como con la Estrella. No tengo un instante fijo, sino un periodo de meses de sentirme intranquilo, abandonado. ¿Debo marcar el momento en que conoció a su Reencarnado como el fin? Desde luego cambió. Sea para mejor o para peor, pero en mi percepción ella cambió. Y empezó a dejar pasar el tiempo para mí. No sé si para otros también, ella dice que sí. Pero a mí, obviamente, lo que más me atañe es cuando cambió su actitud hacia mí.
Y así se llega al final. ¿Que aún la deseó aunque sea un poco? Si. ¿Que aún la quiero como una buena y cercana amiga? Sí, aunque eso también puede cambiar. ¿Qué la amo? Me temo que ya no. Es triste levantarse un día, pensar por la razón que sea en una persona y decirse "ya no la amo" (o ya no la quiero o ya no quiero ser su amigo o lo que sea...)
Al igual que no solemos pensar en la muerte como algo que nos pase a nosotros y entonces pierdes a un familiar, a un amigo y te sientes indefenso, sorprendido, atacado a traición y tan tan vulnerable.
Pues cuando me doy cuenta de un final me siento así. Aunque haya pasaodo el tiempo y mirando un papel, un documento de texto vea un nombre, un nick y piense "anda, es verdad" y recuerdes lo que hubo con esa persona, aunque ya se muriera o lo mataras lo sentido hace mucho tiempo, me siento un poco vacío, como poco. Triste por lo general, pensando que falló, si fallé, qué pudo haber sido.
Hay casos en los que pienso que está bien. La decisión, de esa persona o mía fue correcta y bien muerta en mi interior está. Otros no estás tan seguro y un par desearías que nunca hubiera acabado.

Y lo que no puede ser no puede ser. La imagen que he puesto en este comentario es para decirme a mí mismo que la vida no es un camino con asfalto, arcenes, delimitado y señalado el destino. Al igual que en esa imagen también puedo girar e ir campo a través, sin tener que seguir un rumbo fijo o sabiendo donde llego, pero andando como yo quiera, con o sin prisa, hacia esta dirección o la otra, no teniendo siempre que esperar a un cruce de caminos para conocer a otra persona, sino acercándome directamente y en linea recta a las figuras que veo en el horizonte. Y el camino ya recorrido estará delante, detrás mio, a mi alrededor porque no hay puntos cardinales que me digan cuando voy hacia adelante y cuando hacia atrás. Pero tampoco serán obstáculo y podré volver a esos puntos ya recorridos con tranquilidad porque luego puedo ir a cualquier parte y dirección.

Esa metáfora es el motivo del comentario de hoy y su final. Y siento que estoy en el buen no-camino :)

Sombras y luces de la publicidad

Sombras y luces de la publicidad A veces me pongo sumamente nervioso al ver los anuncios. Estuve años odiando a Pascual (la leche no es semientera cretinos, que sea semidesnatada no es que además tenga la mitad de calcio, mitad de minerales y mitad de todo lo demás. Semidesnatada NO es lo mismo que semientera) y a Oscar Mayer ("ese bacon que vacon...todo"... aún se me revuelve el estómago de pensar en la frasecita) entre otras marcas por sus estúpidos anuncios. Ahora me pasa mucho con los anuncios de coche, en los que tratan de demostrarnos la trascendencia filosófico-cultural con raices semioticas enlazadas con movimientos de realización espiritual que significan tener un coche. Y otro que me pone de los nervios es ese anuncio festivo-coral "si no tienes Danao, que has desayunao"... Lo que obviamente no desayunas es una buena dosis de cultura, las "d" también existen y se pronuncian, gracias, que haya muerto Lázaro Carreter no significa que debamos empobrecer el lenguaje...

Pero a veces hay perlas. Hace tiempo comenté el de "si te duele el cuerpo sabes donde acudir, pero ¿y si te duele el alma?".
Hoy he visto ese de "qué puedes ganar con una sonrisa".

Hay muchos tipos de sonrisa. Pero incluso la sonrisa de compromiso, esa que ofreces al camarero que te sirve raudo el café que has pedido o a la persona desconocida que te deja pasar antes por la puerta, es preciosa. Yo suelo dar las gracias por las cosas, pero a veces no digo palabras, sino que esbozo una leve sonrisa. Leve porque me he dado cuenta por las fotos que me cuesta sonreir. Por las fotos y porque noto tirantes los músculos de la boca cuando sonrio. Yo no soy de los que llaman de sonrisa abierta, mi sonrisa, incluso las de corazón, son suaves y leves.
Ese es el otro tipo de sonrisa. La que ofreces a un amigo que te apoya, a quien amas al verle llegar y notar que tu día se ilumina. La sonrisa de bienvenida para celebrar un regreso, la de despedida para que la imagen que conserven mientras esteis separados sea hermosa. La sonrisa que esbozas al leer algo que te ilusiona de una persona a la que quieres. La sonrisa que me nace al leer algunos blogs, a veces triste, a veces chispeante, a veces reflexiva.

No temo sonreir a quien aprecio. No temo demostrar que me alegro. Algunos piensan que al sonreir abres una brecha en tus defensas ante el dolor tal y como se abren tus labios. No tengo una sonrisa bonita (creo) pero i la esbozo es porque es sincera.

¿Y que puedo ganar con una sonrisa? La sonrisa de la persona a la que sonrio. Que mayor ganancia que esa...

Como quisiera poder vivir sin curro...

Como quisiera poder vivir sin curro... (y que me perdonen los del grupo Maná por pervertir así la letra de su canción...)

He cedido. Al tiempo y la presión. Y sé que cediendo renuncio a algo importante.

Me explico.

Cuando acabé el colegio yo quería estudiar Informática. Pensaba (con razón) que la cuestión de los ordenadores iba a dar mucho jugo en el futuro, además de gustarme el tema. ¿Problemas? Dos concretamente: La informática que daban en la carrera era principalmente de programación, algo que no se me da muy bien. Segundo problema: La selectividad querida selectividad de mis amores me bajó la nota media. Ya no podía entrar en Informática. Aunque eso lo descubrí luego, primero había que poner en una lista de opciones de ingreso a la Universidad (mis padres querían carrera universitaria, ni me planteé en ese momento hacer una FP, a pesar de que se ha demostrado con el tiempo que tiene mejores salidas para empezar a trabajar pronto) y escribí primero las Informáticas (de gestión y de sistemas) en Oviedo y Gijón. Y me dijo uno de mis hermanos "oye pon algo más por si no te da la nota media". Yo me reí diciendo que el año anterior no había habido nota mínima para entrar en las informáticas y que no iba a tener tan mala suerte para que ese año precisamente las pusieran. Pero bueno, poner otra opción no hacía ningún daño y puse la misma que estaba estudiando ese hermano que me lo dijo, Carlos. Puse "Ciencias Empresariales" como quinta opción.

A partir de ese año hubo nota mínima en las informáticas. Así que ahí me encontré, haciendo Empresariales. En su inocente inicio pensé "bueno, es una carrera de tres años. La termino, luego me meto a hacer Informática de Gestión (la que sirve para manejar programas, programar y puedes relacionarse con el mundo empresarial) y me convalidarán algunas asignaturas y en seis años tendré dos carreras y seguiré siendo joven con 24 y suficientemente preparado".

Que bonito es el mundo cuando lo ignoras todo, ¿verdad?

Tardé seis años en acabar la carrera de Empresariales. El primer año sólo aprobé tres asignaturas de doce y las nueve restantes fueron un lastre que me debilitó el resto de la carrera. Así que a los 24 tenía una carrera...y un profundo asco por la misma, porque lo que más se me quedó dentro de estudiar empresariales es un profundo disgusto por las insustanciales leyes de la economía, el mariconeo contable y la pura especulación y pensar todo en números, no en nombres. El mundo empresarial es el mundo de "si trabajo para la empresa pero lo que importa en el fondo es que yo me lucre pasando por encima de quien sea".

Con este disgusto encima, pero sin renunciar a trabajar en cuestiones relacionadas con la carrera (administrativo, contable...) me apunté a estudiar un curso de programación de páginas web.
Y vi la luz. Me gustó muchisimo, aunque descubrí que me gustaba aún más otra cosa: el DISEÑO de páginas web y el diseño por ordenador en general.
Así que he estado cuatro años haciendo cursos relacionados con retoque fotográfico, programas de dibujo, animación básica por ordenador y el último de maquetación de textos e imágenes.
Y a eso quería dedicarme. Quería crear cosas, obras de arte menores, animaciones... No quería encerrarme en un lugar con sólo papeles ya escritos y números y archivadores a mi alrededor y que el ordenador sólo fuera otro archivador más donde meter datos sobre el dinero que otros están manejando. Salvando todas las distancias ,la analogía era que no quería ser un Van Gogh limitado a ser un archivero del Ministerio de Agricultura y Pesca. Quería pintar y soñar y colorear la realidad, no limitarme a procesar la realidad de otros.

Pero el tiempo pasa. Y son cuatro años casi sin trabajo. A pesar de estar inscrito en seis empresas de trabajo temporal a la vez, a pesar de mandar muchos curriculums espontaneos, a pesar de los cursos...
En casa tuvimos una temporada que era imperativo encontrar trabajo. Mi padre prejubilado (y no de la minería o de Hunosa, entonces no habríamos tenido que preocuparnos) y cuatro hijos aún en casa. Ahora ya no hay ese imperativo, mis tres hermanos que aún están en casa tienen trabajo, uno se va a su nueva casa en meses, otro en un año...
Y yo ya comenté alguna vez que el principal problema era que me sentía inútil, que quería trabajar para empezar a ganarme la vida, para liberar a mis padres de la carga de mantenerme, para empezar a independizarme...
Pero el campo del diseño gráfico está mal. Las empresas quieren gente que además de saber TODO sobre el diseño gráfico (y ellos piensan que todo incluye cosas que no son diseño gráfico, como animación en tres dimensiones, dibujo técnico y demás...) muchas veces tiran más por el "oye, conoces a alguien que...-pues sí el hijo de un amigo estudió...) que por poner ofertas de trabajo.
Así que además de la presión propia, y de la presión de la inutilidad que me carga mi padre, tengo también la presión de la realidad y la presión de mi hermana (la soberana de los pesadosquesemetenenasuntosajenos) con que haga oposiciones,estudie una FP, acepte cualquier cosa que me ofrezca aunque sea lamerles los zapatos a los jefes (así me lo dijo una vez)...

Y se acabó. Ahora voy a apuntarme a un curso de estudio de un programa de dibujo técnico, pero también voy a apuntarme a una academia para empezar a estudiar oposiciones.
Siempre estuve en contra de las oposiciones, ¿mil personas para una sóla plaza? ¿más enchufismos, puntos adicionales ya de principio, etc etc? Siempre pensé que jamás me metería en ese juego. Conozco personas que han estado años agobiándose con las oposiciones para no sacarlas. No quería eso.
Pero tampoco tengo tanto arte como para vivir del diseño sin que me contraten. Así que tengo que renunciar a un sueño, a mi trabajo ideal o que me gustara, para hacer algo que no me gusta. Y no algo temporal, si paso una oposición es eso lo que será mi vida a partir de ahora, estar en la administración, intentar promover puestos y seguir chupando de papa estado. Ya no más animaciones por ordenador que hagan soñar, no más composiciones hermosas, no más campañas de publicidad que muevan a la gente a algo, no más maquetar historias hermosas...

Papeles, números, tests, y banalidad.

Me siento como el deportista de la foto. Aunque él debe sentirse peor, ya que se dejó todo en la carrera. Y yo no sé si me dejé todo por conseguir mis sueños.

Días Extraños

Días Extraños Este es un correo que acabo de enviar a alguien de lycos con quien me escribo desde hace un tiempo:

"Disculpa que no te haya escrito antes, pero es que estaba...raro. Confuso. No sabía de que podia hablar.

¿Nunca has tenido un día en que ya cuando te levantas te dices: seguro que este es el mismo cuerpo de la persona que habitaba ayer? Porque así es como me he sentido hoy. Ayer estaba bien, tranquilo, confiado, reflexivo...
Y hoy me levanté sintiéndome pesado, como si el cuerpo fuera un traje que no me quedara como debe, que no me muevo bien en él. Y mi mente estaba encerrada en esas sensaciones, no sabía en que mundo estaba y las segundas palabras que dije tuvieron tono brusco. Hoy hubiera querido que mi familia fueran muñecos que pudiera silenciar con un botón del mando a distancia, porque sabía que no me iba a ser de ayuda.
No he disfrutado de la comida (y eso que era la excelente fabada de mi madre) y luego he venido a internet y me he sentido perdido. Las cosas que miro todos los días pasaban antes mis ojos sin darme la motivación que esperaba, algo a lo que agarrarme que me alejara de los extraños pensamientos que me llenaba, pensamientos sin definir, brumosos... Ni mails, ni blogs ni lycos lo han conseguido. Es más, una cosa inclinó un poco la balanza desde el estado de ánimo malo al pesimista. Por unos momentos me he sentido ínfimo, tan ínfimo que no tenía ni fuerzas para gritar ayuda incluso si hubiera podido salir de la apatía y querer gritarlo.
Mañana, e incluso dentro de unas horas no estaré así. Y tampoco sé la razón para que esté así.

Perdona que te haya dado la lata con este monólogo, pero creo que viste que estaba conectado y a lo mejor te preguntaste por qué no respondía a tu mail.
A ver si para el próximo y apuedo poner sonrisas, porque nunca las pongo cuando no las siente.
Pero no te preocupes por mí. Estaré bien, sé que tengo fuerzas para dejar atrás esto. Simplemente me ha durado más porque no encuentro el motivo para sentirme así, de haberlo encontrado lo hubiera arreglado antes.

Un saludo"


Y creo que es lo que puedo escribir hoy aquí.

Postdata sobre otro tema de otro lugar: Y no lo entiendo porque yo jamás seré el primero en nada. ¿Debería entonces enfadarme, sentirme vacío, inútil, pensar que no puedo hacer féliz, envidiar al que sí sea el primero?
Tonterias. Me niego a sentirme así. Si sólo lo primero fuera hermoso, el mundo sería un asco.

PostPostdata: Escucho "Mi alma perdida" de Amaral mientras escribo esto. Y no sé porque lo único que siento entre la apatía es un leve vapor de tristeza.

El precio de las cosas

El precio de las cosas Segunda vez que intento escribir este comentario. La vez anterior me fuí demasiado por donde no era y caí en la artificialidad.

Llevo unos días dándole vueltas a algo que una persona sabia (porque lo eres, no es cuestión de adoración, poner en un pedestal o nada de eso. La sabiduría viene muchas veces con el tiempo, con la experiencia y con haber sabido analizar las cosas desde el punto de vista correcto, y llegaré un día a saber hacer eso, pero aún estoy demasiaod al principio del camino) me escribió en el blog hace poco.

Hablaba de si la razón por la que no soy feliz podría ser por un autosabotaje que ejerzo, sea por miedo, por no saber lo que quiero o por otra razón.
Y entonces ella me escribió "En esta vida todo tiene un precio. Y no es una frase humo. Yo creo que a ti no te gusta demasiado pagar precios."

Y he sentido que si no ha dado en la diana de pleno, cerca ha estado. Hace tiempo ya reflexioné si estaba capacitado para empezar una relación seria. ¿Sería capaz de renunciar a lo que hay que renunciar por eso?

Porque no nos engañemos, una relación plena es cosa de igualdad. No se puede empezar con uno cediendo siempre a lo que el otro quiere. Eso no es lo que creo que es una relación profunda. Ambos deben adaptarse un poco, en horarios, costumbres, evolucionar la forma de ser porque ya no es por uno mismo solo, sino por complementarse en otro. Obviamente no hablo por experiencia, nunca he salido con una chica. Pero creo que es como deben ser las cosas.
Tengo un amigo que ha empezado hace tiempo una relación estable, de hecho se casa dentro de poco. Y le veo renunciar a muchas cosas y me pregunto si yo sería capaz.
¿Sería capaz de dejar las reuniones finesemanales con mis amigos para jugar a rol, ver películas, comentar cosas, reirnos? ¿Sería capaz de mantener cada minuto de estar con mi pareja en vida y no dejar que caiga en la rutina y el aburrimiento? ¿Sería capaz de llenar las conversaciones de palabras? ¿O de si fuera preciso irme a vivir a otro lugar con ella, salir con ella a hacer esas cosas que ya no me gustan y evito como ir a comprar ropa?

Son tantas las cosas que uno se puede preguntar, son tantos los miedos... Por eso tal vez sí es verdad que no quiero pagar el precio, el que mi vida cambie de arriba abajo, de izquierda a derecha, aunque sea por ser feliz con alguien. ¿Donde acaba el pagar un precio por acomodarse el uno al otro y donde empieza el sacrificar parte esencial de tí por un adaptarse en exceso a lo que el otro te pueda presionar?

Tal vez cuando amas con todo el corazón, eso te da fuerzas para no ver los pagos, el precio, los sacrificios. Lo aceptas como algo natural y te esfuerzas en hacer que funcione. Desde luego nadie empieza una relación pensando "lo voy a intentar pero está todo condenado, no durará" (bueno a lo mejor alguien si ha empezado así, pero pobres de ellos...), al principio lo que sientes te dará fuerzas, ánimos o atontará tu mente un poco de modo que sólo puedas pensar en lo bueno, nunca en lo malo, ni siquiera aceptas que pueda haber algo malo.

¿Sentiré eso alguna vez y podré ir evolucionando de manera que haya momentos malos (que los habrá,siempre los hay) pero los buenos sean mejores y más fuertes?

Veremos.

Rechazando la felicidad

Rechazando la felicidad Tengo un problema, uno de ellos. Empiezo a pensar que tengo demasiado miedo a arriesgarme. No entraré a considerar si es sólo culpa de haberme lanzado de cabeza (no tan de cabeza pero sí todo lo que sentía que podía) en el pasado y haber fallado. O que las cosas no salieran como esperaba.
¿He levantado una barrera? Quiero ser feliz, algo que todos queremos. ¿Pero quiero realmente? Si quiero, ¿no debería sentirme capaz de afrontar los problemas y adversidades y lanzarme a por lo que pienso que vale la pena?

Porque no me siento así. A veces pienso que encontraré esa fuerza que espera dormida ser despertada y romperé cadenas mentales. Otras pienso que debo encontar algo que me llene tanto que me dé esa fuerza. O una combinación de ambas cosas.

Pero lo cierto es que hasta que las cosas suceden no sé como voy a reaccionar. Sólo consigo comerme la cabeza, cambiar dos o tres veces la decisión y al final hacer algo, que como en todas las cosas, no puedes evitar preguntarte... "¿Y si no lo hubiera hecho o hubiera hecho lo otro?"

Tampoco quiero roerme en exceso con esto. Probablemente cuando llegue el momento decidiré, pero quiero estar preparado para tomar decisiones. Quiero saber que si qiero hacer algo lo haré y si no quiero no lo haré. No tender automáticamente en una dirección u otra, sino simplemente ser lo bastante fuerte y calmado interiormente para hacer lo que crea que deba.

Hay una barrera que tal vez me esté impidiendo dejarme ser feliz a mí mismo. Debo disolverla.

Mano amiga

Mano amiga He conocido a alguien que es imposible definir. Y está bien porque no quiero ponerle límites, a lo que hablo con ella, a lo que siento con ella o a lo que sueño con ella.

No me arrepiento de haber iniciado el blog. No, realmente necesitaba volcarme a escribir sobre tristeza, porque a esa tristza si quería ponerle límites, para encerrarla en su justo lugar, para definirla y así hacerle perder el dominio que había ganado con los años, para contenerla y así hacerla más pequeña.
Me apena que haya molestado a una persona algo de lo que haya escrito, porque entiendo su miedo a ser reconocida por gente que no conoce y no la quiere y podría hacerle daño. Pero no me arrepiento de haber escrito, porque me ha traido paz.

Como paz me trae también esta persona, este bálsamo hecho carne. Al hablar con ella siento lo mismo que cuando aprieto "publicar" tras escribir un comentario, siempre sin repasarlo porque cuando lo escribo ya lo repaso a la vez que lo creo y así es natural y así sale más como lo siento. Entonces es como apartar el peso y sentirme bien, liberado.
Así es como me siento con ella. Me está ayudando a seguir el camino iniciado por el blog y mi propia lucha interna. Imagínate me enseñó el principio del camino. La de los muchos colores me está ayudando a recorrerlo, dándome una guia, unas indicaciones que puedo hacer mías y seguir.

Estoy conociendo gente y me gusta la gente que estoy conociendo. Es un buen momento. Me siento bien.

Postdata: Su, chiquilla, ahora eres una estrella, hoy hablaban de blogs asturianos en el periódico... y sale el tuyo! Estoy deseando que vuelvas para imaginar la carita que pones al verte elevada a la categoría de "estrella de los medios" (ya sé que es una exageración, pero quiero pincharte, disculpa a este pobre ser que sólo quiere hacerte sonreir :) )

Sobre mostrarse

Sobre mostrarse Es posible que la Estrella se pase pronto por este blog. Hay un tipo extraño en lycos que piensa que algunas de las personas que escriben aquí y yo mismo somos en realidad una sóla persona, que se dedica a jugar con la gente y los sentimientos de esa gente a través del lycos. Así que anda por los libros de firmas de algunas páginas dando la dirección de varios blogs entre los que está este pensando que así demuestra la falacia y se venga del daño recibido. Entre otros lugares lo ha hecho en el perfil de la Estrella.
Bueno, yo sé por lo menos quien soy yo (aunque esa frase tenga tantos significados) y sé que no he jugado con nadie, a ese respecto estoy tranquilo y no es eso lo que me preocupa.

Lo que me ha preocupado es la posible lectura que la Estrella hará de este blog.

Primero comentaré que me molesta bastante que haya publicado las direcciones. Yo no publico direcciones de otros blog, no sé si os habreis fijado. Es porque pienso que el poseedor de cada blog es el que tiene que decidir a quien invita a leer sus pensamientos. Y si quiere anunciarlo en general para que entre quien lo desee, es su opción. Yo no lo hago. No tengo problema que quien anda buscando leer sobre mis sentimientos y mi vida entre a leer. Pero no voy a decirle a gente que no conozco o no me interesa "eh, ven a ver como me devano los sesos". Hay una diferencia entre dejar entrar a quien quiera entrar y anunciarme como un anuncio de sección de contactos. Por eso no he dado la dirección del blog a nadie, pero tampoco me molesta que en otros blog que entro a leer con placer aparezca mi dirección. De hecho me enorgullece que esas personas piensen que vale la pena leerme tanto como yo pienso que vale la pena leerles a ellos.

Bueno, entonces, ¿por qué no le dí esta dirección a la Estrella ni a ninguna de las personas de las que hablo a veces en los artículos?. Supongo que hay varias razones, se me ocurren principalmente dos.
Primero que tengo un poco de miedo de que lo lean. Aquí hablo de mis sentimientos sinceramene. Y la sinceridad duele, porque tenemos una percepción de como piensan y se comportan los demás, y descubrir que hay otros motivos o razones en sus actos, a veces nos desconcierta, otras nos enfurece y otras nos llena de decepción. Tenemos tendencia a pensar que la vida es de cierta manera y cuando nos demuestran que no hay reglas para vivir nos rompen la ilusión de un mundo ordenado que queremos creer. Por eso sé que posiblemente haría daño a algunas personas por ser tan sincero sobre lo que siento. Puede que esté equivocado en mis deducciones y pensamientos, pero así es como los estoy sintiendo y sobre eso es lo que escribo aquí. Sobre la sinceridad al contar lo que me pasa por la cabeza. No voy a dejar de decir lo que pienso porque una u otra persona me lean, pero tampoco me agrada hacer daño porque si. Esa era una razón para no decirle la dirección.
La otra razón principal es que quería que decidiera. Que decidiera si me llamaba o no, si quería verme o no, si quería saber de mí o no, si quería ser mi amiga, mi amante o nada, pero que decidiera por sí misma. No quería influenciar ni para bien ni para mal con lo que escribía aquí en ella. Que eligiera libremente, sin que yo pudiera interferir para nada.

Y ahora ya no es posible. Tal vez debería agradecer a ese pirado que le hubiera dado la dirección. Aunque preferiría haberme sentido preparado para dársela yo. Le escribí un mensaje dándole la direcicón en lycos, me fijé que llevaba unos días sin pasar y le mandé un sms diciendo que se pasara. Me ha respondido que no se pasa por lycos porque no le interesa, así que le mandé en otro sms la dirección de este blog, porque en el fondo pienso que tiene derecho a poder leer lo que siento cuando pienso en ella.
Puede que sirva para aclararnos, para bien o para mal, y todo sea para bien. No lo creo por lo que he dicho antes sobre ser siempre sincero aunque duela. Pero que no piense que lo he escrito para hacerle daño. Cuando escribo sobre cosas de otras personas, trato de que no sean facilmente reconocidas, uso nombres que yo y solo yo les dí, pseudónimos o en el caso concreto de Charlotte su nombre real, porque no creo que ya le importe, por desgracia ya no puede importarle o no.

Eso nunca Estrella. Para hacer daño no. Para pacificar mi mente, corazón y alma sí. Pero nunca para joder a nadie.

Y no sé si se pasará a leerlo o no. Aunque tenga la dirección puede decidir que no le interesa. Aunque pienso que si pasará a leer, en algún momento. Algo nervioso estoy, con opresión en la boca del estómago. Preocupado, en suma.

Pero es otra de esas cosas que tengo que afrontar. No voy a dejar de decir lo que siento porque uno u otro puedan leerlo, lo vuelvo a repetir.

Hoy me levanté algo mejor, al menos no comiéndome la cabeza con si me sentía sólo y triste. Este tema me ha agobiado un poco pero escribiendo sobre él lo afronto y lo reflexiono. Y creo que eso está bien.

(la imagen es en referencia al momento en que leí la dirección del blog en lycos, me sentí como una diana para dardos maledicentes y odios ajenos. Realmente no sé por qué, con lo que ya nos cuesta aclararnos con lo nuestro, otros consideran que deben verter su odio sobre nosotros.)

Sobre mostrarse

Sobre mostrarse Es posible que la Estrella se pase pronto por este blog. Hay un tipo extraño en lycos que piensa que algunas de las personas que escriben aquí y yo mismo somos en realidad una sóla persona, que se dedica a jugar con la gente y los sentimientos de esa gente a través del lycos. Así que anda por los libros de firmas de algunas páginas dando la dirección de varios blogs entre los que está este pensando que así demuestra la falacia y se venga del daño recibido. Entre otros lugares lo ha hecho en el perfil de la Estrella.
Bueno, yo sé por lo menos quien soy yo (aunque esa frase tenga tantos significados) y sé que no he jugado con nadie, a ese respecto estoy tranquilo y no es eso lo que me preocupa.

Lo que me ha preocupado es la posible lectura que la Estrella hará de este blog.

Primero comentaré que me molesta bastante que haya publicado las direcciones. Yo no publico direcciones de otros blog, no sé si os habreis fijado. Es porque pienso que el poseedor de cada blog es el que tiene que decidir a quien invita a leer sus pensamientos. Y si quiere anunciarlo en general para que entre quien lo desee, es su opción. Yo no lo hago. No tengo problema que quien anda buscando leer sobre mis sentimientos y mi vida entre a leer. Pero no voy a decirle a gente que no conozco o no me interesa "eh, ven a ver como me devano los sesos". Hay una diferencia entre dejar entrar a quien quiera entrar y anunciarme como un anuncio de sección de contactos. Por eso no he dado la dirección del blog a nadie, pero tampoco me molesta que en otros blog que entro a leer con placer aparezca mi dirección. De hecho me enorgullece que esas personas piensen que vale la pena leerme tanto como yo pienso que vale la pena leerles a ellos.

Bueno, entonces, ¿por qué no le dí esta dirección a la Estrella ni a ninguna de las personas de las que hablo a veces en los artículos?. Supongo que hay varias razones, se me ocurren principalmente dos.
Primero que tengo un poco de miedo de que lo lean. Aquí hablo de mis sentimientos sinceramene. Y la sinceridad duele, porque tenemos una percepción de como piensan y se comportan los demás, y descubrir que hay otros motivos o razones en sus actos, a veces nos desconcierta, otras nos enfurece y otras nos llena de decepción. Tenemos tendencia a pensar que la vida es de cierta manera y cuando nos demuestran que no hay reglas para vivir nos rompen la ilusión de un mundo ordenado que queremos creer. Por eso sé que posiblemente haría daño a algunas personas por ser tan sincero sobre lo que siento. Puede que esté equivocado en mis deducciones y pensamientos, pero así es como los estoy sintiendo y sobre eso es lo que escribo aquí. Sobre la sinceridad al contar lo que me pasa por la cabeza. No voy a dejar de decir lo que pienso porque una u otra persona me lean, pero tampoco me agrada hacer daño porque si. Esa era una razón para no decirle la dirección.
La otra razón principal es que quería que decidiera. Que decidiera si me llamaba o no, si quería verme o no, si quería saber de mí o no, si quería ser mi amiga, mi amante o nada, pero que decidiera por sí misma. No quería influenciar ni para bien ni para mal con lo que escribía aquí en ella. Que eligiera libremente, sin que yo pudiera interferir para nada.

Y ahora ya no es posible. Tal vez debería agradecer a ese pirado que le hubiera dado la dirección. Aunque preferiría haberme sentido preparado para dársela yo. Le escribí un mensaje dándole la direcicón en lycos, me fijé que llevaba unos días sin pasar y le mandé un sms diciendo que se pasara. Me ha respondido que no se pasa por lycos porque no le interesa, así que le mandé en otro sms la dirección de este blog, porque en el fondo pienso que tiene derecho a poder leer lo que siento cuando pienso en ella.
Puede que sirva para aclararnos, para bien o para mal, y todo sea para bien. No lo creo por lo que he dicho antes sobre ser siempre sincero aunque duela. Pero que no piense que lo he escrito para hacerle daño. Cuando escribo sobre cosas de otras personas, trato de que no sean facilmente reconocidas, uso nombres que yo y solo yo les dí, pseudónimos o en el caso concreto de Charlotte su nombre real, porque no creo que ya le importe, por desgracia ya no puede importarle o no.

Eso nunca Estrella. Para hacer daño no. Para pacificar mi mente, corazón y alma sí. Pero nunca para joder a nadie.

Y no sé si se pasará a leerlo o no. Aunque tenga la dirección puede decidir que no le interesa. Aunque pienso que si pasará a leer, en algún momento. Algo nervioso estoy, con opresión en la boca del estómago. Preocupado, en suma.

Pero es otra de esas cosas que tengo que afrontar. No voy a dejar de decir lo que siento porque uno u otro puedan leerlo, lo vuelvo a repetir.

Hoy me levanté algo mejor, al menos no comiéndome la cabeza con si me sentía sólo y triste. Este tema me ha agobiado un poco pero escribiendo sobre él lo afronto y lo reflexiono. Y creo que eso está bien.

(la imagen es en referencia al momento en que leí la dirección del blog en lycos, me sentí como una diana para dardos maledicentes y odios ajenos. Realmente no sé por qué, con lo que ya nos cuesta aclararnos con lo nuestro, otros consideran que deben verter su odio sobre nosotros.)

Un poco de todo II (que no sólo de sentimientos y recuerdos vive el hombre)

Un poco de todo II (que no sólo de sentimientos y recuerdos vive el hombre) Si, dos, no busqueis el uno porque un error de ratón lo borró mientras lo escribía. Y me da rabia porque no sé si podré replicar lo que decía. Bueno, sí sé que no podré con las mismas palabras y me da más rabia porque me estaba quedando como quería. Maldita informática a pesar de lo mucho que ayuda en ocasiones.

Miro la muerte del Papa con una cierta tibieza, al fin y al cabo me alejé de la iglesia y la religión hace mucho por su manía de hacerme sentir más culpable y amargado. Y al final de la reflexión que quedó borrada por el ratón caprichoso, llego a la conclusión de que las lagrimitas que derramé han sido en parte por ver a tanta gente llorando junta y por la presión mediática que lleva días gritando "llorad, llorad". Pienso que debería tener un poco más de libertad de ideas y no dejarme influenciar por la "importancia" social de alguien y la presión de los mass media. Una cosa más a mejorar. (al fin y al cabo no lloraría por Stalin, Hitler, Franco, Carrillo, Pinochet, Fernando VII, Bush...)

En un blog veo un hombre que pide fotos de los seis labios (¿o eran pétalos?) femeninos y las cuelga con poemillas y reflexiones. Y no me impresiona, porque sigo sabiendo que lo que quiero no es ver muchos ajenos, sino uno que conozca y no sólo poder verlo, sino también disfrutarlo con los demás sentidos y explorarlo y hacerlo estremecer de placer como merece.

En otro blog rosa veo a una persona gritar algo que muchos considerarán escandaloso: Soy como soy. Ni angel ni demonio. Peor a quien le moleste.
Y me dan ganas de darle el beso más grande que le hayan dado nunca a esa persona.

Levo un par de días pensando en la letra de "Rosas" de "La oreja de Van Gogh" y aunque por lo general no me guste casi nada de ese grupo, me doy cuenta que al oir
"Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así."


yo soy el tonto que hace esas cosas, llevar rosas a alguien, escribirle notas a la gente acompañando un dibujo hecho por mí mismo, enviar mensajes con dos puntos y medio paréntesis, intentar hacer sonreir.

Leo el comic de Carlos Giménez "España, una, grande y libre" y en el fonde sé que cosas así pasaban en los años setenta. Pero también sé que pasaban en los regímenes de izquierda, porque el poder es el poder y no hay sistema de ideas o gobierno perfecto, aumenta mi asco hacia la política sea del color o lado que sea al pensar que como si no tuviéramos bastante con intentar vivir, sentir y avanzar con lo que nos toca y rodea, tenemos que aguantar también lo que nos echan desde "arriba" para poner más obstáculos "por nuestro bien y el avance de la sociedad". Política, asquerosa palabra y asqueroso concepto.

Me he dado cuenta que al principio del erroneamente borrado artículo escribía que a veces me parecía ser un aburrido, por no tener historias de amantes, sexo, viajes, conversaciones o anécdotas diarias sobre las que escribir, que la mayor parte de las veces escribo sobre recuerdos o sentimientos analizados porque realmente no creo que me pasen cosas ultimamente en el día a día que piense sean interesantes para contar. Pero mientras espero esas grandes cosas, cada día, al terminar de escribir esto, veo que sí hay detalles que para mí tiene la importancia para ser escritos. Lástima que haya pocos días que me dé cuenta de eso.