|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Desnudando lo inconfesable. Algo que escribió alguien muy jodido...
Encontrado por ahí...
"LAS SIETE VIRTUDES SEGÚN LUCIFER
Bendita la Lujuria, porque nos recuerda que la vida esta llena de cosas hermosas que merecen ser disfrutadas.
Bendita la Gula, porque hay necesidades básicas en la vida que necesitan ser cubiertas y elegir satisfacerlas con cosas que no nos gustan demuestra poco cariño por uno mismo.
Bendita la Pereza, porque nos evita perder tiempo en las cosas que en el fondo resulta que no son tan importantes como parecen y así tendremos fuerzas para las realmente importantes.
Bendita la Avaricia, porque conformarse con lo que hay significa no mejorar nunca las cosas que están mal.
Bendita la Ira, porque las injusticias muchas veces no pueden ser combatidas con palabras.
Bendita la Envidia, porque nos hace ver que podríamos ser mejores y todo lo que podríamos conseguir si nos esforzamos más.
Bendita la Soberbia, porque como seres imperfectos, hay que saber valorar cuando hacemos las cosas bien.
Corolario: El único pecado es el extremismo. Todo lo demás son matices.
LOS SIETE PECADOS CAPITALES SEGÚN EL INFIERNO
Maldita sea la Castidad, porque nos hace encerrarnos en nosotros mismos y no darnos a los demás.
Maldita sea la Templanza, porque hay cosas en la vida que no admiten ser tibio.
Maldita sea la Diligencia, porque nos hace perder el tiempo en cosas que nos dicen que deben ser hechas, no que elegimos hacer.
Maldita sea la Generosidad, porque nos hace retrasar la evolución personal de los demás al no hacerles esforzarse por lo que quieren.
Maldita esa la Paciencia, porque nos hace evitar actuar cuando debe hacerse antes de que el problema vaya a peor.
Maldita sea la Caridad, porque no sabemos si se da buen uso a lo que damos.
Maldita sea la Humildad, porque no nos deja valorar nuestras virtudes, logros y esfuerzos.
Corolario: No ser bueno no significa ser malo.
LOS TRES ERRORES CAPITALES SEGÚN SATAN
La Fe es esperar que otro nos resuelva los problemas.
La Esperanza nos hace esperar a que las cosas cambian solas en vez de esforzarnos en cambiarlas nosotros mismos.
La Caridad es hacer de menos a los demás suponiendo que no son capaces de desarrollar sus capacidades personales.
Corolario: Las acciones del hombre son personales. Cada uno elige cómo actuar. La bondad y la maldad no surgen de fuentes ultraterrenas externas, sino del interior de cada persona.
CONCLUSION Sólo hay un secreto para hacer mejor el mundo: A ti mismo hazte lo que te dé la gana, pero no jodas a los que tienes a tu alrededor." 19/01/2009 16:13 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable No hay comentarios. Comentar. Quien es Blice.Blice (otra forma de llamar a Hielo Azul, más corta, más musical...) no soy yo. Pero puedo serlo.
Me explico. Todos tenemos partes de nosotros que no son las habituales en dominar nuestra personalidad. ¿Quién no se ha sentido a veces sorprendido (o incluso avergonzado o asustado) al descubrirse pensando algo especialmente cruel o insensible o egoista? A todos nos ha dado la impresión a veces de que las partes que encerramos o descartamos en nuestro interior porque no son las "correctas" o las "adecuadas" o las que no elegimos afloran a veces como intentando escapar y hacerse notar. Seguro que eso es una de esas partes que postuló Freud del inconsciente humano. Podría mirar ahora cual es en concreto pero como eso no es lo fundamental ahora no lo haré. Sé que todos hemos sentido eso alguna vez así que no ahce falta mil palabras para explicarlo. Bueno, pues esas partes "reprimidas del subconsciente" no siempre tienen que ser las malas...
Una vez hable de Blice sin ponerle nombre, con alguien que luego merecería haberle sufrido... Lo expliqué como un Loa. Por resumir, los Loas son espíritus intercesores entre el dios supremo y la humanidad en la religión Vudú. Son una especie de dioses menores, que entre otras cosas, poseen a veces a sus solicitantes. Los "montan", según el término empleado, como si fueran caballos y el cuerpo de la persona fuera su modo de transporte por el mundo material. Pues así imaginaba y explicaba yo a Blice. Como mi Loa futuro y yo su montura.
Era una sensación cercana, no intrusiva, como si el que poseyera una parte de mis pensamientos fuera algo natural, un sitio donde debía estar. Por eso imaginé que Blice era yo... pero en el futuro. Y que de alguna manera enviaba su consciencia para advertirme (en un intento que sabía inútil pero aun así realizaba) y evitarme males mayores y dolores profundos. Todavía pienso un poco en eso. No en ese ciego que llamaba a la muerte, Niña Encantadora, o tal vez sí, porque al fin y al cabo no le viste los ojos, ¿no?, y no sabes si los tenía color Hielo Azul... Pienso ahora más bien que Blice es lo que puedo llegar a ser. La parte que se forma en mi interior, el inconsciente más desarrollado que tengo dentro, el que más destaca... Mi parte oculta más poderosa.
Blice no es mi parte egoista o mi parte cobarde o mi parte cruel. Tampoco es mi parte sublime o mi parte prepotente o mi parte en Equilibrio. Puede ser mi parte Evolucionada. Pero no lo sé. Blice es una combinación de todas esas cosas. Lo que es seguro es que es mi parte En Calma. Porque Blice ha cogido la Pirámide de Maslow, he encontrado sus grietas, se ha reido de hecha, la ha hecho gravilla y se ha construido con esa gravilla un camino para seguir adelante. Ha descubierto una necesidad primaria en su alma y la ha llenado: él mismo. Se ha completado.
Con eso no quiero decir que se haya aislado del mundo, o que no considera que haya placeres para ser vividos. No. Simplemente no son Necesidad. Son suaves brisas en la cara que refrescan, pasan y no dejan huella. Blice ha conocido la traición, la ruptura, el desengaño, el despecho, el odio, la cobardía... y con ello ha formado escalones para seguir adelante y allanar baches. Blice no trae a su interior nada, porque no lo necesita. Vive tranquilo. Siempre nivelado. Ni tristezas ni pesares. Ni obsesiones ni gozos trascendentes. Simplemente la vida. Blice ha aprendido a vivir en calma. No busca Amor porque no lo necesita. No es tampoco cruel. No hiere, porque no le importan las cosas lo bastante como para desear herir. No traiciona a los que conoce porque no ve la necesidad. No miente porque no lo necesita y además es engorroso. Es sincero, con esa sinceridad brutal de quien avisa que va a hacer daño no porque quiera hacerlo, sino porque los demás buscarán cosas que él no puede dar, como si le pidieran volar y es que simplemente es físicamente imposible. Tiene colegas, no amigos, porque la gente sabe que es estable, pero saben que no es cercano. Disfruta del sexo, pero cuando acaba el acto, acaba también el recuerdo. Es como rascarse: alivia, da gustito, pero nadie recuerda todas la veces que se ha rascado en la vida ni busca rascarse en todo momento. Así que para él el sexo es algo que vive en el presente, se esfuerza en hacer sublime, pero que no promete futuros ni repeticiones. Y tiene momentos para ejercitarlo, ya que las personas tan estables, tan seguras, fascinan...pero no duran. Nunca lo hacen. Blice no espera nada, no desea nada en un sentido que le robe el sueño o piense que va a hacer mejor su vida. No, su vida ya es mejor.
Es mi parte que no necesita a nadie. Mi parte que no se da. Mi parte que no llora, pero tampoco ríe.
Y yo, que no soy Androgen, que soy Fernando, no quiere ser Blice. No quiere estar en Calma renunciando a los picos de la felicidad, a las alturas. No quiere llanos. Quiere cuestas arriba, nadie desea los descensos voluntariamente salvo quien se odia a sí mismo. Y no es el caso. No quiero aguas mansas, porque en las aguas mansas pienso que uno no llega a ninguna parte. La tormenta trae viento que empujará a la corriente que nos llevará a algún sitio mejor.
Yo soy Fernando. Y no quiero ser Blice.
Pero puede que lo termine siendo. 24/11/2008 16:59 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 10 comentarios. Luz sobre agua manando de mis ojos
Por fin.
Las lágrimas llegaron.
Tenías razón Niña. Leonard Cohen. Porque la letra de Cohen dice mucho más... me dí cuenta viendo el video tras colgar el artículo. Había más. Busqué la letra. Y lo que cuenta Cohen es esto:
" Dices que tomo el Nombre en vano y ni siquiera conozco el Nombre. Pero si lo hiciera, bueno realmente, ¿qué significa Él para tí? Hay un destello de luz en cada palabra. No importa cual hayas oido, el bendito o el desgarrado Aleluya. Aleluya Aleluya Aleluya Aleluya Hice lo mejor que pude, no fue mucho. No podía sentir, así que intenté tocar. He dicho la verdad, no vine a engañarte. Y aún así todo fue mal. Permaneceré ante el Señor de las Canciones con nada más en mis labios que un Aleluya."
No es Dios, es el Amor. Y he fallado.
Y al pensar así, por fin, incluso mientras escribo esto, cerrando mi garganta para que no me oigan y vengan a interrumpir ningún bienintencionado de casa... lloro. Lo que otras canciones no consiguieron. Lo que estos días no consiguieron. Lo que el pensar no consiguió.
Al fin. 07/11/2008 22:45 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 5 comentarios. Jano bipolar![]() El viernes estaba bien.
Hoy no lo estoy.
Intenté quedar el fin de semana pero simplemente, no quería, no le apetecía estar conmigo.
Mañana estaré bien. Pasado no. Al siguiente si... y así toda la vida.
Me canso. Lo de siempre. No tengo fuerza para acabarlo yo. Me lo tendrán que acabar. Como siempre.
No merezco esto. Pero si lo merezco. Siempre se encontrarán argumentos para decir que es culpa mía. Pues vale. Culpa mía. Los demás siempre son inocentes. 100% de culpa mía.
Estoy cansado hasta de discutir. Es más fácil aceptar que soy yo. Y que no hay cura. Porque así no hay que lucharlo, que luchar cansa.
Adelante corriente. Ofelio está aquí para que le lleves hasta donde sea. 03/11/2008 08:37 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 6 comentarios. La vela tiembla
Mala noche.
Mala como no hacía meses...
Paso a paso. Hace tiempo que empieza a preocuparme seriamente la falta total de posibilidades laborales. Casi todo lo que mando por internet es rechazado el mismo día. Lo demás o lo rechazan con un poco más de tiempo o queda sin respuesta. Igual que lo que mando por correo. Mi cuenta corriente ha disminuido ya de las cuatro cifras. En parte es porque voy finalmente a aprovechar la oferta de las migajas que sus ilustrisimas que trabajan dos días a la semana nos hechan a los parados y curritos. Voy a comprar un ordenador y el Principado paga parte. Es un capricho, en parte. En parte porque mis ojos están arrasados y es de usar mi viejo viejísimo portátil. Las pantallas han evolucionado desde que fue construido (ha sido medio heredado, lo compró mi hermano 1. y luego me lo vendió hace años a un precio muy rebajado para poder comprarse otro mejor), yo lo quería y lo usé mucho para escribir, para hacer cosas que necesitaban más tiempo de los turnos de uso del ordenador familiar. Pero me está dañando mucho los ojos, necesito cambiarlo. ¿Necesito? Bueno, por necesitar no necesito en realidad mil de las cosas que tengo, pero todos andamos así. A todos nos bastaría con tres mudas de ropa y un sitio un poco blando donde dormir, así que en el fondo casi todo lo que tenemos es un poco un "lujoso" accesorio... En fin. Que no me va la vida en tener un ordenador, no trabajo con él. Pero me viene bien para seguir haciendo las cosas de diseño gráfico y no perder práctica y para que mis ojos empiezen a curar, que ya toca. O al menos a dejar de estar mal. Y 350 euros que te paguen de un ordenador no es poca cosa. Además me servirá para distraerme, para no pensar, que últimamente... Así que aquí estoy esperando que me avisen de la tienda que ha llegado para ir a pagarlo (me pilló la huelga de transportes el día de la compra) y pedir la subvención. Y mas cosas pasan. Mi hermano 3 empieza vacaciones y temblamos porque tenerle en casa es un suplicio. Abusa, avasalla, monopoliza periódicos, baños, televisiones y ordenadores. Y cuando se aburre en vez de matar moscas con el rabo lo que hace es tocarnos las narices a los demás... y a veces tememos que pueda llegar a hacerlo con el rabo, que es capaz.
Mi hermano 1 sigue viniendo a comer a casa casi todos los días (6 de 7), sigue sin querer vivir una vida que sinceramente, me gustaría tener: casado, amando, independizado, trabajando, cotizando, disfrutando. No sé cómo alguien que gruñía y se desesperaba hace tiempo por estar sólo y fuera de casa, libre, independiente, ahora no hay quien le saque de aquí ni con espátula... para qué madurar si te dejan seguir siendo un parásito y es mucho más cómodo que hacerse adulto.
Me siento sólo. Mucho. Hace semanas y semanas que no quedo con los colegas, siempre hay algo que tienen que hacer los fines de semana que hace que no podamos quedar. Uno de ellos me llamaba medio mosqueado el otro día preguntándome sin palabras que qué pasaba, que por qué ya no nos veíamos nunca. Y aunque no sean mi sustento interior, si que me apetece quedar parar vernos, charlas, aunque sean unas horas. Pero nada... los que no están lejos, los que no emigraron... pasan. Y la vela tiembla. La luz se empieza a difuminar. Tras un fin de semana donde nos vimos dos veces largas... descubro que me he empezado a doler estar con N. Al menos esos días, el domingo pasado sobre todo, me dolió mucho. Me dolió el deseo, me dolió el no ser tan especial como querría, me dolió el saberme que no cambio con ella por mucho que lo intente, que sigue temblando el vientre al estar cerca de ella pero que ahora además me tiemblan también de desesperación. Porque pasa el tiempo... y todo se ha estancado. Y es la misma sensación que tenía cuando eran fantasías y lejanías, personas en otras partes, imaginaciones mías... si es la misma sensación... ¿de qué sirve que la persona sea real si al final es lo mismo? ¿Si al final... pierdo igual? ¿Es mejor o peor saber que lo que pierdes es a alguien real que has podido sentir, que has podido Sentir, que has podido amar y mirar a los ojos para decírselo? ¿Es pero ser un tonto de los cojones (por lo de las ilusiones) o ser un fracasado de las realidades?
Todo es una mierda, al final. Perder es una mierda. Saber que no basta con intentarlo es una mierda (¿me escuchas guionista de Aida? LOS SUEÑOS NO SE CUMPLEN. Al menos no para alguien que no es un guión... y si se cumplen es más por esfuerzo y el esfuerzo no siempre da frutos. Bueno si, pero un fruto amargo, el fruto de la realidad en su cara más petrea).
Y mi madre dice hoy que si le toca la lotería lo primero que hace es divorciarse.
Así de simple. Así de duro. Sin grandes palabras de melodrama. Ha descubierto lo que es estar con alguien que ha cambiado, que Involucionado hasta ser alguien que ya no te hace sonreir. Hasta que no es ni la sombra de quien amaste.
Todo se apaga. Hasta la convicción de hacer lo correcto. Hasta el sentido de lo que debe uno hacer forjado por el paso de los años y las creencias. Todo. Y hoy la muestra de ello ha salido de los labios de mi madre en esa simple frase. Lo peor es que motivos no le faltan.
Estar con alguien que te quiere, que quiere quererte y dedicar la vida a amargárla... no creo que sea consciente mi padre de la enormidad del pecado que está cometiendo.
Hoy no duermo casi. Tengo que madrugar porque me han dado un curso del paro, uno que llevaba años buscando y es intensivo. Seis horas las mañanas de diario. Mes y medio. Y no puedo dormir. Aunque estoy arrasado, aunque tengo un sueño de morirme, porque el domingo también madrugué para ir a una oposición baldía de auxiliar administrativo del Estado (baldía porque las del Estado no me motivan. No me voy a ir a otro sitio y es lo que va a pasar si la apruebo. Lo más que quiero es entrar en bolsa de empleo para el Estado en Asturias y eso se consigue pasando el primer examen y por eso voy, para pasar ese primer examen. Pero no voy a ir más allá y si ya me cuesta hacer las cosas que si me motivan, empezar para dejarlo seguro a mitad no me llena precisamente de energía) Lo dicho. Apago la luz a las doce y cuarto de la noche. Y tras más de una hora de dar vueltas pensando en lo mal que me siento (mi cerebro parecía no estar cansado, se puedo a trabajar a toda máquina en su parte más oscura, sin poder ser detenido por mucho cansancion físico que hubiera) encendí la luz y me puse a leer, porque así al menos dejaría de agarrotarme la garganta la angustia que ha vuelto de su exilio para volver a cargar mis hombros. Y hasta las tres y media, cuando estoy totalmente roto físicamente pero al menos no ya mentalmente, puedo cerrar los ojos rezando como si creyera por dormir, por no pensar... y duermo algo menos de cuatro horas.
Estoy cansado. Al menos es de sueño, sólo físico, aunque ahora tengo que ir en un rato al gimnasio que tengo que cambiar la hora a las tardes por el curso... no sé si hoy me dormiré encima de la bicicleta estática... Pero al menos no pienso. Parece que ya lo pensé todo anoche. Y ni siquiera sé si estoy dando por perdida a N. Ni siquiera sé si me estoy dando por perdido a mí. Porque tampoco quiero ponerme a pensar en ello. Pensar ahora es mi enemigo. Mi segundo enemigo tras mí mismo.
No quiero pensar. Quiero que pasen los días como un gris, como un continuo, quiero aprender en el curso, que me llamen de la lista de interinos (una de las que sí aprobé, mi cuñada que está unos setenta y tantos puestos por delante de mí ya la han llamado para una sustitución de unos meses, además le tocó en Oviedo, suertuda :) ) cuando haya terminado el curso y tal vez perderme en cualquier sitio anodino de Asturias a pasar los días un tiempo como los paso ahora.
Solo.
Al menos tendré trabajo un tiempo.
Pero no estoy bien ahora. Y eso es lo que importa ahora. El ahora.
Y ahora... quiero volver a creer. En tantas cosas... pero...
Ahora no.
Puf. 16/06/2008 17:11 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 2 comentarios. No soy el Salvador
Mi amor no salva. Es así de simple.
No salva, no cura, no cambia a nadie. No sirve de apoyo, no es inspiración, no es motivo para parar o seguir.
Y claro que he pretendido "salvar" con mi amor o con mi cariño. Todos hemos querido alguna vez secar lágrimas, disipar dolores, aliviar penumbras, poner una escalera en el pozo. Hemos querido que quien queremos sea más feliz, más alegre, más positivo, consiga éxitos, no sea derrotado, no se rinda, avanze, Evolucione... Y lo hacemos lo mejor que podemos. Estando, hablando, aconsejando, compartiendo silencios, escuchando, aportando lo que hemos aprendido (aunque lo que aprende uno es su propia asignatura, no tiene porque ser los apuntes vitales para otro...). Todos hemos querido disminuir lo malo. Aunque lo malo sea vivir, sea aprender, sea experimentar, arriesgarse... duele, duele ver los moratones, sentir los desgarros en almas cercanas. Uno siepre querría que los demás pudieran aprender sin sufrir, madurar sin estirar al límite, triunfar sin sacrificios.
Pero la vida es lo que es. Los guijarros en las plantas de los pies son testimonio del camino trazado. Las circatrices son recuerdos de la victoria más importante: conservar la vida. Las lágrimas son estímulos para hacerlo mejor o al menos, menos peor. Los golpes son inevitables, porque sino luego el más ligero roce provoca las fracturas. Aprender no es solo memorizar, es irse acostumbrando poco a poco a las derrotas para apreciar las victorias, para estimular el alma a encontrar los porqués y rodear los peligros en el futuro.
Por eso no soy el salvador de nadie. No sólo porque no baste el amor, no basten las ganas, no baste el esfuerzo (lo cual es un pensamiento deprimente y desesperante si uno no se da cuenta que hace falta una pasta y un alma muy especial para saber curar y salvar y apoyar...). Sino porque también, no puedo serlo. Es una utopía, un deseo inalcanzable, una aberración para la Evolución.
Y aún así lo intento. Porque amar es humano y querer lo mejor es humano. Y sufrir por el sufrimiento es humano.
Y ya no quiero ser un ángel. Me vale ser una Persona. 01/06/2008 15:22 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 6 comentarios. Ana María es un sueño![]()
Y no lo digo en sentido figurado. Es un sueño que tuve hoy (esto lo escribí ayer, un artículo por día, no es necesario más…).
Pelo rubio largo y liso. Cara redondeada. Figura normal. Ojos oscuros. Sonrisa tímida.
En el sueño era mi amiga. De años. Desde siempre. Y el sueño empezaba cuando me pedía opinión sobre un libro de ilustraciones que había autopublicado, con esfuerzo, con su dinero. Iba a tener una presentación en un centro cultural de la ciudad, pero la primera opinión que pedía, una hora antes de dicho acto era la mía. Porque éramos amigos. Porque nos queríamos como tales. Porque siempre estábamos el uno para el otro. Y dibujaba como siempre he soñado con dibujar yo. Y así se lo decía yo a una nerviosa María (siempre la llamaba por su segundo nombre) mientras ella se iba poniendo roja y más roja de emoción ante la sinceridad con que la estaba hablando, con que estaba apreciando su obra.
Y así se presentaba a la gente en el acto con firmeza y segura de que lo que había hecho valía la pena.
Luego la cosa daba saltos, porque ya no estábamos en la presentación y ella me estaba diciendo que estaba saliendo con un chico, un chico que era Willy Toledo, el actor, al menos físicamente pero creo que no en alma, que además era amigo de ambos desde hacía mucho tiempo. Y yo encantado por ellos, riendo con ellos, charlando, pasando el tiempo en una bar junto con los dos y algunos amigos más. Y cuando ellos se iban entre besos y roces de manos, cuando ya estaba fuera de su vista, yo miraba a través de los ojos de mi amigo S. que estaba presente y veía la derrota y la tristeza en los ojos que poco antes, delante de ellos, habían brillado… y sabía que era más que mi amiga.
No sé como hubiera sido luego la cosa, porque mi hermano me despertó al irse a trabajar y caí en uno de esos estados de duermevela en los que sientes que puedes seguir aferrándote al sueño que soñabas, pero tienes que esforzarte y aunque lo ancles en tu mente y sigas viviéndolo, ya no es igual.
Y ya no era igual, porque la cosa se volvió más bizarra todavía y perdió coherencia, porque había pasado algún tiempo, ella ya no salía con nuestro amigo pero estábamos en medio de una guerra contra no se quién en no se qué bando, pero éramos comandantes cada uno de un batallón de tanques y teníamos que ir a distintos frentes y la despedida entre nosotros no tenía palabras, sólo miradas y unas manos unidas, pero lo decía todo. Y pasaba la guerra y mi unidad tenía que rescatar a la suya de una situación desesperada.
Y sabiendo que había perdido la coherencia onírica del sueño, que todo se desvanecía porque me estaba despertando, aún podía alargar los segundos finales para convertirlos en un final, un final en que cansados, heridos, rotos, gritaba su nombre mientras corría hacia ella y nos fundíamos, nos devorábamos, no uníamos en un lazo…
“María”
Y todo se iba, pero recordaba el sueño. Y sentía que había luchado por soñar ese sueño. No quiero olvidarla, pero sé que si no lo escribo se irá difuminando y quiero que exista la posibilidad, por pequeña que sea, de que en un futuro vuelva a leer esto y recuerde ese momento en que acuclillado a sus pies, le decía de todo corazón que admiraba sus dibujos y ella enrojecía con los ojos brillando como nunca… 03/05/2008 16:26 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 5 comentarios. Otra muesca en mi lista de boicots![]() Aún debo tener sal de lágrimas en el pañuelo y mis dedos.
Y desde luego la tengo picando en el corazón.
Y si son sus lágrimas más que pican...
Soy cabezón, soy poco lógico a veces, pero esta vez tengo motivos, así que voy a añadir otra marca prohibida a mi lista de repugnancias y gente que no me sacará un duro en la vida, tras Cines Warner, Oscar Mayer y Pascual tengo que añadir que
NUNCA COMPRARÉ EN ESA PUTA MIERDA DE TIENDA LLAMADA "ELECTRODOMÉSTICOS MIRÓ" y a los dioses pongo por testido que haré todo lo posible en mi vida por convencer a los que rodean que manden a la mierda a esa caterva de desalmados.
Ea. 16/01/2008 16:38 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 6 comentarios. Así no![]() No niña, así no.
No puedes estar así. La mortificación no es buena. No todo es arrojarse calderos de odio hacia uno mismo encima. Sobre todo cuándo no lo mereces, porque tienes un problema de saber valorar los grados y las comparaciones, no eres tan mala como piensas, no vales tan poco la pena, no eres despreciable como te insistes en catalogar.
No has matado a nadie. No has arruinado la vida a nadie. No has dejado a tu paso más tristeza y odio que cariño.
¿Por qué entonces piensas que no vales la pena? ¿Quién te ha convencido de ello?
¿Por qué odiarte a tí misma? No encuentro motivos. Lo que me contaste no me ha dado esos motivos, de hecho lo que me ha dado es combustible para admirar algo de tí que tú misma no te das cuenta, tu entereza, tu fuerza para continuar.
No me gusta que te pongas autodestructiva. No me gusta que me digas que no sabes dónde están tus límites porque noto que lo que pasa es que no quieres saberlos, porque quieres hundirte sin ser consciente de naufragar, para que no duela.
Pero a mí si me importa. Si me importas. Y siendo objetivo por una vez respecto a tí... no mereces que pienses eso de tí misma. 01/11/2007 16:27 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 2 comentarios. Como un halcón herido por las flechas de la incertidumbre![]() Anoche pensé otra vez en la muerte.
Aparte de lo morboso del asunto, lo que más me preocupaba era pensar que si en este momento me disolviera en la nada, ni siquiera sabría si habría conseguido algo en mi vida, algo que valiera la pena. Y el problema es que muchas veces tampoco sé lo que quiero.
Por ejemplo en lo laboral. No estoy estudiando tanto como debería. Debería estar esforzándome más, aunque sólo fuera por el hecho de que van a ser casi dos años preparando las oposiciones que están cada vez más cerca y sacarlas me daría una seguridad laboral y económica para el resto de mi vida (es vox pópuli que en la Administración no echan a nadie aunque quemes una consejería... :) ). Y en vez de eso me cuesta cada vez más ponerme a estudiar. El estímulo de la novedad en las materias ya se ha desvanecido tras el tercer repaso, cuando todo te suena pero que te suene no quiere decir que lo sepas. Y siempre encuentro algo más interesante que hacer con el poco tiempo libre que estudiar. Y ni siquiera en ese "algo más interesante" me vuelcode una manera que pudiera pensar que vale la pena quitar tiempo de estudio, pero de eso hablaré luego. En el fondo creo que estoy seguro que no voy a sacar las oposiciones aunque lo estudie mucho. Pero eso es una excusa cobarde. Debería pensar más bien que hay que establecer unas prioridades y volcarme en lo que tenga como primer puesto de la lista. Y en este caso deberían ser las oposiciones. Por el dinero gastado, por el futuro asegurado. Porque tengo casi treinta años y empiezo a ser mayor para algunos trabajos. No me consuela que mis hermanos empezaran a encontrar trabajos más o menos fijos después de los treinta. Que les pasara a ello noq uiere decir que me pase a mi. Y si todavía no estudiara porque pudiera pensar que ya tengo un trabajo asegurado y que me satisface.. pero no es así. Sigo sin tener muy claro por qué me han vuelto a contratar en la tienda. No están tan agobiados de trabajo como decían. No soy necesario. Es la sensación que me han creado estas dos semanas que llevo ahí trabajando de nuevo. Y aunque hasta ahora no he tenido problemas con las "compañeras", ya he visto algún nubarrón en el que no entré porque no tenía ganas de lio. Así que no han cambiado de opinión sobre mí ni yo sobre ellas ni sobre si quiero estar fijo en ese lugar. Pero por ahora hay que agarrarse a lo que hay.
Sentimentalmente mal como siempre. Ahora mismo tengo tantas dudas que ni siquiera sé lo que siento por N. ¿Sigo tras ella como un perrillo faldero porque es la única que me despierta esos sentimientos y que "está a tiro" o cerca? ¿No estaré aferrándome a una esperanza vana y debería mejor buscar a otra gente? Buscar... se dice fácil, pero nunca me ha sido fácil. Así que tal vez si que me aferro a quien me despierta sentimientos y está cerca aunque no sienta lo mismo por mi porque eso es mejor que vivir sin esas ensoñaciones que me dan de vez en cuando pensando cómo sería estar con ella, sin esos sueños que alguna vez me han dejado con la sonrisa en los labios al despertar. Mejor que sentir que sentimentalmente estoy totalmente sólo y sin esperanzas de mejorar. En este caso parece que prefiero una esperanza vana a una certeza vacía.
Antes hablaba de aficiones... sigo queriendo publicar un día algún libro, sigo queriendo aprender a dibujar y sacar mis comics. Sigo queriendo que la gente se emocione al leerme o mirar lo que creo. Pero no estoy siendo tampoco constante en eso. No estoy practicando cada día ni la escritura ni el dibujo. Siempre miro lo malo sin ver lo bueno, y si bien mirar lo malo ayuda a corregir errores, sino no soy consciente de lo que hago bien tampoco avanzaré nunca., porque siempre me parecerá todo mal,me desanimaré y lo dejaré por un tiempo hasta la montaña rusa anímica me pille arriba de nuevo y me lanze a ello.
En vez de esforzarme siempre tiendo a la tele o al ordenador o a leer, cosas cómodas en las que no tengo que hacer ningún esfuerzo y dejo que sean otros los que piensen o creen por mi. Y aunque no está mal un poco de tele, ordenador y lectura, tendría que ser un poco, no un mucho y gastando todo el tiempo libre que tengo, como pasa ahora.
Ni siquiera en el gimnasio soy constante. Esta semana no he ido. El lunes y miércoles porque hacía muy mal tiempo, con granizo y viento fuerte y no me apetecía hacer en esas condiciones el camino. Y el viernes no fui por pura vagancia. Ir sólo es aburrido. Aunque la semana pasada si que fuí aunque fuera sólo. Así que sé que puedo. A ver si mañana voy y al menos quemo un poco de grasa y empleo el tiempo en algo que si me parece que vale la pena, porque empezar a cuidarse ya tampoco es malo.
No sé lo que quiero. No sé cual es mi prioridad, si el amor, los dibujos, la escritura, el trabajo, el ocio, los amigos, el futuro, el presente, el pasado...
Si uno no sabe donde está la meta...¿hacia donde está corriendo?
¿Me haré dentro de un año estas mismas preguntas? 25/03/2007 20:47 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 7 comentarios. El recuerdo de un sueño...![]() Ayer pensaba hablar sobre si es verdad que Evoluciono...
Es decir, siempre digo que "lección aprendida", que hay que tirar para adelante, que hay que sacar conclusiones, evolucionar, cambiar comportamientos erroneos, mejorar cosas...
La pregunta es "¿realmente estoy mejorando/aprendiendo/evolucionando?"
Y esto viene al caso que el lunes en el gimnasio cuando N. se paró a saludar a un amigo, por unos momentos pensé que ese era su novio y sentí un chispazo tan brutalmente arrollador, infantil y pasional de celos que me quedé un poco aturdido... A los pocos segundos ya me pareció que no era (y no lo era, como supe luego) y les dejé hablando mientras me iba a correr un poco en la cinta para no enfriarme porque parecía que hacía tiempo que no se veían (ella le estaba contando de cuándo había empezado a trabajar de teleoperadora que ya va para dos meses...) y en efecto la conversación duró.
No avanzo con ella, pero tampoco avanzo conmigo con respecto a ella. PArece que sigo pensando que en cualquier momento va a mirarme de otra manera y saltarme a los labios...como si eso fuera a pasar en breve (o en largo)... Y no es así joder, no es así. Aunque siga pensando en el fondo que puede ser así (en tres días cena con la gente del curso y no puedo evitar recordar cómo podía haber acabado la otra cena, cuando ella me dijo que... y yo le dijo que no había lugar...) y que pueda volver a pasar y esta vez estar preparado, joder, tengo que pensar que también es perfectamente posible, plausible y probable que NO PASE. Pero sigo teniendo celos.
Iba a hablar de todo eso y más... pero anoche soñé con ella. Y soñé algo precioso. Uno de esos sueños que no te dejan buen cuerpo porque la sensación cálida se torna en frío cuando te das cuenta que te has despertado y NO ES ASI al mundo al que has vuelto. Había mucho más, había un contexto y una lógica, claro, siempre las hay, pero claro también no es de eso de lo que me acuerdo. De lo que me acuerdo es de que ella y yo nos besábamos...
¿Sabeis que hasta me desperté de la intensidad de lo que estaba sintiendo? Volvía a notar en mis labios la casi olvidada sensación de calor, la tirantez, sentir como se dilatan, el cosquilleo, las partículas eléctricas recorriendo todo el carmesí del labio y alojándose durante más tiempo en las comisuras, casi como cosquillas, ese relámpago naciendo en la boca y recorriendo la espina dorsal hasta alojarse en el bajo vientre... esa sensación que tengo tan tan tan perdida... Me desperté de lo brutalmente maravillos que era soñar que la besaba. Y sé que me desperté por eso porque no había ningún ruido en casa, no tenía demasiado calor ni demasiado frío, nada me molestaba... fue por eso, estoy seguro.
Y al darme cuenta que me había despertado, maldije y me intenté volver a dormir, pero aunque sólo me había despertado unos segundos, esa especie de vigilia dormida que a veces sucede en la que te vuelves a dormir casi al momento, sabía que no iba a recuperar ese sueño por mucho que lo deseara. Y así fue.
Incluso escribiendo sobre ello tengo la sombra de ese cosquilleo en la comisura de los labios... ha vuelto al recordar...
Quiero besar otra vez.
Quiero besarla.
Y esa es la verdad. Como es verdad también que ella, ahora, no me quiere besar a mi. 20/02/2007 21:47 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 6 comentarios. Hay un hombre detrás del espejo que me mira con cara de conejo...![]() Recién estrenados mis 29 sigue habiendo unhombre parcialmente desconocido asomándose a mis ojos cada vez que me miró en un espejo.
Veo con una preocupación que disminuye con el tiempo la falta de pelo en la parte superior de la cabeza. Como leí hace poco en el periódico, una encuesta decía que la mayoría de los hombres con poco pelo asturianos se consideran poco atractivos para las mujeres y tienen algún problema con su imagen personal. Yo soy uno de ellos, pero lo único bueno de haber empezado a perderlo a los 18 años es que me he ido haciendo a la idea poco a poco... De las canas no me quejo, me gustan. No me hubiera quejado de tener el pelo como un amigo mio, que lo tiene casi por entero blanco. La falta de pelo en la cúspide no impide el exceso de pelo en el resto de la cabeza... Odio la barba, me disgusta profundamente tener que preocuparme de afeitarla cada dos días y tampoco me gusta mi imagen con barba, prefiero la cara un poco más despejada... Y digo afeitar cada dos días porque ahí está mi mayor problema... Tengo la piel de la cara hecha una mierda (con perdón). Cada vez que me afeito me hago heridas (y llevo ya trece o catorce años afeitándome y la cosa no mejora) además de quedarme alguna marca, algún defecto, que a media distancia no se nota, pero de cerca sí... y me molestan esas heridas, me pican los raspones que me hago al afeitarme, me incomoda... Cambiarme de maquina de afeitar no mejoró la cosa, es más, ahora tengo que tener mucho cuidado porque a veces algún pelillo me queda por debajo de una fina capa de piel y siempre hay el riesgo de que crezca por debajo y no hacia fuera como debería. Un alfiler para rascar esa capita de piel y dejar libre el pelo se ha convertido en parte esencial de mi afeitado, salvo cuando me dejó (como estoy haciendo ahora) durante cuatro o cinco días sin afeitar para que el pelo crezca largo y afeitarlo mejor y de paso dejar curar las pequeñas heridas. Pero con este calor, esos cuatro o cinco días de barba se hacen incómodos. Mis ojos son miopes. Bueno, eso tampoco es grave. Además no me disgusta del todo mi imagen con gafas. Pero me gusta más sin ellas, y es esa vanidad, además del hecho que empezara las clases de la universidad y quería ver bien la pizarra en esas clases tan grandes, hizo que me pusiera lentillas. He estado usando las mismas durantes diez años, pero no de continuo, con lo cual ha sido recientemente cuando han empezado a estar demasiado gastadas y he decidido cambiarlas. Mala cosa que la decisión coincidiera con el periodo en que empezé a notar molestias en los ojos. Mis ojos siempre habían humedecido muy bien, a veces demasiado bien, podía estar tumabado en el sofa de lado y notar como se caía una lágrimas que no era de pena ni de nada, simplemente un exceso de lacrimal. Pero desde hace tres meses empezé a tener molestias. Me levanto con los ojos muy secos, veo continuamente como partículas de polvo en los ojos que el parpadear no quitan... He ido al oculista, me recomendó un tratamiento y ante la falta de resultados vuelvo a ir en diez días. Me preocupa un poco, aunque sé que puede ser en parte por un exceso de ordenador o una infección leve aumentada por el buen verano que ha hecho ya que cuando más me molestan los ojos es cuanta más luz hay.
No me considero guapo. Pasabale como mucho, ya lo he comentado muchas veces.
En tonces... ¿por qué me sigue importando la apariencia? Me cruzo todos los días con chicas por la calle y a algunas no vuelvo a mirarlas por que su aspecto no termina de convencerme. Y luego puede resultar que tal vez esa chica cuyo aspecto no me llama la atención sería una amiga o pareja perfecta para mí. Como me pasó con N. Físicamente no es el tipo que más me atrae, pero fué conocer su personalidad y empezé a encontrar cosas que me gustaban. ¿Por qué soy así cuando yo mismo no soy gran cosa y lo reconozco? ¿Por qué sigo con ese sueño de una mujer hermosa a mi lado cuando no es eso lo único que importa? Tal vez todo importa. La belleza es parte del proceso de atracción. Si alguien te gusta te acercas y estás queriendo conocerla. Si la conoces y encajais perfecto. Si no encajais será una fantasía erótica y poco más. Y también puede alguien no atraerte físicamente y llegar a conocerla y desearla, porque cuando alguien "nos gusta" es que se acerca al ideal que tenemos de belleza física, pero ese ideal es difícil que exista, y terminamos descubriendo que la belleza y el deseo a veces no es como esperábamos y donde nos gustaban morenas terminamos enamorados de una rubia o cualquier otro detalle por el estilo.
Los ideales son cosas que la vida se encarga de rompernos y hacernos ver que la realidad es mucho mejor.
Y el tipo del espejo sigue mirándome con ojos muy serios, directamente al fondo de mis ojos... 09/09/2006 16:09 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 13 comentarios. Mal momento para estar despierto
El problema de esta noche fue que me desperté pensando.
Normalmente me pongo a pensar porque no me consigo dormir. Y ayer no me conseguía dormir, a pesar de acostarme un poco más tarde de lo normal y de no sentirme desvelado. Pero no fue en ese momento cuando me puse a pensar. Esperé y terminé entrando en ese estado de duermevela en el cual eres consciente de dos mundos, el que estás medio soñanado y el real bajo las sábanas en la oscuridad.
Y de repente de desperté de ese estado y encontré a mi cerebro pensando ya en una serie de cosas, como si le hubiera interrumpido en mitad de una trama o conspiración, como si se hubiera puesto a pensar sin permiso.
Y pensaba lo de siempre. En mi soledad sentimental.
Yo no tenía ganas de aquello. Me tenía que levantar pronto hoy para ir al proceso de selección del curso y me esperaba una larga caminata y buscar la calle correcta... no tenía ganas ni cuerpo ni moral para aquello. Pero mi cerebro, como si yo aún siguiera en el sueño y no tuviera control sobre lo que hacía, pensaba por su cuenta, no quiso detenerse durante el rato. El suficiente para dejarme con un mal sabor de psique.
Porque me recordó mis 28 años y el hecho de que nunca había tenido una relación seria a esa edad, al menos ninguna real (las irreales duraban solo unos meses... aunque yo no me diera cuenta de ello, aunque las considerara reales, se empezaban a morir al poco). Me recordó que hace demasiado demasiado tiempo que no siento en mi lengua el sabor de otros labios, que no acaricio una piel ajena, que no oigo respiraciones profundas acompañadas de sonidos húmedos. Me recordó que hace mucho que las únicas manos que me tocan con deseo son las mias. Me recordó que el tiempo pasa, que hace uno, tres, cuatro, ocho, diez años ya estaba yo pensando las mismas cosas que pensaba esta noche. Y me dijo que era altamente posible que dentro de uno, tres, cuatro, ocho, diez años, volviera a pensarlas exactamente igual, como si nada hubiera cambiado. Me recordó que si, que me habían besado, lamido, acariciado. Que he tenido rollos, contactos, pasiones breves... pero ya hace años que no vuelven a suceder, y que tal vez me había pasado el tiempo de haber aprovechado oportunidades. Me recordó que ahora sigo conociendo gente (en los cursos, amigos de amigos...) pero que me sigue costando un triunfo y una disposición a aceptar de la otra persona el establecer lazos fuertes, que sigo sin saber interesar una disposición negativa para convertirla en un "quizás" y tener una oportunidad. Me recordó que sigo sin saber claramente lo que quiero. ¿Sigo queriendo un primer contacto romántico y cariñoso y apasionado y después ya llegarán los polvos rápidos y casuales? ¿Sigo queriendo una primera vez que se convierta en la primera vez con la única persona con la que estaré para siempre? ¿Sigo queriendo quitarme de encima la losa de la virginidad sea con quien sea y con quien pueda y se deje para ver si me quitan las neuras esperando no arrepentirme luego? A todo le encuentro un pero y una ventaja. Y por eso fluctuo de uno a otro de esos deseos, en función del día, de la soledad que sienta y de como vayan en general las cosas. Y el caso es que sigo sin decidirme.
Todo eso me recordó en una carrera de velocidad de pensamientos, palabras atropelladas, imágenes que se superponían, recuerdos de sensaciones... Y luego calló mi mente, pero no mi corazón, que estaba tocado. ¿Cuanto duró aquel soliloquio de mi cabeza? ¿Un minuto, diez, veinte? No lo sé. Y no tardé mucho en dormirme después, pero me desperté cansado y algo abatido. Por eso me descubrí llenando un vacío de conversación diciéndole banalidades tontas a la profesora del curso del paro que nos seleccionaba. Suelo callar en esos momentos, pero estaba descolocado y por eso me salió esa reacción un poco ajena (ya que esa reacción la tengo con amigos y colegas y personas cercanas, con los desconocidos o casuales tengo la que he dicho antes del silencio)
Y ahora vuelvo del nuevo horario de la academia de las oposiciones y vengo cansado, pero al menos es físicamente casi todo, porque escribir esto me ha servido un poco para apartar/disimular/arrinconar/enterrar el otro cansancion, el que más me afectaba. El del alma. 04/04/2006 17:10 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 14 comentarios. Caida de ojos![]() Llevo un tiempo eludiendo escribir esto.
HAy un cierto desasosiego al hacerlo, porque me daba la impresión que no estoy llegando a los motivos profundos. Y eso asusta, buscar una respuesta a un acto propio y no encontrarlo, sentir que hay cosas que uno no puede arreglar de sí mismo, cosas que no va a poder cambiar en su interior y que la hacen comportarse de una manera que no quiere...
Pero bueno, ahí vamos. Ya que pensar no me ha servido de mucho voy a ver si simplemente escribiendo lo que siento en el instante del ahora, llego a alguna parte...
El tema es: ¿por qué me cuesta mirar a los ojos a la gente?
Los que me hayan conocido en persona podrán confirmarlo, ya que supongo que lo han notado. Lo que no sé es a qué conclusión habrán llegado al verme hacerlo... Pero el caso es que me cuesta cruzar miradas con la gente, sostener la mirada, mirar a los ojos. Siempre me siento más comodo mirando no sé, la oreja, la nariz, la boca... Pero si tengo que fijar mi mirada en la de otro, suelo poder hacerlo poco tiempo. Enseguida siento la necesidad física e interna de bajar los ojos y fijarlos en el vaso que tengo en la mano, la mesa, mis zapatos, mis manos o las del otro, la persona que se sienta a lo lejos...
Supongo que hay gente que ha pensado que soy un maleducado. O que tengo algo que ocultar. Y cierto es que si me gusta la persona con la que estoy, y por gustar me refiero a gustar físicamente, suelo hacerlo más a menudo lo de apartar la vista. También me pasaba si estaba con una chica con la que quería enrollarme. O si sostenía una discusión con alguien. En fin que me pasa muchas veces.
¿Es timidez? Es posible. Alguna vez siento que al sostener la mirada me he sonrojado. Y me pasa mucho con las chicas pero me ha pasado también con algún chico, sobre todo si sentía que lo que estaba diciendo era una tontería, ya sabeis una de esas frases que a mitad de decirla estás pensando "pero, ¿que gilipollez estoy diciendo?" ¿Es miedo? ¿Miedo a que me vean como soy, a que lean en mis ojos (¿no son el espejo del alma?) las peores partes de mí o lo que estoy pensando en ese momento? Tal vez, pero no siempre siento que estoy pensando o sintiendo algo vergonzoso cuando me siento impelido a apartar la vista. ¿Es coquetería? No, eso no. Porque no pienso que me pudiera funcionar eso de la "caida de ojos" de la que hablan en los libros románticos para hacerse el interesante. No, eso no es. ¿Es baja autoestima? Tal vez. Sostener la mirada a veces es signo de estar totalmente seguro de la postura que se sostiene, de la convicción de las ideas, de la fortaleza del espíritu. Y de todo eso voy poco surtido.
Si que hay muchas veces que no tengo problema en mantener la mirada. Me pasa con los amigos, con las personas que quiero, las que me hacen sentir muy cómodo. O si estoy muy enfrascado en la conversación, en el coloquio. Creo que es una señal segura de que me están haciendo sentir integrado. O que quiero hablar de un tema de igual a igual, que estoy convencido de lo que digo.
Yo mismo soy consciente muchas veces de lo que estoy haciendo, al apartar la vista. De los riesgos. Pero no puedo evitarlo, es como un temblor interno que me trepa a velocidad de vértigo desde el estómago a los ojos y hace que estos se tornen huidizos. Me pasa también muchos con los silencios. Es muy difícil que en un silencio esté mirando a los ojos a otra persona. Pienso que podría incomodarles, porque mirar directamente a los ojos de una persona es algo muy íntimo, pienso y hay situaciones en las que creo que no debe hacerse durante demasiado rato.
Pero, a pesar de todo lo escrito, ¿cual es la razón? ¿Por qué lo hago?
Siento que no he respondido a mi propia pregunta. 14/03/2006 13:11 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 22 comentarios. La máscara de carne
Hace tiempo comenté sobre las máscaras, lo que nos ponemos para ocultarnos a nosotros mismos o a los demás las cosas.
¿Pero que pasa cuando la máscara es de carne? Cuando la máscara la hemos llevado tanto tiempo que no pensamos en ella como tal. Cuando ni siquiera somos conscientes de habérnosla puesto nunca. Esas máscaras en el rostro cuando la verdadera cara está mucho más adentro...
¿Cómo desnudarse del todo? ¿Como quitarse la piel como en el video "Rock DJ" de Robbie Williams, arrancarse la piel, la carne, los músculos hasta quedar en huesos puros y simples, cuando a veces ni así llegamos a la esencia, a lo que somos? ¿Sirve de algo revelar hasta la mínima mancha dentro de nosotros, hasta el más pequeño brillo? ¿Es eso lo que nos mostrará totalmente a los demás, o lo que es más importante, a nosotros mismos?
¿Sirve de algo que proclame mi condición de sátiro salido, vago y cobarde, egoista e inmaduro o así lo único que hago es gritar hasta quedar ronco sin que a nadie le importe ni yo mismo me oiga? ¿Es útil para comprenderme que entone mi capacidad de ofrecer cariño incondicional, mi educación, mi intentar no dar problemas, mis anhelos de buscar cosas mejores, mi fuente interior de buena literatura que tan pocas veces ha brotado?
¿Quedo como un creido o como un autoflagelante? ¿Y es realmente eso lo que soy o sólo lo que veo de mí o quiero ver de mi?
¿Hay algo más adentro? (más adentro en lo profundo o más de mas cosas...)
¿Qué soy realmente, quién soy realmente, cómo puedo conocerlo y así superar esa congoja de no estar haciendo lo correcto o de no estar pulsando los botones apropiados para superar los problemas nimios que me echo encima todos los días?
Porque esa es la sensacion que me abraza con zarcillos que se cuelan por todas las grietas, últimamente...
27/02/2006 15:11 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 5 comentarios. MILFs
Hoy en el periódico dedican toda la última página a contar con pelos y señales el caso de una profesora norteamericana de 41 años que va a estar 6 meses en prisión por mantener relaciones sexuales con un menor... Con un chico de 16 años, para ser exactos, porque parece ser que la mujer ha mantenido relaciones también con otros tres chicos de 17, pero esta edad es la mínima legal en EEUU para el sexo consentido, así que por esas relaciones no pueden condenarla a nada a menos que se demuestre abuso de poder o de fuerza. Y nanay de la china, porque de hecho ni siquiera el de 16 años quería decir nada, la denuncia ha sido a instancias de los padres del chico que han contratado a un sensacionalista abogado que ha puesto todo patas arriba. La vida sexual de la profesora fue descubierta cuando unos vecinos informaron de un vehículo sospechoso estacionado en la calle delante de su casa (me encanta ver como la paranoia más brutal se instala en EEUU, con esos vecinos vigilando/espiando a los demás para detectar conductas "perniciosas"... Me pregunto que tendría de sospechoso el vehículo para que esos bueno ciudadanos consideran necesario llamar a la policía...) y al llegar la policía encontró dentro del mismo a la profesora teniendo sexo con un alumno de 17 años. Aunque legalmente no podían culparla de nada si había consentimiento por parte del menor (y ya lo creo que lo había) lo único que pudieron hacer los reponsables del colegio católico donde trabajaba la profesora fué despedirla (comportamiento poco ético es el motivo que aludieron) e informar a los padres. Y ya me imagino la escena en docenas de hogares americanos... "Hijo, ven que tenemos que hablar contigo, ¿te has tirado a la profesora de Inglés?" Así se conoció que no era el primero ni el segundo, pero como ya he dicho antes, sólo uno de los que confesó a sus padres las relaciones era menor. Y no creo que ninguno se arrepintiera de ello, acostarse con una profesora divorciada, aún joven, rubia, sexy y de voluptuosa figura. Es como una de esas fantasías de internet hecha realidad (aunque en internet pocas veces el "colegial" baja de los 25 años... pero en internet las fantasías son pura apariencia y lo único que se les exige es que PAREZCA creible, no que lo sea) . Aunque ahora tal vez de toda la presión mental que les van a meter en sus casas si que puedan empezar a pensar que han sido traviesillo y pecadores... aunque seguro que más de un padre, cuando no esté la madre al alcance del oido, le dirá a ese hijo un "bravo, campeón".
Porque esa es una fantasía habitual y comunmente extendida. De hecho concurren en ello dos fantasías, la fantasía de la "mujer madura" y la fantasía del "uniforme". Que levante la mano el joven varón que alguna vez no haya deseado que una mujer mayor le inicie en el sexo. Yo por mi parte la he tenido. Y actualmente de hecho en mis fantasías siguen participando mujeres mayores que yo y mujeres menores que yo (sin pasarse, que ni los 80 años ni los 10 me parecen precisamente deseables).
El fenómeno es más común de lo que parece, el periódico hace referencia a los casos más conocidos en EEUU en los cuales una profesora ha tenido una relación con un alumno. Me llama la atención que en la mayoría de los casos que se menciona, tras cumplir ella la pena y él la mayoría de edad, se han casado y formado una familia. Y salvo uno de los casos mencionados (en el que una madre emborrachó y repartió drogas a los amigos de sus hijos) ninguno fué forzado. También es curioso que no se mencione ningún caso de un profesor varón mantenga con una alumna... Y no me creo que sea porque no se da el caso (vosotras que me leeis tendreis que aclararme si los profesores maduros pueden llegar a ser tan material de fantasía como para nosotros los hombres las profesoras...) con lo cual dudo de si es que no se le da publicidad (¿por considerarlo "normal" y poco mediático?) o es que las leyes no son tan punitivas al respecto. Misterio misterio...
En mi colegio era complicado tener esa fantasía, la media de edad de las profesoras era de cincuenta y muchos, sesenta años. Así es difícil estimular las mentes adolescentes, mirábamos mucho más a las compañeras de clase. Tampoco pude tener la fantasía de la "vecina caliente", la media de edad de mis vecinos en mi adolescencia era aún mayor que la de las profesoras del colegio. Como dije antes, la fantasía de la "mujer madura" debe ser de las primeras que experimentamos conscientemente en la adolescencia. Todos tuvimos amigos y amigas y esas amistades tenían madre. Esas madres eran las personas tremendamente amables y simpáticas que cuando su hijo nos invitaba a su casa hablaban con nosotros y nos hacían sentirnos tratados como un adulto a nivel intelectual, nos hacían sentir interesantes por lo que contábamos, nos saludaban por la calle... y eran de las pocas mujeres hechas y derechas fuera de nuestro entorno familiar que conocíamos. Con lo cual la mente del adolescente se dispara y empieza a pensar en esas madres, mujeres que ya han vivido unas cuantas cosas, que saben de sexo, mujeres que pueden iniciarnos y hacernos tocar el cielo, a las que la literatura, cine e internet nos recalca que un joven puede ofrecer sus ganas de aprender y pasión floreciente, cosas que ella puede haber dejado de tener en su vida al caer en la rutina del matrimonio (repito los tópicos de la fantasía mediatizada, no estoy diciendo que el matrimonio sea siempre aburrido a la larga, no me apedreeis :) )... Así que después de las cantantes y actrices de moda, las madres (/tias/hermanas mayores/etc) de amigos suelen ser las primeras fantasías femeninas hechas carne que los adolescentes tienen. El que luego se haga realidad esa fantasía o no ya es otro tema.
En mi caso, pienso que cuando he crecido, me he dado cuenta que esa fantasía no es más que el ponerle nombre y acotaciones a un hecho presente en la vida, que el deseo no conoce edades, uno puede desear a alguien mayor, menor o de la misma edad que uno mismo, porque la belleza adopta muchas formas, el deseo adopta muchas formas y no debe estar limitado por lo que supuestamente "se debe hacer y sentir a tu edad" y las mujeres sois deseables y es normal y natural desearos.
PD: Las siglas del título de este artículo, para los no versados en "cultura popular" son las que corresponden a Mothers I Like to Fuck ("Madres que querría follarme"), término que en internet y entre los adolescentes suele denominar a esas madres o mujeres adultas deseables y material de fantasías para ellos. La primera vez que oí ese término fuera de internet fué en la película "American Pie" (a la que corresponde la foto que ilustra el artículo, donde se da una situación como las que cuento hoy... 19/12/2005 13:21 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Desnudando lo inconfesable Hay 7 comentarios. ¿Cómo de bajo puedo caer? Si antes digo que estoy bien, antes la cago.Lo triste es que era verdad. Antesdeayer estaba bien. Y ayer ya no estaba bien. Todo el día nervioso y como inquieto. Cayendo poco a poco sin darme cuenta en un estado de ánimo asqueroso. Y por la tarde ya, la degradación suprema. Me abofeteé a mi mismo. Varias veces. Durante cinco minutos. Uno no puede desarrollar la misma fuerza haciéndose eso a sí mismo que haciéndolo a otra persona. Es una cuestión física, de recorridos del brazos. Pero uno se puede pegar bofetadas a sí mismo bastante fuerte. Y eso hice ayer. Golpearme a mí mismo. Y más triste aún, por una gilipollez, una pérdida de nervios por haber perdido en un juego de ordenador. Supongo que eso era sólo una mera excusa, lo de perder en el juego. Que tenía ganas acumuladas de darme de tortas desde hace tiempo. De antes como mucho golpeaba mis manos entre ellas, estuve una semana con dolor de muñeca de una de esas veces. O golpeaba la cama, o la mesa. La ira acumulada y esas cosas. El autodesprecio. JD me mira asustado cuando se lo cuento y me sugiere un psicologo. Bego cuando me llama me dice "te noto en la voz que estás mal" y es verdad. Cómo no estar mal cuando uno se siente tan miserable, imbécil e infantil. Ya no me fio ni de mi mismo. Ni de mis reacciones ni de lo que puedo hacer. Estoy nervioso, estoy furioso, estoy asustado. Ni sé que coño me pasa ni por donde agarrarlo ni que hacer ni nada. Estoy harto Bocas que se devoran El otro día hice un experimento. En un buscador porno puse la palabra "kiss" (beso en inglés). Y como me suponía, los resultados que aparecieron, casi en exclusiva, remitían a páginas lésbicas, salvo una o dos de gays y una de una pareja heterosexual.Parece ser que en el mundo del porno por internet, sólo se consideran sensuales los besos que dos mujeres se dan... Creo que es una fantasía muy extendida entre los hombres el excitarse contemplando dos chicas besándose. Normalmente se supone que luego el "semental" se une a ellas y el sabroso trio está asegurado. En mi caso, el sólo hecho de verlas besarse, sin necesidad de imaginar la cama redonda, ya me excita. ¿Y por qué me sucede eso? Porque estoy fascinado por los besos. Me gustan los besos. Me encantaba darlos y recibirlos, adoraba soñar con ellos y esperarlos con expectación. Y hace demasiado que no beso. Ya hasta se me ha olvidado el sabor de una boca ajena acariciando la mía. Demasiados años sin besar, sin sentir que desean mis besos, sin notarlos en los labios y la lengua. Estoy un poco desesperado, porque añoro muchísimo el besar. Me gustaba el juego de lenguas sinuosas rozándose, el cosquilleo que se quedaba en la piel de los labios cuando eran rozados por otros labios, el abrir la boca contra la boca abierta y beber el aliento del otro mientras me fundía en un fuerte abrazo y las respiraciones se hacían profundas y algún gemido semiahogado por las bocas se escapaba. Me gustaba el sonido húmedo cuando los labios se separaban al fin y las miradas se cruzaban y se sumergían en la del otro antes de otro beso. O perder el aliento en besos largos sin fin que no calmaban el hambre que sentía por la otra boca. O los besos cortos y suaves como caricias en las comisuras de los labios, como mil mariposas aleteando sobre la piel del otro. Considero los besos terriblemente excitantes. Algo tan sencillo me encanta. Y hace tanto tanto tanto que no puedo saborearlos... "Por una mirada un mundo, por una sonrisa un cielo, por un beso... !yo no sé que te diera por un beso¡" (Gustavo Adolfo Becquer) Breves sueños Ya he dicho algunas veces que no suelo recordar mis sueños. En el caso de que los recuerde al despertarme, suelen olvidárseme al poco, dejándome sólo una sensación vaga.Aún así he tenido sueños recurrentes. Concretamente recuerdo dos. En uno tengo que llegar pronto a algún sitio. Sea por tener un examen, porque me hayan llamado, porque haya quedado... Y no es que me cueste avanzar, como he leido que pasa en los sueños de los que tuvieron problemas para salir del útero al nacer, sino que la distancia se alarga. Cada paso que doy siento que me cansa mucho y no avanzo casi nada. La distancia es tan enorme... El otro sueño recurrente es bizarro. De repente me doy cuenta que estoy enmedio de la calle en pijama y zapatillas. O algunas veces en calzoncillos. Creo que una vez fue que estaba desnudo. Y me daba cuenta que había llegado hasta ese lugar así, sin que me importara que los demás me miraran o hacer el ridículo. Y de repente era como si despertara de un trance y me diera cuenta del ridículo que estaba haciendo. Y daba media vuelta analizando la distancia que me quedaba para volver a casa, haciendo como si siguieran sin importarme las miradas de los demás (ofendidas, jocosas, asombradas, acusadoras) pero sí que me importan. Ando de vuelta a mi casa pensando que narices me ha pasado y sintiéndome totalmente avergonzado, deseando haber seguido en el trance para no sentirme tan mal por dentro. No recuerdo haber tenido nunca un sueño erótico aunque si tuve poluciones nocturnas en mi adolescencia. Y he tenido sueños de heroes y violencia, de ser el protagonista de una película de acción, he vuelto a ver en sueños a compañeros de colegio que no eran amigos y me pareció extraño soñar con ellos. He muerto en algunos sueños pero no me despertaba cuando pasaba, sino que saltaba a otro personaje del sueño y a partir de ese momento ese era yo y el muerto también era yo pero ya no estaba. He soñado con que era una mujer o que era varias personas en el mismo sueño. He soñado alguna vez que soñaba algo y al despertar seguía soñando hasta despertarme de verdad. Si es que alguna vez nos despertarmos de verdad... Me encantaría acordarme de mis sueños siempre y con detalle. Debe ser algo genial, como un subidón de endorfinas. Será el calor...Un relato, una fantasía. Este es el primer relato erótico digno de tal nombre que escribí hace años, siendo muy joven...Hoy tenía ganas de mostraroslo. Será que llega el calor y la piel se pone más sensible... (la imagen es un fragmento del cuadro "La caricia", de Julio Daniel Rodriguez Berneo) "NOCHEVIEJA Cuando bajé al portal, ahí estaba. Entre la verja y la puerta interior. El rojo de su vestido fue como un latigazo en mis ojos que me acompañó a la salida del ascensor. Más detalles se descubrieron ante mí al acercarme a la puerta. Un abrigo negro en sus brazos. Cabello castaño, tan claro que dudo si no llamarlo mejor rubio. Mirada al suelo y cortos paseos en el pequeño espacio. Me vino a la cabeza la imagen de un tigre enjaulado. Poderoso, terríblemente bello, pero preso. Cuando abrí la puerta se giró hacia mí, como si me estuviera esperando. Cruce de miradas y se me antojó que sus ojos verdes brillaban, lanzaban chispas que chocaban en los míos. La mirada se sostuvo un segundo más de lo debido para que fuera casual, hasta que la sonrisa nació en sus labios, pintados del mismo rojo brillante de su vestido. Vestido de corte oriental, cuello alto y hombros y brazos al descubierto. Corte lateral en la falda mostrando en breves aleteos una generosa fracción de su muslo. La sonrisa se mantuvo como el tajo en su falda: omnipresente, misteriosa, insinuante. Pero su falda dejaba entrever la oscuridad de sus medias, su sonrisa por contra, la blancura de sus dientes. Su voz surgió de entre ellos, aunque creo que no la oía, sino que el significado de sus palabras volaban en el brillo de su mirada y me llegaba directamente a la mente. "Hola. Se puso a llover un poco y entré aprovechando que lo hacia una señora para no mojarme el pelo, pero ahora..." "Ahora no sabes como abrir la verja de salida, no?" Mi sonrisa reflejo la suya, que creció un poco más. La mirada de los dos se volvió hacia la verja, que adolecía de una manilla interior. La comunidad de vecinos habíamos decidido poner esa verja exterior hacia poco. Estando situados en zona de bares evitaba que los borrachos entraran a vomitar a nuestro portal. Señalé el botón blanco junto a los llamadores de los timbres de los pisos. "Se abre apretando ahí" Extendí la mano para mostrárselo, pero ella se me adelantó. Mi mano quedó a unos milímetros del botón...y a uno sólo de la suya. Juro que creí sentir el calor que despedía su piel. Nuestras miradas volvieron a cruzarse mientras sonaba el zumbido y el chasquido que indicaban la apertura de la verja. No puedo explicar que se dijeron nuestros ojos, pero fue algo cálido, mágico. No retiramos las manos, ninguno tenía prisa ya. Rocé su mano con mis dedos, suavemente. Tembló ligeramente, pero no la retiró. Yo me comportaba como un extraño para mí mismo, me sorprendía lo que estaba haciendo. Pero no podía ni quería parar. Deslicé mis dedos cuidadosamente por la cara interna de su antebrazo. Ella cerró lentamente los ojos y su sonrisa cambió, convirtiéndose en una sonrisa de placer. El dorso de mis dedos paso suavemente por su codo y se deslizo por la sensible y calida carne de su bíceps. Se mordió el labio inferior y un levísimo gemido surgió de su boca. Yo estaba hechizado. Su sonrisa, su mirada, su piel, aquel gemido. Mis dedos llegaron a la tela de su vestido mientras acariciaban su hombro. Me detuve dudando, no si dejar de tocarla, sino el camino que tomaría a partir de ahí. Subir hasta la curva de su cuello? Deslizarme por su costado hasta la cintura? Hacer rodar mis dedos y rozar sus pechos por encima del vestido? "Ana!" Abrió los ojos de golpe y yo retiré la mano con la rapidez de una serpiente. Volvimos a tener consciencia del mundo a nuestro alrededor. El momento que compartíamos se desvaneció como el humo. Y descubrí que nuestras respiraciones estaban agitadas y mi corazón palpitaba a todo ritmo. Ella se giró hacia el exterior del portal y yo maldije por lo bajo. Un chico trataba de mirar por encima de la gente que se agolpaba en el exterior de la discoteca enfrente de mi edificio. Gritaba el nombre. Su nombre. Pero no miraba en nuestra dirección. Ella se giró una última vez en la verja. Sostuve su mirada y me descubrí diciéndole el piso y la letra del apartamento donde vivía. Solo dije ese número y esa letra. Ella sonrió una vez más y salió. La vi llegar junto al chico y llamarle. Hablaron un minuto y luego, tomados del brazo, se alejaron. Yo me quedé en el portal. Miré mi mano. Recordé la sensación de acariciar la piel de aquella extraña y mi mano tembló un poco, como protestando el haber perdido la delicia de aquel contacto y gimiendo por mas. Suspire y partí a reunirme con mis amigos, para celebrar la nochevieja. Eran las cuatro de la tarde del día siguiente, el primero del año, cuando abrí la puerta de casa. Ana se giró y nuestros ojos volvieron a quedar presos. Ya no había maquillaje en su rostro. Mejor. Su belleza me pareció más natural. Vestía mas apropiadamente para el frío de las fechas. Cuello azul claro de la blusa surgiendo de lo alto del jersey blanco. Pantalones vaqueros negros y botas marrones de puntera estrecha. Abrigo marrón y el mismo bolso de la noche anterior. "Debo haberme vuelto loca. No te conozco. No sé quien eres. Pero anoche, cada vez que Tomás me tocaba sentía ganas de apartarme. No podía dejar de recordar tus manos y como me acariciaron. Llegué incluso a fingir que estaba demasiado bebida para acostarme con él. No podía soportar pensar que me iban a tocar otras manos que no fueran las tuyas." Miré mi mano. No es que me desagradara, pero tampoco encontraba nada en ella digno de elogio. Aquellas manos tenían realmente el poder que aquella chica les atribuía? Alcé de nuevo la vista y mi mano acompañó su recorrido hasta su mejilla. El dorso de mi índice rozó suavemente su piel. Recorrí el camino hasta que toqué el lóbulo de su oreja y luego avancé por la línea de su mandíbula hasta la barbilla. Ella mantuvo sus ojos clavados en los míos durante toda la caricia. Al final alzó su mano hasta la mía y la sostuvo. Giró la cabeza y apoyó sus labios en mis dedos. No los besó, sino que más bien los acarició. Sus labios cerrados los recorrieron. Aquello me produjo un cosquilleo maravilloso en ellos, hasta hacerlos temblar ligéramente. Entreabrió la boca y deslizó mis dedos dentro de ella. Sentí su lengua lamer con suavidad las yemas y apretarlos con su boca. Cuando retiró los labios di un paso atrás y con un gesto la invité a entrar. La puerta se cerró tras nosotros." ...te devuelve la mirada... Yo lo llamo "síndrome del abismo", por la famosa frase de Nietzsche.Ya sé que a veces me pongo un poco melodramático... Ignoro si es el proceso normal de todo vértigo. Al fin y al cabo yo sólo conozco el mío, agradecería que me comentaran los que lo sufren como lo sienten ellos. El caso es que cuando me encuentro en una cierta altura lo sufro. Pero no es que me maree. No es sólo que se me doblen un poco las rodillas y tenga que sujetarme a una barandilla, pared o lo que sea. Es que siento una horribles ganas de saltar. De arrojarme, de tirarme, de impulsarme y lanzarme. Yo no sólo siento miedo a las alturas, es que siento que el vacío me llama. Cuando estoy en un sitio elevado tengo que agarrarme a algo porque tengo ganas de tirarme. No es racional, ni siquiera voluntario, no tengo la menor gana, idea o intención de suicidarme. Y es que encima vivo en un sexto. Pensareis que pasándome eso no salgo nunca a la terraza. Pues no. A veces he salido a intentar afrontarlo, pero cuando me parece que las ganas de saltar, el caerme adelante, el impulso de arrojarme, se hacen demasiado fuertes me retiro. Tampoco es cuestión de arriesgarme demasiado. E incluso un par de veces salí a sufrirlo para pensar como sería saltar y acabar con todo. No sé como afrontar este problema físico, o del equilibrio o de lo que sea. Tal vez tenga que ponerme a hacer puenting hasta aburrirme para perderle el miedo a saltar. Pero para que salte una primera vez, por mucha cuerda doble que haya, va a ser un poema verme intentarlo. Por ahora dejaré de pensar en el problema físico y trazaré una analogía de personalidad. Creo que a veces tenemos ese miedo y esas ansias. Sabemos que algo nos va a hacer daño. O lo tememos. Pero aún así lo hacemos, saltamos, nos arrojamos. Y no por confianza en salir bien, o esperanza en que se arregle y mejore. Sino porque por mucho que racionalizemos, pensemos, reflexionemos, oigamos experiencias parecidas que nos sirvan de referencia... ese punto tan adentro, ese abismo en sí mismo que llevamos dentro, tan oscuro que no sabemos como mirarlo ni como interpretarlo, nos impulsa a ello. Y a veces ataca con una fuerza tal, que cuando se insinua en u mente el primer "un momento, que estoy haciendo", ya estás en caida libre y con el suelo o la negrura acercándose. Hay veces que no es cuestión de arriesgarse y pagar precios. Hay veces que el desastre está ahí, es seguro. Y lo hacemos igual. Satisfaciendo curiosidades Esta va dedicada a tí Paquilou... :)cuales son tus medidas? De altura casi metro ochenta, de pie un 40-41, de barriga algo más de lo que desearía, de cuello la desconozco...y la medida que falta dejemoslo en un tranquilizante para mi ego "media mundial según la última encuesta de Durex"... :) Color de ojos? Marrón oscuros. perfume que usas? Ninguno. A menos que el desodorante Rexona cuenta como perfume... Estilo de vestir? Según mi madre, "estilo Adán". Según yo, "estilo a-ver-como-me-encuentro-hoy-para-escoger-entre-esta-ropa-que-me-dura-desde-hace-años". Alguien imparcial probablemente diría que informal, aunque a veces me dá por ponerme elegante con colores y cuero oscuros. Lamento la falta de concreción, me temo que tendreis que decidir sobre esta pregunta en función de como me veais en persona. Usas preservativos? Hubiera usado si hubiera habido ocasión. De hecho la única vez que "casi", preservativo enfundado había tras haber desechado otro porque creí que lo había roto con la uña. Hablando del tema siempre me viene a la mente la rica y jocosa anécdota de que la primera (y única)caja de 10 preservativos que me compré caducó hace tres meses habiendo sido usados sólo tres de ellos (y uno fue para practicar como ponérmelo). Es una de esas cosas que alguna vez contaré tratando de reirme de mí mismo y encontrarle la guasa al asunto cuando en el fondo me deprimirá muchísimo (los preservativos de calidad, tardan AÑOS en caducar). Besas bien? Ni idea. La única vez que me comentaron algo al respecto fué "no besas muchos, ¿verdad? Mira se hace así..." Y me lo dijeron cuando ya había pasado bastante tiempo y había besado a varias chicas desde mi primer beso. Así que supongo que la respuesta es "no, no sé besar" si es cuestión de juego de lenguas y labios. Pero como dice Malú "si dejas la vida en cada beso, ¿qué importa tu sexo, si dejas la vida?". Y cuando he besado ha sido queriendo complacer y complacerme, queriendo besar, anhelando el cosquilleo que te deja en las comisuras de los labios, queriendo entregarme a través de mis labios. No conozco la técnica de besar (si es que existe una técnica), pero le pongo todas las ganas. F....A bien? Supondré que la pregunta completa es "¿follas bien?". Y a eso me temo que aún no puedo contestar, porque en la mente de todos los hombres todos somos unos leones y a veces no llegamos más que a gatitos autosatisfechos. Yo tengo la seguridad (que no la certeza porque para eso hace falta contacto real) de que no sólo me concentraré en mi propio placer, sino en el de la persona con quien esté. Otra cosa es que consiga hacer disfrutar y me vuelvo a remitir a la espera de mi desvirgamiento. Haces el amor, una vez a la semana, al mes...? En un sitio leí que hay un chiste que es más o menos así "-Oye, ¿tu cuantos cigarrillos te fumas entre polvo y polvo? -Dos mil quinientos" Pues eso. Que nunca. Por querer, querría que fuera siempre que coincidiera el deseo entre mi pareja y yo. Eso puede ser una vez a la semana, una vez al día o una vez a la hora, no creo que establezca plazos (aunque me temo que estos se establecen solos...) Limpias, friegas y planchas? Limpio, friego y aborrezco planchar. Tampoco se me caen los anillos por poner la lavadora, tender la ropa (en tendedero interior, que tengo vertigo y me llevo muy mal con los tendederos exteriores), cocinar (aprenderé, llevo años queriendo aprender, me lo prometo, terminaré aprendiendo) y demás faenas. Lo que me pasa con planchar es que nunca me queda la ropa bien planchada y me cansa el cuerpo horrores (supongo que como a todos). Te huelen los pies? Un poco. Normalmente no a sudor, sino al cuero del zapato, la tela del calcetín, el esparto de la zapatilla... Y los sobacos? Tengo la inmensa fortuna de que mi sudor casi no huele. Puedo estar en verano sudando a chorros que casi no existe olor corporal (lo siento por las feromonas que dicen que se transmiten por el sudor al aire, supongo que será por eso por lo que así me ha ido en mi "carrera" de seductor...) A veces sufro lo que denomino "sudor ácido", normalmente al estar enfermo o en tensión emocional que entonces sí me huele mucho el sudor a algo ácido y oxidado. Vaya, ¿ya está? Tenía la sensación de que eran más preguntas... Las cinco que le he afanado a Su las respondo en otro momento que pueden dar mucho jugo. Y hablando de la señorita Barbie asturiana... Su, ¿tengo permiso para copiarte la foto de los escalones? Me cuesta codificar el estremicimiento que me ha recorrido al verla. La considero la más intensa de todas las que has puesto hasta ahora y me gustaría conservarla. Un saludo a todos y ya sabeis, si alguien quiere crear otro cuestionario para que lo responda, atento a vuestras peticiones quedo. ...anticipando un poquito la Evolución... Esta imagen me salió buscando en google imagenes sobre "hope" (esperanza en inglés).Y me parece que refleja bien este momento en mi vida. Hay una red verde (color tradicional de la esperanza) a mi alrededor que me conduce hacía lo que tengo delante, a donde voy a llegar, ese destello cálido, brillante y atrayente, eso que hará que mi vida sea distinta a partir de ese momento, para bien, para mal o lo más habitual, para regular, ya que aunque no cambiemos sustancialmente, hay cosas que vivimos que nos cambian, cosas que recordaremos para siempre. Y en esa situación estoy. Porque la de los muchos colores viene a verme a finales de Julio. No puedo decir que confío plenamente porque mentiría. Sigo teniendo dentro un poquito de prudencia-recelo (a veces creo que uno gana al otro pero luego no por eso no sé exactamente como definirlo). Ya he contado como hubo promesas similares antes. Pero creo que ella es la que va a cambiar eso. La que va a decir que viene y venir realmente. Trato de pensar mucho, de no ilusionarme mucho. Puede que todo lo que piense no sea nada y luego actue y me comporte como me surja en el momento (espero que sí, quisiera ser natural). También sé que por mucho que piense lo bueno que puede ser, la realidad será mucho mucho mejor. Lo experimentando siempre es distinto y más desbordante que lo soñado. Tampoco quiero marcarme una pauta de conducta y luego descubrir que me quiero comportar de otra manera. Y la vida es la vida, puede que surjan mil cosas y haya que retrasar, adelantar o incluso anular la visita. Por eso no quiero pensar, aunque no pueda evitar soñar un poquito a veces, desesperar un poquito a veces, anhelar un poquito a veces... Quiero vivir sabiendo que va a suceder pero no basando mi vida en ello. Es decir, quiero vivir lo que soy y me estoy convirtiendo y cuando llegue el momento, si mi vida cambia mucho, aceptar el cambio y pensar que hubo un antes y un después, no crearme ahora una ilusión o fingir que no va a existir un cambio. Ahora estoy aquí. La esperanza está ahí, a finales de Julio. Mientras debo seguir aprendiendo a vivir y a pensar y a sentir. Quiero seguir dando sonrisas, sintiendo como se me escapan lagrimitas traviesas a veces, pensando sobre palabras propias y ajenas. Tengo ahora mi vida para vivir. Un poco de Lado Oscuro "¿Que te pasa?" me pregunta mi madre.Y yo no la miento, pero la doy una respuesta a medias. "Na, mami. Que como llevo dos días durmiendo poco me he levantado atontao, ya sabes." No sé si con eso se queda tranquila. Pero que me lo note es el segundo trueno de aviso de que se avecina una tormenta. El primero ha sido un rato antes pero no me he dado cuenta hasta más tarde. Como todos los martes (y jueves, salvo festivos) he ido con mi madre al centro comercial a comprar. Bueno, en realidad compra ella, yo me quejo de lo mucho que compra (para que no gaste mucho) y ayudo a cargar bolsas, que a sus hijos nos preocupa que cargue demasiado y luego le duela la espalda, que somos muchos en casa y mucha la comida para alimentar a tanto parásito. En un momento dado, cruzando frente al Campoamor, mi madre ha comentado "como iban las chavalas". Normal, luce el sol, hace algo de calor, los pajaritos cantan, las telas se levantan (o se acortan) y las pieles lucen. Mi respuesta ha sido "no sé mamá, no me he fijado". Y coño, es verdad. No me he fijado. Yo, el salido, el mirón, el aullador desaforado cual lobo en celo, el que siempre mira porque no tiene otra cosa, el que siempre encuentra algo físico que le gusta, al que siempre se le van los ojos aunque se sienta como un cerdo pero tampoco hace mucho para resistir el movimiento ocular, el contemplador de pechos y traseros enfundados en telas... No me he fijado. Y no vale como excusa que estoy cansado, que llevo tres días durmiendo poco y mal. No, es que ese es el primer trueno de aviso. ¿De aviso de qué? De un mal día. Un día de hastío, como lo llamo yo. El hastío para mí es cuando te sientes entre cansado, triste, con malestar físico leve, sin esperanzas, apático... sin un motivo concreto. Simplemente unes unos días de acostarse tarde y levantarse tarde, una ausencia de sonrisas que no te ofrecen por la mañana, unas gotas de baja autoestima...y zas. Ya todo te parece un rollo, todas las palabras las oyes como ariscas y todos los colores los ves apagados. De antes tenía muchos días así. De un tiempo a esta parte ya menos, pero hoy el peso me ha caido encima, como a Atlas que se siente sosteniendo el mundo encima. Así que mientras mi madre está pidiendo en la pescadería aparto el carro del camino para dejar pasar a la gente y me pongo a pensar de qué hablaré hoy en el blog. Tenía pensado hablar del Lado Oscuro, responder al desafío-no desafío (porque ya me dí cuenta que era sólo una sugerencia, no un desafío, no te enfades, lo digo para chincharte :) ) de Imaginate. Contar mis miserias, enfrentarme a ellas y saber que la gente no me va a rechazar por ellas, porque todos somos humanos y fallamos. Porque eso es lo que más miedo me da, que los que me leeis aquí, que tan importantes sois para mí, me deis la espalda porque mi Lado Oscuro pueda ser demasiado desagradable. Y me pongo a cantar por lo bajo la canción de Jarabe de Palo: "Puede que hayas nacido en la cara buena del mundo. Yo nací en la cara mala, llevo la marca, del lado oscuro. No me sonrojo si te digo que te quiero, y que me dejes o te deje, eso ya no me da miedo. Habrías sido, sin dudarlo la más bella, entre todas las estrellas que yo vi en el firmamento. Como ganarse el cielo, cuando uno ama con toda el alma. Porque el cariño que te tengo no se paga con dinero. Como decirte que sin tí muero." Vaya, ahora pienso que debería haberme dado cuenta, con la canción haciendo referencia a estrellas... Porque llegó el tercer trueno. En la sección de yogures (y que se nos queden esos detalles estúpidos a veces como el número del pasillo, la canción que suena de fondo y no te gusta nada y luego se te olviden fechas importantes, como la de aniversarios por ejemplo...) la veo venir. El pelo ondulado como ella y de un color parecido. Gafas de sol muy parecidas a las que usa ella. La altura adecuada, la expresión de la boca casi idéntica... Por un segundo pienso que esa mujer que se acerca con los yogures en la mano es la Estrella. Y no lo es. Lo veo después de ese segundo. Cuando pasa a mi lado me mira y debe estar un poco asustada de la mirada fija que le he echado. Pero no es ella, al fin y al cabo. Pero da igual. Me han entrado unas ganas brutales de ponerme a llorar. Aunque logro contener las lágrimas el frío por dentro se me ha quedado y sé instantaneamente que no hablaré de onanismos, egoismos, bajezas y lados oscuros en el blog hoy, sino que será una crónica de como me he sentido durante esta mañana. Lo que he visto, pensado y sentido. Y me tomo el pincho con mi madre en la cafetería sin poder dejar de canturrear "llevo la marca del lado oscuro", sintiendo el peso del hastío encima. Y pensando en la Estrella, en como reaccionaría al verla, si de verdad me pondría a llorar o como siempre ocultaría lo que siento y la sonreiría lo mejor que pudiera. Y pensando en como desde que la conozco odio a Melendi porque ella lo canturreaba a menudo (ya me caía un poco gordo de antes, su música no me gusta mucho pero no es por eso, sino porque intenten vendérnoslo como el colmo de la asturianidad y te hagan sentir que no eres asturiano si no te gusta Melendi, no animas a Fernando Alonso, no eres borracho y dinamitero y no eres de un partido de izquierdas y sindicalistas. Y que quereis que os diga, siempre he pensado que Asturias es más que eso, que Asturias y los asturianos somos otra cosa...), como si tuviera un coche no me compraría un Mitsubishi (ella ya sabe por qué), como Amaral me hace llorar ahora más que antes, como la sigo deseando pero sé que lloraría si hiciéramos el amor porque ya nada es como antes, como la añoro cada día aunque sienta (sea verdad o no) que ya no le importa si la añoro o no... Y encima al salir cargado de bolsas, hay dos mujeres hablando en la salida del centro comercial de Salesas y no sé de qué están hablando pero solo capto de refilón y sin proponérmelo una frase: "Y es que cuanto más caña nos dan mas les queremos" No sé en torno a qué gira la conversación. Pero sí que sé como me sienta esa frase. Como una losa a añadir al peso del hastío. Y casi no hablo mientras volvemos a casa y lo primero que hago al llegar es encender el ordenador y ponerme a escribir, porque no quiero olvidarme de nada y aun así seguro que de algo me he olvidado. Y mientras lo empiezo a escribir me maravillo de descubrir que al final mis planes se cumplieron. Esto también es mi Lado Oscuro. El que aunque sepa como debo reaccionar, como no dejarme vencer por estas sensaciones, que debo ser más positivo, olvidar a quien merece ser olvidado, aclararme y ver que es lo que de verdad es importante y me puede afectar o lo que no... no lo consigo siempre. Uno de mis Lados Oscuros es la debilidad. Y el contagiaros de mi hastío por escribir esto, que es un riesgo como cualquier otro al hablar de él. Siempre me ha dado pena hacer que mis amigos y la gente que me quiere se desespere por verme caer en los mismos errores una y otra vez y no sepan ya como ayudarme. Pero lo bueno es que me encuentro un poco mejor después de contarlo aquí. Mirando a través del objetivo He visitado tus páginas, viejas y nuevas, vivas y ya talladas para no ser cambiadas.Me gustan tus fotos. Me gusta esa manera en que no miras a la cámara pero se ven tus ojos, me gusta tu rostro y me gusta que sin posar sepas hacer que las fotos estén bien y sean naturales. Aplauso también a quien te hace las fotos, que se nota que sabe hacértelas. Me gusta que en tus fotos haya algo de tí, incluso en las casuales o inesperadas estás Tú (si, con mayusculas, ya sabes que a veces me gusta ponerlas). Me gustas en esas imágenes y me gustas cuando escribes, Guijarro. Como contar lo que uno no conoce. Hoy había pocas cosas lo bastante formadas en mi interior como para escribir un artículo. Así que me fuí de visita, en parte para inspirarme, en parte como curiosidad.Pasé a visitar blogs ajenos, no sólo el que acostumbro, sino los de quienes me han visitado. Considero que me he comportado descortesmente ni siquiera devolviendo visitas. Error subsanado. Me he fijado que en muchos de ellos se habla del sexo. Sexo directo, gráfico, íntimo y no tan íntimo. Relaciones carnales y/o personales examinadas como parte importante de la vida. Y lo malo es que suscribo esa última parte. Y lo malo es que no puedo hablar de ello. ¿Como hablar del sexo siendo virgen? Lo que pueda decir me parece leves impresiones de la imaginación, que el sexo entre dos (o más) no uno sólo, eso no es sexo, eso es alivio momentaneo. Y me encantaría hablar de sexo por haberlo experimentado. Y me encantaría desarrollar esa parte de la vida sin la que creo que no se puede pasar, sexo apasionado y breve, sexo duradero e íntimo, sexo entre dos que se complementan y comparten, sexo por placer, sexo por necesidad, sexo, sexo sexo... Y también me gustaría saber usar menos la conjunción "y". De joven tenía ideas elevadas. Pensaba que la primera sería la definitiva, que me reservaría hasta la que sería mi otra mitad. Hasta sentía verguenza de la masturbación por mi educación jesuita, como algo sucio y pecaminoso. Eso no quiere decir que no pusiera en práctica el onanismo (aunque es un término erroneo, Onán lo que practicaba era la marcha atrás "derramando su simiento en la tierra") sólo que sentía remordimientos por ello. Una vez dije a una amiga que en cuestiones de sexo he ido bajando el listón de mis expectativas. Más bien pienso ahora que he ido descubriendo lo que quería y siendo sincero conmigo mismo y mi forma de ver las cosas. Primero me dejó de importar esperar al matrimonio. Luego acepté que el deseo podía surgir por alguien que no fuera un canon de belleza convencional. Luego que mi primera vez fuera con la mujer de mi vida, que podía ser alguien a quien amara pero quitando la certeza de que existen las eternidades. Luego acepté que el deseo puede estar relacionado con el amor o no, que puedes desear a quien quieres no sólo a quien amas. Ahí establecí mi diferencia entre amar y querer. Amar sublime y querer precioso. El amor de los cuentos, poemas y canciones. El querer de no forzarte a ir al extremo sino vivir lo que sientes. Quiero a mucha gente. He amado realmente a pocos en mi vida. Y así he llegado hasta ahora. Mi primera vez quiero que sea con alguien a quien respete y desee. Ayer leí que muchas jovenes tienen su primera experiencia sexual con un amigo. Y aunque yo no sea chica eso es lo que deseo. Que esa primera vez al menos no me traiga recuerdos contradictorios, confusos, o arrepentimiento. Que no sea una experiencia horrenda, sé que puede no ser tan maravillosa como deseo, pero si preparas bien las bases de las cosas, luego hay mas probabilidades de que salgan parecidas a como esperabas al empezar a construir. Deseo una amiga para mi primera vez. Amiga del alma o buena amiga. Ya tendré tiempo para experimentar con polvos rápidos de desconocidas, polvos planeados con ansias duraderas, polvos con sueños que se derrumbarán (o no). Tendré tiempo para experimentar los límites de mi deseo. Pero siendo sincero, jodido lo llevo. Sé lo que veo en el espejo. Ahí no está Narciso, ni en que me considere una belleza ni en que lo esa. Ahí está mi inexperiencia, que mientras en los hombres parece ser algo fascinante iniciar a otro en el mundo del sexo, he notado que las mujeres que he conocido hasta ahora lo que quieren no es ser maestras de nadie, sino que las hagan vibrar, porque lo suyo han tenido ya y tienen el derecho a ser bien folladas. Ahí está el hecho de me suelen atraer mujeres mas experimentadas (en vida y en años) que yo, ante las cuales parezco un niño a pesar de que 27 años me pesen mucho. Sí, casi fui follado una vez. Ambos virgenes y ambos algo bebidos de garrafón barato en la incomodidad del coche de ella. Y aunque me averguenze un poco el haber fallado prematuramente sin llegar siquiera a la penetración, sigo pensando que fue lo mejor, porque ella esperaba y tenía derecho a un sueño y yo sólo era un breve tiempo, era lo que sentía por mucho que hubiera querido hacerme amarla y era sincero con lo que sentía. No iba a engañarla aunque ella quisiera ser engañada en ese aspecto. Eso falló en mi relación con Begoña. No confié en que después de eso ella supiera lo que quería y sentía (que arrogante por mi parte pensar que sabía mejor que ella lo que sentía). Me puedo dar cuenta de haber fallado en eso, pero si fallé pienso que fue porque no estaba seguro. Y así sigo, puro, incólume y hasta las gónadas de serlo. Sé que no es obsesión, ni ser un maniaco, un sátiro, un salido o un enfermo. El sexo está ahí en la vida, se disfruta, se hace (bien o mal) y es parte inherente del ser humano. Yo no quiero estar aparte porque si estoy seguro y bien reflexionado sobre lo que quiero, es tortura no poder llevarlo a cabo. Tortura y gilipollez. De lo humano y lo divino 2/2 Humano: Sensualidad y anhelo Ha sido difícil elegir una imagen para esta entrada en el blog. Dudé entre una venus clásica (Velázquez, Botticelli), algún dibujo o cuadro más moderno de rostro bello y mirada languida, una mirada intensa, una foto mas erótica de cuerpos torneados...Finalmente me he decidido por lo que mayor atracción ejerce sobre mí, unos labios. Me gusta besar y hace demasiado que no lo hago. De hecho hace demasiado que no hago nada. 27 años día mas día menos. Podría achacarlo a un conjunto de mala suerte, incapacidad social, timidez y confusiones sobre estar preparado o no, tanto mias como de las chicas con las que he estado. Hace un tiempo me dí cuenta que simplemente es que no estaba preparado para aceptar la sensualidad, la pasión, el placer y el sexo sin un compromiso ferreo. Le ponía límites y trabas a algo que no debe tenerlo, porque el sexo no es cadenas, sino liberación. E evolucionado, pensado, reflexionado y sentido. Estoy preparado para aceptarlo. Para aceptar que deseo sumergirme en la sensualidad, deseo recorrer una piel con los cincos sentidos, deseo hundirme en el interior de una húmeda calidez. Me estoy perdiendo algo importante y maravilloso en la vida, algo natural y que hay que vivir. Quiero sentir la pasión, el placer, el estallido. Quiero completarme y sentirme entero en esos segundos de abandono que tan largos parecen. Quiero encajarme en otro cuerpo y sentir que hay un acoplamiento entre la carne, una aceptación entre las almas. Deseo saber lo que es ser amado, follado, cabalgado, escalado, descubierto. Hace tiempo leí en otro blog que la pasión es dos personas descubriéndose, acercándose y encontrándose. Espero que alguna vez me acerque a alguien que se esté acercando a mí. Y sentir. Por fin, sentir. Casi un sueño... Hay un miedo que me ha asaltado desde hace unos años. La noche. Pero no en su conjunto. En general la noche me gusta, la oscuridad, el misterio, las promesas veladas que encierra.No, el miedo es por un momento concreto, el momento antes de dormirme. Esos instantes en que estoy sólo en la oscuridad, encerrado con mis propios pensamientos en el confinamiento de la cama. Esos momentos en que no quieres pensar, porque lo que deseas en dormir, pero el sueño tarda en acudir y tu mente empieza a vagar, trabajando sus ultimos momentos antes de descansar en el sueño. En esos momentos es cuando mas tristezas he pasado en mi vida. Porque me pongo a recordar, a pensar, a reflexionar de una manera mas profunda que durante el día. Durante las horas de luz puedes evitar mucho mejor el asalto de las hordas de la pena y los recuerdos. Puede fijar la vista en los lugares iluminados, en las caras de la gente, en lo que sea, una lectura, una canción, un sonido. De noche me cuesta más hacerlo. Y entonces es cuando pienso en los pequeños fracasos cotidianos, en la soledad vivida durante el día, en los planes que tuve durante años y no dan fruto, en la evolución personal que no termina de calmar mis sufrimientos internos. He pasado noches de auténtica angustia cuando las reflexiones han sido mas profundas, hondas y oscuras. Recuerdo una noche con doce años que llore en silencio durante horas porque me puse a pensar en la muerte, a imaginar lo que sería estar rodeado eternamente de oscuridad y silencio, sin esperanza, sin luz, sin alegría, sin gozo y en completa soledad. Como además siempre me ha costado recordar mis sueños (porque sé que soñar si sueño, todos los hacemos) tampoco encuentro el consuelo de recordar esos momentos absolutamente mágicos en los cuales nuestro cerebro a medio gas nos crea un escenario, una vida, un universo de sensaciones que son reales mientras descansamos, tan reales como la vida que vivimos despiertos. Porque me cuesta recordar los sueños, cuando logro recordar uno es todo un acontecimiento. Esta noche me semidesveló el ruido del granizo y la tormenta en el exterior. La lluvia golpeando el patio, los tendales, los plásticos que los cubrían. Y sentí algo extraño, algo maravilloso. Sé que casi era un sueño, porque no estaba despierto pero tampoco dormido. Sentía en mi vientra luz y calor. En ese estado en el que el mundo onírico tiene su propia lógica que uno acepta y comprende aunque lo racional nos grite que no tiene sentido, entendí lo que estaba sintiendo. Yo en esos momentos era un hombre con vientre de mujer, un vientre que explotaba de placer y deseaba ser llenado. Llenado por una mujer con un vientre con hombre, una mujer que quisiera llenar mi alma de calidez, de pasión, de ternura y de aceptación. Quería tener a esa mujer a mi lado, llenarnos mutuamente, completarnos, hacernos plenos, enteros, consumarnos, aspirarnos, fundirnos y separarnos, hundirnos en el placer. No osaba ni tocar la zona de mi vientre que palpitaba, por temor a perder esa sensación. Una autoexploración sensual no iba a conseguir llegar ni a los pies de lo que estallaba espontaneamente en mí. Pero tenía que terminar, por desgracia, porque ese estado entre dos mundos, onírico y mundano, no puede mantenerse. Es una balanza, antes o después tiene que inclinarse hacia un lado. Y se inclinó hacia el lado del desvelo, dejándome vacío, con el calor desvaneciéndose por mucho que tratara de aferrarme a él. Sólo un recuerdo quedaba, de aquello que tanto deseaba. Y perdía la comprensión de lo sucedido a cada segundo de estar despierto. Estaba sólo, entre las brumas de la noche. No me arrepiento de soñar, aunque luego eche de menos las sensaciones vividas durante el sueño. Pero me encantaría poder llegar a vivir las mismas emociones durante la vigilia. |
El Salón de las Músicas PerdidasTemas
Archivos
EnlacesPuertas a los lugares que aprecio leer |