Blogia

El Salón de las Músicas Perdidas

Cosas que no termino de poder escribir

Cosas que no termino de poder escribir

El sábado blogia me volvió a borrar un post cuando había terminado de escribirlo y le dí al "publicar"...

Eso da un poco de bajón, sobre todo porque creo que cuando reescribo un post ya nunca sale igual... iba a decir "igual de bueno" pero más bien sería "igual de sincero o de espontaneo".

Y son ya varios los temas sobre los que querría escribir y que entre la falta de tiempo, de ganas a veces y de funcionamiento de blogia otras, no he podido realizar.

Así que tendré que hacer un breve resumen o se perderá la oportunidad y conveniencia de escribir sobre ello...

Los primero es aquello sobre lo que trataba el post que se perdió...

Era sábado y por primera vez en mucho tiempo estaba sólo. Totalmente sólo. Me explico, no sólo mis padres estaban en Madrid el fin de semana visitando a mi hermana y mis hermanos estaban fuera toda la tarde, sino que yo no tenía donde ir. Ya ha habido veces que no he podido quedar con los colegas por circunstancias, pero siempre quedaba la esperanza de que a la semana siguiente pudiéramos quedar, como "siempre" había sido la costumbre... Pero ya no más. Wookie, en cuya casa he pasado casi todos los fines de semana de los últimos trece años jugando a rol, a las cartas, viendo series, jugando al ordenador, charlando, riendo, llorando a veces... se ha ido a Madrid a trabajar. Sacó una oposición y finalmente el jueves se ha ido para establecerse en mi ciudad maldita.
Otro más. De hecho, del grupo de once, en Oviedo sólo quedamos cuatro ya de los cuales yo soy por ahora el único que tienen trabajo (para que luego hablen de leyendas urbanas...) Del resto, la mayoría están en Madrid.
Y coo hace un tiempo, cuando estuve unos meses en Barcelona por una beca, la ausencia de Wookie significa que los que quedamos aquí nos veremos mucho menos, porque es lo que pasó la otra vez y no veo que esta vez vaya a ser distinto. No somos gente de salir a toma algo por ahí aunque alguna vez si lo hacemos, pero pocas. No somos gente de bares, o quedar el fin de semana para discotecas y marcha. Somos gente de aficiones caseras, y la ausencia de una casa donde desarrollar estas aficiones tranquilamente se traduce en menos reuniones. Calculo que como mucho nos veremos una vez al mes. Si llega.
Yo he intentado evitar esto "aportando" la casa de mi tía (previo permiso, claro) cuando ella no esté para reunirnos, pero no es lo mismo, ni en facilidad de aparcamiento, ni en medios (no hay ordenador, por ejemplo) ni en espacio o libertad de ruidos. Confirmando mis temores, este fin de semana nada, y según se habló el martes, último día que nos reunimos, por lo menos en un par de semanas la gente no esperaba reunión.

Así que me he quedado un mucho más sólo. Tras trece años de dar por supuesto que al menos un día a la semana era seguro que iba a poder olvidarme de lo malo del resto de la semana y que las horas pasarían rápidas sin preocupaciones ni agobios, sin problemas (casi siempre) y al final siempre haciéndose corto y con ganas de volver...
Estos son los cambios que me hacen temer y a veces odiar los cambios. Los cambios de constante en la vida, cuando cosas que das por sentadas, que siempre han estado, dejan de estar ahí, mutan o simplemente... desaparecen.
Debería estar contento por él. Porque va a trabajar en algo que le gusta y va a estar fijo, cosa tan difícil en estos tiempo. Y lo estoy, sino no sería su amigo. Pero también estoy triste y con miedo por mí. Por todas las horas de soledad y de no relajarme que me esperan a partir de ahora...

En todo caso, Wookie, la mejor de las suertes para tí.


Y hubiera quedado muy irónico haber podido publicar el post sobre ese tema el sábado, porque al final de la tarde de ese día me llegó otro sms de N. proponiendo de nuevo irme a tomar el sol con ella... Ya andaba yo subiéndome un poco por las paredes tras dos semanas casi exactas sin saber de ella y me llega eso y se me va toda preocupación y agobio y me llegan los nervios. y una vez más una tarde de fuerte sol que se me pasa volando y en la que mis dedos tienen de nuevo la impresión de su piel en las yemas. Una tarde en la que oigo palabras que me graban y palabras que se me clavan. Una tarde en la que me quedo mirando su rostro durante largo rato mientras toma el sol con los ojos cerrados y me lamento una vez más de no saber despertar en ella la atracción y el deseo.

Una buena tarde sólo empañada por la insolación que cojo y que el lunes en el trabajo me hace estar más tonto que de costumbre del mareo y la sudada que me entra. Eso sin contar que no me eché bien la crema en la espalda y tengo una quemadura que aún a día de hoy hace que cualquier roce me moleste y cualquier presión me haga ver las estrellas.

Y el sábado tengo cena con las chicas del curso (N. entre ellas) otra vez...


Y finalmente también hay una anécdota curiosa que a buen seguro encontrareis risible, pero que a mi me mosquea sobremanera... cuando llegué el jueves al trabajo, encontré escrita en la libreta donde tomo nota de las llamadas y los recados una lista con casi todas las direcciones de internet que visité desde el trabajo durante las últimas tres semanas... escrita con la letra de la bruja de Administración.
Dependiendo del día he entrado más o menos a internet desde el trabajo (en mi anterior etapa en el trabajo entraba mucho más, por ejemplo), pero tampoco es que me esté todo el día en él, un par de veces ya me había pillado ella buscando cosas (la última vez hace dos semanas) aunque nunca me dijo nada. Así que la sorpresa para mí fué mayúscula al encontrarme aquello en mi libreta, ya que siempre he hecho a tiempo lo que me pedían y no pensaba haber hecho nada que justificara esa revisión del historial y las cookies... Y me preocupó más el hecho de que había un par de direcciones dudosas (nunca mireis desde el curro las direcciones que os mandan los amigos "jachondos" al correo de hotmail estilo "mira esto que guay!!!"...) además de estar ahí la dirección de este blog (y desde luego no tengo ni puñetera gana de que las del curro puedan llegar a leer mi blog...). Me esperaba como mínimo una mención así como de ofendida pasada de "menos navegar y mas currar" con ese tonito de tratarme con un retrasado que odio, o directamente una bronca acerca de la conveniencia de emplear el tiempo de trabajo en estar navegando en pijadas. Pero se pasó casi toda la mañana fuera instalando un programa a un cliente y cuando volvió no hubo nada de eso. Así que o se olvidó o la cabrita me la está guardando para un "momento especial"...
En resumen, que me pasé casi toda la mañana preocupado para nada, incluso empecé a preparar alguna excusilla para lo de las páginas "dudosas" (que si eran pop ups...) pero al final decidí afrontarlo como viniera y sin excusas (total, me queda mes y medio de contrato...) pero nada, no hubo nada.

Eso si, ahora borro mucho más el historial y los registros del navegador... que uno puede ser algo vago, pero no tonto. Lo que más me fastidia es que el día anterior estaba yo pensando "debería borrar el historial" y no lo hice... ¡También es casualidad!

En una nube un día despejado

En una nube un día despejado

Es triste que actualmente, incluso cuando tengo ganas de contar algo, tenga que esperar a veces varios días para poder hacerlo...
Tengo poco tiempo (mi queja habitual), pocas ganas a veces de ponerme a escribir porque me consume mucho de ese poco tiempo (la verdadera razón a veces del retraso), a veces incluso tengo el tiempo y las ganas pero se me olvida, me surge cualquier cosa y ese algo termina ocupando mi mente hasta que al día siguiente, cuando estoy en el trabajo, o cuando ya no tengo tiempo, me doy el típico golpe en la frente mientras exclamo algo así como "¡Porras, pero si quería que escribir eso!" (normalmente el "porras" es una exclamación un poco más fuerte...)

Por eso a veces termino como ahora, tarde y a escondidas (porque estoy empezando a escribir esto en el trabajo, a espaldas de jefes y jefas, como un delincuente temeroso de ser pillado) decidiéndome y empezando a escribir. A veces consigo hacerlo de una tirada, otras tardo un par de días entre escribir en el trabajo y en casa... pero cada vez estoy menos impaciente a ese respecto, son circunstancias temporales y al final, todo lo importante terminará apareciendo aquí... y atesorado en mi corazón, que es lo más importante.


El domingo amanecí relativamente tarde. No tanto si pensamos que me había estado con los colegas hasta las cuatro y media de la mañana jugando a las cartas, viendo series... Lo usual. El caso es que me levanté más o menos a las once y media. Siguiendo la rutina habitual al levantarme los fines de semana encendí el móvil nada más lavarme (no suelo dejarlo encendido mientras duermo, me hace dormir peor y gasta batería sin necesidad, además de que alguna vez me ha despertado enmedio de la noche un sms a deshora o el aviso de batería baja) y me sorprendió un sms de N. preguntándome si quería ir a tomar el sol con ella.

Realmente el día amenazaba con ser extremadamente soleado y caluroso y además, qué narices, era estar con ELLA, así que digamos que no hubo muchas dudas. Aunque los que me conocen saben lo difícil que es:
a) sacarme de casa un domingo
b) sacarme de casa para ir de "excursión"
c) convencerme de ir a tomar el sol

Pero es lo que tiene estar colado por alguien... no sólo es que ni me lo pensara sino que incluso me apetecía.

Como el sms tenía algo más de media hora, empecé a responderla cuando me llegó otro mensaje para advertirme que cinco minutos antes N. había intentado llamarme. Con un cierto toque de desesperación por que pudiera pensar que estaba pasando de ella me apresuré a interrumpir el escrito del sms y llamarla directamente.

Así que tras una rápida ducha, una más rápida preparación de los útiles playeros (no suelo tenerlos a mano ni en verano así que...), unas hábiles esquivas de las preguntas curiosas de mi familia... subí al coche de N. y nos encaminamos al Parque de Invierno.

A tomar el sol. Si, así como suena. Yo, el antiplaya, el antisol... cinco horas ahí tumbado tostándome.

Y no lo cambio por nada.

La mejor muestra de cómo pasé ese día es un detalle: Los que me conocen bien saben lo que me cuesta a veces llenar el silencio, que suelo tener la sensación de que no tengo nada interesante que contar, que no sé como iniciar ni encaminar la conversación. Pocas personas consiguen que me encuentre tan cómodo que ninguna de esas preocupaciones me asalten y me pase todo el rato hablando y escuchando, escuchando y hablando. Por ejemplo Sabbat y Barbie lo consiguieron cuando quedé por primera vez conjuntamente con ambas (un abrazo para ambas, por cierto). Y como ya me había advertido que ella, al igual que hace mi hermana, es capaz de estarse horas y horas al sol, pues ya llevé yo cosas para distraerme si prefería guardar silencio o se nos acababan los temas. Pues durante las cinco horas que estuvimos al sol y durante el par más que anduvimos por ahí cuando el sol se empezó a ocultar y el frío se presentó, no paramos de hablar más que unos minutos que me pidió el mp3 para escuchar canciones. Pero enseguida lo dejó porque decía que lo que quería era hablar.

Hay muchas cosas que quiero guardarme para mí muy adentro, como joyas que pierden el brillo si las expones demasiado al sol. Hay cosas de ese día que aún me hacen cálida la sangre como si estuvieran pasando. Hay imagenes de ese día que quiero conservar tanto como pueda para deleitame en ellas...

Incluso el hecho de descubrir que, al igual que la estrella, gusta de suaves cosquillas en la piel y que me dejó dárselas en brazos y hombros mientras tomaba el sol, no consigue preocuparme tanto como debería por la posibilidad de que esto que me está pasando sea un calco de lo que me pasó con aquella, un tócame pero no mucho, un nunca te desearé, un esto es lo más lejos que llegarás nunca... No consigo preocuparme, no consigo alarmarme, no consigo pensar que va a repetirse la historia. Lo que conservo es su risa cuando tocaba algún punto sensible, el hecho de que me dejara hacérselo, el deleite que eso me provocó...
Ah, y no ronroneó, Sabbat :)

Y aún a riesgo de parecer un adolescente salido, el verla en biquini fué cumplir uno de mis sueños respecto a ella... El verme a mi en bañador supongo que una de sus pesadillas :) Es broma. Y sé que es broma porque incluso lo hablamos, el un poco de corte que nos daba estar así de poco vestidos delante del otro y delante de las demás personas que paseaban o tomaban el sol en el parque. Esa es una de las miles de cosas que hablamos.

En fin, es tanto... tanto por recordar... No sé si esto es amor, o deseo sublimado, o amistad excelsa... No sé lo que va a pasar, cómo va a acabar, si se va a estropear.

Me da igual. Lo que sé, tengo claro, seguro es que ese día fue, decidida, total e indudablemente, y con perdón por la expresión, cojonudo.


Y cada vez son más los días que son así gracias a ella... o gracias a cómo estoy aprendiendo a tomarme lo que vivo.

Eso me gusta. Creo que eso es Evolucionar :)

Diferencias evidentes

Diferencias evidentes

 

El anterior artículo lo escribí en cuanto mi estado físico lo permitió. Arañé tiempo de donde pude, escribiéndolo parte en el trabajo (a escondidas, claro), parte por la noche en mi portátil justo antes de acostarme y parte cuando lo publiqué.


Cada vez me da la impresión de tener menos tiempo, por eso escribo tan poco últimamente, pero ese artículo lo escribí a toda costa, porque quería escribirlo, porque necesitaba escribirlo para ordenarme el interior, porque era algo que quería compartir y me hace ilusión.

Ahora apreciemos el contraste con lo que estoy escribiendo ahora...

Porque esto pasó hace tres semanas Y aunque es parte de todo lo que llevo escribiendo todo este tiempo en el blog, hasta ahora no he querido encontrar tiempo ni ganas para escribirlo...


Hay una canción que no me gusta que suena mucho ahora que sin embargo tiene una frase que me llama la atención:

"¿Y qué veré sin tu luz?"

Pues ya encontré la respuesta a esa pregunta, y es: "Exactamente lo mismo que veía antes".


Recibí una llamada en el curro de la Estrella, que quería quedar para tomar un café y ver que tal me iba. Confieso que por unos momentos me dieron ganas de soltar un rotundo "NO" y colgar, pero sé que entonces me costaría más dejar atrás y además quería comprobar lo que pasaba por mi mente y corazón al volver a verla. Aunque ya me había acostumbrado a pensar que no iba a volve a verla ni saber de ella, tampoco me importaba verla una última vez, por mi, para saber.

Así que ahí quedamos. Eso sí, sin que yo variara ni un minuto mi horario, el ir al gimnasio, aunque eso asegurara que la reunión iba a durar una escasa horita como mucho. Tampoco sentía la necesidad de disponer de más tiempo. De hecho imaginaba que iba a ser un serial de reproches velados por mi parte e incomodidad mutua, así que cuanto menos tiempo mejor.

No fue como esperaba pero tampoco una sorpresa. Se impuso la educación y la civilización y aunque es un poco triste pensarlo a posteriori, ya no había chispa alguna que animara la posible discusión. Ya no hay motivos para el drama.

Tampoco queda mucho de la amistad compartida, de hecho es de destacar que casi no hablamos de temas personales importantes. Oh, si, me contó sobre su boda, me enseñó fotos y me habló de sus planes de ser madre en cuanto pueda, pero eso no es un tema emocional profundo, de hecho lo hablamos como quien habla del tiempo que hace. En un momento dado parece que quiso contarme algo sobre su relación con el Reencarnado, tal vez cómo había terminado o cómo iba, pero no dí pie para ello y tampoco fué muy directa sobre ello, sólo referencias veladas que yo no tenía ninguna gana de esforzarme en interpretar... y tampoco tenía ya curiosidad (sana ni malasana) por ello.

En fin, todo muy civilizado, pero muy poco emocional. A lo mejor terminamos quedando alguna otra vez para charlar, pero por mi parte sé que no lo espero con ilusión.

Bueno, debo confesar que en un momento dado si que dejé escapar un poco de la amargura que ya no quema, por ser pasado. Cuando me preguntó si estaba con alguien y le dije que había pedido salir a una chica y me dijo que no, me preguntó por qué y le dije "por lo mismo por lo que me lo DECÍS todas, porque no sé DESPERTAROS pasión".

Creo que pilló el mensaje.

 

Me siento libre. No sé si es por que ahora tengo otros ojos en los que pensar que ya no me fijo en si la Estrella brilla o no. Tal vez me estoy metiendo en otra luz que terminará en agujero negro, pero ahora, en este tema, me siento tranquilo. Está resuelto.

La Estrella es ahora estrella.

 

(y la imagen, cuando llegue a casa :) )

Pico y palo

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Dicen que las fiestas son para descansar. Al final lo que suele suceder es que son los días de fiesta cuando menos descansamos...

N. y yo celebramos "nuestro aniversario" el sábado. Debo reconocer que en un principio esperaba que se riera (sin malicia) cuando le ofrecí llevarla a cenar para celebrar que hacía un año que nos conocíamos, y que finalmente se nos pasaran las fechas (un aniversario de algo no se puede celebrar un mes después, la cosa pierde un mucho de sentido...)

Pero no. Me comentó que le había hecho ilusión que la invitara y que le apetecía que lo celebráramos. No puedo medir lo contento que me puso oirla decir eso.

Así que tras dos días estando con los colegas hasta las tres de la mañana, ya les avisé que el sábado no iría. Y pasé el día un poco nerviosete, como siempre que quedo con ella... pero más aún. Es decir, el pensar que quedábamos para cenar los dos solos y luego irnos de marcha... vamos, es casi como una cita, ¿verdad? Así que aún sabiendo que no era una cita en el sentido amoroso del término, me hacía mucha ilusión.

Me puse todo lo presentable que pude y ella llegó guapísima. Elegía ella el restaurante y fuimos a Terra Astur, una mega-sidrería que está a la salida de Oviedo. Y digo "mega" porque el sitio era enorme... y estaba enormemente lleno. Ninguno de los dos habíamos pensado en la posibilidad de que tanta gente saliera a cenar fuera este puente... Nos dijeron que tendríamos que esperar entre hora y hora y cuarto por mesa, pero al final por suerte fueron solo cuarenta minutos. Lo único que simplemente con la botella de sidra que tomamos mientras esperábamos ya andaba yo un poco contentillo... A mi el beber se me sube pronto, nunca hasta grandes extremos, pero si que me hace efecto enseguida. Pero como no me pasé bebiendo tampoco estuvo mal andar un poco entonadillo.

La cena me encantó, más que por la comida, que mala no era, por que estaba con N. La conversación una delicia y su compañía una absoluta maravilla. Quien me conoce sabe cuando me encuentro cómodo y feliz porque no me cuesta encontrar de qué hablar. Y eso es lo que hicimos todo el rato.

Entre la espera y que ya habíamos quedado un poco tarde, terminamos de cenar a la una y media. Y para entonces ya le había mensajeado una amiga indicándole donde había salido de juerga con el novio, así que para allá fuimos. Como siempre que voy a meterme en un bar andaba ya resignado al estruendo, el agobio, el dolor de cabeza y la sordera a los diez minutos de entrar. Pero no fue así. La música estaba alta, si, pero no tanto. La gente justa para que no hubiera apelotonamiento. Y su amiga y su novio muy majos. Aunque al ser una amiga muy íntima y querida "me arrebató" a N. al poco de entrar y ahí estuvieron las dos bailando y riéndose sin parar. El bar es de un amigo del novio y este es habitual de ahí, conoce a mucha gente y se pasó mucho rato de charla. Con lo cual mucho tiempo estuve sólo, pero no me quejo, no me encontraba mal o incómodo y estuve viéndolas bailar, hasta me dejaron sacarlas algunas fotos... pero bueno, obviamente a quién más miraba era a N.
Incluso hubo momento para el momento vergonzoso de la noche. Normalmente llevo un pañuelo limpio extra o un paquete de clinex, porque en muchos sitios me he fijado que no tienen secador de manos en los baños y uso el pañuelo para secarme las manos tras lavarlas. En este bar pasaba eso. Pero el caso es que de repente me dí cuenta que al sacar el pañuelo se me habían caido en el baño los preservativos que llevaba en el mismo bolsillo. Y delante de la puerta del baño estaban n. y su amiga esperando para entrar (siempre hay cola en el baño de las chicas, no sé como se las arreglan... :) ). Hice de tripas corazón y fuí para allí y para mi desmayo comprobé que no se me habían caido dentro del baño... ¡sino frente a la puerta! Con lo que ahí estaba N. a medio metro de ellos, aunque no parecía haberse fijado porque estaban ella y la amiga de charla con otra chica. Pasé a su lado con toda la naturalidad que pude y me agaché en un movimiento rápido para recogerlos y entré al baño fingiendo usarlo.
Creí haber salido del trance con soltura pero debí ponerme como un tomate cuando poco más tarde N. me dijo que por qué me había agachado al entrar al baño... inventé que se me había caido un papel donde tenía apuntadas cosas (ella sabe que siempre llevo un papel en el bolsillo junto a la agenda para apuntar encargos, direcciones, contraseñas, recordatorios...) y parece que le valió la respuesta... Como dirían por ahí, momento gracioso de la noche :)

La noche no a acabó tranquila, ya que su amiga y su novio llevaban más tiempo que nosotros de juerga y ya iban algo cargados. El caso es que a eso de las cinco de la mañana o así, su amiga se empezó a poner malísima... malísima de una borrachera de impresión. Y el novio tampoco andaba muy fino, así que les escoltamos al coche que por suerte tenían cerca y ahí les dejamos durmiendo. Pero claro, tampoco era cosa de desentendernos y anduvimos dando vueltas un rato alrededor del coche mientras charlábamos y ellos dormían.
Ahí empezó el momento serio de la noche, cuando nuestra conversación derivó hacia los temas que de vez en cuando resurgen entre nosotros... nuestra relación, sus características, los sentimientos o la ausencia de ellos, los miedos, las dudas...
En un momento dado la naturaleza se impuso y volvimos al bar a usar de nuevo el baño (como ya he dicho, se me sube rápido el alcohol, pero alcanzo enseguida el tope que no es muy alto y luego lo que pasa es que mis riñones trabajan a marchas forzadas obligándome a vaciarlos cada veinte minutos...durante horas) y como ella ya es veterana en lides nocturnas, dijo que podíamos estarnos un rato en el bar para no pasar frío y tomarnos algo, que tampoco era cosa de estar todo el rato ahí junto al coche viéndoles dormir.

"Si quieres puedes darme un beso" fue la frase.
Y eso hice.

No sé como llegamos a esa frase. No recuerdo de qué estábamos hablando, qué nos condujo a ese segundo. Pero la frase la recuerdo perfectamente. Y también recuerdo perfectamente que no pasó un segundo antes de que inclinara mi rostro y besara sus labios.

Sólo un pico. Un segundo de duración.

Pero para mí...puf. Inexplicable e indescriptible. Pero desde luego bueno.

A ella no pareció ni gustarle ni disgustarle. No se, tal vez quería probar si un beso cambiaba algo, despertaba algo nuevo o estropeaba lo que ya había. O qué narices, tal vez realmente le apetecía un beso. Aunque ya al hablar luego del beso me enteré de cómo le gustan, aunque no tuve ocasión de intentar hacerlo a su gusto. Porque volvió otro tema habitual entre nosotros, sobre lo que ella siente por mí y lo que no siente y que por ahora no cambia, aunque puede cambiar, pero en ese momento se siente lo que siente y no. Y su miedo a darme demasiadas alas y que piense lo que no es, a que me agobie, a que me obsesione.

Tal vez al escribirlo no sé contarlo bien y parece muy frío, o alguien pueda pensar que es egoista por su parte o por la mía, o que me provoca por diversión y me para luego por miedo... Pero no es así. Estuvimos horas hablando y no es esa la impresión que me da. La impresión que me queda es que es una persona que me quiere, que es mi amiga, que tiene miedo de estropear algo que es bonito, que le fastidia no sentir lo que siento yo y corresponderme, pero que no va a dejar de ser sincera consigo misma y conmigo. Es alguien que sabe que hay riesgo de hacerme daño, pero me deja derecho a la réplica, no me da esperanzas pero me da realidad y la realidad en sí es esperanza y desesperanza. No finge saber lo que va a pasar con toda seguridad, habla de experiencias previas y suposiciones, pero sabe que lo son y no quiere alejarme porque sabe que las cosas pueden cambiar y si no cambian no quiere decidir por mi nada.

Me deja ser libre. Me deja ser persona.

¿Cómo no quererla?

No forcé intentar otro beso. Quiero que con ella las cosas sucedan naturales, como sucedió el pico. Es uno de esos instantes perfectos que a veces suceden en el mundo, y digo perfecto porque no hubo pensamientos sobre futuro o pasado en ese instante. Yo creo que ella quería el beso y me lo dijo. Y yo no pensé, sólo sabía que quería dárselo y se lo dí. Sin "y sis", sin "puede ques"... Sólo un par de segundos de total seguridad por parte de ambos: nos apetece, lo hacemos. Sin comerse la cabeza.


Y además... además es haberla besado.

¿Cómo no pensar que fué perfecto, aunque sólo fuera un segundo si fue un segundo de total libertad mental y emocional?

 

Aunque precisamente, la parte de "palo" a la que me refiero en el título, es que me da rabia pensar que he tenido tan pocos instantes así en mi vida, instantes de felicidad.

 

Y también es un poco palo averiguar que mis besos despiertan tan poco interés :)

Y pensar que tal vez no haya más también da un poco de palo. Pero es no empaña lo que es para mí el que si dí.

 

Luego llegó el alba, la despedida temporal, su cariñoso "y no te comas la cabeza, ¿eh? ahora a dormir" y luego no poder dormir nada de tan cansado que estaba (curiosa paradoja) y andar el domingo entero hecho polv. De hecho aún arrastro a día de hoy un poco de cansancio, por eso he tardado tanto en poder escribir, aunque tenía unas ganas locas de hacerlo...

 

...porque la he dado un pico :)

Japi birdai, mister presiden

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Ayer hizo un año.

 

Hace un año que fuí a la prueba del curso. El curso que me llevó al primer trabajo y a N.

 

Hoy hace un año fué el primer día de clase... qué poco suponía lo que iba a encontrar. Pensaba que sería otro curso que disfrutaría durante su duración y no dejaría más secuelas.

 

En el fondo tampoco fué tan inusual. En todo curso que hice había alguna chica que me atraía mucho. Pero con ninguna tuve el mismo contacto que con N., a ninguna veo tanto... ninguna me sigue gustando tanto un año después.

En todos los cursos nunca llegué a nada con ninguna de ellas. Y por ahora eso se mantiene, aunque con N. está la presente esperanza de que "quizás"...

 

Ya está lanzada la invitación a lo que ella elija para celebrar este "aniversario", comida, cena o marcha. Porque yo, personalmente, quiero celebrarlo, porque para mí ha sido un año bueno, con sus cosas malas, sus esperas eternas, sus sueños imposibles, como siempre... perovalorándolo todo, valorando como me siento cuando rozo su mano, valorando qué siento cuando me mira... ha sido un año MUY bueno.

Como un halcón herido por las flechas de la incertidumbre

Como un halcón herido por las flechas de la incertidumbre

Anoche pensé otra vez en la muerte.

 

Aparte de lo morboso del asunto, lo que más me preocupaba era pensar que si en este momento me disolviera en la nada, ni siquiera sabría si habría conseguido algo en mi vida, algo que valiera la pena.

Y el problema es que muchas veces tampoco sé lo que quiero.

 

Por ejemplo en lo laboral. No estoy estudiando tanto como debería. Debería estar esforzándome más, aunque sólo fuera por el hecho de que van a ser casi dos años preparando las oposiciones que están cada vez más cerca y sacarlas me daría una seguridad laboral y económica para el resto de mi vida (es vox pópuli que en la Administración no echan a nadie aunque quemes una consejería... :) ). Y en vez de eso me cuesta cada vez más ponerme a estudiar. El estímulo de la novedad en las materias ya se ha desvanecido tras el tercer repaso, cuando todo te suena pero que te suene no quiere decir que lo sepas. Y siempre encuentro algo más interesante que hacer con el poco tiempo libre que estudiar. Y ni siquiera en ese "algo más interesante" me vuelcode una manera que pudiera pensar que vale la pena quitar tiempo de estudio, pero de eso hablaré luego.

En el fondo creo que estoy seguro que no voy a sacar las oposiciones aunque lo estudie mucho. Pero eso es una excusa cobarde. Debería pensar más bien que hay que establecer unas prioridades y volcarme en lo que tenga como primer puesto de la lista. Y en este caso deberían ser las oposiciones. Por el dinero gastado, por el futuro asegurado. Porque tengo casi treinta años y empiezo a ser mayor para algunos trabajos. No me consuela que mis hermanos empezaran a encontrar trabajos más o menos fijos después de los treinta. Que les pasara a ello noq uiere decir que me pase a mi.

Y si todavía no estudiara porque pudiera pensar que ya tengo un trabajo asegurado y que me satisface.. pero no es así. Sigo sin tener muy claro por qué me han vuelto a contratar en la tienda. No están tan agobiados de trabajo como decían. No soy necesario. Es la sensación que me han creado estas dos semanas que llevo ahí trabajando de nuevo. Y aunque hasta ahora no he tenido problemas con las "compañeras", ya he visto algún nubarrón en el que no entré porque no tenía ganas de lio. Así que no han cambiado de opinión sobre mí ni yo sobre ellas ni sobre si quiero estar fijo en ese lugar. Pero por ahora hay que agarrarse a lo que hay.

 

Sentimentalmente mal como siempre. Ahora mismo tengo tantas dudas que ni siquiera sé lo que siento por N. ¿Sigo tras ella como un perrillo faldero porque es la única que me despierta esos sentimientos y que "está a tiro" o cerca? ¿No estaré aferrándome a una esperanza vana y debería mejor buscar a otra gente? Buscar... se dice fácil, pero nunca me ha sido fácil. Así que tal vez si que me aferro a quien me despierta sentimientos y está cerca aunque no sienta lo mismo por mi porque eso es mejor que vivir sin esas ensoñaciones que me dan de vez en cuando pensando cómo sería estar con ella, sin esos sueños que alguna vez me han dejado con la sonrisa en los labios al despertar. Mejor que sentir que sentimentalmente estoy totalmente sólo y sin esperanzas de mejorar. En este caso parece que prefiero una esperanza vana a una certeza vacía.

 

Antes hablaba de aficiones... sigo queriendo publicar un día algún libro, sigo queriendo aprender a dibujar y sacar mis comics. Sigo queriendo que la gente se emocione al leerme o mirar lo que creo. Pero no estoy siendo tampoco constante en eso. No estoy practicando cada día ni la escritura ni el dibujo. Siempre miro lo malo sin ver lo bueno, y si bien mirar lo malo ayuda a corregir errores, sino no soy consciente de lo que hago bien tampoco avanzaré nunca., porque siempre me parecerá todo mal,me desanimaré y lo dejaré por un tiempo hasta la montaña rusa anímica me pille arriba de nuevo y me lanze a ello.

 

En vez de esforzarme siempre tiendo a la tele o al ordenador o a leer, cosas cómodas en las que no tengo que hacer ningún esfuerzo y dejo que sean otros los que piensen o creen por mi. Y aunque no está mal un poco de tele, ordenador y lectura, tendría que ser un poco, no un mucho y gastando todo el tiempo libre que tengo, como pasa ahora.

 

Ni siquiera en el gimnasio soy constante. Esta semana no he ido. El lunes y miércoles porque hacía muy mal tiempo, con granizo y viento fuerte y no me apetecía hacer en esas condiciones el camino. Y el viernes no fui por pura vagancia. Ir sólo es aburrido. Aunque la semana pasada si que fuí aunque fuera sólo. Así que sé que puedo. A ver si mañana voy y al menos quemo un poco de grasa y empleo el tiempo en algo que si me parece que vale la pena, porque empezar a cuidarse ya tampoco es malo.

 

No sé lo que quiero. No sé cual es mi prioridad, si el amor, los dibujos, la escritura, el trabajo, el ocio, los amigos, el futuro, el presente, el pasado...

 

Si uno no sabe donde está la meta...¿hacia donde está corriendo?

 

¿Me haré dentro de un año estas mismas preguntas?

De vuelta al trabajo

De vuelta al trabajo

Hoy he vuelto a empezar a trabajar. Mismo sitio, horario de mañanas (así puedo seguir estudiando las oposiciones), tres meses.

 

Debería estar contento, ¿verdad? Pues recordemos que soy el Inestable (mental) Estresado (quejica), así que no mucho... sobre todo por causas ajenas y propias del regreso al mundo laboral.

 

Bueno, por partes.

 

El jueves al volver del gimnasio me dijeron en casa que me habían llamado de la tienda, que querían ofrecerme un contrato. Como ya era hora tardía, esperé hasta las cuatro que es cuando abren por las tardes para ir. Yo ya iba pensando que el contrato sería como al final resultó, tiempo parcial, ya que en Diciembre era lo que le había comentado al jefe que me iría bien para poder seguir opositando. Lo que me sorprendió más fue que me llamaran del mismo sitio. Tanto por mi convencimiento de que no soy necesario ahí como por el hecho de que laboralmente, si había rendido bien, hubiera sido mejor para ellos hacerle un contrato "churro" de esos a la que quedó en prácticas cuando yo me fuí, ya que tenía una cierta enfermedad invalidante para trabajos gravosos que les hubiera supuesto ventajas fiscales de contratarla.

 

Pero bueno, ahí estaba yo y ahí me dijeron lo que había. Me atendió la superiora ya que el jefe no estaba, me dijo lo que me ofrecían: contrato de mañanas para hacer lo mismo que había estado haciendo antes (archivos, bancos, algo de auditoría, cualquier cosa necesaria en la tienda, recados...) durante tres meses, hasta el momento en que empezaban a estar disponibles los nuevos alumnos en prácticas de cursos (lo que hice yo en su momento, vamos). Por mi bien, así que dije que vale, que no tendría problema. Podía cambiar la hora del curso sin problemas (ya está hecho, clases de cinco a seis) y lo del gimnasio supongo que tampoco sería un problema (sólo que iré un día menos a la semana por cuestión de tener tiempo para estudiar y porque supongo que andaré más cansado ahora que tengo que madrugar más y andar también un poco más). Mientras estaba con la superiora llegó el jefe y luego me cogió en un aparte y me dijo que lo que me pedía era tener mucho cuidado, porque me habían pillado varios marrones gordoes después de mi marcha, entre ellos uno relacionado con un cheque de Hacienda que no habían cobrado y reclamaban y yo había archivado sin decir nada... Que él me había defendido antes "las chicas" y que lo de recontratarme era una apuesta personal suya, así que si tenía la más mínima duda que no me cortara en preguntar, fuera lo que fuera, que me fijara mucho y que a ver si terminaba haciéndome un hueco.

 

El problema es que no quiero hacerme un hueco, aunque sepa como está el mundo laboral, sé que no va a haber buen ambiente con mis compañeras, como mucho la relación laboral será neutra, nunca buena. Es decir, que no estoy cómodo en ese trabajo. De hecho tenía cierta esperanza de que no me volvieran a llamar y encontrar algo en otro sitio, pero bueno, como he dicho antes, en esta nuestra comunidad (autónoma) no está ningún trabajo para ser rechazado sin riesgo de no encontrar otra cosa en meses... o años. Así que preferiría no caerle tan bien al mandamás y que no me metiera en los bretes de intentar que nos llevemos bien las chicas de administración y yo... porque sé que no va a pasar.

Y como también estaban los disgustos por abandonar la vida de semimolicie y semivagancia que llevaba manteniendo dos meses, y sobre todo el saber que iba a dejar de ver a N. en el gimnasio (para estar en el turno de tarde hay que apuntarse al abono de "todo el día" y como es más caro, es normal que ella siga en el de mañanas) tantos días, pues nada, que llevo varias noches durmiendo fatal...

 

Algo compensó el hecho de que durante toda esa semana vi muchísimo a N. Tanto para apoyarla moralmente (y buscar el sitio en el mapa y guiar estilo copiloto de rally :) )en una entrevista de trabajo como para ojear y aconsejar en la compra de ordenador que quería realizar.

En concreto el viernes quedamos para que se decidiera qué era lo que quería exactamente para ir el sábado con su tía (que era la que iba a financiar la mayor parte de la compra informática) y fuera directamente a por las cosas que quería, además de hacer una estimación de cuánto se iba a gastar. También fué el día en que me llamaron para ir a firmar el contrato. Con lo cual yo en principio salía para un par de horas, entre firmar el contrato, decidir en Mediamarket lo que se iba a comprar, tal vez invitarla a tomar algo y volver a casa a disfrutar de mis últimas horas de abundantes de ocio...

Volví a casa seis horas más tarde.

Primero por un fallo de coordinación entre mis re-compañeras de trabajo, me tuvieron hora y cuarto esperando hasta poder firmar el contrato. Menos mal que N. iba a dejar el coche en revisión de aceite, frenos y presión, que sino la pobre se me duerme esperando. Y luego nos saltamos la entrada desde la autopista para Parque Principado, con lo cual al final tras muchas vueltas volvimos a Oviedo, paramos en un sitio a tomar algo y luego de vuelta a la autopista para llegar por fin a nuestro destino y ahí se estuvo hora y media decidiendo... que es normal, es una cantidad importante para alguien actualmente sin ingresos y con pocos ahorros, pero precisamente lo quiere para buscar mejor trabajo y no tener que estar pidiendome continuamente que le saque currículums, le mire por internet las páginas de ofertas de empleo, se pueda retocar ella el currículum... (que yo no me quejo, así tengo excusa para verla a menudo, pero es normal que no quiera depender de si yo puedo disponer del ordenador o no para hacer lo que me pide...)

De hecho, como ya sabía que empezaba el lunes, ya le comenté ese día que tenía un poco el "síndrome del superviviente". Este síndrome provoca una profunda sensación de culpabilidad en la persona que ha sobrevivido a un gran estrago en el cual ha muerto mucha gente, conocida o no. La persona se pregunta continuamente "por qué yo vivo y ellos no, qué me hace distinto". Pues yo tengo el "síndrome del recontratado", por el cual me siento culpable al ver como ella busca un poco a la desesperada empleo en casi lo que sea (está acostumbrada a pagarse sus gastos desde hace bastante tiempo, a intentar no depender económicamente de sus padres, a tener la libertad de ocio que da el que uses tu propio dinero para comprarte cosas o salir... Yo durante estos dos meses he luchado por que mis padres no me paguen nada, la academia la he pagado yo, los gastos diarios también... piqué y deje tras mucho insistir mi madre que me pagara un pantalón que compré, pero fué porque me pilló sin nada de dinero, era fin de semana y hasta el lunes no podía sacarlo de la cuenta corriente...) y no encuentra nada y yo casi sin buscar ya tengo algo para tres meses... Ya supongo que encontrará pronto, aunque penseis que no soy imparcial, es una chica que vale mucho y se adapta muy bien a los trabajos, ahora sólo queda que alguién sepa verlo y la contrate.

 

Y durante esas seis horas tuve un poco de agobio. Le dije que era porque en casa otro día ya me habían puesto mala cara cuando me estuve varias horas (con ella, aunque eso ellos no lo sabían) por ahí sin decir por qué ni en donde (si, ya sé que tengo casi treinta años, pero nos lo hacen a todos los hermanos...). Y dije eso porque no quería decirle que cuanto más estaba con ella, más me dolía pensar que la vería menos a partir del lunes.

La tengo en la sangre. Es lo que hay.

 

Finalmente volvimos para casa con el deber cumplido (la lista de la compra para el día siguiente en su poder) y pasé un fin de semana tranquilo contando las horas hasta la vuelta a la rutina...

 

Y ya está aquí la rutina. Hoy bien. Tenía miedo de que me fueran a estar muy encima las compañeras, habiéndoles dado ya más muestras de mi inutilidad (aunque yo no recuerdo eso del cheque, tampoco recuerdo no haberlo hecho, así que debo suponer que sí, que fué culpa mía) me harían las cosas más difíciles aún. Pero al menos hoy no ha sido así. Había mucho que archivar, que eso me gusta y he estado tranquilo.

Aunque sé que no todos los días serán así, cuando vuelva a tener que atender al teléfono, clientes y a estar con la contabilidad, volverán los días malos.

 

Sólo espero que sean pocos.

 

Y también espero volver pronto a ver a N. De hecho en breve iré a ayudarla a desentrañar los misterios de su nuevo portátil y a intentar enchufarle la impresora nueva y que funcione... Y ya desearía que fuera hoy cuando volveré a verla.

 

Paciencia. Aunque sea difícil... tengo que tener paciencia.

Algunos números

Algunos números

3 años

 

192 almas

 

3 estaciones

 

10 bombas

 

 

Incontables lágrimas

 

1 día de Marzo.

 

11-M

 

 

(La imagen la saqué de aquí:

http://llanesnet.blogia.com/temas/llanes.php )

Lo que busco...

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Mi problema es la ambición.

 

Mi problema es, en vez de ir paso a paso, buscar abrir la puerta a ese lugar...

 

 

" Ella te dejará entrar en su casa

si llamas en plena noche.

Ella te dejará entrar en su boca

si las palabras que dices son las correctas.

Si pagas el precio,

Ella te dejará entrar muy adentro...

Pero hay un jardín secreto que esconde.

Ella te dejará entrar en su coche

para conducir sin destino.

Ella te dejará entrar en las parte de sí mismas

que te hundirán.

Ella te dejará entrar en su corazón

si tienes martillo y cincel.

Pero en su jardín secreto... ni lo pienses.

Has recorrido un millón de millas...

¿Cómo de lejos estás aún

de ese lugar donde no puedes recordar

y no puedes olvidar?

Ella te llevará por un sendero

en el que habrá ternura en el aire.

Ella te dejará llegar lo bastante lejos

para que sepas que realmente está ahí.

Ella te mirará y sonreirá

y sus ojos dirán

que tiene un jardín secreto

donde todo lo que quieres,

donde todo lo que necesitas

permanecerá siempre

a un millón de millas lejos de tu alcance."

("Secret Garden" Bruce Springsteen)

 

En estos momentos... no me puedo sentir nunca conforme con menos que eso...

 

Y eso, es un GRAN problema.

Porque no puedo encontrar el sendero.

Porque no puedo hacer que la puerta se abra.

Porque ahora mismo, no sé si soy digno de encontrar ese lugar...

Noche sin expectativas

Noche sin expectativas

Al final la cosa fue mucho mejor de lo que esperaba. Y al contrario de como suponía...

 

Me explico, en resumen, la cena genial, el salir luego fatal.

 

Vamos por partes. Ayer noche tuve una cena con las compañeras del curso y la profesora, que es tan enrollada que ahora que ya no tiene que mantener la distancia profesor-alumno es una más. Sólo faltaron dos, aunque eso debo decir que me aliviaba un poco porque eran dos de las tres con las que habían surgido tiranteces al final del curso y tenía un poco de miedo al reencuentro. Miedo que seguía teniendo porque al final fué la tercera de dicho trio, que estaba dudosa por problemas médicos. Y cosas del azar me tocó sentarme a su lado en la cena y muy bien, hablamos mucho y nos reimos y parece que todo olvidado, para alivio y gusto mio :)

 

Y con las demas también genial. Buena y abundante y barata comida y larga estancia en el restaurante. Hasta ahí todo bien.

 

Todo bien sobre todo porque yo iba sin expectativas. Tal vez es ver a N. tan a menudo en el gimnasio lo que hace que esté más relajado con ella. Lo que no quita que siga teniendo el miedo que me hizo pensarme mucho si apuntarme con ella o no cuando me lo pidio: el peligro de obsesionarme. Peligro del que ya hablé en el artículo anterior cuando mencionaba los celos... El caso es que por lo menos ayer ese peligro no existía. Oh si, iba preparado por si acaso... por si acaso ella me decía que si, por si acaso conocía a otra persona, por si acaso me sorprendía otra de las compañeras del curso... cosas todas ellas al mismo nivel de improbabilidad, pero bueno, es que he decidido ir preparado siempre que haya un mínimo de posibilidades. Como dice el Dragón, hay que aprovechar las buenas oportunidades y luego saber construirse y modelarse a las consecuencias.

Así que iba preparado pero en ingún momento pensé que fuera a pasar nada, ni siquiera cuando noté a N. más "alegre" y "achispada" y eso que bebió poquito, pero como ya me ha dicho a veces, el alcohol la desinhibe (a ella y a casi toda la humanidad, para que engañarnos, hasta yo parezco más majo tras beber un poco... :) ) aunque no llegue a emborracharse.

Pero bueno, teniendo tan reciente nuestra última conversación sobre sentimientos y deseos (presencia o ausencia de ellos) ya suponía que no.

Así que iba a pasarlo bien. Un poco más relajado que de costumbre.

 

Terminada la cena primero a un bar cerca del Campoamor. Primer problema: música a todo trapo aunque no fuera discoteca. Y me pasó lo de siempre. A los cinco minutos de estar ahí ya tenía como un tapón de ruido en el tímpano y noo oía nada. Con lo cual me sentía totalmente desplazado de las conversaciones que se sucedían. Desplazado y un poco tonto, porque cuando me hablaban directamente tenía que pedir que me lo repitieran tres veces y muy cerca del oido para poder oirlo mínimamente y alguna vez me dió incluso la impresión de que no respondía a lo que me preguntaban sino a algo que creía entender...

 

En fin, el bar cerrando y las dos más lanzadas pidiendo ir un rato a bailar a algún sitio... Los demás un poco a remolque (vale, yo menos a remolque, un poco de juerga me iba a sentar bien, pensaba)...

 

¿Problema? Ayer era carnaval en Oviedo. Aquí como no tenemos el marte de fiesta, se celebra el sábado. Y aunque no sea tan colorido y multitudinario como el de Gijón u otros lugares de Asturias, seguía siendo un día de aglomeración extrema en el casco antiguo... y ahí nos llevaron las dos locas estas (digo "locas" con todo el cariño que me merecen ambas maravillosas mujeres :) ). Así que bailar bailé un poco con ambas, pero como en el local juro que estaba tan lleno que no había ni la distancia de una mano alrededor para moverse, el placer de bailar pegadito a N. un par de ritmos salseros se diluyó mucho por el calor, el regreso de la sordera, la aglomeración, los choques con la gente alrededor, los gritos, los olores... Juro que sigo sin entender qué gusto puede encontrar nadie a meterse a calzador apretado entre una masa de gente desconocida... (de ahí la imagen que encabeza este artículo, el famoso metro de Tokio en hora punta :) )

 

En resumen, que finalmente la compañera que es madre de familia cansó (secundada por la profesora y la otra compañera que tampoco tenía muchas ganas de juerga) y se cortó por lo sano el baile.

 

Y nada, la ex-profesora haciendo de taxista de todas y yo a casita a pata que para eso estaba en la misma ciudad donde vivo :)

 

En resumen creo que fué una buena noche. Aunque el final no fuera tan divertido como podría haber sido de encontrar un lugar un poco menos agobiante.

El recuerdo de un sueño...

El recuerdo de un sueño...

Ayer pensaba hablar sobre si es verdad que Evoluciono...

 

Es decir, siempre digo que "lección aprendida", que hay que tirar para adelante, que hay que sacar conclusiones, evolucionar, cambiar comportamientos erroneos, mejorar cosas...

 

La pregunta es "¿realmente estoy mejorando/aprendiendo/evolucionando?"

 

Y esto viene al caso que el lunes en el gimnasio cuando N. se paró a saludar a un amigo, por unos momentos pensé que ese era su novio y sentí un chispazo tan brutalmente arrollador, infantil y pasional de celos que me quedé un poco aturdido...

A los pocos segundos ya me pareció que no era (y no lo era, como supe luego) y les dejé hablando mientras me iba a correr un poco en la cinta para no enfriarme porque parecía que hacía tiempo que no se veían (ella le estaba contando de cuándo había empezado a trabajar de teleoperadora que ya va para dos meses...) y en efecto la conversación duró.

 

No avanzo con ella, pero tampoco avanzo conmigo con respecto a ella. PArece que sigo pensando que en cualquier momento va a mirarme de otra manera y saltarme a los labios...como si eso fuera a pasar en breve (o en largo)... Y no es así joder, no es así. Aunque siga pensando en el fondo que puede ser así (en tres días cena con la gente del curso y no puedo evitar recordar cómo podía haber acabado la otra cena, cuando ella me dijo que... y yo le dijo que no había lugar...) y que pueda volver a pasar y esta vez estar preparado, joder, tengo que pensar que también es perfectamente posible, plausible y probable que NO PASE.

Pero sigo teniendo celos.

 

Iba a hablar de todo eso y más... pero anoche soñé con ella. Y soñé algo precioso. Uno de esos sueños que no te dejan buen cuerpo porque la sensación cálida se torna en frío cuando te das cuenta que te has despertado y NO ES ASI al mundo al que has vuelto.

Había mucho más, había un contexto y una lógica, claro, siempre las hay, pero claro también no es de eso de lo que me acuerdo. De lo que me acuerdo es de que ella y yo nos besábamos...

 

¿Sabeis que hasta me desperté de la intensidad de lo que estaba sintiendo? Volvía a notar en mis labios la casi olvidada sensación de calor, la tirantez, sentir como se dilatan, el cosquilleo, las partículas eléctricas recorriendo todo el carmesí del labio y alojándose durante más tiempo en las comisuras, casi como cosquillas, ese relámpago naciendo en la boca y recorriendo la espina dorsal hasta alojarse en el bajo vientre... esa sensación que tengo tan tan tan perdida...

Me desperté de lo brutalmente maravillos que era soñar que la besaba. Y sé que me desperté por eso porque no había ningún ruido en casa, no tenía demasiado calor ni demasiado frío, nada me molestaba... fue por eso, estoy seguro.

 

Y al darme cuenta que me había despertado, maldije y me intenté volver a dormir, pero aunque sólo me había despertado unos segundos, esa especie de vigilia dormida que a veces sucede en la que te vuelves a dormir casi al momento, sabía que no iba a recuperar ese sueño por mucho que lo deseara. Y así fue.

 

Incluso escribiendo sobre ello tengo la sombra de ese cosquilleo en la comisura de los labios... ha vuelto al recordar...

 

Quiero besar otra vez.

 

Quiero besarla.

 

Y esa es la verdad. Como es verdad también que ella, ahora, no me quiere besar a mi.

Quemando calorías

Quemando calorías

Me he apuntado a un gimnasio.

 

No sólo me he apuntado... hoy fue el primer día.

 

La iniciativa surgió de N. que quería empezar a cambiar su vida, fumar menos, salir de borrachera menos, hacer ejercicio... Y encontró un sitio bastante barato aquí en Oviedo (18 euros al mes, más el primer mes una cuota de inscripción que como estamos a mitad de mes es sólo la mitad, así que más barato aún...). Lo que pasa es que a ella le pasa como a mi, yo ya llevaba todos los veranos desde hace unos ocho años diciéndome "debería apuntarma a un gimnasio no para ponerme cachas, sino para no ir a menos..." pero me daba pereza ir sólo. Pues a ella igual y me propuso que la acompañara, para darnos mutuamente ánimos y siendo dos podría haber piquillas con quien quema más grasas y así motivarnos...

 

Y a ese respecto sólo había un problema: Más tiempo con ella es algo demasiado atractivo para mí. Pero tengo un historial y sé lo fácil que me obsesiono con las personas. Sobre todo con las personas que me "ponen" tanto como me pone ella. Así que aunque en principio dije que vale, esa noche no dormí, dando vueltas en la cama dándome cuenta de lo muchísimo que me sigue atrayendo, más que nunca, al menos en un plano físico, porque en plano de cariño y amistad estamos muy arriba. Pero en el plano del deseo puro y duro hay días que lo aguanto mejor y días que lo aguanto peor.

 

Y yo, siguiendo mi política de demostrar lo poco preparado que estoy para este mundo de requiebros, medias verdades y planes que se van construyendo poco a poco, le conté todo. Toda la verdad y nada más que la verdad, como en los juicios.

 

Así que ahí estuvimos una hora hablando sobre sentimientos y deseos. Sobre todo del deseo que siento por ella pero que ella no siente por mí aunque dice que sabe que todo puede cambiar, pero ahora las cosas están como están y no me ve así.

 

Ah, y contarme también que está saliendo con un chico. Aunque dice que no sabe si seguirá mucho con él o con nadie, porque no se siente cómoda con la idea de tener una pareja y hacer cosas de pareja, que prefiere las relaciones sin agobios y cada uno haciendo un poco lo que quiere sin necesidad de quedar por quedar. Quiere libertad. Pero ahora está con él y es lo que hay, lo que en cierto sentido me tranquiliza un poco, porque yo cuando creo que tengo posibilidades de algo es cuando más nervioso estoy, sabiendo que tengo pocas posibilidades estoy como que más relajado.

Eso no significa que deje de intentar despertar la chispa adecuada en ella, pero el saber que ya está con alguien me quitó la ansiedad de golpe. No se. Seré raro...

 

Y hoy dos horas de gimnasio. En principio vamos a ir lunes, miércoles y viernes.

 

Y hoy claro, primer día, agotamiento y miembros pesados. Incluso llegué a estar unos diez minutos mareado, para variar no supe medir bien mi capacidad.

 

Pero todo es empezar. SEguro que a partir de ahora todo irá mejor... en lo del ejercicio digo, lo otro con N. puede ir mejor o peor, aunque espero que sea a mejor...

Reconstruido

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He repuesto en su lugar lostrozos de artículos que una vez borré...

 

Nunca debí haberlos borrado. Ni haber pedido al dragón que quitara partes de sus escritos.

 

Si alguien quería decírselo que se lo dijera ella misma. Yo no tenía que ser emisario de nadie. Y sobre todo no tenía que haberme sentido como si hubiera hecho algo malo. No hice nada malo. No dije nombres. No había manera de identificar a las personas. Di mi punto de vista. Y eso no era malo. Ella quiso hacerme pensar que si. No era así.

 

Así que ahora estoy pleno otra vez. Me ha costado mucho tiempo hacerlo. Pero en el fondo sabía que lo haría, la prueba es que nunca borré del todo los artículos, los dejé en un documento de texto dispuestos para el día en que volvería a colocarlos.

 

Ese día ha llegado.

 

Y no me siento ni bien ni mal. Simplemente sabía que era algo que tenía que hacer y hecho está.

 

Y como esto es sobre hablar de lo que siento y percibo y creo ver, y como mantengo mis normas de educación y anonimato, al que le moleste, que no lea.

Qué es lo contrario de la pasión

Qué es lo contrario de la pasión

Ayer pensando creo que me he dado cuenta de una cosa.

 

Mi reciente holgazanería-pereza-apatía. Hay momentos de lucidez en los que pienso que es vergonzoso que haya dejado de escribir aquí con regularidad habiendo cosas que contar (no hacen falta artículos de 10 páginas, bastan muchas veces frases precisas para la autoreflexión productiva que tan necesaria me es...) , que deje tantos mails por escribir a amigos "para más adelante" cuando podría hacerlos en ese momento, que demore tanto y tanto los dibujos que empiezo y en los que hay días que sólo hago un par de lineas y borro otras dos y ya está, que deje tantas veces estudiar un poco más para las oposiciones (que por cierto ya están convocadas, en la academia calculan que para para julio serán los exámenes, ya tengo fecha límite a ver si eso me estimula un poco...), que me pase tanto tiempo dejando pasar el tiempo en pasatiempos banales o simplemente sin hacer nada....

 

Puede ser un periodo breve, medio o largo, puede haber una razón para ello o no, pero he perdido la pasión.

 

El entusiasmo, las ganas, la motivación, el cosquilleo... todo eso que forma y conforma la pasión creadora, la pasión activa.., la pasión profunda. Recuerdo ahora con añoranza esos tiempos en los que las ideas me bullían a cientos, en que empezaba cosas y las dejaba porque empezaba otras porque tenía tantas ideas que querían salir y quería por lo menos iniciarlas antes de que se desvanecieran para saber en qué punto retomarlas en un futuro si volvía a ellas, para tener una referencia de por donde seguir.

 

Ahora no tengo eso. Me he calmado lo que es bueno, pero me he calmado demasiado, y ahora dibujo menos que nunca, escribo menos que nunca, estudio menos que nunca, sueño menos que nunca, me ilusiono menos que nunca... Hasta con N. soy consciente de que mis esfuerzos por seducir son un poco mecánicos, como si fuera lo que esperaba de mi y no me quisiera decepcionar pero no pusiera el alma en ello... o tal vez que sé que puede pasar como me ha pasado otras veces, un año o dos de requiebros, tonteos, indirectas y juegos sensuales y al final nada... Quiero estar con ella, aunque no crea estar enamorado, pero tengo tan asumido que me va a decir que "no" siempre... que tal vez es eso en el caso de mi relación con ella lo que me desmotiva un poco.

En lo demás... no hay excusa. No sé qué me pasa.

 

Y tengo que averiguarlo. O sin averiguar el por qué, al menos salir de ellos y remontar el vuelo de nuevo. Porque es lo que quiero, volver a ser activo...volver a ser apasionado.

El mes de comerse el tarro

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Ya se va Enero, ya se va el primer mes del nuevo año... que rápido suele pasarme este mes...

 

El mes de comerme el tarro, parecía. El mes de repensar, analizar, descubrir las nuevas ideas raras que me surcaban el mar caótico de la mente...

 

El otro día fuí al ex-curro y el ex-jefe me dijo que aún no había pensado nada sobre si recontratarme, que por ahora se las arreglaba sin mi y que llamara a mediados de Febrero... lo que me suena a un "lo siento, no".

Tampoco me preocupa. Creí que me preocuparía más pero no es así. La verdad es que me daba igual que me cogiera otra vez o que no me cogiera, me valían ambas opciones.

Porque si me cogía bien, podía seguir estudiando currando por las mañanas. Si no me cogía bien, porque puedo buscar algo mejor ahora que ya tengo experiencia laboral y seguir estudiando.

Ya me he apuntado a dos oposiciones "secundarias" (lo digo por que no son a por las que voy principalmente... pero total por 18 euros puedo probar suerte y a lo mejor suena la flauta...) y debería estar estudiando más, porque estudiar estudio pero me la sensación de que tampoco me estoy matando...

 

El mes en que le conté a cierta persona este "secreto" sobre que tenía un blog y reaccionó tan bien e interesado que me da vergüenza no habérselo dicho antes... :)

 

El mes en que me revelaron hasta qué límites puede llegar un acoso no violento, un acoso rodeado de intenciones que parecen buenas pero es sólo una negación a los "noes" ajenos y un seguir intentándolo le cueste lo que le cueste a la otra persona. Un pasarse de perseverante. Una lección aprendida.

 

El mes en que me voy haciendo a la idea de que muchos amigos se marchan a Madrid y que me quedaré algo más sólo.

 

El mes en que me doy cuenta que quiero ser buen amante más que mala pareja.

 

El mes en que recibo un mensaje desde las estrellas después de un año de ausencia donde me anuncia su próximo enlace y la noticia me deja tan tibio que me inquieta y me doy cuenta que el tiempo no es que cure o cicatrice heridas es que las borra como borra el recuerdo de lo sentido...

El mes en que le frío se me cuela hasta los huesos pero no hasta el alma.

Y eso es bueno. El frío del cuerpo se cura con pasión compartida. El otro cuesta más.

Sólo fue un sueño...

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Ya he comentado que normalmente no recuerdo mis sueños... el de hoy si lo recuerdo.

 

Volviendo de una fiesta en un pueblo (era verano, al menos hacía muy buen tiempo) con los colegas, bajé del coche porque me había dejado la mochila en el sitio donde habíamos estado viendo un festival de recreación histórica sobre la guerra civil en asturias(las recreaciones históricas son festivales en los que se intenta recrear a través de representaciones y talleres cómo se vivía en una época, la ropa que llevaban, las armas que usaban... lo más típicos son sobre la época medieval y la época romana). Cogiendo la mochile se me acercó una mujer de la organización que me dijo que necesitaba que guardara uno de los artículos que habían usado, que era una ametralladora ligera de posición de la guerra civil (ya sabeis, la lógica ilógica de los sueños, por qué iban a necesitar que lo guardara yo...). Simplemente me tomó nota d elos datos del DNI y me la dió. Un cacharro de 4o kilos dijo que aún funcionaba... (otra cosa del sueño, una de esas no pesa 40 kilos y desd eluego yo no puedo cargar con 40 kilos con sólo un poco de esfuerzo como hacía en el sueño). Volviendo a la carretera vi el coche de mis amigos alejarse. Me había dejado tirado. Y así empezó el viaje del sueño. Recorriendo pueblos en dirección a casa a través de valles y montañas, cargando con la ametralladora como si fuera un desfile. No recuerdo mucho de los lugares por donde pasé, sólo que la gente me miraba al ir cargando con el arma pero no comentaban nada y que en un pueblo vi que había una concentración de un grupo nazi para celebrar la boda de uno de sus miembros yl a gente estaba asustada y preferí no pasar por cerca de ahí porque de verme el arma se podía haber armado un lío...

 

Ya sé que es una idea de olla, pero lo importante del sueño está al final.

Al final, cuando me di cuenta que tenía el móvil y no había llamado a mis amigos que me esperaban en un pueblo por el que ya había pasado (dijeron que me lo habían dicho pero yo no les había oido cuando desmonté del coche). Me pasaron a buscar y finalmente llegué a casa, donde mi familia me esperaba con impaciencia y se arremolinaron a mi alrededor comentando como me había echado de menos y cosas sobre la ametralladora y que por qué había tardado tanto. Y entre ellos estaba mi abuela.

Y dándole un beso en la mejilla yo la decía "ay yaya, que sueño más raro he tenido. He soñado que te habías muerto"

Y ella sacudía la cabeza como diciendo "que chico tan raro" y me devolvía el abrazo.

 

Ahí desperté y al principio no recordaba nada, hasta que unos segundos después el peso de esa última frase y de la persona a la que se la estaba diciendo, me golpeó de pleno y me heló.

 

Como dicen en un comic que leí una vez "Odio tener sueños bonitos, porque al final... al final siempre me despierto"

 

Y lo bonito resulta ser sólo un sueño más...

Salir de la sartén para caer en el brasas...

Salir de la sartén para caer en el brasas...

Es curioso como a la larga la impresión sobre las cosas cambia... bueno, más que cambiar, es darse cuenta que nunca nada es como parecía ser.

Será cosa de la memoria selectiva, del pincel embellecedor del pasado (Ya lo decía "el baúl de los recuerdos" de Karina...), o que te llega información que desconocías que te permite ver las cosas de un modo distinto.

 

El sábado quedé con N. y hubiera contado aquí lo maravillos que fue el día sino fuera porque la última conversación con ella me reveló un dato que borró a un lado el optimismo y el buen cuerpo que me estaban dejando las horas con ella...

 

Me contó cómo la había acosado.

 

Bueno, tal vez "acosado" sea una palabra un poco fuerte, porque más o menos fué lo contrario en modos pero en efecto casi el mismo.

 

La palabra correcta, que usó ella misma, fue "AGOBIAR"

 

La agobié de mala manera. Tras la petición de salir y la cena del curso y todo lo que pasó en ella, se hizo patente. Sentía que la estaba agobiando mucho, dando la brasa, siendo un pesado. Si, muy educado y caballeroso, pero pesado igualmente. Recuerdo que en el blog contaba yo por esas fechas como me alegraba los días mirarla y compartir las horas de clase con ella. A ella no la alegraban, porque estaba todo el rato por ella y con ella, sin dejarla tener su espacio, con miradas frecuentes y constantes... tanto que las demás de clase se fueron dando cuenta del asunto y las bromitas arreciaron, aumentando su incomodidad. Dice que pasó una temporada con ganas de echarse a llorar porque veía y notaba como yo seguía pesadete con ella, y no se le ocurría una manera de decírmelo sin hacerme daño, porque temía que me lo tomara a mal o que encajara el golpe como si fuera más fuerte de lo que realmente era. Así que pasaban los días y ella intentaba tenerme alejado, quedándose entre clase y clase con la profesora con la esperanza de que yo me fuera con las demás y dejarla descansar un poco... y yo no lo pillaba, claro. Bueno, yo lo que pensaba era que estaba preocupada por su madre y por eso a veces si la dejaba en paz porque pensaba que era con la profesora con la que hablaba más de ese tema (se habían hecho muy buenas amigas) y había que respetar que no quisiera hablarlo con nadie más. Y aunque por causas equivocadas si que pisé el freno, sobre todo cuando un día pillé a Rosi haciéndole gestos a N. con una sonrisilla después de uno de mis actos zalameros y como a ella le había prometido intentar ser discreto en el tema de que me gustaba, dejé de ser tan evidente (creo) para no avergonzarla.

Sin saber que ya lo estaba. Me dijo antesdeayer que estuvo a punto de mandarme a la porra, con ganas de gritarme que ni mi amiga quería ser por pesado y coñazo de tio.

Así que el ambiente que notaba a final de curso no era sólo por mi ida de olla con el comentario estúpido y egoista. Era también por ella, porque las demás lo notaron y entonces ya no les parecí tan majo y si otro tio despreciable más.

 

Y ella dice que ahora me lo cuenta porque me tiene mucho cariño, porque somos muy amigos y porque ya superó eso y se toma de otra manera mis coqueteos semi-constantes y además porque al vernos menos a menudo (en el curso era todos los días de diario, al fin y al cabo) pues eso, que me hago menos cargante.

 

Pensándolo retroactivamente... es cierto que fuí un pesado de tomo y lomo. Recientemente JD me decía "quien la sigue la consigue" pero hay que "seguirla" con una cierta medida, no poniendo día si y día también ojos de carnero degollado, imponiendo mi presencia a su lado continuamente... no respetando su espacio vital, vamos.

 

Si que puedo ser pesado si. Lo que no suponía era que tanto y descubrirlo digamos que no me ha hecho mucha gracia. Ojo, a ella no la culpo de nada, me la echo a mí, por si estoy siendo un poco vago en el por qué me siento mal.

¿Tanto me cuesta aceptar lo noes? ¿O es que realmente como me dijeron una vez, a mí no hay que darme el más mínimo pie a albergar la más mínima esperanza sobre nada porque me aferro a ello no como un perro mordiendo su hueso, sino como un perro vigilando constatemente su hueso (ya sabeis, no encima todo el rato pero siemrpe cerca y mirando y constantemente presente)?

Soy menos de fiar de lo que pensaba. Creí no ser así y el caso no es que en aquel momento, aquella temporada lo fuera, sino que no estoy seguro de haber cambiado a ese aspecto. Bueno, claro, cómo voy a cambiar si no me había dado cuenta... pero a veces maduramos en aspectos que no han sido puestos a prueba y en este no sé si habré madurado. No creo que a día de hoy me hubiera comportado distinto, creyendo ser discreto sin serlo, creyendo ser educado y romántico cuando en realidad era un acoso leve...

 

Por eso muchas veces pido a la gente que me diga las cosas, por duro, fuerte o "poco educado" que pueda ser el decírmelo. Porque tal vez sólo aprendo a leches, y tengo que recibirlas para mejorar realmente.

 

El día fue bueno, porque reconozco lo que me dijo que de no ser ahora de total confianza, no me habría contado eso, no seguiría quedando conmigo. De no tenerme cariño nada la obligaría a verme. Y eso es mucho. Y esa revelación no empaña el hecho de que su compañía se me hace maravillosa y el tiempo mejora de calidad si estoy con ella. Realmente fue un buen día.

 

Pero mi actitud no es tan buena. Mi comportamiento no es tan bueno. Y mi concepto de las cosas, de la insistencia, del perseverar... puede que estén equivocados. Obviamente lo están, si le hice pasar por aquello, pero tal vez lo estén en su totalidad y tenga que replantearme, muy muy seriamente, un cambio muy radical en ciertas cosas...

Hacia arriba? De culo? Pero siempre adelante...

Hacia arriba? De culo? Pero siempre adelante...

Anoche andaba yo pensando...

(sonido de alarmas antibombardeo, gritos, lloros... :) )

 

Andaba pensando en el punto donde estoy comparado con el punto donde estaba antes. Concretamente en el punto que avanza inevitablemente por el paso del tiempo.

Hay cosas que no se pueden evitar se haga lo que se haga, se puede cambiar de manera de ser, de pensamiento, se puede aprender, se puede mejorar o empeorar... pero no puedes evitar cumplir años hacia adelante, dejar atrás calendarios, abandonar los cadáveres de los segundos... puedes evitar mirar, darte cuenta, como parece que intento día tras días, pero antes o despues mis ojos se fijan en el campo de batalla de ahora, el entonces y el luego y veo los que han quedado tendidos en ese campo de batalla...

 

Es inevitable que pasen esas cosas cuando estoy pasando los datos a la nueva agenda de bolsillo :)

Fechas, números de teléfono, repaso de anotaciones... Personas que no inscribiré en la nueva agenda porque en el 2006 elegí/eligió/elejimos o simplemente dejamos, que la relación se achicara hasta la virtual nada.

Recuerdos con las personas que si se mantiene el contacto. Esperanzas de que en este año pasemos juntos buenos momentos, como han sido en el anterior o anteriores. Esperanzas de descubrir nuevo aspectos de la pasión con otras. Esperanzas de conocer el rostro y el sonido real de la voz de otras.

Esperanzas de llenar más lineas de la agenda con nuevos nombres.

2007. 29 años. Y el otro día mi hermano hablándome de su cercana boda y de que espera tener hijos pronto...

 

Los que me leen, los que me conocen, saben de mi miedo a los cambios. Me cuesta adaptarme a las situaciones, no soy de rápidos reflejos, tardo. Y al tardar, espero y confió en que las cosas sigan más o menos como están cuando me adapto, sean mal o bien, porque luego sé lo duro que será cambiar cómo me enfrento a lo nuevo. Y sé que lo que debería cambiar es mi modo de afrontar el cambio. Pero claro, eso es lo difícil. Lo fácil (aunque muchas veces doloroso) es dejarse golpear por la corriente hasta que la proa vuelva a estar hacia adelante... y dejarse llevar. Hacia donde sea.

Pero la vida avanza. Y uno no puede dejarse llevar siempre. No soy un niño. Ya he tenido mi primer trabajo. Veo como mis hermanos ya al fin planean establecer sus vidas, sólos o acompañados. Y me tocará. Si, claro, cuando se pueda. Bueno por poder podría lanzarme a la aventura ya, pero esa no es mi personalidad. Aunque supiera asumir más riesgos, hay riesgos y riesgos. Prefiero la opción de la calma, soy más planeador (de planes, no de aviones, mi vértigo está omnipresente :) ) que improvisador.

No es que las cosas me vengan encima ya, y desde luego no lo hacen sin avisar. Pero la imagen de mi hermano mayor siendo padre me hizo pensar en el paso del tiempo. En que la responsabilidad, la vida, al final nos alcanza, da igual lo que nos escondamos. Llega un momento que no podemos seguir viviendo el sueño de nuestros padres, el sueño que tuvieron de darnos una vida y una infancia y adolescencia, que ahora es nuestra madurez la que toma las riendas y que tenemos que preguntarnos ya...

 

¿QUÉ ES LO QUE QUIERO EN LA VIDA?

 

Y no estoy del todo seguro de lo que quiero... desde luego no estoy nada seguro (y en algunos casos muy poco convencido de los medios de llegar a ello) de las cosas que quiero...

 

Ya sé que nadie me debería decir lo que quiero en la vida. Así que la pregunta es autoretórica :)

 

Pensaré en ello... porque ya va siendo hora de que lo sepa.

De Amoris Naturam

De Amoris Naturam

(...o como se diga en latín "De la naturaleza del amor"... si alguien me chiva las palabras correctas... :) )

 

Hoy mi hermano mayor cumple años. 40 ya. Y desde hace año y poco está con alguien, que yo sepa por primera vez en su vida. De hecho se casan a mediados de este año que ha empezado. Eso hace ver que a veces se tarda en encontrar lo que buscas. Pero ahí están. Lo encontró.

 

Y yo me pregunto, pensando que le veo como ejemplo del "más vale tarde que nunca", pensando que en cualquier momento cercano o lejano puedo encontrar también a mi alguien (o a un "alguien" intermedio que activa y reciprocamente me ayude a descubrir, experimentar, valorar el amor aunque termine no siendo el amor de mi vida...) ... yo me pregunto...

 

"¿Estoy preparado?"

 

Alguna vez de mis multiples sesiones de madejas mentales he pensado que pasaría si apareciera ese alguien. Alguna vez me lo he preguntaod también considerando si ese alguien que ya he conocido o por la que siento algo que me parece especial, puede ser la persona con la que terminaré saliendo. Y lo que pensaba, lo que me comía la cabeza era... ¿realmente quiero salir con esa persona?

¿Estoy dispuesto a recibir pero también a DAR?

Porque al fin y al cabo, cuando sales con alguien tienes una responsabilidad en aras de la relación. Hay que amoldarse, adaptarse, hablar, concretar, decidir, valorar, renunciar, abrazar otras cosas, explorar... Hay que dejar a un lado cosas que antes te parecían prioritarias, aficiones que creías irrenunciables, hay que emplear el tiempo libre de otra manera, hay que estar para la otra persona tal y como la otra persona está para tí. Hay que construir una vida juntos donde antes había dos vidas separados, con las respectivas familias, ocios, gustos, aficiones, planes... Hay que adaptar, hacer encajar piezas de un puzzle que a veces parecen imposibles de unir.

Y muchas veces he sentido que no sería capaz. Que el pensar en renunciar a mis fines de semanas de rol, a mis tiempos libres en casa rascando la barriga o viendo la tele o leyendo o dibujando o con el ordenador... que todo eso se terminará (al menos con la frecuencia que ahora se dan) porque ese tiempo lo emplearé en estar con la otra persona... ¿y si se nos acaban los temas de conversación? ¿Y si el contacto y el sexo dejan de llenar tanto (porque antes o después la frecuencia de ambos disminuirán, aunque sea un poco, es inevitable)? ¿Y si no me gustan o no les gusto a sus amigos? ¿Y a donde vamos existiendo dos grupos de amigos, con los suyos o con los mios? ¿A qué película iríamos, a que cafetería, a qué paseos, a qué reuniones familiares cuando soy un moderado eventosocialfóbico? ¿Y si a ella le gusta salir y beber y a mi no? ¿Quién renuncia a lo que quiere hacer? (lo haga quien lo haga, ¿no será injusto?)

Tal vez sólo miro los aspectos negativos, sólo esas cosas que uno termina pensando pero sólo cuando se lleva mucho tiempo de relación, porque al principio la pasión hace que todas las cosas parezcan menos problemáticas, que todo se supere. Pero con el tiempo los problemas que parecían pequeños adquieren su verdadera relevancia y afectan. Pero yo siempre pienso en ello al principio...

 

Aunque la última vez no fué así. Cuando le pedí salir a N. lo hice de corazón. Quería salir con ella. No veía los problemas (los diferentes gustos de ocio, de forma de vida, de actividad diaria...). Eso lo empezé a ver luego. Y no era desconocimiento, poco he descubierto de importancia que no supiera cuando le pedí salir. Simplemente lo he visto desde una estética distinta. Por una vez he pensado como serían los problemas de salir con una persona después de que se presentara la oportunidad, no antes.

¿Eso quiere decir que estaba más colado por N. de lo que nunca he estado por otra persona? ¿O simplemente que por una vez me comporté como es normal para una persona que nunca ha salido en serio con nadie, que es como si tuviera 16 años y estuviera planteándomelo por primera vez? ¿El no pensar en negativo fué producto de una evolución o precisamente de la falta de ella?

 

¿Estoy preparado para amar? ¿Para la renuncia? ¿Para el sacrificio?

¿Pienso que vale la pena renunciar y sacrificarse, que a la larga va a compensar?

¿O sólo tengo miedo, siempre miedo?

 

No conozco la naturaleza del amor. Me puedo hacer mil preguntas, pero sólo viviéndolo lo conoceré. Y ahora me puedo preguntar si alguna vez he estado realmente enamorado, o sólo he estado excitado/fascinado/ansioso/temeroso...

 

Nadie tiene la receta del amor. Cualquier manual que pueda existir valdrá para algunas personas y para algunos aspectos , porque todos sentimos distinto, aunque a veces parecido, no lo bastante parecido. Nadie sabe amar hasta que ama, hasta que se arriesga, hasta que lo vive. ¿Cómo seré yo cuando sienta que incondicional y totalmente estoy amando?

¿Y vale la pena preguntármelo ahora cuando lo que piense puede ser totalmente distinto de lo que termine siendo?

Logros y búsquedas

Logros y búsquedas

Bueno... primer post del año... hora de ponerse a rememorar, recordar, analizar y decidir...

 

2006, ese año en que me despedí de la astrología y de la primera de las damas virtuales, las dos mujeres de la Tríada de la que hace tanto hablé... ¿Lastres? ¿Despedidas? ¿Avances?

Ahora es pronto para juzgarlo.

 

2006, ese año en que no volví a oir hablar de la Falsa... por suerte.

 

2006 ese año de cambios ajenos y tan pocos propios...

 

El año en que le pedí por primera vez en serio salir a una chica, el año en que me di cuenta al final que más que su pareja, quiero ser su amante. Y eso es algo que permanece en el 2007.

 

El año en que encontré mi primer trabajo, o este me encontró a mí, depende de cómo se mire.

 

Un año en el que sigo conservando la amistad de gente que vale la pena, pero también un año en que tuve que desapegarme durante varios meses por culpa del trabajo y puede que haya perdido demasiado terreno para estar tan conectado a esa gente como antaño.

 

En general, creo que un año pasable, un año con pocas depresiones, un año en que he afianzado cosas buenas y he conseguido evitar unas cuantas malas, aún muy lejos de como quiero estar, pero al menos no he desandado camino.

La pena es que un buen año para mi, sigue siendo uno que no ha sido malo, no uno en que me haya pasado algo especialmente bueno...

 

¿Y qué busco en este año nuevo? Mas o menos lo mismo que en el anterior. Aunque habiendo "catado" ya las "mieles" del mundo laboral, mi principal objetivo es encontrar ese alguien que me llene y que se deje llenar por mí...

 

Busco...

 

 

"Busco un lugar en esta ciudad,
donde esconderme de la corriente que me lleva.
Río de lava que todo lo arrasa,
floto en el tedio, oscuro viaje hacia el infierno.
Busco ese lugar.

Dime la verdad, poco me queda;
querría perderme, huir para siempre, echar a volar.
Lluvia de otoño que tarde llega,
haz que en la arena que me rodea crezca la hierba.
Dime la verdad.

Y descubrir que algo se mueve junto a mí;
y decidir sobre la marcha adonde ir;
y despertar, abrir los ojos y encontrar, que nada sigue igual.

Busco un refugio en el camino,
donde a solas pasen las horas y tenga sentido.
Ven a mi cama, duerme conmigo,
entra en mis sueños porque hace tiempo que me he perdido.

Ven a mi cama; duerme conmigo."

("Duerme conmigo" Jarabe de Palo)

 

(El video no tiene nada que ver, pero es el único que encontré con la canción...)

 

¿Voluntarias para compartir la última parte de la canción? :)