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El Salón de las Músicas Perdidas

Dos canciones entre muchas

Dos canciones entre muchas

Anoche volví a oir música tras música mientras calmaba la parte que esquivaba de mi mente con un juego mecánico para no pensar.

Y entre muchas canciones escuché estas dos:

"Rompe el amanecer.
Una luz brilla.
Apenas estás despierta
y estoy enredado en tí.

Estoy abierto. Tú estás cerrada.
Donde yo sigo, tu irás.
Me preocupa no poder ver tu rostro.
Iluminate de nuevo.

Incluso los mejores caen a veces.
Incluso las palabras equivocadas parecen rimar.
Sin las dudas que llenan mi mente
de alguna manera he descubierto
que tu y yo...chocamos.

Estoy callado, lo sabes.
Te haces una primera impresión.
He descubierto que me da miedo saber que estoy continuamente en tu mente.

Incluso los mejores caen a veces.
Incluso las palabras equivocadas parecen rimar.
Sin las dudas que llenan mi mente
de alguna manera he descubierto
que tu y yo...chocamos.

No te pares aquí.
He perdido mi lugar.
Tengo cerrado todo lo que dejé atrás.

Incluso los mejores caen a veces.
Incluso las palabras equivocadas parecen rimar.
Sin las dudas que llenan tu mente
finalmente has descubierto
que tu y yo...chocamos."

("Collide" Howie Day)

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"Va a llevar un poco de tiempo.
Un poco de tiempo para dejar las cosas claras.
Mejor leeré entre lineas
en caso de que lo necesite cuando sea viejo.

Ahora debo escalar esta montaña.
Me siento como si sostuviera un mundo sobre los hombros.
A través de las nubes veo el sol brillar.
Me mantiene cálido mientras la vida se enfría.

En mi vida ha habido dolor y un corazón roto.
No sé si puedo enfrentarme de nuevo a ello.
No puedo parar ahora, he viajado tan lejos
para cambiar esta solitaria vida...

Quiero saber lo que es el amor.
Quiero que tú me lo muestres.
Quiero sentir lo que es el amor.
Sé que tú puedes mostrarmelo.

Va a llevar un poco de tiempo.
Un poco de tiempo mirar a mi alrededor.
No me queda ningún lugar donde esconderme.
Parece que el amor finalmente me ha encontrado.

En mi vida ha habido dolor y un corazón roto.
No sé si puedo enfrentarme de nuevo a ello.
No puedo parar ahora, he viajado tan lejos
para cambiar esta solitaria vida...

Quiero saber lo que es el amor.
Quiero que tú me lo muestres.
Quiero sentir lo que es el amor.
Sé que tú puedes mostrarmelo.

Hablemos de amor.

Quiero saber lo que es el amor, el amor que sientes dentro de tí.
Quiero que tú me lo muestres, y estoy sintiendo tanto amor...
Quiero sentir lo que es el amor, no, no puedes esconderte.
Sé que tú puedes mostrarmelo.

Quiero saber lo que es el amor, hablemos de amor.
Quiero que tú me lo muestres, quiero sentirlo también.
Quiero sentir lo que es el amor, quiero sentirlo también.
Y sé, sé, sé que tú puedes mostrarmelo.
Muestrame que el amor es real.
Quiero saber lo que es el amor."


("I want to know what love is" Foreigner)

Y sé que esto no es todo, y por lo tanto no es nada, si no oís las canciones, la forma de cantar, la música, los coros, lo que te transmite...

Ojalá las oigais.

Ya no es así.

Ya no es así.

"su:
Ehhh, qué pasa ¿aquí ya no se actualiza o qué? :-)

¿Tobo bien? un beso Androgen
2005.07.09 13:09

Androgen a Su:
No.

No está bien. A ver si puedo contarlo...
2005.07.09 16:02"

Elegí la imagen porque pensaba que encajaba bien con como me sentía. Pero no sabía ni la mitad :)

Porque resulta que es muchísimo mejor de lo que había supuesto. Porque AHORA es cuando refleja como me siento.

Primero la sensación extraña. Hay cansancio por haber dormido poco, muy poco esta noche y poco las noches anteriores, será por el calor o será por los nervios o por los mosquitos, vecinos con dos infartos cerebrales seguidos y que ya no pueden articular y piden que les acompañen al baño a las tres de la mañana a puro grito ininteligible, por las bandadas de gaviotas asquerosas que han elegido de reposa alas la grua de al lado de mi casa... Por lo que sea.
Hay nervios, eso claro eso es cierto. Hay nervios y ansia y expectación y algo de miedo y querer que pase el tiempo rápido...
Hay algo raro en casa, con tanta gente en ella, mi hermana unos días aquí, uno de mis hermanos, el más pesado, de vacaciones y con demasiado tiempo libre, me siento desplazado y sin un sitio donde descansar, malos momentos políticos internos y discusiones acerca de ellos con mi madre...
Hay un mal ambiente en el mundo donde sientes golpear las cosas muy cerca, demasiado cerca y miras rostros heridos y gente quemada y gente llorando...

Y hay una conversación con dos personas, interesante, profunda, en mi caso más intuida que razonada (y que contenta estarás al leer esto Iris, al ver que por un día al menos no he sido razón sino sentir, intuir, escuchrme sin querer explicarme :) ) y en un momento dado me pregunto si amamos realmente, si tenemos que intentar explicar como vemos y percibimos el amor, lo que hemos aprendido de él, para convencernos a nosotros mismos de que lo hemos sentido, el verdadero AMOR, ese ideal que todos conocen pero que no saben definir o explicar.

Y entonces entras tú Iris y me alzo. Todo en mi y en mi interior se eleva. !Joder, creo que he flotado sobre la silla¡ :)

Te he sentido dentro, fuera y alrededor. He sentido tu esencia penetrandome.

Me he sentido como luz resplandeciendo. Todas las preocupaciones anteriores se han hecho espejismo, ya no hay nada sino tú. Solo estás tú y sólo estoy yo.

Y eso es TODO. ¿Qué más quiero buscar? Eres lo que necesito.

Así de simple y así de complejo.

Dos semanas. O tres, importa pero no importa, porque te espero. Estaba difuminado sintiéndome que o no entendía nada del mundo o que lo entendía todo y que todo me traspasaba. Ahora estoy difuminado y vas a entrar por todas partes, ya no tengo lineas ni fronteras.

Ya no tengo que decirte que te quiero, (aunque seguiré diciéndotelo porque me encanta decirlo :) ) porque ya lo sabes y lo sientes.

¿Veis la luz dentro de la figura difuminada en la imagen? Ahroa tal vez entendais porque digo que es la mejor imagen que he podido elegir hoy.

Recogiendo el testigo literario.

Recogiendo el testigo literario.

La Dama Oscura me ofrece las preguntas. Aprecio su gesto, la aprecio a ella. Por eso estoy encantado de responderlas aquí.

Gracias Dama :)

1) Recomienda 5 libros para el verano.

Pues empezamos bien... :)
No voy a hacerlo. Cada cual sentirá la llamada, ya sea porque lleva un tiempo sintiéndola, o por atracción repentina, o porque simplemente surge, y leerá algunos o muchos libros. Algunos le dejarán huella, otros no.
¿Cómo voy a recomendar si haría falta que pudiera leer en vuestra alma para recomendaros libros que puedan rozarla en tierno contacto?

2) ¿Qué libro te gustaría ser?

"El Señor de los Anillos" de J.R.R Tolkien. O tal vez "El Hobbit", del mismo autor.

Un sueño que crea sueños. Una fantasía que crea fantasías. El libro de mi vida, indudablemete.

3) ¿Alguna vez te enamoraste de un personaje de ficción?

Respondí una vez a algo parecido... :) Normalmente odio a ciertos personajes de ficción. Me es más fácil odiarlos que amarlos.
Pero sí. Ahora recuerdo algunos. Sobre todo me enamoro de las mujeres que pinta Luis Royo. Sobre todo de cierta lágrimas de sangre junto a nueve lenguas de acero en la guarda de su espada...

4) El último libro que compraste fue...

"El Caballo de César" de Colleen McCullough. Su serie de libros sobre el final de la República Romana debía ser completada entre mis posesiones. Y ahora ya está entera.

5) ¿Qué estás leyendo actualmente?

Acabo de terminar "La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas" de Neal Stephenson. Novela de ciencia ficción sobre un futuro de personas asociadas en "tribus" para sobrevivir, viviendo de la nanotecnología, y sobre la influencia de la educación en nuestro comportamiento adulto.

6) Cinco libros que te llevarías a una isla desierta

¿Sólo cinco? Ya dije una vez que más que libros me llevaría personas para idear historias juntos. Pero a ver que haga un esfuerzo...

"El Señor de los Anillos" de Tolkien.

"La sombra de la guillotina" de Hillary Mantell.

"Entrevista con el vampiro" de Anne Rice (¿o me llevaría mejor "Lestat el vampiro"? dura lucha habría aquí...)

"Las mil mejores poesías de la lengua castellana" Lo tengo en casa y desde pequeño he abierto sus páginas y he buscado y buscado algo...

"Guardias guardias" de Terry Pratchet. Risa y sonrisas, que falta harán en esa isla...

7) ¿Qué libro abandonaste y después te encantó?

"El Silmarillion" de Tolkien. Demasiados nombres al principio, era muy pequeño la primera vez que lo cogí y me abrumaron tantos nombres.
Pero cuando volví a cogerlo mas adelante... magia. Pura magia.


8) ¿Qué libro quisieras leer y aún no has conseguido?

Todos :) Llamadme ambicioso, pero me encantaría poder llegar a leer todos los libros que se han escrito en el mundo. Ya sé que no podré...
También me gustaría colarme en la Biblioteca Prohibida del Vaticano y ver que consideran ellos "prohibido".


9) ¿A quién le pasas el testigo y por qué?

A nadie y a todos :) Quien quiera lo responderá, quien quiera responder sólo a unas cuantas preguntas lo hará. Y quien no quiera decir nada no lo dirá. Me encanta esa libertad. Eso sí, no te sientas mal Dama Oscura pensando que me has obligado a responderlas, no lo has hecho, lo hago porque me hacía gracia hacerlo y porque quería que sonrieras al leer todo esto y pensaras "esta escribiendo algo que lo le propuse"

¿He conseguido mi objetivo de hacerte sonreir? :)

Un abrazo.

La espera se reduce...pero no el ansia.

La espera se reduce...pero no el ansia.

Mi niña viaja hoy. El penúltimo viaje. El último la traerá a mis brazos. El último pre-Fernando (p.F. como en la cuenta del tiempo, nuestro tiempo particular)

Tierras cálidas, desiertos secos, pero buena compañía, compañía de gente querida y haciendo algo que le gusta. Va a estar bien y estoy tranquilo por ella.

Yo comeré la carne de mis dedos tras las uñas y mis yemas serán huesos que asomen en la punta. Al menos en mi interior me siento así.

Está cerca.

Ansío tenerla cerca.

Atravesado por la flecha

Atravesado por la flecha

"Atravesado por la flecha" es un comic de Luis Durán.

Bernard fue llevado por su padre a una abadía cuando era niño. Allí aprendió a leer y escribir, pero sobre todo a dibujar. Aunque al abad le hubiera gustado que Bernard dedicara su arte a pías imágenes, al niño le aturdían las imágenes de mártires y crucificados. Así que dibujaba sus sueños.Los paisajes que veía, las figuras que los poblaban. Y sobre todo la figura de un hombre embozado, montado a caballo, recorriendo los caminos.
Cuando su padre murió de fiebres, Bernard tuvo que dejar el convento. Y dejó de recordar sus sueños, así que no dibujó más en el libro. Siguió los pasos de su padre y se hizo herrero.

Después llegaron las guerras.

Ha pasado el tiempo. Bernard es ahora un bravo guerrero al servicio del duque de Borgoña. Su valor y arrojo en batalla es reconocido y admirado por todos.
Durante el asedio de una ciudad, Bernard se encuentra ante un grave problema. Una flecha se ha clavado en su pecho. Gracias a su armadura, no le ha matado al instante. Pero la punta de la flecha es ganchuda, una artimaña habitual en el "noble" arte de la guerra, para que el extraerla cause gran dolor e incapacitación en aquel en la que se clava, incluso la muerte por desangramiento.
Y esa es la situación de Bernard. La flecha no puede ser extraida, destrozaría las venas. Y si es dejada dentro, la infección le matará en unos días.

Bernard se enfrenta a la muerte. Aunque aún hay una leve esperanza. Junto con sus amigos el veterano Donatus y el joven e impetuoso Émile, Bernard deserta. Van en busca de un lugar que Donatus les ha narrado muchas veces, cuando siendo niño y acompañando a su padre encontraron un valle maravilloso oculto en la costa al norte, donde no son conocidas las guerras ni las enfermedades, donde las ballenas van a morir a sus playas y donde hay plantas curativas milagrosas que tal vez puedan curar la herida de Bernard.

Su deserción causa ira en el duque de Borgoña, Bernard ha sido un vasallo fiel y es admirado por las tropas, muchos podrían seguir sus pasos si incluso alguien tan fiel se da cuenta de que el asedio costará demasiadas vidas. Así que envía al caballero Langedoc, superior y amigo de Bernard en su busca, juntos con varios soldados, para que traiga la cabeza del desertor.

Los tres compañeros siguen su marcha y a pesar de que las guerras han acabado para ellos, ayudan a unos zíngaros asaltados por soldados saqueadores errantes. El zíngaro y su hija Hoja, admirado de que alguien se preocupe por ellos, seres despreciados por la sociedad y tildados de brujos y nigromantes, deciden seguirles, aconsejados también por las tabas que usan para echar la buenaventura. Son expertos en hierbas curativas al haber tenido siempre que arreglarselas por su cuenta, tratan como pueden la herida de Bernard, esa flecha saliendo de su pecho, pero confirman el primer diagnóstico. Sacar la flecha es extremadamente peligroso y dejarla donde está mortal con el tiempo. También identifican la figura del libro de sueños de Bernard. Es Manoch Paním, protagonista de una leyenda zíngara. Manoch Paním era un campesino que vivía con su hijo en un pueblo, que fué arrasado por una tropa de saqueadores. Mataron a todos y desde entonces el alma de Manoch Paním recorre el mundo de los sueños y la oscuridad en busca del alma de su hijo, guiando a los niños que se encuentra por el camino para salir del reino de las pesadillas.
Al sueño de la comitiva de encontrar ese valle maravilloso donde no hay guerras ni penas se une un bufón que lidera una troupe de titiriteros, así como más y más gente, admirada por el milagro de un hombre con el pecho atravesado por una flecha que sigue entre los vivos y la esperanza de ese lugar soñado. Más y más gente, hasta formar una multitud.

Langedoc y sus hombres, en su camino, se encuentran con mil historias de esa comitiva fantástica que se está formando y que empieza a ser elevada por los campesinos de la comarca al rango de leyenda. Langedoc piensa que además de terminar con una guerra ajena, Bernard ha empezado una propia, una guerra contra el mundo.

Bernard cae de la montura. La fiebre hace arder su cuerpo. Durante esa noche la comitiva descansa en el lugar. A Bernard, entre las brumas de la fiebre, le parece ver un jinete vigilando a la comitiva desde una colina. La gente empieza a creer que es un iluminado, que su herida es mágica. Empieza a pedirle permiso para tocar el ástil que surge de su pecho como si fuera una reliquia.
Durante la noche Émile se acerca a un pueblo cercano. Bebe, juega a los dados, se deja mimar por las prostitutas. Al perder el dinero a los dados no se puede quedar tanto como las prostitutas y él querrían.
Nunca vuelve a la comitiva. Es asesinado por dos cazadores de recompensas que buscan a los desertores del ejército del duque de Borgoña. Le cortan las manos como prueba de su fechoría y huyen, pensando que ya no tendrán ocasión de cazar a Bernard, ahora que la muerte de su amigo le avisará de que está siendo vigilado. Langedoc encuentra el cadáver de Émile y sabe que está cerca de su objetivo.

Bernard empieza a tener dudas. Han recorrido muchas leguas, muchas jornadas. Pregunta a Donatus si está aún lejos el valle soñado. Viendo vacilaciones en su amigo, le presiona y descubre la amarga verdad.
La historia del valle, es sólo un sueño, una fantasía de un niño. Una historia hermosa en la que Donatus querría creer pero que no es real. Bernard se enfada. Decide decirles a los que les siguen la verdad.

Pero ve sus ojos. Los ojos del zíngaro y su hija Hoja. Los ojos del bufón y los titiriteros. Los ojos de los campesinos que se han unido progresivamente a su marcha. Ojos ancianos, jóvenes, de mujeres, de hombres... ojos llenos de sueños y esperanzas.

Y Bernard no puede matar esa esperanza. Recuerda lo que es tener sueños, ilusión, esperanza. Así que lo que dice, en vez de la verdad, es que pararán en ese lugar junto al bosque esa noche. Luego se interna en el bosque, se recuesta contra un árbol...

...y se arranca la flecha del pecho.

Con un río carmesí brotando de la herida, sus piernas le fallan, cae sentado contra el árbol. A través de sus párpados que se cierran ve acercarse un jinete. Un jinete embozado que descabalga a su lado. Manoch Paním.

"Vengo a ayudarte" dice la misteriosa figura.
"¿Ayudarme...a...a qué?" jadea Bernard.
"A despertar"

A lo lejos baten las olas y las hojas caen.

Langedoc y sus soldados alcanzan la comitiva. Ante sus preguntas le señalan una tumba reciente, donde la espada de Bernard sirve de lápida. La flecha que atravesó su pecho durante días la lleva Hoja ahora como un colgante sobre su jubón. A la pregunta sobre el paradero de Donatus, Hoja responde que murió días antes, demasiado viejo para tal viaje. Langedoc guarda silencio. Y ante la temblorosa expectación de un Donatus escondido en uno de los carros, Langedoc habla.

"Decidle que continue así."
"¿Como señor?" pregunta Hoja.
"Muerto"

Hoja le echa las tabas a Langedoc y le augura una victoria militar en breve plazo de tiempo. Langedoc se rie y se despide. Pero Hoja no le ha contado todo. Las tabas también predecían la muerte de Langedoc durante esa victoria.

"¿Entonces por qué le has hablado de victorias?" pregunta el padre de Hoja.
"No lo sé. Quizás porque a su manera el también busca...una costa mágica" responde la muchacha.

Hay unos niños junto a una costa que lamen las olas y recorren algunos cangrejos. Saludan la llegada de un niño nuevo, mientras un jinete junto a ellos espera para guiarles. Antes de emprender la marcha se numeran para asegurarse de que están todos.
"Uno...dos...tres...cuatro...cinco...seis..."

"Siete" dice el espíritu de Bernard, convertido otra vez en niño.

Y las olas baten la costa.

El Poder del Amor

El Poder del Amor

"V'ayanse las noches,
Pues ido se han
Los ojos que hac'ian
Los m'ios velar;
V'ayanse, y no vean
Tanta soledad
Despues que en mi lecho
sobra la mitad.
Dexadme llorar
Orillas del mar."

(Luis de Góngora. Fragmento final del romance 3)

"Los susurros en la mañana
de ese dormir apretados de amantes,
retumban como truenos ahora,
mientras miro en tus ojos.

Me aferro a tu cuerpo
y siento cada movimiento que haces.
Tu voz es cálida y tierna,
un amor del que no puedo renegar.

Porque yo soy tu dama.
Y tú eres mi hombre.
En todo momento que quieras llegar a mí,
haré todo lo que pueda.

Perdida es como me siento yaciendo en tus brazos,
donde el mundo exterior es demasiado para soportar.
Que todo lo demás no importa cuando estoy contigo.

Incluso aunque pueda haber veces
que parezca estar lejos,
nunca te preguntes donde estoy,
porque siempre estaré a tu lado.

Porque yo soy tu dama.
Y tú eres mi hombre.
En todo momento que quieras llegar a mí,
haré todo lo que pueda.

Nos estamos encaminando a algo
en un lugar donde nunca he estado.
A veces estoy aterrada,
pero estoy preparada para aprender
sobre el poder del amor.

El sonido de tu corazón latiendo
se deja oir.
De repente, la sensación de que no puedo seguir adelante
se pierde a años luz.

Porque yo soy tu dama.
Y tú eres mi hombre.
En todo momento que quieras llegar a mí,
haré todo lo que pueda.

Nos estamos encaminando a algo
en un lugar donde nunca he estado.
A veces estoy aterrada,
pero estoy preparada para aprender
sobre el poder del amor."

(Jennifer Rush "The Power of Love")

Esta canción la han cantado Jennifer Rush, Laura Braniga, Celine Dion.

Pero ahora la lloro como nunca la he llorado.

Iris Iris Iris Iris Iris Iris...

Levantando el pie del acelerador

Levantando el pie del acelerador

"STOP LOOK LISTEN"

Creo que es la portada de un disco. No sé de quien.

Pero define lo que quiero en estos momentos.

Algo va muy rápido. Bien, hasta ahora no había problema en eso. Pero ahora siento que es el momento de no acelerarse. No quiero dejar de caminar, de Evolucionar, de volar. Pero no quiero saltar antes de tiempo, correr sin ver lo que me rodea, convertirme en algo no perfilado.

Una pausa. Sentir que cuando pasen las cosas era el momento adecuado para que pasaran, como ha sido hasta ahora. No por correr mucho alcanzaré las cosas antes. Físicamente sí. En mi interior no.

Así que me paro a respirar, como un corredor tras un esfuerzo y antes de otro. Regulo la respiración, jadeo, pongo el corazón a tu ritmo normal.

Vuelvo a caminar, ni demasiado rápido ni demasiado despacio. Al ritmo que siento en mi interior que debe ser.

Hoy oigo gritar otra vez a mi padre y sé que nos espera, a toda la familia, un día de caras largas, gritos a la mínima. Un día de tensión para mi madre y mis hermanos. Oh, y para mí, claro. Pero yo estoy preparado. Hoy no tengo muchas ganas de responderle. Podría pensar que se avecina un mal día, pero hace sol y no me siento con ganas de nublar nada.

Tengo "Brida" recién sacado de la biblioteca, junto con uno de los comics más fascinantes que he leido en mucho tiempo "Atravesado por la flecha", que espero resumiros pronto.
Hoy espero volver a hablar con mi luz, mis colores, mi Iris y volver a los no-sobresaltos y a contar los días hasta su venida, ansioso, dulcemente ansiosos.

Así que trago aire ahora, cuando aún es dulce. Para si es necesario contener el aliento luego y no respirar aire malsano, viciado y subsistir lo que pueda del aire que sólo llena los pulmones, no también el corazón de rabia y el órgano de la ira.

Despertando

Despertando

Salgo de un resaca de dos días. Como cuando te barre una ola y te dejas flotar en su fuerza, sin tmer, sin ahogarte, pero formando parte de algo más grande.

Salgo del cuento de otra persona, y en parte también ya es mío, por mi papel mínimo en él.

Me siento confuso, como al despertar tras beber demasiado y las cosas parecen distintas, se van asentando poco a poco.

Mi luz, mis colores, está malita. Pronto se recuperará, pero decirme que no me preocupe es baladí. Me voy a preocupar por ella siempre, siempre que esté lejos.

La vida discurre de nuevo y sigo mi romance con mi nuevo tarot, de figuras sensuales, pelucas blancas, desnudez sublime.

Saco una carta al azar. Siete de Oros. Un hombre lame entre las piernas de una mujer con los labios entreabiertos por un gemido y sus manos aferrando las sabanas.

El sol se asoma poco estos días. Incluso ha llovido. Hay un dolor repentino en mi boca. La música de "La Dama se Esconde" con su canción "La Tierra de los Sueños" me ronronea en la mente desde hace un tiempo.

"Si yo pudiera estar esta noche contigo una hora más
Si yo pudiera soñar y decirte al oído un deseo secreto

Encuéntrame esta noche en la tierra de los sueños

Si yo pudiera estar esta noche contigo y verte al despertar
Si yo pudiera gritar y mirarte sin miedo al sentirte tan cerca"


Y tras varios días, vuelvo a tener mi espíritu presente en mí.

Ha aprendido. Y veo que eso es bueno.

...Después

...Después

Soy un ser de sombra, que lleva de la mano a un dragón por un corto pasillo.

Creo que es en el teatro tradicional japones Noh (que significa "vacio"). Normalmente son tres actores. No hablan, la historia se desarrolla sólo con gestos, expresiones, musica sin palabras. Y les acompañan figuras vestidas enteramente de negro, que mueven decorado, que pasean por el escenario.

Eso soy yo.

Primero en la estación "Girls just wanna have fun" de Cindy Lauper. Llegada, abrazo, sonrisa, charla, paseo bajo un sol abrasador y un viento cálido. Conversación en una terraza de bar, al fin veo y siento hablar a Iris con ella, al fin las dos se comunican de palabra hablada. Sonrisas, risas, gesto atento, me siento bien. Son dos personas importantes en mi vida.

Y luego el parque, las fotos en las ruinas de la puerta del convento, la conversación, descubro cosas, entreveo cosas, está serena, me lo dice siempre que se lo pregunto.

Cinco minutos antes de la hora prevista, al fin frente al hotel, me dice que recuerde que por primera vez siente algo de nervios.
Ahora soy parte de lo que se está creando. No sólo soy Guía, soy el Guardian de las Llaves, siente que soy el que abre las puertas.

Confía en mí. Yo confío en ella.

Dentro del hotel un número, un nombre. Ya no hay vuelta atrás. En el hilo musical suena "Rosas" de La Oreja de Van Gogh y la veo sonreir al reconocerla.

En el ascensor se calza su antifaz cegador, pero sólo ciega la vista, no el resto de sentidos. Y yo me coloco el antifaz, ya soy al Guía de nuevo.

En la película Eyes Wide Shut, durante la ceremonia mística que dará por inagurada (¿o era finalizada?) la gran orgía, las mujeres desnudas escogen a sus acompañantes, a esos hombres de capa negra y máscaras veneciandas y les guían por el pasillo. Así me siento, pero ni ella está desnuda ni es la guía. Guío yo y el que nos espera no va de negro.

Mis nudillos en la puerta. Se abre. Miro el rostro pero no lo fijo en mi mente. Entrego al dragón y recibo el libro negro. Un regalo inesperado. Sonrío. La entrada no es tan mágica como soñarse podría. No hay el apretón de manos que esperábamos, hay un lio con la bolsa de ella. Entra y la puerta se cierra. No espero no un segundo, me encamino de nuevo al ascensor.
Y al cerrarse las puertas me doy cuenta que no le he dado el abrazo que Su me dijo que le diera, ni el que quería darle yo, antes de todo.

Vuelvo al parque, llamo a Iris para poder hablar lejos de los oidos censuradores familiares. Camino has un banco con el libro amuleto regalo y el antifaz en la misma mano. Me da igual lo que piensen los que me ven.

Hago la perdida y espero la llamada de Iris. Y mientras leo la dedicatoria del regalo.

Yo no soy valiente Kalus. Yo no soy el que entra en esa habitación. Pero gracias, leeré el libro :)

Media hora de conversación con Iris, sueños, planes y los dos temblando como colegiales expectantes.

Como siempre, me deja con una sonrisa en los labios y el corazón.

Y al volver a casa está Kundera sobre mi cama. Mi tía ha venido al fin desde Santander y "La Insoportable Levedad del Ser" me saluda con sus bordes negros y tapa de dibujos de tonos azules.

No sé cual de los dos leeré antes.

Pero ahora es cuando me siento un poco perdido, un poco triste, un poco inquieto.

Antes...

Antes...

Hoy el champú huele a manzana.

Tengo un cometido que cumplir hoy. No soy maestro de ceremonias. Soy Guía. No propicio, no organizo. Sólo haré más fácil algo que iba a suceder de igual manera sin mi ayuda.
Pero como he dicho en otro lugar, me siento como el niño al que dan su primera responsabilidad importante. "Ahora eres mayor y podemos confiarte esto."
El mismo orgullo por la confianza depositada en mí y las mismas ganas de hacerlo bien.

Y expectación también. Estoy nervioso por ver el brillo en los ojos de los que esperan, de los que han planeado y van a hacer real una fantasía. Estoy expectante porque sé que en un tiempo yo estaré en esa misma situación, expectante, anhelante. Que cuando reciba un mensaje que diga "Soy yo. Estoy en tu ciudad. En este hotel. ¿Vienes?"....iré. Con esa misma ilusión y pasión.

Todos los que paseamos por sus salas y la queremos estaremos expectantes hoy. Aguzaremos el oido esperando oir su risa. Escucharemos con el corazón queriendo sentir aunque sea de refilón las mareas que se entrelazarán hoy.

Anoche su risa repicando en el teléfono. Y cuando ríe no piensas "que vergüenza, nos deben estar mirando todos" sino que sonries tú también con maravilla, porque es una risa que invita a compartir el reir líbremente al viento.

Ayer recogí el título de la carrera. Hay un cierto orgullo, pero el orgullo por haber terminado ese suplicio de seis años ya lo agoté hace cuatro, cuando aprobé el último examen. Desde entonces alguna vez he soñado que había contado mal y me llamaban diciendo que me quedaban una o dos asignaturas para terminar la carrera y tenía que volver a estudiar.

Hoy he recibido el Tarot Casanova y sentía más expectación al abrir el paquete que ayer al recoger el papel que me decía que ya era un diplomado en Ciencas Empresariales.

Hoy dos cartas que me hacen sonreir con dulzura, pícara y juguetonamente: Es Reina de Bastos de máscara sobre los ojos y pose desnuda y ansiosa. La Sacerdotisa, mirada frontal a través de la máscara en sus ojos y a punto de revelar lo que oculta la sábana.

En el medievo y el renacimiento, un criado guiaba al amante a sus encuentros, portando una vela o una lámpara. No era un criado cualquiera, sino el de mayor confianza, el que más que criado era amigo. Y a veces su papel lo desempeñaba un amigo del alma del amante.

Hoy soy el Ermitaño, guiando con su lámpara por el camino del encuentro a la Reina de Bastos con el Rey de Bastos.

Hoy me siento como un hermanito. :)

Ays...

Ays...

Comentario del artículo: "Mirando mis manos"

"Susana:
En fin, no se qu decir de todo lo leido aqui. No se pq se enfada tanto el chico, ni se de que ciudad habla, pq desde luego no es Madrid.
Gracias a todos por leer mis novelas.
Susana"


Comentario del artículo: "Sergio tampoco miraba tus manos. Sólo tú te las miraste."

"Susana:
¿Y el del articulo pq coño se enfada? Digo yo q todos queremos ser amados, pienso, creo. Ella claro q necesitaba amar y EL CABRON del tio lo notó y la ENAMORÓ. De eso va esta novela, creo yo. Te veo enfadado y no se pq, la verdad :)))
Besos y de nuevo gracias. Susana o la creadora de LA MONSTRUOSA CORINA :)"


A ver, llevo un par de días dándole vueltas a como enfocar este artículo, que desde el mismo momento que ví los comentarios de la autora de la novela en mi blog, sabía que iba a tener que escribir algo sobre ellos, y no me parecía bastante poner un breve comentario respondiendo a los suyos.

Por partes. Lo primero es que no quiero hacerme más mala sangre (con motivos o sin ellos, exagerada o meditada) sobre esto. Me han dicho que tengo que dejar de tomarme tan a pecho cosas que no me tocan, y en parte tienen razón.

A ver, sobre el primer artículo, lamentar no haberme dado cuenta de que la autora, al no ser lectora habitual de este blog, no se ha percatado que mi ciudad, la ciudad donde vivo, es Oviedo. No Madrid. Y a menos que me haya equivocado mucho, cuando Corina en la novela le habla en términos terribles de la ciudad donde vive a Sergio, yo pienso que está hablando de Oviedo (por lo del arzobispado y otros puntos de interés...), con lo cual me siento directamente aludido.
Y yo creo que no se puede poner en boca de un personaje de novela tanto odio destilado hacia un lugar a menos que el propio autor tenga dentro parte importante de ese desprecio. Yo si escribo mal de Madrid no diré que "es lo que piensa el personaje", diré "sí, es como piensa el personaje, pero es que yo odio Madrid".

Al hablar así de una ciudad y las personas que la habitan, no puedo evitar sentirme aludido. Eso ya me agrió parte del libro y estuve un rato leyéndolo mosqueado.

Y sobre el segundo comentario... la sensación general que me dejó el libro es que ella piensa que "amaré ahora aunque él se esté aprovechando de mí (porque ella se da cuenta casi desde el principio de como son las cosas) porque al menos me quedará el haber amado".
Bien. Lo que me molesta en principio es esa actitud martir. Lo segundo es que cuando me han pasado cosas así, la mala sensación de sentirme usado, manipulado, haber amado más de lo que me amaban, no me dejaba precisamente buenas sensaciones. Por mucho que yo amara, al no ser correspondido, el sentimiento se desvirtuó, porque sin recibir, el amor puede dar, sí. Pero termina acabando, ahogado por miles de horas de espera, tensión, lágrimas, odios, celos, furia y sobre todo la horrible soledad.
Así que me molesta cuando Corina defiende a Sergio delante de sus amigos, cuando defiende el sentimiento, porque lo que creo que está haciendo es defender SU sentimiento. Un sentimiento solitario, algo que para mí no es el amor, ni de lejos. Al menos como yo he querido vivirlo y la idea que yo tengo del amor.

El libro trata de amores virtuales que se vuelven reales. De gente que ansía amar. De una persona que ama a quien no le ama.

Por estos motivos me toca directamente, me hurga el alma, los recuerdos y mis creencias. Supongo que para la autora debería ser motivo de un cierto orgullo que su novela sea capaz de mover emociones, todo tipo de emociones, emociones soñadores, esperanzadas, airadas... Eso quiere decir que ha escrito algo que no deja indiferente, que mueve conciencias y sentires. Y eso es lo que ha conseguido conmigo.

A ese respecto, chapeau, Susana Pérez-Alonso. Es una novelaza.

Pero por eso mismo me enfada, porque el enfado también es un mecanismo de defensa cuando uno recuerda soledades, tristezas, dolores. Y eso me recordó la novela. Mis propios demonios, las esperanzas y anhelos que tuve y perdí a hostias (con perdón por la expresión).

Simplemente eso.

Y gracias por haber pasado a escribir. Sobre todo, me ha gustado el montón de sonrisas que ha tenido a bien de depositar aquí.

Espero merecerlas.

Un saludo

Amanece por dentro

Amanece por dentro

Uy, que mal lo hice ayer, tres artículos tan dispares y debeis estar alucinados los que me leeis...

Hoy ha empezado el día de una manera sublime.

Poco antes del chirriante sonido de mi despertador, sonó música. Mi móvil. Me despertó (y me sé de alguien que se va a sentir fatal por haberme despertado... : ) y oí otro tipo de música al auricular, la música de una voz.

Era ella. Era Iris.

Que los maravillosos capullos de telefonica (me niego a otorgarles la primera letra en mayúscula y a poner el acento, ya que ellos tampoco lo ponen a esa manada de mangantes (los cargos medios y altos, los currantes ya sé que son currantes y hay que ganarse el pan y ellos no tienen la culpa de las órdenes que les llegan de arriba) le han cortado internet, porque tenía dos líneas contratadas en dos lugares, pidió que le dieran de baja una y los puñeteros le han dado de baja las DOS líneas.
Que maravilla de efectividad, que encanto de trato a los clientes...
Porque encima tiene que contratarlo de nuevo, pueden tardarle dos o tres semanas en ponerlo... en fin un lío. Y mientras me cuenta que bueno, espera poder arreglarlo en un día porque le han dado una opción para reconectarlo en 24 horas en su casa... yo sonrío. Sonrío como un crío, como un tonto, como un naúfrago que ve el barco que se acerca, como un ser que ve amanecer tras una noche de lágrimas... sonrío enamorado, porque ella no está al teléfono, está conmigo, entre mis sábanas, compartiendo mi modorra... la siento tan tan cerca que me abrazo el cuerpo como si pudiera apretarla contra mí.

Y se lo digo, la digo coo la siento y la siento estremecerse a través de su voz, de su silencio tembloros, porque ella también está sintiendo que está conmigo, está sintiendo mis brazos, mi voz en un susurro en su oido...

Esto sólo va a poder ser superado cuando abra los ojos al despertar y me encuentre con su mirada medio dormida.

Eso no será un amanecer, sino que será un orto ("Salida o aparición del Sol o de otro astro por el horizonte.") en el espacio, donde ni nubes ni polución ni nada pueda disminuir ni un poquito toda la luz y la belleza.

Hoy es como si me hubiera despertado con un beso profundo, con un beso de puro amor.

Cuento los días sin querer contarlos. Sueño y deseo qe corra el tiempo.

No siempre os voy a contar cosas malas, ¿no?. También me gusta que compartais los momentos en que me siento FELIZ :)

Porque yo soy así, porque salto de emoción en emoción como un caos, como una espiral, como un cruce y una mezcla...

Porque yo soy así, porque salto de emoción en emoción como un caos, como una espiral, como un cruce y una mezcla...

Una historia que escribí hace mucho tiempo. Lamento las faltas de ortografía, no lo he corregido. Lo pongocomo quedó.

Sólo un aviso, es una historia con un componente erótico.

" POR SIEMPRE CONTIGO

Siempre que culminaba una búsqueda con éxito sentía lo mismo. Mientras avanzaba por las estanterías de la biblioteca su corazón latía con un ritmo especial. Era la misma sensación que de niña tenia cuando cogía los regalos de navidad y empezaba a abrir el envoltorio. Expectación, ansia, nervios...felicidad. Llevaba tres años en ese trabajo y siempre era la misma sensación. Era la encargada de encontrar ejemplares raros o antiguos de libros para una prestigiosa casa de subastas. Los incunables y primeras ediciones eran su mundo. La investigación su deleite. Las bibliotecas del mundo su campo de juegos.
Seis meses llevaba buscando aquel ejemplar en concreto. "Mil países, mil leyendas" de Paolo Scarfeza. Siglo XVI. Era uno de esos libros que le encantaba buscar. Solo dos ediciones, seis ejemplares supervivientes de la segunda, ninguno de la primera. Ninguno? Eso se pensaba hasta que sus jefes le asignaron la investigación sobre el paradero de las supuestamente destruidas obras de la primera edición, en vista a una futura compra y subasta de un ejemplar.
Y al fin, después de tanto tiempo recorría los oscuros pasillos de una biblioteca en Milán. Una zona que parecía haber sido olvidada por todos menos por las arañas y el polvo. Consulto de nuevo la hoja donde la anciana bibliotecaria le había dicho que podía hallarse su objetivo y observo con atención las estanterías. Lo vio al instante. Destacaba entre los demás tomos polvorientos ya que, aunque se notaba el paso del tiempo en el, la decadencia no había sido tan acusada. Los dorados del lomo aun brillaban levemente. Era como encontrar una joya resplandeciente entre la basura. Apenas sintió la sonrisa que ilumino su rostro mientras se ponía los guantes con los ojo fijos en el libro y lo sacaba con exquisito cuidado de la estantería. Con el corazón palpitante abrió con cuidado la tapa y leyó en la primera página. "Edición original". Se le corto durante unos segundos la respiración. Aquel no era uno de lo libros de la primera edición. Era el libro original escrito por Scarfeza. Aquel del cual se habían sacado las dos ediciones. Lo volvió a cerrar y lo acuno reverentemente entre sus manos. Casi estaba a punto de llorar de alegría. Era el descubrimiento más importante de su vida.

Había un hombre junto al atril del libro. La joven se alarmo y avanzo rápidamente hacia el.
"Oiga, como ha entrado? No se puede acceder a esta sala" empezó.
El hombre levanto la mirada y la fijo en ella. Saco unos papeles de su bolsillo y se los mostró.
"Soy Giacomo Foria, el restaurador que sus jefes han contratado."
El alivio inundo a la joven que estrecho la mano del restaurador de libros. Este volvió a centrarse en el libro y ella pudo observarlo con calma. La preocupación por el libro no le había dejado fijarse bien en el cuando entro en la sala, pero ahora vio que era alto, una frente mas que ella. Su rostro era delgado y su piel pálida. Mas pálida aun en contraste con el largo y oscuro cabello que caía por sus hombros. Sus ojos eran de un color marrón vulgar, pero tenían un brillo peculiar, una sombra de tristeza en ellos. Vestía ropas gastadas y parecía poco mayor que ella. Un hombre atractivo, aunque probablemente no trataba de serlo.
"Yo soy Maria Fermel. Encontré el libro. Bueno, dígame, en que estado se halla?"
"Bueno, a simple vista parece extremadamente bien conservado, para haber pasado años en este húmedo edificio. Ha hecho bien en traerlo a esta sala de restauración mas seca." recito el hombre con tono profesional mientras se ponía unos guantes.
Había algo tranquilizador en su voz. A Maria le recordaba la de algún cantante de los 60 que había oído siendo niña, pero no pudo precisar a quien. Giacomo abrió con cuidado la cubierta del libro y observo las primeras paginas una a una.
"El papel parece en buen estado. Algo ajado pero es normal con el papel que usaban en aquella época. Se tornaba duro con facilidad al poco tiempo. Pero usaron una buena tinta, las palabras se leen sin problemas. Mire que curioso."
Ella se inclino sobre la pagina que el señalaba. Era la página de la dedicatoria. En ella Scarfeza solo había escrito "Paolo y Laura, 1584". Pero lo más sorprendente era que debajo de esta dedicatoria había mas nombres escritos. Siempre parejas, seguidas por una fecha. Y si se hacia caso a estas fechas, al menos dos parejas cada siglo habían escrito sus nombres en la extraña lista.
"Son reales estas inscripciones? Realmente ha habido gente que ha estado seis siglos escribiendo sus nombres en el libro o es actual?" pregunto ella intrigada.
"Bueno, así a simple vista no podré decírselo. Habrá que hacer una pruebas con las tintas."
"Hágalo por favor, si ello no estropea el libro, claro."
El sonrió por primera vez. Y Maria sintió que enrojecía levemente a su pesar ante la suave sonrisa que el recién conocido le mostró.
"Veo que le gustan los misterios señorita Fermel."
Ella le devolvió la sonrisa y durante unos segundos se las dedicaron mutuamente, mientras el libro seguía abierto junto a ellos.

"Escucha lo que he encontrado" dijo Maria sacudiéndose la lluvia de la gabardina.
"Yo también me alegro de verte. Un día horrible,eh?. Tu bien? Yo bien gracias." murmuro el de seguido mientras aplicaba con cuidado un algodón empapado en alguna sustancia química a una mancha en la cubierta del libro.
Ella le saco la lengua y luego revolvió en su carpeta. Hacia casi una semana que iba todos los días a la sala de restauración de la biblioteca a ver trabajar a Giacomo. Le gustaba sentarse ahí en silencio y verle devolver poco a poco el brillo a los dorados del lomo, el color a las tapas, la vida al libro. Casi no se atrevía a decírselo a si misma, pero le encantaba el gesto de concentración que se pintaba en la cara del restaurador cuando trabajaba. No le gustaba hablar mientras aplicaba su arte al libro, pero en los descansos y comidas que habían compartido a los largo de aquellos días ella le encontraba encantador. Un poco reservado tal vez, pero de calida sonrisa, conversación ocurrente y todo un caballero. Con un estilo anticuado, que muchas mujeres considerarían incluso cómico, pero que ella adoraba. Giacomo levanto sus gafas de aumento hasta su frente y se giro hacia ella mientras terminaba de ordenar los papeles de su carpeta.
" Paolo Scarfeza murió en 1584. Bueno se supone que murió en esa fecha, aunque más correcto es decir que simplemente desapareció un día. Se encontraron en su casa borradores planeando otros libros, pero al final este fue el primero y único que escribió. Aunque también hay que decir que murió muy joven, a los 24. Pero lo mas interesante es esto: Scarfeza se casó con una dama llamada Laura Contino, que murió un año antes que el."
" Laura? Ese es el nombre que aparece en la primera pareja de la primera página. Y la fecha coincide."
" No te parece precioso? Dedico su libro a su mujer muerta cuando ya había pasado un año de su fallecimiento. Debió amarla mucho."
Un velo de tristeza inundo los ojos de Giacomo.
" Cuando eres joven piensas que el amor es eterno, y que la felicidad solo puede venir de el. Giacomo tuvo suerte, murió antes de poder saber que la vida mata cualquier posible eternidad, incluso la del amor."
Ella le miro sorprendida. El joven parecía hablar de un dolor personal. Nunca antes había hablado de algo de su pasado. Maria se pregunto cual seria la pena que guardaba en su corazón.

"Estoy a punto de rendirme." dijo Maria desalentada.
Giacomo la sonrió cariñosamente. Desde hacia dos semanas ella estaba buscando registros, rastreando los archivos de bibliotecas en busca de los anteriores propietarios del libro, de alguna pista sobre por que durante siglos algunas parejas habían escrito sus nombres en el. Pero no había encontrado nada. Giacomo la había ayudado muchas veces, noches rebuscando entre ajados papeles, revolviendo registros mal almacenados. Empezaban a sentir como si se hubieran conocido desde hace años, no solo un mes.
" Sabes? Ayer me di cuenta de una cosa. Hemos estado buscando en el lugar equivocado"
Ella le miro interrogativa. El se coloco ante el libro y lo señalo.
"Hemos buscado registros, pero no hemos leído el libro. Creo que en el esta la respuesta. Vine hace unas horas y empecé a leerlo. Está lleno de leyendas e historias, nada que no hubiera leído ya antes. Menos el final. La leyenda se llama "Amor eterno". Solo he leído la primera página. Estaba esperando que vinieras para seguir leyendo. Pero creo que aquí esta la clave."
Ella se coloco junto a el y empezó a leer. A cada palabra sentía que su corazón se iba acelerando, por que era cierto, ahí estaba la respuesta al enigma.

" AMOR ETERNO
Existió no hace mucho tiempo un hombre cuyo mayor sueño era escribir. Su nombre era Paolo. No tenia otro anhelo que hacer llegar a toda la gente a su alrededor y a los que vendrían cuando el no estuviera la maravilla de los mil mundos que su mente imaginaba. Todas las historias que se inventaba, tristes, alegres, divertidas, con final feliz o no tan feliz, de intriga, de mundos fantásticos... Empezó a escribir todo lo que imaginaba y de su pluma nacían mil maravillas. Un día Paolo se quedo sin palabras en mente y pluma durante unos segundos. Los segundos que la sonrisa de Laura se poso sobre el por primera vez. No fue la última sonrisa que la dulce dama le mostró. Siempre que le dedicaba exclusivamente una de sus sonrisas Paolo sentía que por mil años que viviera no podría inventar unas palabras que describieran aquella sonrisa en todo su esplendor y belleza. Paolo dedico mucho tiempo a cortejar a la joven. Esta leyó sus historias, sus poesías, oyó de sus labios parte de su mundo interior y amo a aquel joven que inventaba tan hermosas cosas. El amor entre ellos creció, pasó por momentos duros aunque fueron más los felices. Y así se consolido, inmutable, fuerte y juraron que eterno. Su boda no fue mas para ellos que un trámite, por que era el amor que compartían el que les unía en alma, más fuerte y seguro que cualquier ceremonia. Paolo terminaba su primer libro animado por su gentil esposa. Dejo parte de su alma en el, por que quería que Laura se sintiera orgullosa de el. El amor de su esposa le daba nuevos bríos e imaginación para escribir.
Solo seis meses después de la boda Laura enfermo. Paolo dedico cuerpo y alma al cuidado de su esposa, dejando de lado su libro. Para el Laura era más importante que cualquier eternidad que pudiera alcanzar su nombre por sus relatos. Pero a pesar de los esfuerzos de Paolo y de que este puso todo el dinero que ambos poseían en su enferma esposa, esta no mejoro. Fue languideciendo cada día más, hasta que fue evidente que sus horas estaban contadas. La última noche que la hermosa Laura alumbro con su alma esta tierra la pasó Paolo sujetando su mano junto al lecho, contándole todas las historias que aun no le había contado. Cuando iba a amanecer ella le miro a los ojos y sonrió, con su maravillosa y siempre pura sonrisa."

Maria y Giacomo estaban totalmente enfrascados en la lectura. Al acabar la página hicieron ademán a la vez de ir a pasarla. Y sus manos se rozaron. Solo fue un toque, pero Maria sintió que el calor inundaba su estomago y su corazón. El la miro sintiendo que su mano siempre segura al restaurar los libros temblaba ligeramente.
"Maria" susurro el.
Había mucho más en su voz que solo su nombre. Había mil sentimientos que creía olvidados, que creía que solo le daban dolor. Para ella fue música oír como pronunciaba su nombre. Las manos de ambos seguían rozándose unos centímetros sobre la superficie del libro. El movió la suya y recorrió la suave piel de la mujer. Ella creía que su corazón iba a explotar. Desde hacia días deseaba que ocurriera aquello, aunque no lo hubiera pensado conscientemente. Pero reconoció la sensación que ahora crecía en ella. Le deseaba. Mas que deseo, deseaba beber de su alma, y hacerlas las dos, la suya y la de Giacomo una sola. Alzo su otra mano y acaricio suavemente la mejilla del hombre. Este giro la cabeza y beso esa mano suavemente en la palma. Mientras su caricia llego a los labios de Maria y con el pulgar recorrió su contorno. Ella entreabrió sus labios y dejo que el dedo se deslizara por ellos. Cerró los labios y lo chupo suavemente. Mientras deslizo su mano hasta la nuca del joven, entre el largo cabello y la acaricio. El acerco sus labios al cuello de Maria y lo beso, lo acaricio con labios y lengua. Ella se sentía arder donde ella la besaba. Lo atrajo contra ella y sus manos volaron por la espalda, apretándole contra ella, acariciándole arriba y abajo. El apoyo las manos en sus nalgas y las apretó, comprimiendo sus vientres mientras sus bocas se fundían en besos apasionados, besos en los que las lenguas jugueteaban, se acariciaban, pugnaban. Sin darse cuenta habían retrocedido hasta una de las mesas de la sala de restauración, una que por suerte solo tenia unas pocas herramientas sobre ella. Giacomo barrió con el brazo los utensilios que cayeron al suelo con estrépito y alzo a Maria hasta que esta quedo sentada en la mesa. La hizo tumbarse y subió la falda de la joven hasta que esta quedo enrollada en su cintura. Besos sus muslos mientras deslizaba sus manos por debajo del borde de las bragas y tiraba de ellas para quitárselas. Libre del impedimento de la tela hundió su boca entre las piernas femeninas y beso y lamió suavemente el centro del placer de ella. Sus labios y lengua se movían con tal maestría y suavidad que ella se encontró incapaz de controlar el temblor de sus músculos. Se arqueo sujetando la cabeza del hombre contra ella, para que no parara de darle aquel placer que la estaba llevando al culmen. Se mordió los labios entre jadeos mientras sus piernas se tensaban y sentía llegar el orgasmo. No hubo tregua al acabar este. Giacomo se subió a la mesa y se arrodillo sobre ella, que empezó a desabrocharle el pantalón. Mientras el se despojaba de la camisa Maria libero el caliente miembro de su encierro y lo sostuvo entre sus dedos, acariciándolo, notando su dureza antes de alzar la cabeza y posar sus labios sobre el. Durante unos maravillosos momentos lo engullo, recorriéndolo con la lengua, saboreándolo, sintiéndolo llenarle la boca con su calor. Sus esfuerzos se vieron recompensados con los gemidos que empezaron a brotar de la boca el hombre, que con los ojos cerrados la rogaba que no parara. Cerrando los ojos para mejor notar el movimiento de entrada y salida de su boca ella no pudo ver como Giacomo movía la mano hacia atrás. Solo se dio cuenta cuando sintió las yemas de sus dedos rozaron el lugar que antes había lamido su boca mientras uno de ellos penetraba en la húmeda caverna del interior de la mujer. Al poco volvía a estar excitada, ansiosa por tenerle. Y el no se hizo de rogar. Salio de su boca y la arrastro bajo el hasta que la tuvo con las piernas dobladas a la altura correcta. Sin dejar de mirarle a los ojos ella le sujeto y le guió hasta su interior. El entro de un solo golpe, provocando en ella un arqueo del cuerpo y un gemido bajo. Luego le abrazo con las piernas sintiendo que su interior se amoldaba perfectamente a la carne que estaba dentro de ella. Empezaron el movimiento antiguo que durante siglos la humanidad ha practicado. Ella apretaba sintiéndole entrar y salir, gemía sintiéndole besar y morder suavemente sus erectos pezones, lamer su cuello y su boca. Se apretaba contra el deseando que la llenara por completo, cuerpo y alma. El ritmo había empezado suave, pero pronto adquirió un rápido vaivén, mientras sentían como empezaban a perder el control y se iban hundiendo en el frenesí del placer. Sus cuerpo ya actuaban sin permiso de sus mentes, queriendo unirse al otro mas rápido, mas fuerte, sin parar nunca. Nunca antes les había pasado, pero sintieron al unísono el llegar de la brutal ola del éxtasis. Sus gemidos se convirtieron en gritos mientras su placer les inundaba en el mismo momento, incrementado por el orgasmo del otro. El se vertió en ella y ella le recibió, uno ansiando dar más, la otra recibir más. El tiempo se difumino por unos momentos inmersos en el blanco y atemporal mundo del culmen de la pasión. Luego poco a poco el momento pasó. El se recostó junto a ella aun respirando ambos con dificultad. Se miraron con los ojos entrecerrados, mientras sus manos recorrían la piel húmeda del otro, sus labios fundiéndose en largos momentos mientras disfrutaban del sentir alejarse el momento compartido.
Cerca de ellos, una brisa movió la página del libro, mostrando la página final del mismo, que mas tarde leerían, antes de volver a dar rienda suelta al deseo y la pasión.

" Paolo supo que ella partía. Aferro su mano con más fuerza entre lágrimas.
-Amada mía, no serás olvidada. El amor no será olvidado. El puro y perfecto amor que hemos compartido y compartiremos siempre, eternamente. Por que reescribiré el libro que estaba terminando. Y al final del mismo narrare la historia de la pureza y maravilla de tu alma, de tu hermosa alma que es para mí el bien mas preciado que concebirse pueda. Conozco cosas. Investigar leyendas durante mucho tiempo me ha dado el conocimiento de ciertas practicas que muchos consideraran perversión de las obras de Dios. Pero las prácticas que haré me permitirán crear una obra que no puede ser ofensa a Dios, por que nada que sea amor eterno puede ser malvado. Ahora y para siempre el libro permanecerá legible, y aquellas parejas que sientan amor entre ellos, que en el futuro lo lean y lean nuestra historia, la historia del amor que compartimos, hallaran que ese amor se hace fuerte y florece. Será un amor duradero, no perfecto por que habrá malos momentos, pero serán superados merced al esfuerzo, al saber que el amor vale la pena y que si uno quiere y ha amado de verdad, nunca muere. Y ellos escribirán sus nombres bajo los nuestros en el libro, por que en el escribiré tu nombre, dulce Laura, por que nos hemos amado de una manera que ha dado sentido a nuestras vidas y ha permitido que te diga ahora, aquí, que mi vida has sido tu, por que me has dado la vida que creía tener, pero no disfrutaba en toda su belleza.-
La sonrisa de ella se había ido apagando poco a poco. Cuando Paolo termino de hablar el alma de Laura voló mas allá de donde los humanos moran y Paolo se quedo solo. Velo el cuerpo de su amada durante horas, antes de avisar a un doctor. Pocos días después de que el que había sido el envoltorio carnal de su adorada reposara en la tierra, empezó a escribir su libro, acompañado siempre por el alma de Laura.
Así se escribió esta historia. Y al terminarla su autor se reunirá con la que fue su alma, el complemento que le hacia sentirse pleno con ser. Y juntos moraran para siempre entre estos párrafos y en el corazón de aquellos que como tu los leen y viven el amor."

FIN"


Ya estamos con el calor, el externo y el interno. Lo noto en el aire. Espero que esto haga arder más dulcemente ese calor.

Un saludo a todos.

En un momento en que estoy respirando para salir adelante, para no dejarme dominar por un día gris y frío

En un momento en que estoy respirando para salir adelante, para no dejarme dominar por un día gris y frío

Respiro, inspiro, expiro y controlo un mal momento.

Las reflexiones de mis comentarios anteriores me han dejado así.

Y creo que esta canción expresa muchos de mis miedos y anhelos.

"Ven, coge mi mano. Quiero tener un contacto con los vivos.
No estoy seguro de entender el papel que me han otorgado.

Me siento y hablo con Dios.
Y el simplemente se ríe de mis planes.
Mi cabeza habla un lenguaje que no comprendo.

Sólo quiero sentir verdadero amor.
Sentir que tengo un hogar en el que vivir.
Porque tengo tanta vida, corriendo por mis venas,
desperdiciándose...

No quiero morir.
Pero tampoco soy muy bueno en esto de estar vivo.
Antes de caer enamorado, estaba preparándome para dejarla (la vida).
Me aterra terriblemente,
por eso sigo corriendo.
Antes de alcanzar mi objetivo, puedo verme llegando.

Sólo quiero sentir verdadero amor.
Sentir que tengo un hogar en el que vivir.
Porque tengo tanta vida, corriendo por mis venas,
desperdiciándose...

Y necesito sentir verdadero amor.
Y vivir una vida después.
No puedo tener bastante.

Sólo quiero sentir verdadero amor.
Sentir que tengo un hogar en el que vivir.
Porque tengo tanta vida, corriendo por mis venas,
desperdiciándose...

Y necesito sentir verdadero amor.
Y vivir una vida después.
Hay un agujero en mi alma,
puedes verlo en mi rostro.
Es un lugar muy grande.

Ven, coge mi mano. Quiero tener un contacto con los vivos.
No estoy seguro de entender el papel que me han otorgado.

No estoy seguro de entenderlo.
No estoy seguro de entenderlo.
No estoy seguro de entenderlo.
No estoy seguro de entenderlo."


("Feel" Robbie Williams)

Y al cantarla por fin ha asomado la lágrima. La seco y continuo. Es lo que buscaba.

Ya no quiero pararme más.

Sergio tampoco miraba tus manos. Sólo tú te las miraste.

Sergio tampoco miraba tus manos. Sólo tú te las miraste.

Revistas o autores especializados podrán realizar una crítica más objetiva, probablemente.

La mía no lo será, porque es sobre lo que yo he pensado y sentido al terminar de leer la novela "Nunca miras mis manos". Mis opiniones son subjetivas, porque son mías.

Eso no es amor Corina. Al menos como yo entiendo el amor. ¿Dar sin recibir? Estamos dispuestos a dar sin recibir al enamorarnos. Pero sigo pensando que el verdadero amor es el que camina en dos sentidos. Te amo aunque no me des nada, pero me das todo porque me amas y no esperas que yo te dé nada.
Y eso no es lo que pasa en la novela.

Dejemos aparte opiniones políticas y religiosas. No es eso de lo que estoy hablando. Ahí ya no me meto.
Hablo de amor, de amar y de confundir amor.

Corina no busca amor. Busca amar. Y sí, hay una diferencia. Amará aunque Sergio no la ame. Aunque Sergio no esté dispuesto a renunciar a nada por ella. Aunque no la crea y prefiera creer en las historias que ha inventado de ella. Aunque no sólo no la entienda, sino que no quiera entenderla.
Aunque al final la trate como una amante de usar y tirar y dominar y tener disponible y obligar a abortar (tomar las decisiones por ella, sin dialogar, sin preocuparse de lo que ella piense) y mil cosas más.

Corina quería tener una pasión en su vida, quería sentirse amada y amar, entregarse, sacrificarse por alguien. No sólo polvos rápidos, sino desear con cuerpo y alma.

Pero lo deseaba ELLA. Se hubiera enamorado de una piedra, si esta andara. O de una de sus puñeteras plantas si la acariciara con sus hojas.
Quería amar. Y se enamoró. Claro que se enamoró. Era lo que iba a hacer, contra viento y marea. Se iba a obligar a ello. A amar y seguir amando aunque ya no hubiera amor.

Y eso no es Corina, eso no es.

El amor no dura un fin de semana. O sí que puede durar. Pero para mí eso no es el AMOR.

Sigue encerrada en que amaste a Sergio. Amaste al amor. Sergio era un cuerpo. Tú, Corina, te enamoras de tí misma.

Allá tú. Ya estás impresa. Nadie te puede rebatir tus palabras porque ya están escritas. Tu historia ya está terminada.

Pero lo más profundo de tu historia fueron las partes que no contaron. El primer ente virtual que se alejó poco a poco. Los dos, tres años en que fuiste esclava y sirviente del amor que tenías que obligarte a sentir aunque ya no lo sintieras, porque pataleabas que sin el morirías.
Jaime te tenía calada. Jaime te trató como una persona, con sus defectos reales y virtudes reales. Te daba caña cuando la merecías. Te escuchaba.
Pero claro, tú eras la protagonista. ¿Como ibas a estar equivocada?

Superratones de literatura. Me parece tan odiosos como el de dibujos...

Quedate con tu magia Corina. A mí no me hechizas con ella.

Mirando mis manos

Mirando mis manos

He escrito diez, cine, mil veces este artículo. Cuando me acosté para dormirme a las cuatro de la mañana. Cuando me despertó (no a propósito) mi hermano yéndose a las seis y media de la mañana a trabajar. En el duermevela posterior cuando intentaba dormirme. He soñado con las palabras que escribiría. Me he pasado la mañana musitándolas, intentando fijar brillantes parlamentos en mi cabeza loca.

Veremos que tal me queda.

Ayer intenté terminar un libro que había empezado a leer esa misma tarde. Me pasa a veces. Bueno, a veces... muy habitualmente. Devoro libros. Si, imaginaos esa escena, como un monstruo deforme de cuadro de Goya tragándose el brazo de un niño decapitado, pero en este caso con ojos en vez de boca y libro en vez de niño.
Ayer quise terminar el libro antes de dormirme. "Nunca miras mis manos" de Susana Pérez-Alonso (por ahora tienes razón Imaginate, tenía que leerlo :) ). Llegaron las dos de la mañana, mi hora habitual de acostarme, y aún estaba en la página 211 de un total de 333. Así que seguí, el creciente sueño desbordado por el ansia, un ansia casi enfermiza de saber, de leer, de comprender.

Hasta que llegué a estas frases: "Pablo, lo conozco desde hace meses. Pensáis que unas cartas o una pantalla no transmiten sentimientos. Os equivocáis. He conocido a gente enganchada a un ordenador hora tras hora. Daban pena. Pero no por estar ahí, sentados mirando una pantalla. Daban pena porque estaban, y están, solos. Si tuviesen un mínimo de cariño en su vida no harían eso."

Cerré el libro de golpe. ¿Habeis sentido alguna vez que llueve dentro de vosotros? Un chaparrón repentino, que te inunda. Eso sentí mientras cerraba el libro. Dejé el libro junto al ordenador, me puse el pijama, me acosté y apagué la luz.

No quería pensar pero pensé. Por suerte (o por la hora tardía) fué poco tiempo. O eso creía, porque soñar conque escribes un artículo en tu blog y soñar que cuelgas cinco artículos seguidos y soñar lo que escribes en ellos con detalle, no es dejar de pensar.
Pero no quería pensar en ese momento antes de acostarme, porque sabía que me iba a invadir la sorda ira.

En su momento pasé por las páginas sin dejar que me afectara el vómito en que la autora convierte la ciudad donde habito. Una ciudad donde según ella sólo tienes dos opciones: vivir asqueado de uno mismo por saber que está rodeado de mierda y apariencias, o dejarse llevar por el juego y ser mierda y aparente.
Muchas gracias, milady Pérez-Alonso, me pregunto donde me dejan esas dos opciones. Cabrones los hay en todos los lugares, pueblos y ciudades, entre los mineros y los administrativos, entre políticos y campesinos. El gilipollismo no es exclusivo de un lugar o una clase o profesión.

En su momento pasé por las páginas sin dejar que me afectara la glorificación bucólico pastoril del carbón y las hierbas, de la vida rural y ese concepto que me ha resultado absurdo de que "me alegro de estar aquí y no en esa ciudad donde no nos dieron ninguna oportunidad"... Estimada autora, ¿ha sido usted alguna vez homosexual en una pueblo? Supongo que no, si quiere saber lo que es ser crucificado día tras días años tras año por las apariencias que usted adjudica sólo a la vida en ciudad (concretamente a UNA ciudad) pregunte a un homosexual que haya crecido en un pueblo. Mis progenitores y gran parte de mis ancestros cercanos vivieron en pueblos. Sé de lo que me hablo.

Y supongo que le dará igual. Todos defienden donde viven. Usted sus casas rurales. Yo mi ciudad. Un madrileño Madrid.

No quería dejarme llevar por todo eso, eso llegó luego. Quería leer, soñar, vivir esa historia de Corina Jacoby. Y así lo hice. Hasta llegar a ese párrafo. Luego seguiré leyendo, pienso terminar esa historia, ansio llegar al final.
Quiero seguir emocionándome porque muchas de las cosas que dice Corina me las dice Iris. Quiero temer ser Sergio y no osar romper cadenas y pagar precios. Quiero seguir descubriendo entre lágrimas que no brotan que perdí la capacidad de amar como ama Corina y como aman las mujeres (a esto tendreis que decirme las que me leais si todas amais así).

Echo de menos que se hable más de esa primera relación virtual que sostuvo con su poeta musulmán y no salió. Esas son las que más he vivido, me deja un vacío que se fulmine en dos páginas y un resumen de un verano rural las sensaciones que te deja el despertar a la realidad. Claro que aún no he acabado el libro.

Quiero leerle este libro a Iris. Quiero que lloremos juntos mientras se lo leo. Quiero que al leerlo juntos recordemos lo tonto que fuí.

Quiero dejar de agriarme la lectura con detalles políticos y sociales y asimilar lo que de verdad ansío, el sentimiento, el corazón, el amar, el vivir ese amor.

Yo sí miro mis manos. Estyo enfocando poco a poco la mirada en ellas.

Breve historia de una ida y una vuelta.

Breve historia de una ida y una vuelta.

Llego y escribo.

Hay gente que te sonrie de corazón al verte.
Hay gente que sabe hacerte brotar una sonrisa.
Hay gente que consigue que pienses que has salido bien en una foto.
Hay gente que hace que te des cuenta mucho más tarde de lo mucho que te están picando los ojos por las lentillas.
Hay gente de la que te cuesta despedirte porque el tiempo ha pasado volando y quieres más.
Hay gente que no sólo es tu amiga, sino también tu dragón y tu aliado.
Hay gente con voz de niña.
Hay gente que te mira a los ojos y te parece natural mirar los suyos.
Hay gente que te abraza fuerte con los dos brazos.
Hay gente que se ríe contigo.
Hay gente intensa.
Hay gente que te cuenta una historia de cada carta del tarot.
Hay gente que te habla sincero y con la que sientes que ser sincero no es un peligro.
Hay gente que saluda a los peces y les pide que te miren.
Hay gente a la que te encanta hacer reir.
Hay gente que desea que seas feliz.
Hya gente que te hace ver viejas historias de nuevas maneras.
Hay gente con la que puedes hablar de tus errores y de sus errores y aceptarlos.

Hoy he estado con una de esas personas :)

PD: Tengo guardadas las patatas.

Las 5 que le "sustraje" a Barbie.-1

Las 5 que le "sustraje" a Barbie.-1

Una a una, una cada día. Empezando por el final, como buen tio raro :)

5) ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que conservas de tu vida?

Caigo hacia atrás, como a cámara lenta. En el momento no creo que me pareciera cámara lenta, pero en el recuerdo es como se ha quedado.
Tengo cuatro años. Bueno, no sé si tres. Como cumplo en Septiembre siempre cumplía años entre curso y curso. Así esquivaba el llevar caramelos a todos los de la clase ese días... ¿Cuatro? Digamos cuatro.
Es el patio de recreo de los preescolares. Aún no llevo gafas. Aún soy muy rubio. El patio no es a cielo abierto, es un espacioso vacío atechado, amurallado de ventanas y suelo de baldosa, rodeado por las aulas de los párvulos. Hay un baño, dos o tres meaderos de pie, tres cuartitos con retrete y una pileta con grifo de esos de pulsar y que poco a poco va perdiendo fuerza el agua que sale hasta que se detiene, como una cisterna. Ahí es donde bebemos, donde hacemos cola para beber, a veces ayudados por las maestras que vigilan el patio si tienen problemas los bajitos para beber.
Y la cola de beber es el particular campo de batalla de los niños.

Ese día he perdido la batalla, uno de los matoncetes (porque a esa edad ya empezabamos a definirnos) me ha empujado de la cola. Hacia afuera.
Y el reciento abierto de los baños está elevado unos quince centímetros del resto del patio.
De ese escalón es de donde caigo. De espaldas.
Creo que me giro un poco al caer y pongo el brazo para amortiguar la caida. Convierto así lo que hubiera sido un golpe en el costado, molesto pero no grave, en una caida sobre el brazo estirado.
La palma se posa en el suelo, el brazo se tensa rígido y recibe el peso de mi cuerpecito.

Crack.

Mi primer recuerdo es esa caida, la cara del matoncete, el techo apareciendo en mi campo visual. El dolor es un recuerdo tan vago que no puedo llamarlo dolor.
Luego recuerdo también agarrándome el brazo mientras mis padres han venido a recogerme y a llevarme al hospital donde me enseñan una radriografía con una bonita linea negra en uno de mis huesos ("esto es lo roto") y el matoncete castigado a estar de pie todo el recreo de la hora de comer contra una columna. Me hubiera gustado la imagen de no ser por lo mucho que me dolía el brazo.

Por cierto que hubo más peleas con ese chico a lo largo de los años. Lástima que en su familia hubiera maestros de judo y karate y algo le enseñaran, siempre llevé las de perder. Pero eso nunca me hizo achantarme ante él.

Cabezota que es uno.

Varios meses (porque la llevé a la playa y se me mojó y hubo que poner otra nuevo) de escayola. Era mi brazo izquierdo, la mano con la que escribo en el momento en que nos estaban enseñando a escribir. Unos meses de retraso y el resultado creo que es la horrible letra que tengo, como buen zurdo.

Preferiría tener algo bonito de primer recuerdo, pero eso no se elige.

Frío entrando por la ventana

Frío entrando por la ventana

Mientras pongo la mesa robo un trozo de bonito de la ensaladera, de entre las hojas de lechuga. Voy a comerla en unos minutos, pero ese trozo sustraido tiene algo de especial. Como un niño que no quiere esperar, aunque yo sé esperar, así que no es eso. Pero lo saboreo, el fuerte sabor del aceite, el regusto que deja en mi paladar.

Mi madre hace una broma a costa de mi padre y me mira cuando me río sin disimulo y se une a mi risa mientras mi padre bufa. No me importa que bufe, ha refunfuñado mientras pasaba la aspiradora, ha refunfuñado cuando mi madre ha comentado que quería acompañarme el largo camino a la facultad a recoger el título (iba a ir hoy, pero no he podido) haciendo una de sus ingeniosas (sólo él lo cree que lo sean) comparaciones con una gallina clueca, cuando lo que mi madre quiere es andar, dice que anda poco, no me extraña con tanta variz y los pies tan torcidos por los juanetes, pero sabe que tiene sobrepeso y aunque ha renunciado a bajarlo, quiere al menos mantenerlo y que no aumente.
Así que me río sin disimulo de la broma. Antes cuando mi padre gruñía con el acompañamiento de la aspiradora he hablado suave, sabiendo que mantener la calma le molestaría. Mis palabras eran suaves puñaladas a su mala leche. Y me gusta que lo sean, sobre todo cuando se pone cavernícola. Es como un adolescente de setenta años (casi, casi, sólo tres años para eso), ese comportarse adolescente donde uno siempre tiene razón, sus opiniones son certeza universal y además se cree gracioso. Los dos extremos de la vida. Tras la infancia viene la adolescencia. Antes de la vejez, viene la adolescencia madura. Ambas igual de insoportables.

Hoy siento algo raro al respirar. El aire me huele espeso. Y frío. Ha enfriado y a ratos noto la amenaza del catarro. Tanto cambio de tiempo es malo, malo para el cuerpo y malo para el ánimo, aunque no estoy desanimado.

Durante un rato siento que lo que más deseo en este día es escribir. Beber agua y luego escribir. Hacer el amor con Iris y luego escribir. Quedarme en silencio unos segundos y luego escribir. Respirar y luego escribir. Escribir escribir, hoy todo me parece fantástico si soy capaz de escribirlo, todo lo que hago está siendo escrito en mi mente, le doy forma de párrafo en el blog. Y sé que antes de poder escribirlo se me olvidará la mayoría. Pero no importa, si lo escribo en mi mente algo quedará.

Hoy quiero tener los ojos brillante, enamorar locamente por un día al aire, a la luz y a todas las mujeres del mundo. Tener una sonrisa que desmonte esquemas. Dibujar el sentido de palabras que hagan sonreir, pensar, llorar, soñar...

Me miro mis manos. Hoy querría hacerme fotos de mis manos barajando el tarot, entrelazándose, tecleando, acariciándose la una a la otra. Hoy me gustan mucho mis manos. Su tacto, sus dedos bailando en el teclado, su vello en el dorso, las uñas...

Hoy me siento como si estuviera respirando pensamientos perdidos, músicas perdidas, sueños perdidos, besos perdidos... perdidos u ofrecidos al viento para disfrute del que los quiera recibir.

Gracias a quienes los hayan mandado al azar.

Escribo antes de buscar foto para encabezar el post, no suelo hacerlo así. Y también suelo responder antes a los comentarios de post anteriores, y hoy también cambio la rutina y los respondo después.

Día raro, el viento se cuela por la ventana abierta y me araña la espalda. La cierro pero sé que la abriré en breve a pesar del frío, el ordenador da demasiado calor en mi pequeño habitáculo. Y cogeré ese catarro que me acecha.

Tiempo extraño, tiempo raro. Aunque no me gusten Las Niñas debo coincidir con ellas.

Veo veo...reinas dragón.

Veo veo...reinas dragón.

"La reina de bastos encarna la fuerza femenina del elemento Fuego. Simboliza por tanto la confianza en uno mismo, una flexibilidad felina que es expresión de su inteligencia y no tanto de su capacidad de adaptación. La Reina de Bastos es decidida, de voluntad firme y emprendedora. Su orgullo le da su enorme fuerza y poder interiores, pero por otra parte le hace ser sensible a la crítica y a la negación del reconocimiento y la admiración. Representa un grado tan alto de alegría de vivir y afirmación de la vida, que puede degenerar en delirante libertinaje y desmedida disipación. Su talento histriónico y su hambriento sentido de las pasiones la convierten en reina del drama, clarísimanente ilustrado en la imagen de Carmen (la de la ópera)"
(Del Libro "Aprender a consultar el Tarot. Método práctico con la baraja Rider" de H.Banzhaf)

Consulto el tarot desde hace años. Mi tarot, mi precioso tarot Rider de caja de esquinas gastadas pero cartas en perfecto estado por el mimo con que las trato. Lo he consultado en épocas de calma y de nervios, y no porque crea poder adivinar mi futuro. Sino porque tuve la suerte de que el libro que acompañó a esa mi primera baraja (luego han venido dos tarots más, el Black Tarot de Luis Royo y el Tarot de los Angeles, pero el Rider es mi favorito) no pretendía hacerte pensar que podías adivinar el futuro de "902 consultaselo a la bruja". El método que he adoptado no adivina, aconseja. Las cartas te dicen como ha sido el pasado de la situación hasta ahora, donde estás en el presente...y aconseja lo que deberías hacer para salir de esa situación que te preocupa. Sólo aconseja, no alecciona o sentencia. Y eso me gusta.

Y ahora he caido enamorado de otro Tarot. El Tarot Casanova, de máscaras blancas, y cuerpos entrelazados, de erotismo y trazo limpio y precioso en sus dibujos. Sé que es el próximo al que echaré mano y me deleitaré en desplegar el abanico de cartas en mi mano y recrearme en sus imágenes...
Pero seguiré usando el Rider, son su simbología de imagen y color, con su terriblemente bello palo de espadas, mis espadas, mi palo predilecto, tan temible, tan oscuro, tan hermoso...

Iba a hacerme una foto con la cámara digital de mi hermano con las cuatro reinas desplegadas sobre mi rostro, dejándo ver sólo un ojo... pero no he encontrado la puñetera cámara. Una decepción más. Y me da reparo pedirsela directamente a mi hermano, puede preguntarme para qué la quiero y hoy no me apetecen mentiras blancas, que son las únicas que me permito a veces y que no me pesan dentro...la mayor parte de las veces.

Y hablando del "veo-veo"

¿Reina de Bastos? ¿El palo del fuego? Sé que los manuales se equivocan o dan su versión, que hay muchas versiones.
Pero en otro lugar te oí decir que eras agua. Copas. La reina de Copas de la que hablas. La descripción de la carta habla de misterio, de reina maga, de hechicera, hada buena, la Oscura y la Misteiosa...
Aunque también me prendo de la reina de espadas, cortando sus cadenas y alzándose donde otros no llegan...

Es difícil de decir... ahora que lo pienso la mirada de la reina de bastos del art noveau puede no ser triste...sino pensativa...como las miradas en tu espejo...siempre a otro lado...

"veo veo... ¿y tú que ves?" fué la pregunta.

La respuesta es "aún no lo bastante".