Blogia

El Salón de las Músicas Perdidas

Workaholic

Image Hosted by ImageShack.us

(foto de los restos de la dulce batalla en Avilés el otro día... :) )

 

El término en inglés significa "borracho de trabajo", aquí la expresión sinónima es "adicto al trabajo"...

Define a las personas que no saben vivir sin trabajar, para las que trabajar es su vida. No necesariamente tiene que gustarles su trabajo. Simplemente es una adicción más.

 

Como me decía el otro día la Niña Encantadora en Avilés, el golpe es menor porque estoy trabajando, porque es algo que me preocupaba mucho desde siempre y en ese aspecto estoy cubierto. Así que el golpe emocional de lo de N. parece menos fuerte.

 

Sigo sin llorar por ello, así que debe ser así. Alguna lágrima ha caido, pero a menos que toda la pena se condense en un par de lágrimas y no en río de agua viva, debo tener todavía el llanto guardado...

Acaba el mes... y a pesar del trabajo, de tenerlo, de la alegría de tenerlo, de que me ayude a paliar... no ha sido un buen mes, valorandolo en su conjunto.

 

Tengo móvil nuevo y no pude pasar los mensajes... así que todos están borrados. Como me temía, ni tragedia ni salvación. Los olvidaré, como olvidé otros que borre hace mucho aunque parecían también tan importantes...

 

Al final somos poco equipaje. El recuerdo es lo que pesa para avanzar en el camino, no lo que hay en la maleta.

 

 

No me rindo. Y alguien se va a echar las manos a la cabeza por que vuelvo a las mismas piedras en el mismo camino que no conduce a ninguna parte... pero es lo que siento. Es lo que he tardado una semana en pensar y sentir.

 

No me rindo con N.

 

Aunque sienta que hace días perdí, en alguna cantina, la mitad de mi alma... más el quince de propina.

 

"Hace días perdí
en alguna cantina
la mitad de mi alma
más el quince de propina.

No es que sea el alcohol
la mejor medicina
pero ayuda a olvidar
cuando no ves la salida.

Hoy te intento contar
que todo va bien
aunque no te lo creas,
aunque a estas alturas
un último esfuerzo
no valga la pena.

Hoy los buenos recuerdos
se caen por las escaleras
y tras varios tequilas
las nubes se van
pero el sol no regresa.

Sueños de habitación
de un hotel de carretera
y unas gotas de lluvia
que guardo en esta maleta
ruedan por el colchón
de mi cama ya desierta...
es la mejor solución
para el dolor de cabeza.

Hoy te intento contar
que todo va bien
aunque no te lo creas,
aunque a estas alturas
un último esfuerzo
no valga la pena.

Hoy los buenos recuerdos
se caen por las escaleras
y tras varios tequilas
las nubes se van
pero el sol no regresa.

Hoy te intento contar
que todo va bien
aunque no te lo creas,
aunque a estas alturas
un último esfuerzo
no valga la pena.

Hoy los buenos recuerdos
se caen por las escaleras
y tras varios tequilas
las nubes se van
pero el sol no regresa."

("El sol no regresa" La Quinta Estación)

¿Donde están las chicas de las canciones? ¿Donde está Natalia de la Quinta Estación, donde está Eva de Amaral, donde está Melanie Olivares, donde está Amelie...?

¿Ellas tampoco me corresponderían?

 

Preguntas... preguntas...

 

¿Regresará el sol?

Quemando puentes, naves y sms

Image Hosted by ImageShack.us

 

Se cuenta de tres situaciones en las que se creó el término "quemar las naves".

La primera cuando Alejandro Magno desembarcó con su ejército en Asia y tuvo que enfrentar a un ejército persa varias veces superior en número.

La segunda cuando Julio César invadió Britania.

La tercera cuando Hernan Cortés desembarcó con su pequeño ejército en Veracruz, al iniciar la conquista de Méjico.

En los tres casos el mensaje era claro: Sé que dudais. Sé que quereis volver a casa porque esto os parece una locura. Pues no hay retirada posible ya. No hay forma de volver si no es habiendo vencido antes. Vencer o morir, sólo podemos ir hacia adelante. Así que esforzaos al máximo.

 

En inglés la expresión es "burning bridges", "quemar los puentes", ya no hay marcha atrás, sólo puedo ir hacia adelante. El río es impasable y he destruido el único modod de cruzarlos para volver. Y lo he hecho voluntariamente... o impulsivamente, pero lo hice yo.

 

¿A qué vienen estas explicaciones?

 

Cambio de móvil hoy. El anterior ha llegado al final de su vida útil. No por lo de la batería, porque necesite ahora recargarlo cada día porque si tengo un rato de charla se me agota entera. No, con eso puedo vivir. Total el móvil sólo lo quiero para llamadas y mensajes. Todo lo demás me es superfluo. Pero hace tiempo que tengo la pantalla estropeada. Se ven trozos en blanco, como si se hubiera fundido algo y quedara manchada la pantalla. Cuando hace un poco de sol o de luz fuerte me cuesta un mundo leer lo que pone la pantalla, quien llama o leer los sms.

Así que lo cambio hoy.

 

Y claro, tengo muchas cosas guardadas en el móvil. La agenda no hay problema, ya está pasada a la tarjeta y conservaré todos los números. Por si acaso los apuntaré en un papel antes de dar el móvil viejo (hay descuento por entregarlo para comprar el nuevo, así que tengo que desprenderme de él) y así me aseguraré aún más de conservarlos.

Pero luego están los sms. Tengo unos cuantos guardados, que mande o que me mandaron, como si quisiera aferrarme a tiempos pasados. Pero no sé cuántos cabrán en la tarjeta. Así que tengo que seleccionar. Y estoy borrando trozos de mi pasado. Algunos malos. Otros no tantos.

 

Pero aunque sea obligado por un factor externo y aparentemente anodino… es hora de quemar algunos puentes.

 

Los tres únicos mensajes que Roma me mandó en todo el tiempo que no estuvimos juntos… borrados.

El único mensaje que “Charlotte” me envió… borrado.

El mensaje que me contó la “muerte” de Charlotte… borrado.

El único sms que guardo de ese soplo moreno y tranquilo de aire fresco en mi vida que fue Coco… borrado.

Quedan unas pocas cosillas… el sms que me informaba de cuánto tiempo tardé en hacer la carrera esa e que quedé hecho polvo una semana pero gané una camiseta… y gané a mi hermano el deportista… ese se queda : )

El sms del Principado sobre lo de la subvención del ordenador que ahora se rumorea que no van a pagar… ese se queda.

Y ahora… los sms de N… Muchos van fuera pero hay algunos que aún me resisto… Mis dos ofertas apasionadas y sinceras de noches de sensualidad… se quedan. Sus respuestas no. Las felicitaciones de cumpleaños mutuas… se quedan. Y el día que no pudo ser en que transmitió unas ganas tremendas de estar conmigo… en lo que a mí me pareció en más de un sentido… se quedan…

 

Ahora a ver si caben estos doce sms en la tarjeta…

 

No. Borro muchos más. Borro todos los que mandé. Quedan dos para probar si puedo pasarlos, pero si es necesario los borraré, el de la carrera y el su petición sensual.

 

Esta tarde veré si puedo mantenerlos, sino… arderán también esos puentes.

 

Aunque he borrado tantos recuerdos del pasado… no me siento más limpio ni más libre. Ni peor ni mejor.

Tal vez no he quemado ningún puente...

 

Tocado y...

Image Hosted by ImageShack.us

 

El angelito en mi hombro derecho se cruza de brazos.

“¿Por qué te sientes así de mal? No has perdido algo que tuvieras. De hecho no has perdido nada. Tampoco has ganado, pero eso era lo que había ya.

 

A ver, vale. Está saliendo con otro. Te has enterado ayer y estás jodido claro, normal vale. Eso es lo que hay, es la realidad y lo tienes asumido, correcto. Ahora vamos a analizar si tienes motivos para considerarlo una tragedia y sentirte como si te hubieran cortado el corazón.

 

A ver muchacho. Algo te olías. Reconócelo. Ya desde aquella noche en Gijón sabías que ese chico iba tras ella. Y luego cuando ella vino a buscar aquello a tu casa y él estaba con ella y habían comido juntos te dio un ligero vuelco el alma porque empezaste a temer lo que iba a pasar. Él es insistente, como todos los latinos, mucho más parecido a ella que tú en gustos y aficiones nocturnas, lo que iba a hacer que siempre que fuera a Gijón por lo de aprovechar para dormir en casa de su prima (y así no coger el coche en estado etílico, cosa que aplaudo) y saliera se cruzara con él.

Y alguna otra vez se mencionó su nombre y ya te temías que seguía viéndole a veces. La constatación del hecho ayer, cuando quedasteis con su amiga I. Tras estar hablando por el móvil con él ya te pusiste en alerta por una frase que dijo ella, sobre si se iban a ver hoy, en un tono como muy coloquial, como si fuera algo habitual verse todos o casi todos los días. Y entonces al colgar su amiga se lo preguntó, si era su churri y la respuesta de que si, algo así te sentó como tragar agua hirviendo por un agujero entre las costillas, quemando todo el camino desde el corazón al perineo. Luego se lo preguntaste directamente y te lo confirmó. Además salen desde hace un tiempo.

¿Qué te fastidió más? ¿Qué esté con él, que lleve un tiempo y no te lo dijera aunque entiendas perfectamente por qué no te lo comentó, que te lo vieras venir y se confirmaran tus temores?

Ya, es todo en conjunto. Entiendo.

Pero a ver, chico. ¿Qué cambia? ¿Qué no os vais a enrollar, que no vas a volver a probar sus labios? ¿Qué no va a desvirgarte la chica que amas? ¿Qué ahora te sentirías mal por ti y por ella y por la situación si quisieras seguir con el frecuente contacto físico mimoso-cariñoso-sensual que tenéis?

Pues mira. Ya te tenías que contener normalmente. Si por ti fuera la abrazarías mucho más, la besarías más, tendrías mucho más contacto físico. No lo hacías porque sabes que no es cuestión de ser agobiante. Sobre todo con alguien que si, acepta y le gustan los mimos, pero tampoco en exceso y tampoco en plan sexual contigo. Así que contente un poco más. Ya sé que va a ser difícil, que va a doler. Pero chico, es lo que hay. La vida. La realidad. Su libre opción y decisión.

 

Y lo dicho. ¿Qué cambia? ¿Deja de ser tu amiga? No. ¿Dejas de quererla? No. ¿Dejas de desearla? No. ¿Dejas de amarla? No.

Ahora no, al menos lo de las dos últimas preguntas. Las dos primeras no van a cambiar, pero las dos últimas si, claro que pueden cambiar. El deseo puede marchitarse y el amor… no corresponderse y por ende, al no recibir nunca respuesta, convertirse en algo distinto o desvanecerse por vejez.

Pero lo más importante no cambia. Es tu amiga. Hace que tus días sean valiosos. Te sientes en tu hogar cuando estás con ella. A veces te mojas simplemente con acercarte a ella (porque sí, chicas, algunos hombres también se humedecen). Y no quieres dejar de quedar con ella para tomar algo, para ver pelis, para comprar, para acompañarla a entrevistas. ¿Masoquismo? Tal vez. No te consideras mejor ni peor por aguantar cuando lo normal sería abandonar. No es ni mejor ni peor. Simplemente es distinto, eres tú, es lo que haces.

 

Joder tío, no te pongas así. Que duele, lo sé, pero no estás roto. No es una herida mortal, como otras que te dieron antaño. Al menos no la sientes así. Sigue habiendo cosas buenas. Sigues con trabajo y sigues bien en él y con la gente. Sigue haciendo sol cuando lo hace y el día puede ser bonito y te parece bonito incluso cuando llueve. Sigues con las mismas inquietudes, escribir, dibujar, el ordenador, las series… Sigues viviendo los días más y mejor que antes, levantándote sin esa sensación de para qué hacerlo. Te acuestas y al dormir duermes sin angustias.

Sigues vivo, respirando, teniendo amigos cercanos y lejanos, colegas, compañeros, familia. ¿Qué hay tristeza? Eso también es vivir. No todo son juergas y fuegos artificiales muchacho. Eso ya lo tienes claro desde hace tiempo. Así que si ella te sigue aportando cosas preciosas e importantes a tu vida, sólo hay que redefinir la relación. Lo que sé que es chungo, pero puede hacerse. Duele, pero puede hacerse. Es duro, pero puede hacerse.

 

Y no es que te sientas como si la vida se hubiera acabado. Y no es porque pienses que no va a durar mucho esa relación, porque eres consciente de que nunca se sabe. Que otras relaciones suyas o tuyas no hayan durado no quiere decir nada. Cada nueva relación puede ser definitiva o no serlo. Eso sólo se sabe viviéndolas lo mejor que se pueda. No, no piensas que va a durar ni que no vaya a durar. Sólo sabes que ahora, existe, es.

No te debe nada, no debe guardarte supuesta fidelidad de ninguna manera. No es tu novia. No es tu prometida. No tenéis un pacto de no-coito ajeno. Sois amigos. Y los amigos se ponen pocos cotos y en cuestión de sentimientos ninguno.

 

Ayer estabas con el estómago revuelto. Ayer tus manos se enfriaron aún cuando siempre que estás cerca de ella están calientes (fenómeno curioso y comprobable). Ayer tenías un nudo en la garganta y bajo el esternón.

Hoy queda un poco de nudo. Pero has dormido bien. No has llorado. Has pensado en esto y no estás depre, sólo triste, lo cual es normal.

 

Así que no pongas esa cara.”

 

Y entonces me giro hacia el otro hombro.

 

-¿Y tú? ¿No tienes nada que decirme?- pregunto.

 

Pero el diablillo en mi hombro izquierdo no dice nada. Solo está sentado con las piernas colgando en el vacío, las manos entrelazadas entre sus rodillas y la cabeza baja. Y no deja de llorar desconsolado.

Renovación

Image Hosted by ImageShack.us

 

Mi primer trabajo fue una mierda.

Ni siquiera un trabajo, al menos en el sentido estricto del término, porque no cobraba por ello. Eran las prácticas de final de carrera, tortura estúpida obligada en muchas carreras para que te den el título. Y digo "tortura estúpida" porque la mayor parte de las veces lo es. Para el empresario capullo es un chollo: tienen a un pringado haciendo trabajo fácil pero pesado sin que se queje, pobre pipiolo, cómo va a quejarse con sus 18 añitos y temiendo tener que pagar otros ocho créditos (porque si, si "fallas" en esas prácticas tienes que hacerlas otra vez y eso significa pagar de nuevo) si dice que no y le "echan". Así que muchas veces el "practicante", al menos en la carrera que yo cursé, no aprende nada, hace sólo chorradas como hacer cafés o fotocopias o llevar cajas, y encima se supone que "sale aprendido" para enfrentarse al mundo laboral al terminar la carrera...

Yo pedí prácticas extendidas pensando que me podrían servir para algo. Es decir, añadí más créditos. Y me tocó por empleador a un farsante aborregado que se hacía llamar "auditor". Al principio me tuvo varios días en la oficina sin hacer nada. Y luego de golpe, ¡¡¡bumba!!! Me lleva a una empresa en Avilés y sin decirme lo que tengo que hacer me pone a "auditor ayudante" y esperaba que yo lo supiera todo... ¡sin haber acabado siquiera la carrera! Ah, y encima no podía decir que yo era un universitario en prácticas, tenía que mentir y decir que era empleado suyo. Y allí me dejó durante unas semanas, teniendo que ir sólo a Avilés, de la parada de tren al polígono donde iba había media hora andando cruzando unas vías de tren y un poblado gitano... un paseo de placer, vamos. Y a la vuelta lo mismo. Y luego por las tardes a ir a clase.

Me explicó cuatro cosas (que fué luego lo que hice) y me hacía firmar los papeles (que luego si pasa cualquier cosa el que firma es el que puede cargar con parte de la responsabilidad) y encima un día me habló de que a lo mejor tenía que ir a León a un almacén que tenía la empresa ahí para hacer un inventario... ¡¡¡Y yo seguía con clases!!! Por suerte no hubo que hacerlo, porque además de hacerme mentir, el tío mentía él, porque tenía fama de ser un lameculos que pasaba por alto muchas irregularidades de las empresas a las que auditaba para quedar bien y cobrar algo más, sin arreglar nada. Así que debió pasar y no se volvió a hablar del tema.

Y encima cuando terminaba ese encarguito, al director de la empresa le dió por decirme a la hora de marcharme que si hacíamos una cosa que duraría varias horas y que hacía dos semanas que le venía pidiendo hacer (un inventario). Le dije que no podía y me fuí, que tenía que volver a Oviedo, comer e irme corriendo a clase. Pues el jefe me llamó hecho un basilisco diciendo que se había quejado el cabrón retrasado de su cliente porque le había dicho que no y que entonces había quedado mal él por dar la impresión de que sus empleados hacían lo que les daba la gana, que a un cliente no se le puede decir que no y que no podía seguir contando conmigo después de lo que había hecho y que pasara por la oficina a dejarle los papeles que me "echaba".

Al final se suavizó un poco cuando fuí y me dijo que acordáramos firmar como si yo hubiera renunciado voluntariamente, él me firmaba las horas (lo que me salvaba de repetir las prácticas y pagar los créditos otra vez, pero no de volver a hacer los 4 créditos de más que había añadido a los 8 básicos, que tuve que hacer al año siguiente cogiendo otra asignatura...) y aquí paz y después gloria.

Y a pesar de mi cabreo pensé en que era meterme en un lío en el que sólo podía salir perdiendo y a lo peor tener que repetir los 12 créditos en otro momento y acepté.

Porque además sabía que perdería, sobre todo cuando fuí al sindicato de estudiantes a quejarme de lo de que me pensaba el tipo mandarme a León un día lectivo y me dijeron que claro que podía. A lo que dije que si entonces le daba por mandarme a Cádiz si tenía que ir igual, o a Francia... Más o menos me dijeron que sí sin mirar siquiera los estatutos de la universidad ni llamar a nadie ni preocuparse más... debían estar preparando su próxima orgia etílica-erótica-festiva en los terrenos de la universidad o su quinta marcha en pro de los derechos de la oveja xalda gay-proletaria transexual presa política, que para esas cosas siempre tenía tiempo y ganas y da mucha publicidad de lo guays y comprometidos que son... (si alguno de un sindicato de estudiantes me lee, felicidades muchachos, realmente estais aprendiendo a ser políticos: ir a vuestra bola chupando del bote todo lo que se pueda y que les jodan a los que teoricamente teneis que ayudar... gran futuro os espera)

 

Vista esa mierda de experiencia ya ví que lo de currar iba a ser un asco.

 

Y acabé la carrera y pasaron cuatro años. Cuatro años buscando, enviando currículums, yendo a las entrevistas (pocas) para que me echaran atrás tras la primera...

Y finalmente, tras cierto curso del paro que se convirtió en una de las cosas más importantes de mi vida habida cuenta de a quien conocí ahí, por fin resultó ser un curso con prácticas reales. El primero de los cuatro que había hecho hasta entonces. Y tras las prácticas la empresa necesitaba un refuerzillo y me contrató por tres meses temporal.

Guay. Ya era hora de empezar a currar, con 29 años... Y eso que en mi casa he terminado siendo el que ha tenido su primer trabajo más joven (salvo lo de uno de mis hermanos de becario del aula de informática de su facultad) al menos con contrato laboral. Y en principio el curro no era malo, era sencillo, repetitivo y no estaba lejos de casa.

 

Pero luego vino todo lo demás, mucho de ello contado ya aquí. El deterioro de la relación con las puñeteras de las compañeras, los fallos, los errores, las depresiones, el aumento de tiempo y presión... Un par de meses al terminar el contrato en paro y luego vuelta a empezar en el mismo sitio, esta vez ya más relajado por saber lo que había y saber que no tenía que poner el culo para dar buena imagen ya que la imagen no iba a ser redimida a los ojos de las que ya estaban fijas y esas mandaban mucho. Así que a pasar los tres meses tranquilamente, sin romperme ni matarme a trabajar, haciendo un ritmo tranquilo y a cobrar y hasta luego.

Luego otro medio año sin currar y surgió lo de dar clases a la madre de un colega que había puesto una inmobiliria y necesitaba algo de ayuda para arrancar con lo de usar un ordenador para todo lo del curro. Y ella me presentó al fotógrafo de la oficina de al lado que fue el que me ofreció el trabajo de dar clase a los ancianitos. Y así un mes en invierno del año pasado.

El trabajo de dar clase no estaba mal, pero no creo valer para profesor en grupo, creo que se me da mejor uno a uno y con cuidado. Pero bueno, creo que algo pude enseñar.

 

Y al acabar unos meses más de paro y al final... este trabajo. Tres meses en la administración sustituyendo una baja por maternidad gracias a haber aprobado una bolsa de empleo el año anterior.

Tres meses buenos que acababan hoy.

 

"CONSEJERIA DE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO RURAL

El portador del presente escrito Don F.B.S. con DNI X queda vinculado a la Administración del Principado de Asturias mediante un nombramiento de Funcionario Interino del Cuerpo Auxiliar durante el periodo que va del día 16 de Octubre al 17 de Diciembre"

 

Me han renovado por dos meses más.

Los que estamos en la bolsa al terminar donde estemos volvemos a la bolsa en el mismo orden que estábamos. Es decir, que si uno termina estará detrás delante de los que aún no han empezaod, así que no suele pasar más de una semana sin que vuelvan a llamarle a uno. Un interino está un tiempo aquí, otro tiempo allí... y se está así años, yendo donde le manden y sabiendo que no estará mucho.

Así que yo sé que en dos meses esto se acaba, que esto es sólo una prórroga temporal, que terminará... Pero sigo dos meses más en un sitio donde estoy contento con la gente, cómodo con lo que hago y que me gusta hacer y cobrando bastante bien.

 

Así que... hoy he florecido de nuevo :)

El final de Septiembre

Image Hosted by ImageShack.us

 

Se acaba el mes.

 

Un mes de contrastes. Por un lado la alegría de tener un trabajo, este trabajo en concreto. La alegría de lo que siento, de cómo me siento. De sentirme así.

Por otro lado la pena de N., sus problemas sin trabajo. Su tristeza que no puedo o no sé curar.

La ausencia de los amigos, lejos. El frío que llega. La molestia de sentir que pierdo mi hogar y saber que al contrario que otros, quiero tener un lugar mío y quiero tenerlo pronto pero no va a ser pronto. Que mi hogar lo es aún pero deja de serlo poco a poco. La pérdida de contacto con trozos buenos de mi pasado. La renovación del contacto con trozos malos de mi pasado.

Que el contrato me termina el 15 de Octubre y esto se acaba...

 

El fin del verano. Literalmente. El final de Septiembre.

 

He puesto la versión larga, con subtítulos en español. Para que nadie se queje de no entender... :)

 

Lástima que la canciónn no diga más... siempre he pensado que se queda a las puertas de algo muy importante... pero lo que hay está bien...

 

"El verano llegó y se fue.
Los inocentes nunca duran.
Despiértame cuando acabe Septiembre.

Al igual que mis padres llegaron para marcharse,
siete años han pasado tan rápido...
Despiértame cuando acabe Septiembre.

Aquí llega la lluvia de nuevo
cayendo desde las estrellas.
Empapándome en mi dolor de nuevo,
convirtiéndonos en lo que somos.

Mientras mi memoria descansa
pero nunca olvida lo que he perdido
despiértame cuando acabe Septiembre.

El verano llegó y se fue.
Los inocentes nunca duran.
Despiértame cuando acabe Septiembre.

Haz sonar las campanas de nuevo
como hicimos cuando empezó la primavera...
Despiértame cuando acabe Septiembre.

Aquí llega la lluvia de nuevo
cayendo desde las estrellas.
Empapándome en mi dolor de nuevo,
convirtiéndonos en lo que somos.

Mientras mi memoria descansa
pero nunca olvida lo que he perdido
despiértame cuando acabe Septiembre.

El verano llegó y se fue.
Los inocentes nunca duran.
Despiértame cuando acabe Septiembre.

Al igual que mis padres llegaron para marcharse,
veinte años han pasado tan rápido...
Despiértame cuando acabe Septiembre.
Despiértame cuando acabe Septiembre.
Despiértame cuando acabe Septiembre..."

("Wake me up when September ends" Green Day)

 

Llega el final de Septiembre, hoy 30 de dicho mes. ¿Se acabó el verano en más de un sentido?

¿Me renovarán esos dos meses que la chica que sustituyo se ha pedido de ausencia? ¿O no habrá dinero para ello? ¿Volveré a la ruleta de la bolsa a ver a donde me mandan y con quién me mandan, a qué sitio nuevo a saber si me llevaré bien con la gente de allí o no, o incluso lejos lejos demasiado lejos para alguien sin coche?

¿Me volverán a llamar incluso?

Donde voy con N., a donde vamos. Donde nos dirigimos si es que vamos a alguna parte o incluso si vamos juntos.

Donde queda ahora mi hogar y por qué he perdido la plenitud del que he tenido hasta ahora.

Qué haré más adelante. ¿Alguna vez haré algo duradero? ¿Volveré a lo de antaño?

Ya se acabó el verano, ya se acabó Septiembre. ¿Dónde he estado en todos mis Septiembres ya pasados? ¿Donde estaré en los Septiembres venideros?

¿Donde he estado este Septiembre?

 

Aquí. Porque ahora llega Octubre. Y también merece ser vivido. Como la vida. Como mi vida. Como el ahora.

 

Vivir. Así de simple.

No me desperteis cuando acabe Septiembre, porque es que no quiero volver a dormirme como me dormía de antes. Nunca más. No van a volver a pasar siete años... veinte años y no me habré dado cuenta. Ya no.

Eso nunca más. Por favor, eso nunca más

1886 1887

Image Hosted by ImageShack.us

 

Lo mio no es una historia de amor.

 

No hay grandes momentos de frases profundas que quedan colgando en el aire como luz de estrellas que se disipa. No hay peligrosas aventuras que van uniendo a los protagonistas que en un principio se caían incluso mal. No hay momentos de subir la música de la orquesta mientras un tropezon hace caer a ella en brazos de él y las miradas se quedan encadenadas a los ojos ajenos.

No hay besos apasionados enmedio de la calle con la gente pasando y quedándose mirando entre envidiosa y maravillada.

No hay cenas lujosas ni alfombras rojas. No hay portadas en las revistas de espionaje de la vida íntima ajena.

No hay dilemas en los que entregar la vida por el ser amado ni formas sacrificiales de demostrar lo que se siente. No hay poemas improvisados ni roces electrizantes de manos. No hay pieles compartidas ni maratonianas sesiones de sexo en penumbra.

 No hay reencarnaciones ni encuentros a través del tiempo de los siglos. No hay comuniones místicas ni edenes encontrados.

Ni siquiera hay una correspondencia igual a lo que siento. No hay una promesa de futuro compartido. Ni siquiera una promesa de un "ahora" mutuo.

 

Solo hay un "te quiero" en mis labios, que es el de mi corazón.

 

Sólo eso.

 

 

El lunes concierto de Amaral en las pistas de San Lázaro en Oviedo. Más o menos 8000 entradas vendidas por la organización. No lo sé. Ni podía ni quise ponerme a contar.

Dragón rojo y gato negro, ibamos ambos de rojo y negro. Ilusionados por compartir el concierto. Yo hacía siglos que no iba a un concierto. Ella tal vez nunca había ido a un concierto que realmente quisiera con todas las ganas ver.

Solo un ratito de espera y empezó.

 

Siempre he desconfiado de los conciertos. Me parece que muchas veces realizan idas de olla sobre un tema grabado que de por sí ya está correcto y las improvisaciones lo deforman casi siempre. Además no todo el mundo canta igual en directo que en estudio, incluso aunque sean igual de buenos en ambos lugares, son un par de horas de desgañitarse sobre el escenario y eso puede cansar a la voz más templada.

Pero Eva Amaral canta sobre las tablas como la oyes grabada. Juan Aguirre toca mejor aún. Y sobre todo... la sensación. La sensación de que disfrutan profundamente con los directos, con la gente, con moverse, bailar, improvisar. La sensación de que cada vez que coreas una de sus canciones se está estableciendo un lazo, tu cantas su canción y ellos te dejan entrar en su espacio. No conocen tu nombre, pero te conviertes en su colega. Durante ese ratito de concierto solamente, es cierto, pero te hacen sentir... aceptado. Como si cantaran para un grupo de amigos.

En un concierto hay que ir a divertirse. Aunque cantaron canciones que tampoco me dijeran mucho, las coree todas. Porque en directo hacen que parezcan diferentes. En el mp3 será fácil pasarlas apretando un botón, o borrarlas y no oirlas si no te llaman. Pero en directo estás ahí, las están cantando para tí. Y tienes al lado a la chica que quieres, la gente se une a la marea y canta y ellos se están esforzando. Y las cantas. Las disfrutas. Las vives.

Habrá más gente que consiga esa sensación. Por ahora yo sé que ellos, Eva y Juan, lo consiguen.

¿Cómo no desear a la señorita Rockandroll?

 

Y luego da igual que tenga que madrugar para ir a currar. Da igual. Es San Mateo tras un concierto en el que se ha disfrutado intensamente. Hay bares abiertos donde tomar "la última". Y donde ensordecer y enronquecer más que en el concierto (cosa curiosa, pero cierta, me quedo mucho peor de estar una hora en una discoteca ensordecedora que de dos horas y media de concierto a todo trapo) mientras se habla de amor y deseo y me gano un beso al poker...

 

Sobrevivo al día siguiente y su ritmo cada vez menos relajado (se acabó la época de vacaciones hasta en la ganadería) y de capearlo sólo (la "jefa" de vacaciones dos semanas). Sobrevivo a la desaprobación de mi madre (a la que nunca le parecerá bien NADA de lo que haga con N., incluso aunque no imagine lo peor) y al cansancio y al cabreo que me produce mi hermano y mi cuñada y a la preocupación que se va desvaneciendo (gracias a la mejora paulatina) por la salud de mi hermano .

Sobrevivo porque estoy vivo. Y el lunes noche... viví. Como vivo hoy, pero aún mejor.

 

Quedan muchos muchos días. Sin promesas ni recuerdos traumáticos. Simplemente viviendo.

 

Guay.

Lo mio con N. a día de hoy

Image Hosted by ImageShack.us

 

Sobran las palabras cuando alguien lo canta mejor de lo que nunca podrás decirlo...

 

"Veras, mi alma había fichado su salida y andaba perdida mientras yo me sentaba escuchando

las horas y minutos desgranándose en el reloj.

Si, simplemente sentándome esperando que mi vida empezara

mientras se me estaba escapando.

Estoy cansado de esperar que llegue el mañana

o que ese tren asome rugiendo por la curva.

Tengo nuevos ropajes y una preciosa rosa roja

y una mujer a la que puedo llamar mi amiga.


Estos son los mejores días nena.

Si, hay mejores días por venir, abriéndose paso con su luz.

Estos son los mejores días nena.

Los mejores días con una chica como tú.


Verás, me cisco en el dulce beso de las riquezas.

Es como comer caviar y barro.

Es un triste final divertido encontrarse fingiendo

ser un hombre rico en la camisa de un pobre.

Mi culo se estaba arrastrando sin direcicón cuando desde una errante carreta gitana

tu corazón brilló como un diamante.

Esta noche estoy yaciendo en tus brazos, tallando amuletos de la suerte

de estos huesos desgraciados.


Estos son los mejores días nena.

Si, hay mejores días por venir, abriéndose paso con su luz.

Estos son los mejores días nena.

Los mejores días con una chica como tú.


En realidad una vida ociosa y un tesoro de pirata

no parecen tan malos.

Pero es un hombre triste mi amigo, ese que vive en mi propia piel

y no puede soportar su propia compañía.

Todo bobo tiene una razón para sentir pena por si mismo

y convertir su corazón en piedra.

Esta noche este bobo esta a medio camino del cielo y una milla alejándse del infierno

y me siento como si estuviera volviendo a mi hogar.


Estos son los mejores días nena.

Si, hay mejores días por venir, abriéndose paso con su luz.

Estos son los mejores días nena.

Los mejores días con una chica como tú.

Estos son los mejores días nena.

Si, hay mejores días por venir, abriéndose paso con su luz.

Estos son los mejores días nena.

Los mejores días con una chica como tú."


("Better Days" Bruce Springsteen)

 

 

 

Y el lunes noche, al concierto de Amaral, juntos.

 

Viviendo los mejores días de mi vida.

Un recuerdo sencillo

Un recuerdo sencillo

¿Por qué me afectó tanto el 11-S?

 

¿Por qué lo recuerdo año tras año?

 

Fácil. Fue un momento, un día, en que coincidió la helada revelación de que estaba indefenso. Indefenso antes el dolor que viene de dentro e indefenso ante el dolor que viene de fuera.

Indefenso del corazón e indefenso del cuerpo.

 

Dicen que cuando uno es consciente de su propia mortalidad, es cuando se hace mayor y no en el buen sentido. Un niño deja de serlo al saber que puede morir, al ser consciente que va a morir.

 

Y ese día dejé yo atrás los pocos rastros de niño que me quedaban...

 

Por eso sigo recordando este día. Por eso... y por todo y por todos.

Simplemente bien

Simplemente bien

"Ligero tras compartir su carga, el garabatero se marcha.

Hacia dónde encamine su paso, tan sólo la fortuna

y su mal lograda conciencia lo saben.

Seguirá coleccionando derrotas regadas de tinta china y licor café, resguardándose en las sonrisas de amigos y amantes, caminando paticojo por las escarpadas cumbres de su Esparta adoptiva.

Se va, no sin antes alzar su copa al aire y brindar una sonrisa a todas las amantes que le han mostrado que el camino está forjado a la par de flores y espinas, a los amigos que lo arropan como si siempre fuera la última vez, y a sus padres y hermana que, pese a su vagar sin norte, le quieren.

Y a ustedes, por brindarle su tiempo a estos cuentos rotos.

El circo se va,

besen a quien tengan cerca.


¡Chin-chin!"

 

(David Rubín "El circo del desaliento")

 

Compartir las palabras bien hechas es una buena manera de vivirlas. Estas son de David Rubín, un dibujante de palabras gallego, del comic que estaba leyendo hace un rato.

 

Que adornen hoy mi día.

 

Ayer cumplí 31 años. No importa. El pasado no importa hoy. No hay peso. No miro atrás con cargas hoy. No suelo leer escrito antiguos, por eso a veces me sorprendo de lo que me cuentan que dije.

 

Solo pero no en soledad. Buscando y encontrando rastros. Tengo pistas e indicios de senderos. Hay nubes blancas y negras, hay cielos abiertos y descensos a simas.

 

Pero en el fondo, duermo bien y vivo y siento y deseo y busco busco y sigo buscando.

 

Simplemente, estoy bien. Aún no feliz, pero ando acechando su rastro.

 

Hoy no hay tema, hoy son todos los temas. Hoy no hay música ajena hecha propia. Hoy la música la pongo yo.

 

Y quien me quiera, que me siga :)

¿Alguien más tiene esta sensación?

Image Hosted by ImageShack.us

 

Después de la decepcionante noche pasada el sábado en Gijón sólo me quedan dos opciones:

a) hundirse en la miseria

b) reirse de uno mismo

 

Por esta vez, elijo la b) :)

 

 

"Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh

Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh


Todo el mundo ha follado más que yo.

Alguien más tiene esa sensación?

Adolescentes desnudos,

parejas haciendo trios,

abuelos montando en columpios.


Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh

Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh

Lios en las grandes corporaciones y amor de oficina,

Travesuras a cielo abierto y dentro de las casas...

Resiste y luego te darás cuenta de que hay más

arrepentimiento en no cometer el pecado.


Todos los amores tienen que morir, eso es inevitable.

Mi modo favorito de terminarlos

es el de la araneideas, cuyo pedipalpo

entra en el pudendum femenino,


y se muere en el culmen, su cuerpo aún ahi atascado,

dejando a sus rivales maldiciéndolo.

El prefiere morir a no follar:

personalmente, reconozco que vale la pena.


Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh

Todo el mundo ha follado más que yo.

Ohhh Ohhh


¿Alguien más...?

¿Alguien más...?

¿Alguien más...?


¿Alguien más en el mundo...?


¿Alguien más ha piensa así?"

 

("Everyone else has had more sex than me" TISM)

 

Como curiosidades:

TISM es la abreviatura del nombre de un grupo australiano llamado "This Is Serious Mom" (Esto es serio, mamá). Ocultan sus identidades con máscaras.

Si, la araña macho del genero de las araneideas suele ser devorada por la hembra DURANTE la cópula y deja en el conducto femenino una especie de tapón para evitar tanto que salga su esperma como para que entre el de otro macho...

El video en flash (programa de animación que se manejar un poquito) del conejo fue el ganador del concurso oficial que hizo el grupo para elegir el video de esta canción.

Si, el número en el pecho de los conejos es el número de veces que han tenido sexo, se entiende la depresión del protagonista...

 

Si, me parto de risa con la canción y con el video :)

 

Y si, esta vez he elegido la opción b) :)

¿Indiferencia?

¿Indiferencia?

Pues na. Ni chicha ni limoná. Ni tanto ni tan poco.

 

Ni lluvia de estrellas ni meteorito arrasador.

 

No niego que volver a verla por motivos del curro me supuso un pequeño-gran jarro de agua fría. Sobre todo porque la tónica va a ser verla una o dos veces a la semana durante todo el tiempo que esté currando...

Es malo remover aguas empantanadas. Así se forman las arenas movedizas que le atrapan a uno. O en el menos malo de los casos se forma el barro que te mancha lo que hasta ese momento estaba bastante bien.

No niego que me ha afectado un poco. Sobre todo por el pasado, porque en el presente no es, como le dije, "prioritaria" (suena fatal que alguien te diga eso, ¿verdad? También es bastante malo descubrir que has pasado a serlo, que han elegido a otra persona, que ya eres sólo un secundario... y también es bastante malo descubrir que ese dolor que te han causado con el tiempo también convirtió a secundario al que te despeñó. Que ni siquiera fué por algo duradero y bonito. En fin...)

Pero sigo bien. Tranquilo. Y seguro de lo que quiero. E incluso me lo reafirmó. Sin odios ni malos rollos. Bueno, al menos mi mal rollo no aumentó por la constatación de que nada había cambiado en el fondo. Era lo que me suponía y temía. A veces pensar menos bien provoca aciertos.

 

Y me he reido mucho con tu mensaje Amiga :) ¿pero sabes? Aparte de que las circunstancias no son las ideales... pues como que ya no atrae mucho en ese sentido... no más que cualquier desconocida con la que me cruzo... Y ya sabes que yo sin un lazo más fuerte... pues como que no :)

 

Pero me moló tu sms. Mucho más que toda la conversación con ella :)

 

Esa es la diferencia.

Síndrome del superviviente

Image Hosted by ImageShack.us

 

Eso es lo que creo que tengo...

 

Estos días me estoy sintiendo un poco culpable de estar bien. A mi alrededor veo a la gente sufrir y pasarlo mal.

 

Mi hermano con su sueldo. Una amiga sufriendo emocionalmente. Otra sufriendo fisicamente.

Un recuerdo del cielo del pasado vuelve a asomar en el horizonte por mi trabajo y ella también ha sufrido una pérdida.

N. se queda en paro.

La vida sigue siendo cruel a mi alrededor. Y yo en el fondo sé que lo que me pasa es sólo temporal, pero aun así...

 

Aun así estoy bien.

A ratos me siento algo culpable, por yo estar bien y otros no, pero son chispazos. Y no es por egoismo o falta de empatía. Es porque sé que no estoy acostumbrado a decir que estoy pasando una época buena, no estoy acostumbrado a tener suerte, a que me pasen cosas felices. Y por eso reacciono así, con estupor, con dudas. Pero luego lo aparto todo y simplemente... vivo el día.

 

No puedo dejar de vivir el momento, sobre todo porque no puedo arreglar lo de los demás. Como ya dije hace un tiempo, no soy el salvador de nadie. Si alguna vez lo soy, será por las circunstancias. Pero no puedo curar el dolor de todos los tipos que me rodea.

 

Son tres meses. Quiero vivirlos incluso sin darme cuenta de que pasan los días.

 

Quiero poder sonreir.

 

Por eso... debo dejar de sentir esos chispazos de culpabilidad por sobrevivir mientras otros, a mi alrededor, conocidos y desconocidos... no lo hacen.

 

 

Y mañana amenaza con pasar una estrella fugaz por mi cielo.

 

Veremos.

Feliz

Feliz

Asi de simple.

 

Feliz.

 

Llevo dos días abriendo los labios con el viento de frente. Besándo el viento. Y m e gusta su beso. No es como el beso de las mujeres que me han besado, que suelen ser como agua en mis labios (y una vez uno fue fuego y cómo culparme de querer volver a saborear ese fuego, de seguir buscándolo aunque no se corresponda mi amor...). Y el beso del fracaso ha sido normalmente como la tierra, dejando los labios doloridos, el gusto torcido, la sensación de amargura...

Sí. He probado los cuatro elementos en los besos. Y ayer y hoy he besado el viento. Así que si alguien ha lanzado sus besos, sus esperanzas, su voz... al viento, yo lo he recogido en mis labios.

 

Y me ha gustado.

 

Besando vientos y sabiendo que por tres meses tengo un trabajo en el que no me siento ridículo y torpe, un trabajo en que puedo ser de utilidad a las personas que vienen a que les ayudemos y registremos sus ganados, si, un trabajo en que me siento útil (no salvador, ni héroe, ni innovador, ni único... pero útil, al fin y al cabo y eso es mucho) y cómodo con la gente con la que estoy.

Ayer fué un día trabajoso, mucha gente, muchas horas, muchas veces de repetir lo mismo a gente que no entiende, sin para ni para comer a media mañana ni casi para ir al baño... cansado pero bien, más cansado cuando sigo yendo al gimnasio y ayer tocaba, más cansado cuando he adelantado media hora la hora de entrada para salir un poco antes y comer con mi padre ahora que estamos de "rodríguez" con mi madre en sus "vacaciones de familia" en Santander hasta el lunes que viene y salir antes para que mi madre no tenga que hacer cuatro comidas a cuatro horas distintas para sus hijos y estar acostumbrado al horario cuando vuelva. Si, cansado pero bien.

Sin saber ya ni construir frases gramaticalmente correctas, como se notará :)

 

Pero lo dicho. Ayer cansado, hoy saliendo del trabajo... y pensando "feliz"

 

Soy feliz. Unos instantes sin dudas, unos instantes, pero soy feliz estos días algunos momentos.

 

Estoy bien.

 

Y sé de gente que está mal, sé de alguien de mi lista de lugares que acaba de cerrar su lugar que me gustaba visitar aunque hiciera tiempo que hubiera perdido el contacto regular.

Sé de alguien que hace un tiempo estaba de dudas y con algúna incertidumbre, alguien muy querido, una guardiana de ojos de dragón. Y puede que siga en ese estado. No lo sé.

 

Sé de cosas malas que siguen pasando. Sé del tiempo que pasa y pasa y de las noches que me acuesto pensando que muero por dentro porque el tiempo se escapa y nunca sabes cuánto hay.

Sé que son sólo tres meses, que no tengo nada fijo. Sé del amor que no despierto por mucho que el mio cambie, Evolucione, se afianze y se sepa existente por ver defectos y por pasar ya enfados que lo hacen más real y más bonito... pero no tan bonito como si fuera un canal de intercambio.

 

Sé de los días que han de llegar a mi bipolaridad. Del tiempo que empeorará. De los segundos que pesarán. Sé de las pruebas que pasarán y no pasaré.

 

Sé de todo eso. No tengo venda.

 

Y encima el último disco de Amaral no me ha gustado mucho y eso ha sido una pequeña decepción por lo esperado que era para mí...

 

Pero a pesar de todo...

 

Escribiendo esto, durante unos momentos... soy feliz.

 

:)

El señor de los anillos orejeros vacunos(también llamados crotales)

Image Hosted by ImageShack.us

 

Y hasta hace unos días si me preguntan qué es un "crotal" lo hubiera asociado a "crótalo" y hubiera dicho que era una serpiente...

 

Pero no. El crotal es lo que se pone en las orejas a las vacas y toros para identificarlos.

 

Y a eso me dedico principalmente en el trabajo de interino, a registrar los nacimientos, muertes, ventas y compras de piezas de ganado (de todo tipo, pero principalmente vacuno) en la base de datos de la administración.

Estoy en el mostrador, de cara al público, lo cual me intranquiliza un poco porque me sé de trato difícil de buenas a primeras, me cuesta entrar en confianza y con alguien que viene a una cosa de quince minutos no se crea esa confianza, pero bueno, ahí estamos, al fin y al cabo no voy a hacer amigos con la gente que viene sino a prestarles un servicio y hacérselo lo menos pesado y largo posible.

Hay mil cosas que aprender, sobre tributos, registros, enfermedades del ganado (aunque no seamos nosotros los que tenemos que informarles de eso, algo tenemos que saber para saber a donde mandarles) subvenciones, papeleos para comprar ganado, papeleos para solicitar servicios, papeleos para registrar explotaciones ganaderas... Y como me dicen las compañeras (si, casi todas por no decir todas con las que tengo trato directo son mujeres) a veces saben más ellos que nosotros porque en la excelentísima Administración (redoble de clarines) los que informan al público a veces son los últimos en ser informados...

 

Pero ahí estamos. Aprendiendo poco a poco y con suerte porque estos meses de verano el ritmo de trabajo es más relajado, los meses duros son Diciembre y primavera. Así que tengo posibilidad de ir con un ritmo lento pero seguro. Y la gente es muy maja, están muy acostumbrado a que pasen por ahí interinos recién llegados y prestan toda la ayuda del mundo y no les importa explicar las cosas tres veces.

Así que el miedo se disipó, aunque inquietud siempre queda cuando viene alguien con algo que no sé, pero cada día un poco más relajado y seguro. Y a trabajar, que ya tocaba.

¿Y qué es de tu vida, Androgen?

¿Y qué es de tu vida, Androgen?

Hace un mes empezé un curso del paro. Uno que por una vez pedí yo, tras dos años de andar tras él: "Diseño y modificación de planos 2D y 3D".

Básicamente, Autocad, un programa de diseño lineal por ordenador con algunas posibilidades (pocas, pero algunas) artísticas. Y una herramienta de modelizado 3D, que es algo que llevo AÑOS buscando, queriendo aprender. En cierto sentido, es como un sueño cumplido. Algo que quería hacer, algo que me has gustado mucho aprender y algo que quiero seguir aprendiendo.

 

Y hablo en pasado, porque no puedo seguir con el curso. El curso duraba mes y medio, solo he ido un mes y ya tengo que dejarlo. Justo en lo mejor, en las cosas más interesantes del 3D.

Lo dejo... porque me han llamado de la inclita administración de "esta nuestra comunidad" para trabajar de interino. Hace meses participé en un proceso de creación de una bolsa de empleo para auxiliares administrativos, una "selección" de futuros interinos para sustituir bajas. Nos irían llamando según fueran necesitando gente. Y ahí estuve estos meses, sin preocuparme mucho, hasta que mi cuñada (que sacó mejor nota que yo y por tanto estaba más adelante en la lista) fue requerida hace un mes para trabajar. Eso fue como activar el contador que marcaba el momento en que me llamarían a mí. Pero como estaba casi cien puestos por delante, tampoco me agobié. Sabía que me llamarían antes o después así que viví tranquilo en ese aspecto.

Pero hace poco me informó uno de mis hermanos mirando las listas (que están publicadas en internet) que estaba el primero sin destino. O sea que me llamarían el lunes, o el martes a más tardar.

Empezó el agobio. Porque podían mandarme a muchos sitios... muchos lejanos, muchos cercanos. Sitios que me costarían dinero de traslado, o menos horas de sueño, o sentirme desapegado. Y también estaba el agobio de, después de un año, volver a trabajar. Reconozco que me daba ( y me da ) un poco de miedo, porque me pongo muy nervioso, temo hacerlo mal, temo equivocarme, quedar como un tonto, ser una carga más que una ayuda, no saber hacer las cosas...

 

Y el lunes me llamaron, en mitad de la clase de Autocad. Por suerte había cuatro destinos posibles que me dieron a elegir y dos eran en Oviedo.

 

Así que aunque me de tanta rabia tener que dejar el curso... soy el nuevo interino del mostrador del Registro de Ganadería de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Principado de Asturias.

 

Empiezo mañana.

 

Termino cuando se reincorpore la funcionaria que tiene baja por maternidad. Tres meses.

 

Una aventura más.

Entre dos aguas, entre dos labios

Image Hosted by ImageShack.us

 

Estoy enmedio.

 

Enmedio de dos aguas desde la depresión. Indeciso e ignorante de por donde avanzar. Fallándome y fallándole a gente que me importa en algunas cosas. Sorprendiéndo y sorprendiéndome en cosas maravillosas que nunca esperaba hacer o decir.

 

No esperaba sentirme tan pasota nunca. No esperaba sentirme tan... adecuado nunca.

 

Pero pasó. En casa. Con gente.

Llegaron los malos momentos y reaccioné mal y bien. Pasaron los malos momentos y no estoy herido. Pero tampoco sano. Estoy en la zona gris. En esa zona entre los mundos de la luz y la oscuridad, entre la decisión y el marasmo. Entre la acción y la apatía.

Estoy y no estoy en ninguna parte, porque enmedio no se está en ningún sitio.

 

Han sido días tensos, por causas ajenas. Lo que pueda haber provocado yo es nimio. Lo fuerte en todos los sentidos ha venido de fuera. Y se ha hecho fuerte al asimilarlo.

 

Sigo tenso, necesitando el roce de carne con carne. Sigo tenso, necesitando el calor y la radiación de un corazon que corresponda. Sigo tenso, necesitando un alma con la que fundir y fundirme. Sigo tenso... y también estoy bien. Porque el otro día pensaba que no estoy en el mejor de los mundos posibles. Ni en el peor.

 

Estoy en EL UNICO MUNDO QUE JAMAS TENDRE. Bueno y malo, perfecto a ratos y a ratos imperfecto. Bajo, sucio, roto, ardiente, sublime, azul, rojo, injusto, enternecedor... en ese mundo, en esa vida. Esa única vida.

 

Y ayer, entre dos labios, no había pasado, ni futuro. Había presente. Puro y simple presente. Había fuego y había... lo había todo. Porque esperar más sería pensar en luego, o pensar en antaño. No esperaba, sólo lo vivía.

Esos labios en los mios eran un momento. El único momento. El momento que nunca volverá.

 

Y así lo viví y así lo disfruté.

 

Ha sido único. Y como tal lo viví.

 

Sigo enmedio. A veces es una bendición estar ahí.

La vela tiembla

Image Hosted by ImageShack.us

 

Mala noche.

 

Mala como no hacía meses...

 

Paso a paso. Hace tiempo que empieza a preocuparme seriamente la falta total de posibilidades laborales. Casi todo lo que mando por internet es rechazado el mismo día. Lo demás o lo rechazan con un poco más de tiempo o queda sin respuesta. Igual que lo que mando por correo.

Mi cuenta corriente ha disminuido ya de las cuatro cifras. En parte es porque voy finalmente a aprovechar la oferta de las migajas que sus ilustrisimas que trabajan dos días a la semana nos hechan a los parados y curritos. Voy a comprar un ordenador y el Principado paga parte. Es un capricho, en parte. En parte porque mis ojos están arrasados y es de usar mi viejo viejísimo portátil. Las pantallas han evolucionado desde que fue construido (ha sido medio heredado, lo compró mi hermano 1. y luego me lo vendió hace años a un precio muy rebajado para poder comprarse otro mejor), yo lo quería y lo usé mucho para escribir, para hacer cosas que necesitaban más tiempo de los turnos de uso del ordenador familiar. Pero me está dañando mucho los ojos, necesito cambiarlo. ¿Necesito? Bueno, por necesitar no necesito en realidad mil de las cosas que tengo, pero todos andamos así. A todos nos bastaría con tres mudas de ropa y un sitio un poco blando donde dormir, así que en el fondo casi todo lo que tenemos es un poco un "lujoso" accesorio...

En fin. Que no me va la vida en tener un ordenador, no trabajo con él. Pero me viene bien para seguir haciendo las cosas de diseño gráfico y no perder práctica y para que mis ojos empiezen a curar, que ya toca. O al menos a dejar de estar mal. Y 350 euros que te paguen de un ordenador no es poca cosa. Además me servirá para distraerme, para no pensar, que últimamente...

Así que aquí estoy esperando que me avisen de la tienda que ha llegado para ir a pagarlo (me pilló la huelga de transportes el día de la compra) y pedir la subvención.

Y mas cosas pasan. Mi hermano 3 empieza vacaciones y temblamos porque tenerle en casa es un suplicio. Abusa, avasalla, monopoliza periódicos, baños, televisiones y ordenadores. Y cuando se aburre en vez de matar moscas con el rabo lo que hace es tocarnos las narices a los demás... y a veces tememos que pueda llegar a hacerlo con el rabo, que es capaz.

 

Mi hermano 1 sigue viniendo a comer a casa casi todos los días (6 de 7), sigue sin querer vivir una vida que sinceramente, me gustaría tener: casado, amando, independizado, trabajando, cotizando, disfrutando. No sé cómo alguien que gruñía y se desesperaba hace tiempo por estar sólo y fuera de casa, libre, independiente, ahora no hay quien le saque de aquí ni con espátula... para qué madurar si te dejan seguir siendo un parásito y es mucho más cómodo que hacerse adulto.

 

Me siento sólo. Mucho. Hace semanas y semanas que no quedo con los colegas, siempre hay algo que tienen que hacer los fines de semana que hace que no podamos quedar. Uno de ellos me llamaba medio mosqueado el otro día preguntándome sin palabras que qué pasaba, que por qué ya no nos veíamos nunca. Y aunque no sean mi sustento interior, si que me apetece quedar parar vernos, charlas, aunque sean unas horas. Pero nada... los que no están lejos, los que no emigraron... pasan.

Y la vela tiembla. La luz se empieza a difuminar. Tras un fin de semana donde nos vimos dos veces largas... descubro que me he empezado a doler estar con N. Al menos esos días, el domingo pasado sobre todo, me dolió mucho. Me dolió el deseo, me dolió el no ser tan especial como querría, me dolió el saberme que no cambio con ella por mucho que lo intente, que sigue temblando el vientre al estar cerca de ella pero que ahora además me tiemblan también de desesperación.

Porque pasa el tiempo... y todo se ha estancado. Y es la misma sensación que tenía cuando eran fantasías y lejanías, personas en otras partes, imaginaciones mías... si es la misma sensación... ¿de qué sirve que la persona sea real si al final es lo mismo? ¿Si al final... pierdo igual? ¿Es mejor o peor saber que lo que pierdes es a alguien real que has podido sentir, que has podido Sentir, que has podido amar y mirar a los ojos para decírselo?

¿Es pero ser un tonto de los cojones (por lo de las ilusiones) o ser un fracasado de las realidades?

 

Todo es una mierda, al final. Perder es una mierda. Saber que no basta con intentarlo es una mierda (¿me escuchas guionista de Aida? LOS SUEÑOS NO SE CUMPLEN. Al menos no para alguien que no es un guión... y si se cumplen es más por esfuerzo y el esfuerzo no siempre da frutos. Bueno si, pero un fruto amargo, el fruto de la realidad en su cara más petrea).

 

Y mi madre dice hoy que si le toca la lotería lo primero que hace es divorciarse.

 

Así de simple. Así de duro. Sin grandes palabras de melodrama. Ha descubierto lo que es estar con alguien que ha cambiado, que Involucionado hasta ser alguien que ya no te hace sonreir. Hasta que no es ni la sombra de quien amaste.

 

Todo se apaga. Hasta la convicción de hacer lo correcto. Hasta el sentido de lo que debe uno hacer forjado por el paso de los años y las creencias. Todo. Y hoy la muestra de ello ha salido de los labios de mi madre en esa simple frase.

Lo peor es que motivos no le faltan.

 

Estar con alguien que te quiere, que quiere quererte y dedicar la vida a amargárla... no creo que sea consciente mi padre de la enormidad del pecado que está cometiendo.

 

Hoy no duermo casi. Tengo que madrugar porque me han dado un curso del paro, uno que llevaba años buscando y es intensivo. Seis horas las mañanas de diario. Mes y medio. Y no puedo dormir. Aunque estoy arrasado, aunque tengo un sueño de morirme, porque el domingo también madrugué para ir a una oposición baldía de auxiliar administrativo del Estado (baldía porque las del Estado no me motivan. No me voy a ir a otro sitio y es lo que va a pasar si la apruebo. Lo más que quiero es entrar en bolsa de empleo para el Estado en Asturias y eso se consigue pasando el primer examen y por eso voy, para pasar ese primer examen. Pero no voy a ir más allá y si ya me cuesta hacer las cosas que si me motivan, empezar para dejarlo seguro a mitad no me llena precisamente de energía)

Lo dicho. Apago la luz a las doce y cuarto de la noche. Y tras más de una hora de dar vueltas pensando en lo mal que me siento (mi cerebro parecía no estar cansado, se puedo a trabajar a toda máquina en su parte más oscura, sin poder ser detenido por mucho cansancion físico que hubiera) encendí la luz y me puse a leer, porque así al menos dejaría de agarrotarme la garganta la angustia que ha vuelto de su exilio para volver a cargar mis hombros. Y hasta las tres y media, cuando estoy totalmente roto físicamente pero al menos no ya mentalmente, puedo cerrar los ojos rezando como si creyera por dormir, por no pensar... y duermo algo menos de cuatro horas.

 

Estoy cansado. Al menos es de sueño, sólo físico, aunque ahora tengo que ir en un rato al gimnasio que tengo que cambiar la hora a las tardes por el curso... no sé si hoy me dormiré encima de la bicicleta estática...

Pero al menos no pienso. Parece que ya lo pensé todo anoche. Y ni siquiera sé si estoy dando por perdida a N. Ni siquiera sé si me estoy dando por perdido a mí.

Porque tampoco quiero ponerme a pensar en ello. Pensar ahora es mi enemigo. Mi segundo enemigo tras mí mismo.

 

No quiero pensar. Quiero que pasen los días como un gris, como un continuo, quiero aprender en el curso, que me llamen de la lista de interinos (una de las que sí aprobé, mi cuñada que está unos setenta y tantos puestos por delante de mí ya la han llamado para una sustitución de unos meses, además le tocó en Oviedo, suertuda :) ) cuando haya terminado el curso y tal vez perderme en cualquier sitio anodino de Asturias a pasar los días un tiempo como los paso ahora.

 

Solo.

 

Al menos tendré trabajo un tiempo.

 

Pero no estoy bien ahora. Y eso es lo que importa ahora. El ahora.

 

Y ahora... quiero volver a creer. En tantas cosas... pero...

 

Ahora no.

 

 

Puf.

No soy el Salvador

Image Hosted by ImageShack.us

 

Mi amor no salva.

Es así de simple.

 

No salva, no cura, no cambia a nadie. No sirve de apoyo, no es inspiración, no es motivo para parar o seguir.

 

Y claro que he pretendido "salvar" con mi amor o con mi cariño. Todos hemos querido alguna vez secar lágrimas, disipar dolores, aliviar penumbras, poner una escalera en el pozo. Hemos querido que quien queremos sea más feliz, más alegre, más positivo, consiga éxitos, no sea derrotado, no se rinda, avanze, Evolucione...

Y lo hacemos lo mejor que podemos. Estando, hablando, aconsejando, compartiendo silencios, escuchando, aportando lo que hemos aprendido (aunque lo que aprende uno es su propia asignatura, no tiene porque ser los apuntes vitales para otro...). Todos hemos querido disminuir lo malo. Aunque lo malo sea vivir, sea aprender, sea experimentar, arriesgarse... duele, duele ver los moratones, sentir los desgarros en almas cercanas. Uno siepre querría que los demás pudieran aprender sin sufrir, madurar sin estirar al límite, triunfar sin sacrificios.

 

Pero la vida es lo que es. Los guijarros en las plantas de los pies son testimonio del camino trazado. Las circatrices son recuerdos de la victoria más importante: conservar la vida. Las lágrimas son estímulos para hacerlo mejor o al menos, menos peor. Los golpes son inevitables, porque sino luego el más ligero roce provoca las fracturas. Aprender no es solo memorizar, es irse acostumbrando poco a poco a las derrotas para apreciar las victorias, para estimular el alma a encontrar los porqués y rodear los peligros en el futuro.

 

Por eso no soy el salvador de nadie. No sólo porque no baste el amor, no basten las ganas, no baste el esfuerzo (lo cual es un pensamiento deprimente y desesperante si uno no se da cuenta que hace falta una pasta y un alma muy especial para saber curar y salvar y apoyar...). Sino porque también, no puedo serlo. Es una utopía, un deseo inalcanzable, una aberración para la Evolución.

 

Y aún así lo intento. Porque amar es humano y querer lo mejor es humano. Y sufrir por el sufrimiento es humano.

 

Y ya no quiero ser un ángel. Me vale ser una Persona.

Un poco como es Ella...

Image Hosted by ImageShack.us

 

>


"No me digas cuando

algo es bonito.

Y no me digas como

hablar a mis amigos.

Solo dime el nombre

de las estrellas en el cielo,

cual es tu canción favorita...

Dime el nombre

de los amantes que tuviste

antes de que yo apareciera.


No enlazes tus brazos a mi alrededor

y no me abraces fuerte

porque podría acostumbrarme a

tu idea del paraiso.


Y no me preguntes donde

va todo el dolor

porque me haces sentir

como si no me conociera a mi mismo.

Dices que me querrás para siempre

y yo digo que amar no es un crimen.

Así que dime el nombre de los hijos

que habremos tenido al final del camino.

Así que no enlazes tus brazos a mi alrededor

y no me abraces fuerte

porque podría acostumbrarme a

tu idea del paraiso.

Y no me dejes vagar cerca del jardín

de las delicias terrenales

por que podría acostumbrarme

a tu idea del paraiso.


Usa tu corazón no tu cabeza

mientras me dejo caer en la cama

y me encuentro doliéndome por ti

y me siento rompiéndome en dos...


Así que no me digas cuando debería

volver al hogar

Puede que llegue un momento

en que no me quieras a tu alrededor.


No construyas tu mundo a mi alrededor

y no me abraces fuerte

porque podría acostumbrarme a

tu idea del paraiso."

("Visiones of paradise" Mick Jagger)

 

Y los nombres serían Aurora y Fernando...

Ana María es un sueño

Ana María es un sueño

 

 

 

Y no lo digo en sentido figurado. Es un sueño que tuve hoy (esto lo escribí ayer, un artículo por día, no es necesario más…).

 

Pelo rubio largo y liso. Cara redondeada. Figura normal. Ojos oscuros. Sonrisa tímida.

 

En el sueño era mi amiga. De años. Desde siempre. Y el sueño empezaba cuando me pedía opinión sobre un libro de ilustraciones que había autopublicado, con esfuerzo, con su dinero.

Iba a tener una presentación en un centro cultural de la ciudad, pero la primera opinión que pedía, una hora antes de dicho acto era la mía.

Porque éramos amigos. Porque nos queríamos como tales. Porque siempre estábamos el uno para el otro.

Y dibujaba como siempre he soñado con dibujar yo. Y así se lo decía yo a una nerviosa María (siempre la llamaba por su segundo nombre) mientras ella se iba poniendo roja y más roja de emoción ante la sinceridad con que la estaba hablando, con que estaba apreciando su obra.

 

Y así se presentaba a la gente en el acto con firmeza y segura de que lo que había hecho valía la pena.

 

Luego la cosa daba saltos, porque ya no estábamos en la presentación y ella me estaba diciendo que estaba saliendo con un chico, un chico que era Willy Toledo, el actor, al menos físicamente pero creo que no en alma, que además era amigo de ambos desde hacía mucho tiempo. Y yo encantado por ellos, riendo con ellos, charlando, pasando el tiempo en una bar junto con los dos y algunos amigos más.

Y cuando ellos se iban entre besos y roces de manos, cuando ya estaba fuera de su vista, yo miraba a través de los ojos de mi amigo S. que estaba presente y veía la derrota y la tristeza en los ojos que poco antes, delante de ellos, habían brillado… y sabía que era más que mi amiga.

 

No sé como hubiera sido luego la cosa, porque mi hermano me despertó al irse a trabajar y caí en uno de esos estados de duermevela en los que sientes que puedes seguir aferrándote al sueño que soñabas, pero tienes que esforzarte y aunque lo ancles en tu mente y sigas viviéndolo, ya no es igual.

 

Y ya no era igual, porque la cosa se volvió más bizarra todavía y perdió coherencia, porque había pasado algún tiempo, ella ya no salía con nuestro amigo pero estábamos en medio de una guerra contra no se quién en no se qué bando, pero éramos comandantes cada uno de un batallón de tanques y teníamos que ir a distintos frentes y la despedida entre nosotros no tenía palabras, sólo miradas y unas manos unidas, pero lo decía todo.

Y pasaba la guerra y mi unidad tenía que rescatar a la suya de una situación desesperada.

 

Y sabiendo que había perdido la coherencia onírica del sueño, que todo se desvanecía porque me estaba despertando, aún podía alargar los segundos finales para convertirlos en un final, un final en que cansados, heridos, rotos, gritaba su nombre mientras corría hacia ella y nos fundíamos, nos devorábamos, no uníamos en un lazo…

 

“María”

 

 

Y todo se iba, pero recordaba el sueño. Y sentía que había luchado por soñar ese sueño. No quiero olvidarla, pero sé que si no lo escribo se irá difuminando y quiero que exista la posibilidad, por pequeña que sea, de que en un futuro vuelva a leer esto y recuerde ese momento en que acuclillado a sus pies, le decía de todo corazón que admiraba sus dibujos y ella enrojecía con los ojos brillando como nunca…