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El Salón de las Músicas Perdidas

Evolucionando

Practicando

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Salir de la sartén para caer en las brasas...

 

Empezé las prácticas el lunes, de ahí mi escasa escritura últimamente. Si me parecía que escribía poco durante el curso, ahora con las prácticas menos aún, porque.... ES UNA LATA!!!!

 

Ya me gustaría tener unas prácticas con gente variada, y en buen ambiente, y con muchas anécdotas... pero no. Por ahora estoy revisando contabilidad en el despacho de atrás y en la empresa están la mitad de vacaciones de verano con lo cual mi supervisora y el jefe, casi los únicos presentes (la tienda es de impresoras y suministros informáticos y arreglo de ordenadores y software..., así que hay uno o dos técnicos continuamente en movimiento y un comercial que tampoco para) están hasta arriba de trabajo, porque la informática no descansa ni en verano...

Así que nada, aburrido no estoy aún, pero tampoco pasa nada ni mínimamente interesante... porque el calor lo hemos pasado todos así que hablar de él es redundante :)

 

A ver si para el fin de semana tengo más tiempo libre y me concentro un poco más en hablar de cosas más importantes e interesantes, de mi estado actual y mi interior.

Un final que finaliza...

(u otro posible título "Del sublime arte de joderlo todo al final")

 

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Siento no poder seguir mi costumbre general de responder a los comentarios del artículo anterior antes de escribir el siguiente...

 

Nota final de la parte de Nóminas y Seguros Sociales del curso: 9,3

 

Ella saca más nota que yo y confieso que me da un poco de rabia, porque me creía el mejor del curso. No está mal un poco de humildad de vez en cuando... y además me alegro por ella, a todos nos viene bien una inyección de autoestima de vez en cuando.

 

El resto de la clase de hoy como siempre. B.n. que no ha podido venir esta semana por problemas bucodentales hace el examen con sólo la mitad del tiempo que tuvimos los demás y saca un 6. Mientras, en la otra clase, la de los ordenadores, los demás hacemos las últimas preguntas volviendo loca a la pobre G. nuestra paciente profesora... una estupenda profesora, por cierto, justa, dura cuando tiene que serlo, siemrpe animándonos y no sólo con las nóminas sino con todos los aspectos de nuestras vidas... Hemos tenido suerte de tenerla de profesora. Mucha mucha suerte.

 

Se viene al final a comer con nosotros. Ella va a acompañar a su madre en la operación pero al final demoran la intervención para otro día y vuelve a tiempo de comer con nosotros. En un alarde de escasa preparación comemos en el primer sitio que encontramos, en una terraza. Bueno, lo importante es la compañía, no el lugar, y al fin y al cabo tampoco ha estado mal la comida. Muy simple pero buena.

G. se despide de nosotros porque tiene que currar, lleva un ritmo de vida totalmente estresado... me alucina que una persona que se mete esos tutes tenga tan buena disposición hacia todo. Yo no sería capaz.

Y al final de la comida... al final llega el momento que parece de las despedidas, porque aunque haya una cena (que retrasamos una vez más para otro día...en principio aunque me parece que será otro día distinto al final) todos sabemos que no serán igual las cosas una vez que dejemos de vernos todos los días. Y aunque muchas de ellas coincidiran por cercanía de residencias, o por frecuentar las mismas fiestas, los mismos lugares de juerga... yo sé que es el principio de la despedida para mí.

 

Y cuando estoy diciéndoles en pocas palabras lo bien que me he sentido con ellas... llega el derrumbe

"Pues chico, Fernando, a mi al final me has decepcionado muchísimo"

 

Desde hacía un par de semanas o así ya había notado la frialdad de L. que se sentaba a mi lado derecho en clase. No se reía de nada de lo que yo decía, me daba mucho la espalda, cada cosa que comentaba le parecía mal... no se si sería la mejor opción pero al no saber qué había hecho para molestarla tanto no sabía como plantearle el tema y lo estaba dejando correr... al fin y al cabo no quedaba mucho de clase, ella no tendría que aguantarme mucho más y L. no es Ella, es una persona que me cae muy bien, pero que tiene un carácter tan fuerte que me daba un poco de miedo plantearle el tema. Lo había hablado ya con C. pero C. no sabía por qué podía ser, así que yo seguía en la ignorancia...

Y es L. quien me dice esa frase. En ese momento yo tenía una sonrisa emocionada porque estaba hablando de lo bien y aceptado que me habían hecho sentir y la sensación se esfuma como si me la arrancaran de dentro. La sonrisa se hunde en mis labios y luego en mi interior y creo que empalidezco... y pregunto que por qué dice eso.

Me lo cuenta.

Al parecer cuando N. volvió a clase después de estar ingresada un mes, hice un comentario bastante fuera de tono y bastante egoista acerca de si la profesora iba a tener que desatendernos a los demás para poner a N. al día, para explicarle en cuatro días lo que a nosotros había tardado en explicar un mes. En el mismo momento que L. me lo dice, con R. y Ella corroborándolo, me hundo aún más por dentro porque efectivamente recuerdo el comentario, aunque creo recordar que no pretendía decirlo por egoismo... aunque tal vez si, ya no estoy seguro.

Con el frío extendiéndose en mi interior me vuelvo hacia N. y le pido perdón de corazón. Ella me dice que bueno, que el comentario no se lo tomó a mal... pero las demás, las que se percataron del comentario, L., R. y Ella si se lo tomaron a mal porque les pareció tan egoista que no pensaban que yo pudiera ser así.

El frio se hace glacial y doloroso y pido perdón también a ellas... pero tengo la terrible sensación de que la he jodido. De que la he jodido y bien. Cuesta mucho crear un sentimiento de aceptación y sólo un segundo destruirlo... y yo lo destruí hace dos semanas. Tal vez eso también es parte del distanciamiento de Ella... no lo sé.

El caso es que también me queda la sensación de que si yo no hubiera empezado a hablar de lo mucho que me había gustado estar con ellas, no me lo habrían dicho, como si no valiera la pena decírmelo para darme cuenta de mi error porque total no vale la pena.

Y ese es el final de la comida. L. está muy mosqueada, R. no lo parece tanto y Ella tampoco parece darle más vueltas. Las demás no intuyo que piensan... pero yo estoy Mal. Y entre abrazos y besos de despedida hablan de coger los coches para ir a Los Prados a tomar la última. Yo me quedo atrás y estoy a punto de irme a casa, avergonzado como estoy, y R. se gira hacia mí y me dice si voy. Asiento y voy con ellas... aunque mi viejo Yo me dice que no lo haga, que corra, que me aleje a llorar a un esquina como he hecho toda mi vida y arrastrar una depresión un mes y sentirme un idiota fracasado.

No lo hago. En el coche voy con B.n. y C. C., que es la mayor de todos nosotros, más incluso que la profesora, que tiene un hijo de 14 años, que conmigo siempre ha sido buena y me ha escuchado cuando quería hablar de Ella y me ha aconsejado y siempre ha sido sincera... y les cuento como me siento y ellas tratan de animarme. Entienden que puede que se me fuera la olla un instante o que tal vez no escogí bien las palabras y soné más capullo de lo que soy. Me disculpan, me apoyan. Y yo les cuento muchas cosas mientras vamos a dejar a B.n. a su casa antes de ir a Los Prados porque tiene dentista y no puede quedarse...

Ellas me dan las fuerzas que me quedan. Y me digo a mi mismo que no me separaré hoy del grupo sin disculparme ante L...porque tiene razón. Porque fuí lo que me dijo que fuí. Y si tiene razón, lo normal, lo lógico y lo humano es disculparse e intentar cambiar.

Así que vamos a un bar cercano a Los Prados que tiene dos mesas de billar y nos ponemos a jugar un par de partidas, yo con N., B.a. y M. y las demás en la otra mesa. Aún tengo miedo de hablar con L.... Y al final B.a. se tiene que ir (y antes me dice algo muy bonito sobre la autoestima para ser estimado... y yo se lo agradezco de corazón. Hoy era su cumple y el peluche que adorna lo que escribo hoy es el regalo que le hizo M.) Luego se van C. y Ella... y yo no me despido de Ella como planeaba, como quería, ya que al haber retrasado la cena sé que pasará más tiempo hasta que vuelva a verla, y aunque piense mandarle mensajes y hacerle un Ofrecimiento, puede decirme que nones y nunca sabemos qué pasará en el futuro y yo pensaba decirle unas cosas especiales... pero no, hay algo más importante que mi corazón o mis deseos y es el estado de mi interior, la profundidad de mi alma. Y por eso me quedo, y cuando las que quedan (L., N. y R.) se acercan a una cervezería a Los Prados sé que es el momento de irse...pero no antes de hablar. Y me disculpo con todas ellas y le digo a L. que tiene razón al estar enfadada. Y ella me dice que bueno, que es un momento y vale, que no hay problema (me está perdonando y noto que lo hace).

Y tras los buenos deseos intercambiados entre los cuatro... me marcho, ya que es un largo camino a casa y creo que ya he aprendido la lección y puedo separarme de ellas sin malas sangres y sin sentirme miserable.

 

Estoy tristón, porque podía haber sido un día intenso y triste aunque bonito. Y al final sólo fué intenso y triste por algo que hice. Pero también estoy mejor de lo que solía estar antaño cuando me pasaban estas cosas.

 

He aprendido.

 

He evolucionado.

 

No ha sido un día malo, después de todo.

 

Adiós, R. L. N. Nati C. M. B.a. B.n. Rafa (el timido Rafa, con esa risa tan contagiosa, una persona genial seguro a la que sólo le queda aprender a soltarse un poco) y profesora G.

 

He sido Feliz gracias a vosotras.

 

(os podeis creer que me están resbalando las lágrimas ahora mismo?... si es que soy... :) )

El final de la carrera a la vista

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Se acaba ya... ayer y hoy hemos tenido los exámenes del curso, los de la parte de nóminas (uno de los motivos de haber escrito tan poco últimamente)

 

Mañana nos dan las notas y hablaremos de los detalles finales de la materia... y luego a comer por ahí. Aunque el verdadero colofón del curso será el viernes, cuando hemos hablado de hacer la cena final.

 

Otra cena... no puedo dejar de recordar la anterior, las circunstancias y los anhelos y las realidades... y de aquellas el ambiente era a mi parecer mucho mejor que ahora. Ahora la gente está cansada del curso y no sé, no me parece que seamos todos tan "coleguillas" como antes, aunque al acabarse mañana el curso, las cosas pueden relajarse un poco y puede que disfrutemos mucho de la cena, yo al menos espero que si.

Y el que ese día pudiera haber pasado algo, no me hace guardar esperanzas que esta vez pueda darse también la oportunidad. Lo que no quiere decir que si pasa no vaya a estar preparado. Voy a estarlo. Voy a llevar las llaves del lugar recogido, voy a llevar la protección y voy a llevar, como llevo todos los días, mis ganas por ella. Pero no quiere decir eso que piense seguro seguro que va a pasar, sino que no quiero volver a tener que dejar pasar las cosas por falta de preparación física... que no mental.

En todo caso puede que el horno no esté para bollos, su madre está ingresada y creo que eso es parte del cambio de actitud de las últimas semanas... aunque el no esperar nada ha valido la pena, volvemos a hablar bastante, vuelve a sonreirme de vez en cuando...Si, las cosas van bien, ya que no genial. Pero algo es algo.

Aun no quiero pensar en lo que haré a partir de la semana que viene. Sólo quiero disfrutar de la comida de mañana y de la cena del viernes (la razón que hagamos cena el día después de la comida de fin de curso es obviamente porque las "girls just wanna have fun" (las chicas quieren divertirse, es una canción de Cindy Lauper :) ) y desmadrar un poco. Me parece bien. Yo también tengo ganas.

Y sobre todo tengo ganas de alargar la despedida... pero aún no quiero pensar en el final del contacto con ellas, eso empezaré a hacerlo el fin de semana... cuando todo haya pasado.

 

Para añorar siempre hay tiempo. Para disfrutar sólo tenemos el presente.

Contemplando la espera

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Ya hace unos días que no escribo... y soy consciente de ello. Y seguiré unos días sin escribir, supongo, al menos ese es el estado de ánimo que me invade en estos momentos, un estado de...espera.

 

Tampoco espera, no sé como explicarlo... quedan pocos días para que acabe el curso y deje (casi seguro) de verla. Estos días no quiero comerme la cabeza, ni amargarme, ni esperanzarme, ni nada especial, sólo quiero que estos días sean como esos geniales días a mitad de curso en que parecían que aún quedaban muchos y que todos hablábamos y que ella me sonreía casi de continuo y que a mi se me hacía el estómago torbellino al mirarla... esos días en que simplemente no pensaba si la vida era bonita o no, sino que la vívia y por ello mismo era preciosa.

Así quiero estar. Hoy he tenido la sensación de que conseguía volver a esos días, sus sonrisas me han encantado hoy, estaba total y absolutamente deseable con esa camisetita de tirantes amarilla y esos vaqueros ajustados, he disfrutado con la conversación del cafe con las compañeras, la clase me ha tenido activo y pensando en las cosas a pesar de equivocarme en casi todos los ejercicios...

 

Bueno, ya me entendeis, espero. No quiero escribir mucho aquí para no darle demasiadas vueltas a la cabeza a las cosas sobre que sólo queda una semana, sobre la juerga que planean que nos corramos ese último día de clase, sobre que el lunes siguiente empezaré las prácticas porque me las han adelantado (sorry sabbat, me temo que no tendré días de diario libres, tendremos que quedar un fin de semana :( ) , no quiero ponerme a pensar y fantasear en lo que puede pasar o dejar de pasar... sólo quiero seguir como hoy, viviendo el día, disfrutando las horas y sin pensar en lo que pasará mañana.

 

Para una vez que consigo estar así, quiero vivirlo bien :)

Paso a paso... retirada

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Primero fue el darme cuenta que las llamadas perdidas ya habían terminado. Que habían dejado de ser algo habitual.

 

Luego fué el que dejara de ir a los descansos con los demás, que prefiriera quedarse hablando con la profesora... y por consiguiente que hablara menos conmigo.

 

Más tarde el que todas mis ofertas de quedar, de ir a tomar algo algún día... pasaban y pasaban sin respuesta.

 

Luego el percatarme que el girarme hacia atrás para mirarla ya no provocaba una mirada de respuesta, que normalmente está a otras cosas.

 

Y estos días miro el calendario... y me doy cuenta que estoy a punto de "perder". Soy consciente de que si no he conseguido con la cercanía y el contacto crearle una huella, cuando acabe el curso y el contacto ya no sea habitual la distancia se hará enorme y para acercarse tiene que querer dos y ella no me parece que quiera intentarlo.

 

Y luego está la mirada que le he visto en los ojos hoy... lejana, hastiada de mis palabras, una mirada de "ya sé todo eso que me estás diciendo, no me lo vuelvas a contar". Acentuado luego por notarla esconderse tras el ordenador cuando miraba hacia atrás para que no coincidieran las miradas y ese gesto en su boca.

 

Debo empezar a aceptar que he "perdido". Lo pongo entre comillas porque no era una competición. Es sólo una forma de hablar. Ya sé que aún quedan días, que aún hay tiempo... pero estoy perdiendo la poca esperanza y empezando a aceptar los hechos. Esperaba que en el breve tiempo de estos meses se diera cuenta del daño que le está haciendo aferrarse a eso que tiene dentro, ese algo sin esperanzas como ella misma ha dicho y quisiera librarse de ello, aceptar vivir otras cosas, intentar otras cosas... y por qué no, intentar Abrirse a mi. Pero no se va a Abrir. No quiere Abrirse a mí. Y yo no le puedo hacer nada, si no se da el caso no se da, si no hay interés no hay interés.

Lo intenté. Y estos días que restan, a pesar de que no creo que sirva para nada en ese sentido, seguiré intentándolo.

Pero ya hasta tengo escogida la canción que pondré aquí el última día de curso, el día de la despedida...

 

En fin. Al menos es real. Y al menos aún queda tiempo y puedo disfrutarla todo lo que pueda, su visión, su voz un poco rota, su sonrisa, sus ojos... sólo que intentaré no incomodarla más y dejar de ponerme pesadito, para evitar cruzar esa linea entre el "intentarlo" y el "agobiar" y que los últimos días sean incómodos...

 

Paso a paso me acerco a la retirada. Pero lo que tengo dentro está igual que antes. Me gusta. Como persona y como mujer. Y sigo queriendo ser todo lo que ella desee que sea: amigo, amante o pareja.

 

Y tal vez, quién sabe... al fin y al cabo, quedan 10 días de curso.

 

El inicio de la cuenta atrás.

Pequeños retazos

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"El día que un pequeño estornino se estrelló contra el ventanal de su jaula en el zoo de Twycross en Gran Bretaña, "Kuni" corrió a recogerlo del suelo, lo cogió entre sus manos con cuidado y lo puso de pie sobre sus dos patas. El pájaro no se movió. Al ver que no reaccionaba, "Kuni" lo cogió de nuevo entre sus manos y lo lanzó al aire: el estornino intentó aletear, pero volvió a caer al suelo. entonces "Kuni" lo volvió a recoger, se subió al árbol más alto del recinto, se agarró al tronco ocn las piernas para tener las manos libres, le desplegó las dos alas, una con cada mano, y lanzó el estornino hacia arriba como un avión de papel. De nuevo el pájaro cayó al suelo. "Kuni" se bajó del árbol y se quedó un largo rato junto al animal, vigilándole y protegiéndole de otros simios que se acercaban. Al final del día, el estornino se había recuperado y había conseguido salir volando de la jaula."

(extracto del artículo "Cuando los chimpancés explican a los humanos" del Magazine suplemento de la Nueva España de este fin de semana)

 

"Kuni" es una hembra de bonobo, esos simios de sociedad matriarcal en la cual las hembras se saludan frotando sus vulvas una contra la otra y las tensiones dentro del grupo se disipan con contactos sexuales (si cuando se dice que lo que muchos necesitan es un buen polvo para eliminar las malas actitudes van a tener verdad y todo... :) )

Pero no todo entre los animales es de color de rosa y varios párrafos mas abajo leo la tortura cruel e innecesaria a la que dos chimpancés jóvenes someten a su lider para arrebatarle el poder, hiriéndole mientras duerme, mutilándole y dejándole morir desangrado.

Demasiado parecidos a nosotros... o nosotros a ellos. No son mejores que nosotros. Ni peores. Son distintos. Pero muchas veces nos comportamos como ellos cuando son peores...

 

Ayer en el telediario escucho la idea de un cantante colombiano de convertir los fusiles que han entregado los grupos paramilitares que se desarman en guitarras... instrumentos que dieron muerte ahora dan música.

 

Y en Ciudad de Méjico, voluntarios se disfrazan de ángeles, alas incluidas, ropajes blancos y salen a las calles de noche para escuchar. Escuchar a los que no tienen quienes les escuchen, hablar con quienes no tienen quien les de una palabra amable, quienes necesitan que se preocupen por ellos para cambiar, quienes necesitan una sonrisa, adultos, niños, ancianos, drogadictos, criminales, inocentes, culpables... a todos escuchan y con todos hablan si su interlocutor desea intercambiar unas palabras con ellos.

 

Pequeñas flores entre las ruinas de campos de batallas, surgiendo de los cañones de los fusiles, color y belleza entre la mierda y la pena que nos vemos obligados a soportar todos los días, entre basura política (¿acaso no lo es toda?) y basura de políticos, entre gritos y muertes y asesinatos y odio y tristeza y angustia y lágrimas...

 

Pequeños retazos de luz entre una nube de cenizas.

Lo difícil

Lo difícil

A veces lo difícil no es afrontar las cosas imprevistas, inusuales, impactantes... A veces lo más difícil es aguantar lo típico,lo común, lo que pasa todos los días...

 

¿Y por qué? Precisamente porque pasa todos los días. Mientras lo nuevo es crea un fenómeno de impacto y derribo, lo habitual crea una sensación de erosión, de hastío, de continuidad... de que las cosas no cambian.

 

Mi padre, mi madre y mi tía mastican cada vez más con la boca abierta. Esos sonidos líquidos, pastosos, chasqueantes, me ponen cada vez más de los nervios. Hoy están todos en la mesa, una "bonita" comida familiar... y muy ruidosa. ¿Y qué les dices? A los que nos molesta ya se lo hemos dicho, pero son costumbres adquiridad, malos hábitos... y el que se olvidan de lo que les hemos dicho y vuelven a las andadas a los dos días. Y a mi derecha mi hermana no calla, como siempre. Y pone de los nervios a todo el mundo con su verborrea inacabable y su aire de "yo tengo la razón en todo y si no me las das me mosqueo"... y a veces tiene razón y a veces no. Por ejemplo yo hoy reconozco que la reacción de mi hermano es improcedente y mi hermana tiene motivos para estar mosqueada. Pero el problema es que entonces, al estar mosqueada, empezará a pagarlo con todos.

El clima se enrarece y se turbia. Por una vez hasta agradezco la llegada de mi hermano mediano, el abusón mental, por la posibilidad de que su usualmente enervante capacidad para avasallar oralmente esta vez sirva para que la gente se comporte un poco... pero llega cuando yo temrino de comer. Así que ahora están ahí todos comiendo mientras escribo pero yo ya he corrido a refugiarme en mi habitación...

Porque todo se me acumula. Anoche llegué a las cuatro y media de la mañana (y quería llegar antes) así que ando algo cansadete por haber dormido poco, no desayuné (a la hora que me levanté ya no me valía la pena) y aunque ahora ya haya comido en abundancia, la sensación de desequilibrio del organismo permanece. Además... bueno es normal que piense en lo bonito que sería si Nati me correspondiera y lo bien que podríamos estar hoy como están mi hermano mayor y su novia, comiendo por ahí y compartiendo su tiempo, haciendo que el tiempo libre sea realmente libre y bonito.

Pero claro, es pensar en cosas que no puedo cambiar, y si van a cambiar no será hoy porque piense mucho en ello.

 

Es hoy, es el domingo. Los domingos son así. Las conversaciones todas parecen ya haber sido tenidas muchas veces antes. Las horas parecen reusadas, con esa sensación como de ponerse una camisa que llevas toda la semana usando, esa sensación pesada y pastosa. Los domingos son como una pausa, un tomar aliento para preparar la salida de la semana, como si fuera una carrera de atletismo.

Pero no tiene por qué ser así. A veces no lo es. Todo depende de lo que hagas, de la compañía... Pero hoy es un Domingo Cualquiera, como la película... otro domingo más que soportaré, mirando el reloj a menudo para notar como pasa y esperando que llegue el lunes y que este lunes, por ejemplo, sea el día en que sepa a qué saben sus besos... y sino el martes... o el miércoles... o por qué no, tal vez el próximo domingo.

Apertura

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Hoy mientras hablamos me doy cuenta de una cosa que intuía ya de antes.

Con ella estoy Abierto. Totalmente. Seguro de lo que afirmo, equilibrado, dispuesto a aprender, escuchar y sentir, a experimentar, a intuir, a compartir.

Dispuesto a ser lo que nunca había sido antes. Todo para ella. Y todo lo que pueda y me deje ser.

 

Es algo curioso, ese nivel de compenetración con alguien que tal vez no te está devolviendo lo mismo. Pero es que es así y lo acepto. Ni siquiera pienso si es natural o adecuado o algo inteligente o puro instinto... lo soy y punto. Es como siento que soy.

Y digo que no me está devolviendo lo mismo y no es todo cierto. Creo por lo que me ha contado que conmigo se abre a hablar de lo que tiene dentro más que con otras personas. Sabiendo lo que le he dico que siento y me pasa con ella, es algo increible que eso pase. Cuando sabemos que alguien anda detrás nuestro o de algo nuestro, solemos ser más precavidos, por no dar esperanzas falsas, por no ofrecer dobleces sino ser siempre sinceros, por dejar las cosas claras... y no noto que se tenga que forzar a eso conmigo. Sabe que si me habla escucho y si se calla cosas no la echaré nada en cara. Sabe que puede hablarme de lo que sea, sea bonito o feo, alegre o triste, mundano o sublime. Se lo he dicho como lo siento, que puede hacerlo. Porque cada cosa de ella me interesa, para aprender, comprender y conocer. Y yo también le he dicho que soy completo cuando hablo con ella, que no me callo cosas, no tengo miedo ni siento el impulso de callarme. No tengo miedo a la reacción a mi sinceridad, no tengo miedo a la reacción a mis opiniones... y sobre todo no tengo miedo de mi mismo. Cuando estoy con ella soy Yo. No me siento otro ni parte de mi. Solo Yo.

Pocas veces me pasa eso, que se alejen esos miedos. Pocas veces me siento tan cómodo, aceptado y seguro por otra persona, me pasó con sabbat y lo considero un pequeño milagro por el que doy gracias muchas veces. Y en este caso doy también gracias porque principalmente no es cosa que esté provocando otra persona, sino que lo provoco yo. Yo me Acepto. Plenamente. No sé si es por ella, por lo que me da o por lo que me hace sentir o por mi mismo, por cosa mía, por mi Evolución, por mi madurar... pero eso es lo que pasa.

 

Me Acepto. Errores y triunfos. Pasados y presente. Yo físico y mental y sentimental. Me Acepto, aunque todavía me quede por evolucionar, madurar, vivir... pero acepto que Soy y que seguiré siendo día a día.

 

Es un buen momento de mi vida. No sé cuánto durará o incluso si terminará alguna vez. No quiero hacerme esas preguntas. Sólo quiero vivirlo, siendo yo y comportándome como yo mismo.

 

Y qué narices, quiero que incluso vaya a mejor :)

Ye lo que hay

...cierro paréntesis.

 

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He aspirado suficiente humo de tabaco para dos cánceres y medio. Tengo un dolor muscular que hace de levantarse de la silla una tarea agónica. La cabeza como un bombo. El estómago tocado con riesgo de hundimiento. Debo haber perdido un 2% de audición.

 

Y ha sido mi primera noche sin dormir, la primera vez que enlazo soles, el del dia anterior y el del dia siguiente.

 

Por partes...

 

Hecho un pincelillo (o eso creía) paso a recogerla a la hora convenida y es la primera vez que la veo con falda... con falda un poco demasiado corta como descubriría ella a lo largo de la noche cuando le diera demasiados problemas de exhibición. Durante el paseo hasta la sidrería es mía, sólo mía y me encanta esa sensación de ir con ella a mi lado, de estar a su lado y que me vean a su lado.

Mis esperanzas aumentan. Y por fin tengo fotos de ella...aunque no las necesite para recordarla, claro, su ser ya lo tengo dentro, pero siempre mola eso de tener fotos de las personas, de los amigos, de los amores...

 

En la sidrería ya nos espera todo el mundo. Y ahí empiezan a caer las sidras. Empiezan las charlas... el buen momento se establece y se mantiene, durante el previo y la cena. Contábamos con ser 11, pero al final fuimos 8. Creíamos haber pedido comida para 11 pero en realidad la pedimos para 13 o así (nosotros tan buenos midiendo raciones... :) ) y aunque quitamos cosas del menú, nos quedó bastante comida para alimentar a un regimiento... todo ello aderezado por tres botellas de vino.

Las charlas se generalizan, el buen momento se hace genial, estoy comodísimo con ellas, todo está bien. Y terminamos contándonos cosas, algún secreto, muchas sonrisas...

Luego a la primera discoteca. Tengo la cámara de mi hermano y la hago actuar a menudo. Todas las fotos importan, pero para mi importan sobre todo en las que sale ella... ella riendo, bailando, haciendo en bobu, ya con un puntín elevado e incluso rebasado... Creo que son las tres cuando salimos de la primera discoteca y ni siquiera me importa la hora... Segunda discoteca. Por el camino ella "recluta" a un grupete de cinco o seis chicos que se dejan enredar en el anzuelo y nos acompañan a esa discoteca subterranea, oscura y demasiado ruidosa (y con el tiempo, demasiado guarra, mala combinación lo de los cigarillos terminados y la ceniza con el incremento de humedad ambiente... se termina formando una pasta asquerosa.

Y no niego que me jode un poco verla hacer eso... pero es libre. Así que si me jode es mi problema. Además al fin y al cabo es sólo un poco de tonteo típico de las etílicas tournees nocturnas, de hecho a quien más persiguen los chicos son a L., R. y Bl.

En esa segunda discoteca Ch., B. y M. se despiden. Chicas responsables y además la hora no es temprana, así que no creo que nadie las acuse de nada... además que puede que lo de salir les guste en medidas dosis.

Yo me quedo a intentar seguir pasándolo bien, a seguir cerca de ella, y en cierta manera, a pesar de que pueda parecer engreido o machista por mi parte, para escoltar a las damas. He bebido si, pero me afecta como siemrpe me ha afectado la bebida: un ligérisimo vaivén en mis movimientos que desaparece a la segunda meada y el cerebro funcionando como siempre en sus pautas pero al doble de su velocidad habitual. Es curioso que cuando beba me fije más en los detalles y los analize más rápido...

Y allí me destrozan, una tras otra, pidiéndome bailar (BAILAR!!! YO!!! O_O ) una detrás de otra, esos ritmos machacones y estruendosos... pero lo hago. He ido a divertirme, a pasarlo bien. Así que lo hago y no me siento demasiado ridículo. Y me gusta eso de que las chicas bailen a mi alrededor e incluso muy pegadas a mi :)

 

En un momento dado empieza a sonar "Esta soy yo" de El Sueño de Morfeo y me da el primer bajón de la noche, viéndo a N., R., L. y Bl. bailar, entre ellas y con otros chicos y yo sentado, roto, cansado, sordo, con la garganta dolorida por gritar para hacerme entender y el exceso de humo.

Y me hago esta foto.

 

Voy a tomar prestada de sabbat una idea, algo que hacía en Imagínate. Mirad esta foto. Observadla. Y juzgad vosotros, decidme que veis en mi mirada...

 (imagen borrada el 20/05/13 por darse cuenta que no es muy sano poner una foto de rostro completo en internet en un sitio donde cuentas todas tus intimidades...)

Pero el momento de bajón pasa pronto, entre bedidas, más bailes, lo mucho que me rio al sacarlas fotos bailando...

 

Ya no sé ni que hora es cuando nos vamos al tercer lugar. Cambiamos sótano por escaleras hacia arriba y pista en segundo piso. Y aquí la música está más alta aún. La garganta me duele más aún. Mi sordera es casi ya total. Ellas están más bebidas (algunas más que otras, todo hay que decirlo, R. y L. lo aguantan muy bien, más o menos como yo)... y llegan más momentos de agobio, a pesar de las luces el lugar me parece más oscuro... me saluda por mi nombre un chico que no conozco...y no quiero conocer. Un medio descamisado semiacosa a L. y B. con la excusa de bailar, pero son chicas adultas, saben esquivarlo. Allí no sacó ninguna foto... no me parece un lugar que valga la pena.

Y salimos cuando nos cierran, cuando amablemente nos echan... afuera es de día. Las horas han pasado volando a pesar de los bajones y del encierro en lugares oscuros y ruidosos... eso es que me lo he pasado bien, supongo.

Antes de irnos N. quiere contarme una cosa... pero hay demasiado ruido. Casi no la entiendo.

Al salir perdemos a Bl. Pero no coge el móvil y luego lo apaga, así que supongo que quería perderse. Un tio se pone imbécil (porque para ponerse imbécil sin venir a cuento nada como un tio bebido) con L. y N., pero como he dicho, son chicas adultas, se las arreglan solas... aunque como se les acerque se va a encontrar conmigo, aunque me de una paliza, me da igual. Por suerte no es necesario. Las borracheras hacen que se de mucho al pico y poco a la acción.

Ahora sí que siento que las escolto, porque les cuesta un poco decidirse. Les cuesta un poco guiarse y planean como volver a casa cada una, porque los primeros autobuses y trenes ya los han perdido. Pero da igual, hay otros. Antes o después hay otros. El problema son los moscones que se les han pegado (dsitinto de los de la segunda discoteca, aquellos todavía eran majos, estos sólo buscan a las rezagadas con la esperanza de que estén demasiado bebidas para tener criterio...)

Al poco se despejan algo. Ya no es necesaria mi escolta. Nos dividimos, L. y R. van hacia la estación de tren y yo acompaño a N. hasta donde coge el bus para ir a su casa, en la Plaza de la Paz.

 

Y ahí, aunque parezca mentira, empieza la noche o el día como gusteis llamarlo.

 

Porque seguimos con lo que me quería decir en la última discoteca... y más allá. No puedo ser concreto, no tengo derecho, es su vida, os puedo contar mis cosas, pero no las de ella sin permiso. Pero en resumen hablamos de deseos, de amores, de cariños, de amistades, de relaciones interfamiliares, de tristezas, de angustias, de sueños rotos, de esperanzas frustradas, de como siente el alma, de mis fracasos pasados, de opresiones dentro del corazón...

 

Cuando pasa su autobús ella no quiere cogerlo, no se siente con fuerzas de ir sola a casa. Y yo estoy secando sus lágrimas teñidas de linea de ojos con la punta de mis dedos... Y sigue sin tener libre su interior para acogerme, pero me da igual. En esos momentos soy su Amigo. Es lo que necesita. Mal sentimiento por ella tendría si sólo fuera su amigo cuando me amara o me deseara...

Así que esperamos al segundo mientras la invito a desayunar. Y ahí en esa cafetería a las nueve de la mañana es cuando hablamos de un deseo especial... el deseo de uno por el otro y del otro por el uno.

Y ahí surge la Oferta Una vez contado toda la situación, puestas las cartas sobre la mesa... surge la Oferta.

 

Digo que si. Y lo digo sintiéndolo de corazón.

 

Surge el problema. No hay lugar. Si creyera que existe una posibilidad removería cielo y tierra por disponer de ese lugar, pero sé que no es posible.

 

No pasa nada. No es deseo surgido de una botella o de un momento de bajón. Es un deseo surgido de un tiempo y un momento en que se siente más.. pero habiendo raices para que haya crecido, yo estoy seguro que habrá más momentos y otras ofertas...

 

Así que coge el siguiente autobús y yo vuelvo a casa, donde me espera una suspicaz bronca por parte de mi progenitor (mi madre ya me llamó a las 8 de la mañana cuando se levantó y vió mi cama vacía así que una vez confirmado que yo estaba bien ya no se preocupó más). Y todo ello me confirma que incluso de haberlo intentado, no hubiera tenido sitio disponible. Porque ella dijo que no quería estar ocnmigo en cualquiera parte... que quería que todo fuera bien, en un lugar normal. Y ese sitio no estaba disponible. Así que algo más tranquilo estoy... pero sigo lamentando la mala suerte, porque sé que esta vez es suerte, no es haber hecho yo algo mal. Así que en conjunt, cuando me voy a acostar para levantarme luego a la hora de comer, aunque no me duerma... estoy Bien.

 

Y hoy, cuando ella me ha dicho "no me arrepiento de nada de lo que te dije" me he seguido sintiendo Bien :)

 

A pesar de que me duela la garganta como una aguja clavada, a pesar del malestar, el cansancio y el dolor de cabeza...

 

Estoy Bien y creo que habrá otra oportunidad.

Abro paréntesis...

Abro paréntesis...

 Hay muchas maneras en que una persona puede estar "rota"...

 

 Por dentro, en el corazón, en el cuerpo... y en la vitalidad, como me pasa hoy :)

 

 Por estoy eso que está un poco más allá del agotamiento. Es la primera vez que no duermo un día, que enlazo un sol con el del día siguiente...

 

 Y estoy cansadísimo, hasta esto me cuesta escribirlo... así que contaré más cosas cuando tenga la seguridad de que no me está nublando la mente una niebla :)

 

 Buenas noches... 

Expectativas

Expectativas

Hay tantas cosas por contar para las que no encuentro palabras...

 

Sensaciones, sentimientos, aciertos y errores, intuiciones... y sobre todo expectativas, anhelos, deseos... cantos desesperados.

 

Ayer era uno de esos Días... un día en que hago cosas porque me parece que es el momento correcto para hacerlas, que encuentro las palabras que busco para explicar las cosas que siento y no racionalizo, uno de esos días en que consigo dejarme llevar... uno de esos días en que enamoraría al Deseo y bailaría un tango con un Muerte dulce...

 

Y acierto, a lo creo... :) Bueno más que acertar simplemente es que abro mi Puerta y me dejo a mi mismo ser como quiero ser por unos instantes, o minutos u horas... Empiezo un trabajo para alguien a quien... puf, qué palabra usar, ¿qué palabra combina Adoro, Admiro, Confío, Sonrío, Pienso, y sobre todo Amistad?

Pues esa palabra es la que busco, ¿a que no es fácil? :)

Hago una cosa que me dijo si podía hacer y buscando inspiración la leo... y siento que tengo que hacer algo que como ella bien dice, no suelo hacer. Lo que tengo que decirle, escribirle me surge de dentro y sé que no esperará a ser leido más tarde... lo envío por móvil, porque las palabras Correctas y la Carta que Es no esperan. Y ella en el momento en que lo mando no lo lee y eso está bien, porque era luego, cuando mira su móvil, cuando era el momento de leerlo y por lo que escribe Acerté... y me siento fenomenal al leerte hoy, mi Amiga, mi Dragón, Sabbat, porque me siento bien por tí y por mí :)

 

Me he pasado unos minutos largos leyendote y leyéndome y leyéndote antes de escribir y respondo a todo aquí, en este lugar, porque es lo mejor que me ha pasado esta mañana y por eso vale la pena contarlo :)

 

Y esta noche... esta noche tengo la cena del curso. La cena con mis compañeras de trabajo (y mantengo el femenino porque parece que seré el único chico presente... pobres de ellas :) ) y tengo ganas de esa cena. Normalmente no me gusta mucho salir a comer o cenar fuera. Sólo me gusta cuando estoy muy cómodo, con amigos que quiero y aprecio. Y tanto como decir de ellas que son grandes amigas pues tal vez sería pasarse, pero lo qe si sé es que me encuentro muy cómodo cuando hablo con ellas, cuando compartimos conversación y bromas... y bueno, entre ellas está Ella... así que esta noche estará Ella...de hecho usando mis arteras maniobras de preguntar y esperar respuesta la he convencido de que me deje ir a buscarla a la parada del autobús (no traerá el coche porque no cree que vaya a estar en condiciones de conducir a la vuelta... :) ) e ir juntos dando un paseo hasta la sidrería donde vamos a cenar...

Y no niego que aunque no quiera pensar en ello por temor a que no pase, como cuando intentas no decir en voz alta el deseo que has pedido al soplar las velas de la tarta porque la tradición dice que entonces no se cumplirá, lo dicho, aunque no quiera pensar en ello... espero algo de esta noche...

 

Recuerdo cuando salía por las noches de juerga, de bares, de sidras, de risas y puntines y mareos alcohólicos y juegos del duro... recuerdo las sensaciones, los anhelos por los besos de la chica con la que iba, el jugueteo, la seducción teñida (y a veces empapada y anegada) del toque de ardor de la bebida... ¿Qué pasará esta noche? Yo anhelo. Deseo. Espero... pero tengo que intentar ir consciente de que estoy en la Tierra, con los pies en el suelo... debo intentar ir a pasarlo bien, simplemente, a disfrutar de unos momentos especiales... pero tambien sabiendo que puede que Vuele, que sea el momento de despegar, como me dice mi Amiga, como me desea mi buena Amiga :)

 

No niego que a veces las historias empiezan en un ambiente distinto del habitual, cuando el alcohol y la música y la oscuridad y las risas nos ayudan a decirnos "¿por qué no me atrevo? voy a hacerlo" o "¿por qué no me dejo querer? Quiero que me quieran"...

 

No pienso aprovecharme de ella si bebe, eso que ni se pase por la cabeza porque nunca lo he hecho y nunca quiero hacerlo... pero tengo miedo porque tengo muchas esperanzas en esta noche...

 

Veremos.

Bajialtos

Bajialtos

Me fijo que hace una semana que no escribo..

 

En parte es el cansancion. Hace mella. También el hecho de que estoy haciendo una cosilla en animación flash para el trabajo de mi hermana que me puede reportar unos eurillos, así que he estado ocupado...

 

...y tampoco ha habido mucho de lo que hablar, al menos nada nuevo, aunque a veces las cosas que pasan por centésima vez parezcan nuevas y las cosas que pasan por primera vez nos parezcan viejas...

 

Llevo un par de días de bajada. En parte puede haber sido el clima, que no acompaña, pero me sorprende que ahora me afecte tanto cuando de antes me era bastante indiferente, el buen clima sólo afectaba a mi líbido, no a mi estado emocional. Pero ultimamente parecen estar relacionados.

Creo que ya he hablado de esto antes... pero bueno, no siempre se puede ser original :)

 

El caso es que ando de bajón. Entre que un amigo va por su segunda novia desde que empezó hace cuatro meses a buscar pareja por internet (y digo novia ya conociéndola en persona, y saliendo en la realidad, como debe ser) y que estoy en un periodo de duda... Duda ante lo que va a pasar. Porque estos días he tenido la seguridad de que nunca voy a gustarle a ella como ella me gusta a mí. Que sólo seré un amigo majo, pero nunca se hará realidad mi esperanza... Es duro que alguien te guste y tú no le gustes. Una vez me pasó, que una chica me dijo que quería salir conmigo pero yo no sentía lo mismo. Ahora descubro estos días como se debió sentir y no es agradable. Y precisamente como sé que yo se lo hice una vez a alguien, tampoco puedo ponerme a patalear porque una vez me esté pasando a mí, porque no me fué fácil decírselo a ella cuando me pidió salir pero tenía que hacerlo y lo mismo debió pasarle a Nati. Así que es lo malo de entender las cosas... que luego no puedes ejercer esa salida de presión llamada pataleo... que muchas veces es injusta, infantil y breve pero alivia durante una temporada a un alma inquieta.

Y el resultado final es el mismo, patalear y al final seguir sin conseguir lo que se quiere y resignarse y no conseguir lo que se quiere. Mismo fin, distinto camino de alcanzarlo.

 

Y me siguen temblando las manos de ganas de acariciar su pelo y me sigue creciendo una bola de dulce ansiedad en el estómago cuando tengo su rostro cerca y me imagino cómo sería besarla...

 

A veces es duro. Estos tres días lo ha sido. Veremos mañana.

Esos instantes...

Esos instantes...

El fin de semana compruebo con cierto horror que blogia ha perdido las páginas de comentarios de unos cuantos artículos... así que supongo que tendré que grabar una copia de seguridad de como está actualmente en otro lado y luego comprobar con la copia de seguridad antigua (demasiado antigua me temo, creo que ya he perdido algunos comentarios por la gestión de blogia...) qué es lo que me falta...

 

Claro, tanta mudanza, tanta mudanza.. menos mal que según ellos es para "mejorar el servicio"... mejor revisais vuestros blogs los que lo tengais en este soporte...

 

 

El fin de semana llega y el fin de semana pasa. Antaño odiaba los lunes, la vuelta a la actividad cansina, a la rutina... ahora me encantan los lunes... ya sabeis por qué :)

 

Así que para mí las mañanas de los días de diario son buenas... es por las tardes cuando la cosa decae un poco, pero bueno... pronto volverá otra mañana así que lo llevo con paciencia... me empezará a entrar la sensación opresiva según se acaba el tiempo... y no sepa si volveré a verla.

 

Y es sorprendente como me hace feliz un simple zumbar del móvil. Sonó el domingo. Sin que lo esperara, de verdad que no lo esperaba, pero zumbó, llamada perdida... de ella. Sin motivo, sin razón, pensó en mí aunque sólo fuera esos segundos ese día y me hizo la perdida... la sensación es... el pensamiento de que piense en mí sin motivo aparente... es para llenarme el alma de algo increible. Así que no me pararé a valorar si es simplón por mi parte, o una fantasía, o algo de adolescente... es lo que siento y me llena. Así de simple.

 

Me llena.

 

Hoy por fín logramos aunar los messenger y los úlitmos minutos de clase los mensajes vuelan de fila en fila entre nosotros... y me encanta una cosa de ella... (otra cosa más :) ) y es como acepta lo que digo.

Quien me conoce sabe que no me callo las cosas buenas. Las llaman halagos y en mi boca se vierten muy a menudo si me encuentro cómodo. Sé que puede molestar, incomodar y hay quien me ha pedido que pare... y reconozco que si hace sentir mal paro, pero me hace sentir mal porque no hago otra cosa que decir lo que siento, sé que hay quien piensa que me paso de ligón o de pelota o lo que sea... pero no dejo de decir las cosas que siento. Y el decirlas, como ya he dicho, es síntoma de que me encuentro muy bien con la persona con la que estoy... pero no me gusta incomodar a la gente así que callo si me lo piden.

Ella no me pide que calle. La incomoda que le diga ciertas cosas delante de otras personas (sin otras personas delante le sigue dando corte, pero lo supera) pero cuando estaba hablando con ella por el messenger no me dijo que dejara de decirle "mis verdades"...sino que temía que se le subieran a la cabeza. Ella teme caer en el engreimiento, no teme las cosas que le digo.

Y como le escribí hoy (y se lo dije, y se lo diré si lo hablamos en persona...) ME ENCANTA

 

Sigo queriendo, con la misma intensidad del día de la pregunta (o tal vez incluso más) que esto salga adelante... pero tengo un poco de miedo de que, como otras veces, aunque esas otras veces fuera parte fantasía, parte internet o dudosamente realidad... la cosa acabe en nada.. y sí, esta vez habrá sido real con alguien real que tengo delante lo vivido... pero al final el resultado será parecido: la soledad y la esperanza incumplida.

 

Quienes habeis leido todos estos días todo lo que escribo... sinceramente... no creeis que vaya a decirme que "si" algún día, ¿verdad?

 

 

Yo mismo a veces lo dudo... y a veces me aferro a la esperanza.

 

Porque yo no soy de los que son capaces de crear pasión explosiva, anhelo instantaneo, deseo irrefrenable... no, yo creo que soy de los que construyen poco a poco algo dentro del corazón... Y eso no es mejor o peor que el otro modo... sólo más lento.

 

Así que aún Espero.

Contratiempo

Contratiempo

Pero no en el sentido de un problema que surge, sino como contra-tiempo, como que estoy en contra del paso del tiempo, tan rapido cuando estoy cerca de ella que se me pasa volando y tan lento cuando no la veo el fin de semana que se me hace eterno...

 

No cuento nada nuevo, ¿Verdad? Cuantas situaciones similares habreis experimentado en carnes propias...

 

Y ayer soñe con ella.

 

No sé si sería que estábamos en clase, o en mi antiguo cibercentro, pero había ordenadores, y yo de pie junto a ella, inclinado, le ayudaba con una cosa del ordenador, o leíamos algo juntos, no recuerdo y en un momento dado nos echábamos a reir y yo me inclinaba un poco más y apoyaba el rostro en su hombro, casi en ese arco entre el cuello y el hombro, acariciando con mi mejilla unos mechones de su pelo... y sentía que deseaba moverme un poquito más, sólo un poquito, y que mi rostro acariciara su cuello, besarlo y luego girar el rostro y besar sus labios... y ella sabía, notaba lo que yo estaba pensando... y yo dudaba, porque en un segundo creía que ella quería que lo hiciera y al siguiente interpretaba su inmovilidad como un "por caridad, que no lo haga" y así pasaba de un pensamiento a otro... hasta que la situación se alargaba tanto que parecía que dejaba de tener sentido y por verguenza alzaba la rostro y al mirarla no sabía interpretar si estaba decepcionada o aliviada porque no lo hubiera hecho...

 

Tal vez es la señal de mi inconsciente avisando de que incluso si me estuviera mandando mensajes positivos, puede ser que no sepa interpretarlos... un viejo miedo...

 

Estos días han estado bien... bueno hoy hemos hablado poco, estábamos en clase todos muy concentrados con los ejercicios, incluso el chico pesado, y hoy me chistó o pronunció mi nombre en bajito pocas veces para preguntarme cosas, como suele hacer... pero bueno, no todos los días pueden ser una orgía de emociones y miradas y ensoñaciones despierto por mi parte... es normal que haya días más tranquilos que otros... :)

 

Y es de nuevo fin de semana... y como todos los fines de semana desde hace un tiempo, esperaré sin mucho motivo que suene el teléfono y sea ella diciéndome "oye, que estoy por aquí por Oviedo y... ¿qué tal si te pasas por aquí y cumples esa promesa de pagarme una noche las copas?"

 

De ilusiones vive... el soñador que sueña con alguien real :)

 

Pasad buen fin de semana

Mecanismos de la felicidad

Mecanismos de la felicidad

Ayer dos motivos para sentirme feliz.

 

El primero que compro una rosa el domingo, el día de su cumpleaños... la felicito por sms, pero no me basta con eso, escribo una tarjeta y junto con la rosa mantenida en agua, ahí permanece el domingo. Y ayer se la entrego, en un momento en que los demás no están presentes, cosa que intuyo que me agradecerá (y acierto) por el corte que le daría que se la dejara encima del teclado en su sitio como tenía pensado en un principio.

El que la sienta sonrojarse cortada y la sonrisa que esboza al darle la rosa es el primer motivo para mi alegría.

 

El segundo es más tarde, cuando sin motivo ni razón, me llega una llamada perdida suya... En clase me lo ha hecho a veces para tocarme un poco las narices en broma... y también lo hizo el día que me declaré, mientras yo volvía a casa me llegó esa llamada perdida... creo que lo hizo para hacerme ver que no se sentía incómoda. Ya me había contado que hace esas llamadas perdidas a sus amistades de vez en cuando, cuando le apetece recordar y ser recordada esos segundos... Y esa llamada perdida de ayer es inesperada... y por eso me siento estremecer, por la sorpresa, no sé, tal vez estaba poniendo la flor en agua, o la volvió a ver al pasar por donde quiera que la haya puesto... el caso es que se acordó y a mí, con esa cosita de la llamada perdida, me hizo sentirme muy bien.

 

¿De donde nace la felicidad? ¿Es una ilusión que nos generamos o tiene bases reales? Es decir... me alegro porque me haga esa perdida, porque me sonría... ¿me estoy alegrando porque aún tengo esperanzas de salir con ella y cada uno de esos detalles me hace pensar que las esperanzas se hacen más fuertes o me alegro porque me estoy creando una ilusión de que las esperanzas están aumentando cuando en realidad no es así?

¿La felicidad es un iceberg? ¿Lo que vemos y sentimos no es más que la cúspide de un montón de cosas? ¿O me siento feliz simplemente porque es ella, porque hace las cosas que hace y porque algunas me las hace a mí?

 

¿Y por qué pienso en desmenuzar los mecanismos de la felicidad y no simplemente en disfrutarla sin preguntarme porqués y motivos?

 

No todo es perfecto, claro, hoy le pedí hacerle una foto con el móvil para ponerla como aviso de llamada (hay móviles que te permiten que aparezca una foto cuando te llama un número concreto, normalmente la foto de la cara de esa persona para que la identifiques por el rostro, el mio tiene esa opción) y me dijo que mejor no. En realidad no era para ponerla como aviso de llamada, para avisar de las llamadas tengo pues que aparezca el nombre de quien me hace la llamada, quería la foto para tener una foto suya, para mirarla, para sonreir como un atontolinado durante todo el tiempo que me pase mirando esa foto...

¿No me dejó porque como dijo no se siente bonita "con los pelos que llevo"? ¿O no quiso que hiciera la foto por considerarlo una posible intromisión a su intimidad o por considerar que me daba esperanzas que no quiere darme?

 

Pero eso no quita que hoy me he pasado la mitad de la clase girado hacia ella ayudándola con los ejercicios y no sé si habrá notado como me quedaba embobado mirándola a los ojos...

 

... y qué ojos...

 

Tal vez hoy esperaba algo especial... tal vez la llamada perdida de ayer me hizo soñar con ... si por qué no, con una Sonrisa Especial, con un Si, con un Beso... Y eso sí que sería una felicidad que ni intentaría explicar.. sólo vivir.

Y por supuesto no pasó nada de eso, aunque cada sonrisa que esboza es para mí especial, así que tampoco me voy a quejar. Y tal vez por eso andaba un poco de menos subidón al volver del curso a casa... o tal vez es que me duele la garganta, que ya me molestaba algo por la mañana y que de tanto hablar en clase para resolver dudas, ahora me duele.

Espero no estar pillando un catarro, aunque con tanto cambio de tiempo...

 

Me gusta. Me gusta cada día más. Quiero que me deje Conocerla.

 

Quedan seis semanas para que acabe el curso.

Verlo venir

Verlo venir

Ayer tengo una conversación tan intensa que me deja mentalmente baldado para el resto del día, casi me duermo en clase y me vi incapaz de escribir nada... pero no me arrepiento, a veces consigo expresar lo que siento dentro, aunque lo que siento sienta que no tiene sentido, y ayer fue uno de esos días y me gustó ejercer de Amigo... :)

 

Y luego compruebo que blogia me ha perdido cosas de artículos pasados, hay una semiinvasión de hormigas en mi casa, cuatro en mi habitación correteando desvergonzadamente, me sacan a cenar un cachopo que me hubiera valido para comer y cenar dos días seguidos...

 

Resumiendo, que aunque tenía ganas, ayer no escribí nada. Pero hoy si :)

 

Hay un problema en el curso.

 

No, no es entre Nati y yo, eso por suerte está genial. Bueno, ayer la verdad es que algo de corte tenía, me he dado cuenta por ejemplo que no me había fijado en que ropa llevaba, cosa que siempre miraba cada día, podía decir prenda a prenda (que viera) lo que llevaba, pero ayer no. Pero si miré su rostro, eso sí :) Y seguimos hablando, charlando y bromeando, sonriendo y me siento Bien... y me sigue gustando muchísimo.

No, no es entre nosotros. Es algo de lo que ya me había percatado hace tiempo, es un problema con el otro chico (digo el otro chico como si sólo hubiera uno más aparte de mí, pero en realidad somos cuatro, sólo que dos, sea por timidez o por el motivo que sea, eligen no juntarse con el grupo general).

Las que se sientan cerca de él están cada día más mosqueadas por su actitud, por interrumpir todo el rato la clase con sus preguntas, no dejarles oir a ellas las explicaciones por su constante verborrea y como se va por los cerros de Úbeda preguntando cosas que no está explicando la profesora. Aunque debo decir que probablemente es el que ya le tienen un poco de ojeriza lo que hace que se fijen con lupa en cada cosa que hace y cuando se mira con tanta atención algo buscando fallos siempre se encuentra algo... pero reconozco que el chico es algo pesadillo... aunque claro, yo estoy acostumbrado a encoger los hombros, apretar los puños y dejar pasar las cosas hasta que terminan solas o me puedo alejar de ellas, así que pesados ya he conocido a muchos y sabiendo que no voy a tener que aguantarlos más que un periodo de tiempo lo llevo bien, el problema se da por ejemplo cuando se introduce alguien así en el círculo de amigos y voy a tener que aguantarme per secula seculorum, como pasó con el "ínclito" señor T. y aguanté un año y medio y luego tuve problemas graves con él cuando no pude aguantar más...

El caso es que veo venir un problema, tal vez muy gordo cuando canse demasiado a alguna de sus "vecinas" y esta reaccione. Es como ver que un árbol se va inclinando día a día y tal vez no llegue a caerse nunca pero uno es consciente de que el peligro está ahí. Y tampoco creo que yo pueda hacer mucho al respecto... Me caen bien mis compañeras (una en especial más que las demás, ya lo sabeis :) ) y él me es bastante indiferente, así que me temo que si hay algún problema sé de que lado me voy a poner... me preocupa no ser imparcial o no poder encontrar una solución, pero también pienso que no se puede arreglar todo en esta vida.

 

Y el otro día se me olvidó comentar una cosa de mi declaración a Nati. Ella me dijo que algo había notado de que me gustaba, pero no había querido ser engreida y pensaba que simplemente era una buena conexión de amistad, que no se imagiaba que la cosa fuera tanto. Y me sorprendió porque desde hace mucho pienso que soy muy evidente y que finjo y oculto muy mal las cosas. Pero es verdad que hay mucha gente que le cuesta pensar que pueda gustar tanto a alguien (mi caso, por ejemplo) y entonces uno piensa "no, no puede ser eso"... pero a veces si es.

Y como dice la canción, para mi cada cosa que ella hace es magia y sigue siéndolo. Y me gusta cada detalle que descubro, aunque tampoco la tengo en un pedestal, por ejemplo fuma mucho y eso no me convence pero es que las cosas malas que tenga las Acepto y las cosas que me gustan las Celebro...

Esto no me había pasado nunca antes. Ojalá me diga algún día "si" y yo siga sintiendo esto cuano me lo diga... sería el Cielo :)

La respuesta a la pregunta...

La respuesta a la pregunta...

 

 

 

 

No

 

 

Con matices...

 

 

Cuando me levante, lo hice con esa sensación que uno tiene a veces de que el día no va a ser bueno, que va a pasar algo que lo va a estropear, algo más o menos grave... Claro que cuando lo pensé sólo había dormido 4 horas. Anoche no me llegaba el sueño y creo que era porque temía tanto como esperaba la llegada de este día.

¿Temerlo? ¿Por qué? Porque hoy era el día de la segunda estancia en la marquesina. Durante la semana pasada ella había venido en coche todos los días. Y si la gente del curso quiere pedir la ayuda de transportes, tiene que entregar en las dos primeras semanas de mes los recibos de autobús y/o tren. Así que esta semana, de todas todas, tenía que hacerlo. Y ya me suponía que sería hoy, el primer día de la semana. Y si ella se quedaba a esperar al autobús ahí estaría yo si me dejaba para hacerla compañía y para satisfacer mi un poco egoista motivo de estar con ella más tiempo.

Y durante toda la semana pasada, cuando el día de los recibos podía ser cualquier día, sabía que en el momento en que estuviéramos en la marquesina, lejos de los oidos de los compañeros del curso, lejos de oidos conocido, sería cuando le haría la pregunta. Pasó toda la semana pasada y el día de la marquesina no llegó. Así que iba a ser esta semana. Y así ha sido.

Hoy ha sido el día de la marquesina. Hoy ha sido el día en que le he abierto mi corazón.

Ya esperando el primer autobús (hay que coger un autobús desde la calle de al lado de la academia hasta la Plaza de la Paz para luego coger otro autobús que la deja cerca de su casa, en un pueblo cerca de Oviedo) una de esas mujeres mayores que ha visto muchas cosas me miraba curiosa mientras yo le hacía un cumplido a Nati y antes de irse (se había sentado sólo unos momentos para descansar) nos dijo "si el chico dice que estás guapa, creele". Luego me dió por pensar que tal vez me había escudriñado más de lo que nadie podía esperar y había notado más cosas de las que se suelen notar a simple vista y había querido echarme una mano...

Si es así, gracias señora. Su gesto no me dio más valentía, pero la intención también cuenta a la hora de agradecer las cosas.

 

Justo cuando el autobús aparecía tras la curva, las palabras surgieron de mi boca.

"tú me gustas"

En principio no pareció haber ninguna reacción. Un punto de timidez en la sonrisa, tal vez, pero nada de lo que yo estuviera seguro. Y habiéndolo dicho, no sabiendo que existía ahí en ese momento, me sentí un poco menos cobarde. Y me ofrecí a acompañarla hasta la parada del autobús de cercanías. Sabía que si no había una respuesta, una reacción, fuera la que fuera, no me iba a decidir a decírselo otra vez otro día...

Aceptó, con un poquitín de dudas (por la hora, por la distancia luego hasta mi casa, el rechazo inicial porque piensas que el otro sólo está siendo amable al ofrecerse pero que agradecerá mucho que le digas que no hace falta y así se sentirá una gran persona...) pero finalmente me dijo que vale. Incluso puso unos céntimos que me faltaban para poder darle justo al conductor del autobús el importe del billete.

Y ahí estábamos, sentados uno junto al otro mientras arrancaba el autobús. Al principio la conversación se alejó de las palabras dichas antes. Hablamos sobre el camino que recorría el autobús, sobre el precio de los pisos, sobre qué sería de la casa de los padres en el futuro y si viviría cada uno en la suya, sobre la independencia... y de ahí se pasó a hablar sobre el salir por las noches, sobre citas...

Y se lo dije. Mirándola a los ojos (dios que ojos...), nervioso hasta decir basta, pero decidido.

"Me gustas Nati"

No recuerdo con precisión lo que dije después, no recuerdo las frases. Recuerdo el fondo, el sentido del asunto. Le hablé sobre todas esas cosas que llevo semanas pensando, sobre relaciones pasadas, sobre esperanzas, sobre hacerse ilusiones, sobre como afrontar la respuesta. Fuí totalmente sincero sobre por qué me gustaba, no me callé nada. Hasta le dije que tenía toda la intención de pedirle salir... aunque no sabía cuando, si podía vencer los nervios durante esa charla y sino en un día cercano. Le hablé sobre que no quería que las cosas cambiaran a mal entre nosotros, que no quería incomodarla.

Y ella me dejaba hablar, con un poco de corte y un mucho de dulzura en la mirada. En aquel momento, ante esa mirada, me sentí temblar de pies a cabeza, las manos las notaba estremecidas, las piernas nerviosas, el estómago aleteando. Me dejó hablar y luego me dijo que mejor esperábamos a la parada para seguir hablando de eso, que había mucha gente en el autobús escuchando y le daba un poco de cosa... porque luego me dijo que aunque no lo pareciera, para hablar de esas cosas era tímida. Y ciertamente eso me sorprendió un poco, da una imagen de persona desenfadada y nada tímida... pero lo es, al menos para eso. Y eso también me gusta de ella.

Así que me disculpé, no por lo dicho, sino por donde y con tanta gente alrededor y hablamos de otras cosas mientras el autobús avanzaba. Y al llegar a la parada del segundo autobús, ese lugar sin marquesina, con la gente apoyada en la pared, en los portales, la conversación continuó por donde había empezado.

 

Me llamó valiente (mira Su, pensó como tú :) ) porque dijo que era consciente de lo mucho que me estaba costando decírselo, que a ella misma le costaría mucho hace rlo que yo estaba haciendo y que por eso lo valoraba tanto.

Y me dió la respuesta a la pregunta formulada pero no dicha de si quería salir conmigo. Me dió una respuesta sincera y que puedo aceptar. Le gusta un chico. Y cuando uno tiene en la cabeza a una persona, es difícil que puedas valorar si te gusta otra persona o que si te pide salir le digas que si. Le gusta un chico pero no tiene muchas esperanzas de gustarle a él (tampoco pedí muchos detalles del por qué pensaba eso) pero las cosas están como están así que no podía decirme que si.

Después de eso mis piernas seguían temblando. Pero era... no sé. No era alivio, porque yo quería que la respuesta fuera si. No era miedo, porque ya estaba dicho lo que quería decirle desde hacía tiempo.... no sé que era, sinceramente, sólo sé que mis rodillas se estremecían y no era de frio. Pero no dejé de hablar por eso. La he animado a descubrir si es verdad que no tiene esperanzas con ese chico, como ella piensa. Porque la incertidumbre a veces es horrorosa, le he dicho, a veces peor que saber la respuesta si es negativa. Porque puede ser todo impresión de ella y que a ese chico le guste y quiera salir con ella y entonces por qué esperar a ser feliz. Porque si es como ella piensa podrá dejar de estar nerviosa o sufriendo por pensar que no tiene posibilidades con él, y podrá enfocar las cosas de otro modo y seguir viviendo, incluso sentir por otra persona ( y al decir esto añadí que obviamente era una cosa un poco egoista por mi parte esperar ser yo por el que pueda llegar a sentir algo, pero como quedó claro que no era sólo por esa posibilidad por la que la animaba a habalr con el chico, no me siento mala persona, sino alguien que quiere Vivir y Sentir). Pero ella me explicó como son las cosas para ella, como funciona su interior, que suele dejar las cosas seguir hasta que siente que se han terminado y entonces han Terminado, que le cuesta mucho convencerse de que es mejor hablar ya que esperar. Y eso puedo entenderlo, porque yo he sido así. Así que le dije que lo entendía (y es cierto que lo entiendo y comprendo y respeto) y que no me arrepentía de habérselo dicho. Ella me dijo que no sabía que iba a pasar en el futuro cercano o lejano, así que no quería darme esperanzas de nada. Y yo le aseguré que la vida continuaría y que ciertamente quién sabe que nos deparan las cosas...

Seguimos hablando hasta que llegó su autobús y tuvo que correr a embarcar. Y luego me hizo una perdida, algo que hace con sus amigos, con las personas que quiere y aprecia. Y cuando me llegó esa llamada perdida, de camino a casa, me sentí Bien. Muy Bien.

 

¿Y sabeis que es lo más curioso, algo de loq ue no me dí cuenta hasta estar en el ascensor subiendo a mi casa?

Que no me ha dicho que yo le guste en el aspecto romántico(si me dijo que se lleva genial conmigo, que le parezco una persona muy simpática, que se siente muy a gusto conmigo...) pero tampoco me ha dicho que no le guste y que no tenga posibilidades, no me ha dicho que no exista un inicio de conexión que pueda ser explorado más adelante.

 

Y aunque es cierto lo que le he dicho, que mi vida va a seguir, que no me Duele (un poquito tal vez, porque obviamente cuando pides salir a alguien es porque quieres que diga si :) ) y que mi opinión sobre ella no cambia con su respuesta (menudo gustar sería si sólo porque me dijera que no pasara a odiarla... no sería un sentimiento muy sincero), por Ahora, Hoy, en este Momento, tengo una esperanza.

 

Sabbat, tal vez resulte que el curso se haga ahora más duro, o mañana, o pasado. Tal vez. Pero ¿sabes?. Ahora...me siento genial :)

Cobardica

Cobardica

Ayer le comenté que me fastidaba un poco la llegada del fin de semana. Me preguntó por qué.

Le dí una respuesta a medias.

Le dije que me parecía entretenido y útil lo que estamos estudiando (que lo es). Le dije que me sentía muy a gusto teniendo algo que hacer en vez de vegetar, aunque entre el curso de las mañanas y el de las tardes estuviera bastante cansado durante el día (lo cual es cierto). Le dije que me sentía muy a cómodo con la gente del curso, me llevo bien con ellos, me gusta mucho la hora del descanso, esa media hora que pasa volando todos juntos...

Lo cual es cierto también... pero ahí está la verdad a medias.

Me disgusta un poco el fin de semana porque dejaré de verla durante unos días.

Eso no se lo dije... estuve a punto... estuve a punto de decirle "y sobre todo, Nati, me gusta el curso porque tú estás en él, porque te he conocido en él, porque me gustas"

Pero estábamos entre los demás, sentados a la mesa. Eso me cortó un poco. Si ya me cuesta reunir el valor para pedirle salir, sé que ante las miradas de otras seis personas me es un mucho más difícil. No debería, lo sé, pero siempre he sido así. Y ahora es algo mejor que antaño, es algo en lo que voy mejorando poco a poco.

Y hay más cosas... cada fin de semana es más tiempo... más posibilidad de que alguien que no soy yo entre en su vida. Sé que cada día que pasa esa posibilidad existe, pero sé que los fines de semana suele salir de marcha con las amigas, y sé que muchas relaciones se empiezan a forjar a ritmo de discotecas y bajo la oscura luz de la noche.

Son todo miedos de adolescente. Y son los que estoy sintiendo.

Ahora me preocupo de mi aspecto, cuando siempre me había importado bastante poco. La única concesión que me dí sobre mi aspecto fué ponerme las lentillas, no sólo lo hice por ver mejor, sino también porque me gustaba el aspecto que tenía sin gafas. Llevo mucho años viéndome con gafas y ya estaba un poco cansado.

Pero no las usaba mucho. Aunque desde que empezó el curso, a los pocos días, empezé a llevarlas. Por ella, por el fatuo deseo de que le gustara más así. También he empezado a fijarme en cada herida que me hago al afeitarme, cada pelo mal rasurado, cada granito que me sale, cada estría en la piel de la calva, en cómo me queda la ropa que llevo, si está sucia o arrugada...

Tengo todos los síntomas del criajo colado por una chica. Todos sus miedos, sus esperanzas... y sus cobardías.

De las dudas y otros demonios

De las dudas y otros demonios

"¿No comes nada Fernando?"

"A ti, si me dejas"

Por supuesto no respondo eso. Hago un gesto desvaido con la mano y una media sonrisa y esa es la respuesta... lo otro, eso que pensé en ese momento, no es más que la expresión interna de un deseo y algo que no tengo la menor intención de decir en voz alta así de sopetón, no es mi forma de ser, no soy yo.

Podríais decirme que si digo una cosa distinta de la que pienso, podría ser que sea un poco falso. Tal vez. Lo que desde luego no soy es impulsivo. No mucho al menos.

Así que mi respuesta es un simple "no" sin palabras. No suelo comer nada en la pausa de mitad del curso, lo cierto es que el hambre no suele entrarme hasta un rato largo más tarde y para entonces ya estamos en clase, así que suelo esperar hasta volver a casa a comer.

Hoy está distinta. Es el peinado. Simplemente se ha recogido el pelo hacia atrás en un moño, sólo por hoy dice, le apetecía llevarlo así, no tenía ganas de peinarlo más. Parece una dama de la antigua Roma o de la antigua Grecia.

Y para mí está preciosa. Cierto es que me gusta más el pelo suelto, pero ella está guapa a mis ojos lleve el peinado que lleve.

Hoy he tenido unas ganas enormes de besarla. Cuando al final de la clase charlábamos en la acera, antes de ir ella en dirección a su coche y yo emprender el largo camino a casa. Tenía una pestaña en la mejilla derecha y por unos instantes imaginé mi mano alzándose y con el borde del índice quitando esa pestaña mientras el resto de los dedos acariciaban la mejilla y luego agacharme y descubrir el sabor de su boca...

Los sueños sueños son, le dije lo de la pestaña por si quería probar lo de pedir un deseo (ya sabeis, se coge una pestaña que se te haya caido y quedado pegada a la piel, se sostiene sobre la yema del dedo, pides un deseo y si al primer soplido suave la pestaña sale volando se cumplirá el deseo). Lo probó y salió volando la pestaña... pero luego confesó riendo (¿he dicho ya que me gusta mucho su risa y su sonrisa?) que no había pensado ningún deseo antes de soplar.

Lo que ella no sabe es que ayer yo hice el mismo juego con una de mis pestañas... y yo si tenía pensado mi deseo. No creo que el que se cumpla o deje de cumplir dependa del vuelo de una pestaña caida, pero pedirlo lo pedí de todos modos.

Hoy me ha entrado un poco de miedo. Volviendo del curso, en esos 20 - 25 minutos de caminata, me he puesto a pensar como serán las cosas...

Analizé todas las posibilidades básicas:

-Que puede que no le diga nada: Y me quede con esta sensación que me queda dentro cuando nos despedimos. Me quede con esa sensación no para siempre, porque todo puede llegar a pasar de largo, sino durante mucho tiempo... y preguntándome cómo podría haber sido la respuesta.

-Que se lo pida y me diga que no: Aunque nada cambie, aunque sigan las cosas como antes, la relacion de amistad permanezca... dolerá. No tanto como antaño, posiblemente, porque el tiempo pasa y la experiencia se acumula, pero dolerá. Por haberme arriesgado, por haberlo pedido y haber fallado. Porque no bastará con intentarlo.

-Que se lo pida y me diga que sí: Ahí existe un miedo al cambio, pero... ¿sabeis qué? Ese miedo sí que quiero sentirlo.

Quiero arriesgarme.

Cosas de ayer, de hoy, de hace dos días y desde que empezó el curso

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Ayer vuelta a clase y a ella...

No puedo decir "menuda alegría" o "cuanto ansiaba"... La sensación no es tan explosiva, decirlo sería una exageración. Ella me entra dentro como un arroyo, como algo suave pero que me cala entero, algo muy dulce...

 

Y ayer me enteré de que hemos compartido una tragedia similar, la muerte de una abuela con demencia senil. Otra coincidencia...

 

También me enteré de un poco de su historial médico y ella algo del mio, es un tema que puede a veces ser delicado pero lo hablamos de una manera tan natural entre nosotros y Ch.... Che. es quien se sienta junto a N. en segunda fila de la clase y hablan mucho, se han hecho buenas amigas. Che. es la mayor de todos, esta casada y con un hijo adolescente y es una persona "mayor" con la que es muy fácil hablar, sentirse cómodo. De hecho es la persona que el par de veces que ha podido, se ha puesto en otra silla más lejana para que Nati se sentará a mi lado... Creo que ella lo sabe, sabe lo que me pasa. Es lo que tiene ser madre, el entrenar esa habilidad para interpretar a la gente sin palabras...

 

Hace poco soñé que había alguien de pie junto a mi cama, una figura oscura dentro de la oscuridad. Me pasa a veces que creo despertarme en la oscuridad y aunque todo está negro yo soy capaz de ver un poco a mi alrededor, como si tuviera una cierta visión nocturna de radio reducido. Normalmente me pasa que tengo ese sueño y veo a una araña deforme a asquerosa reptando por la almohada hacia mi cara y me quedo paralizado de miedo...alguna vez he llegado hasta a golpear la almohada o lanzarla al otro lado de la habitación antes de darme cuenta que era un sueño... Pero la otra noche me pasó eso, ví la figura, y con la lógica irracional de los sueños pensé que era ella, estaba seguro que era ella, extendí la mano hacia ella y claro, atravesé el vacío y en ese momento me di cuenta que estaba dormido y desperté en la misma posición que había soñado, con la mano extendida hacia la nada...

 

Hoy no vino a clase. Iba a acompañar a su madre al médico. Sus padres son muy mayores y ella ya se ha acostumbrado (hija única) a acompañarlos a todas partes. La he echado de menos durante todo el descanso... no me malinterpreteis, también durante la clase: aunque no mire, el saber que está detrás mio me hace sentir de otra manera, pero durante la clase puedo estar pensando en los ejercicios, en lo que explica la profesora (que hoy traía la pobre una ronquera de campeonato) y puede ser más llevadera la ausencia. Además dentro de poco se dará otra charla de marquesina... así que puedo tener un poco de paciencia... y de impaciencia a la vez.

 

También hoy ha surgido un pequeño problema entre los compañeros de clase, el primero serio. Ya comenté que hay dos chicos que no comparten el tiempo de descanso. Bueno, eso no es un problema, es su elección. Pero hoy el problema ha sido con el otro chico que empezó desde el principio el curso.

Ya me habían dicho en la academia de las oposiciones que era un poco pedante, pero hasta ahora no había dado muestras de ello. "Hasta ahora" es la palabra clave.

Yo cuando sé bien algo, intento hacer algo útil con ello. Es decir, si alguien que se siente junto a mí no lo entiende o tiene un problema, trato de ayudar a la persona explicándoselo o intentando que llegue por si sola a la solución. Pero hoy hemos dado unas cuantas cosas de nóminas y ese es un tema del que él sabe algo... y se ha pasado todo el rato tratando de corregir a la profesora, comentando en voz alta, desviando el tema a dificultosos recovecos sobre las nóminas... Es decir, ha dado toda la impresión de ser una persona que necesita demostrar cuándo sabe algo para que los demás se den cuenta de cuanto sabe. Y lo digo porque he tratado con personas así y creo saber como va el tema, aunque he de decir que este es muchísimo más soportable que otros pedantes con los que he tenido la desgracia de cruzarme.

Por mi no ha habido problema, pero las chicas que se sentaban en su misma fila querían oir la explicación de la profesora y les ha costado por las continuas interrupciones y comentarios del chico. Por lo que ha comentado se lo han dicho pero él no les ha hecho mucho caso.

Tal vez exagero un poco o me paso de preocupado, pero puede ser el germen de un problema futuro, ya que aunque ahora sólo necesitamos saber un par de cosas sobre nóminas para aplicarlas a la contabilidad, uno de los temas del curso va a ser precisamente nóminas y cómo usar el programa de ordenador para hacerlas, y si se comporta todos los días que dure el curso como hoy, va a crearse una tensión innecesaria en el curso.

Y me da un poco de cosa porque me parecía una suerte que hasta ahora no hubiera pasado nada por el estilo, ninguna tensión, ningún vaticinio de problemas. A mi no me cae mal el chico, aunque tampoco siento una conexión tal como para hacer una amistad fuerte, es normal creo, uno no puede querer o sentir ser amigo de todos con los que se cruza.

El caso es que no quiero coger ojeriza a nadie. En parte porque quedan dos meses y medio de curso y es mucho tiempo para estar tenso con alguien...

 

Pero después de leer en otros blogs las cosas que pasan con los cursos, tal vez tengo suerte de que ese sea el único problema que existe...si es que alguien más lo ve como un problema...