Blogia

El Salón de las Músicas Perdidas

Mal momento para estar despierto

Image Hosted by ImageShack.us

El problema de esta noche fue que me desperté pensando.

Normalmente me pongo a pensar porque no me consigo dormir. Y ayer no me conseguía dormir, a pesar de acostarme un poco más tarde de lo normal y de no sentirme desvelado. Pero no fue en ese momento cuando me puse a pensar. Esperé y terminé entrando en ese estado de duermevela en el cual eres consciente de dos mundos, el que estás medio soñanado y el real bajo las sábanas en la oscuridad.

Y de repente de desperté de ese estado y encontré a mi cerebro pensando ya en una serie de cosas, como si le hubiera interrumpido en mitad de una trama o conspiración, como si se hubiera puesto a pensar sin permiso.

Y pensaba lo de siempre. En mi soledad sentimental.

Yo no tenía ganas de aquello. Me tenía que levantar pronto hoy para ir al proceso de selección del curso y me esperaba una larga caminata y buscar la calle correcta... no tenía ganas ni cuerpo ni moral para aquello. Pero mi cerebro, como si yo aún siguiera en el sueño y no tuviera control sobre lo que hacía, pensaba por su cuenta, no quiso detenerse durante el rato.

El suficiente para dejarme con un mal sabor de psique.

Porque me recordó mis 28 años y el hecho de que nunca había tenido una relación seria a esa edad, al menos ninguna real (las irreales duraban solo unos meses... aunque yo no me diera cuenta de ello, aunque las considerara reales, se empezaban a morir al poco). Me recordó que hace demasiado demasiado tiempo que no siento en mi lengua el sabor de otros labios, que no acaricio una piel ajena, que no oigo respiraciones profundas acompañadas de sonidos húmedos. Me recordó que hace mucho que las únicas manos que me tocan con deseo son las mias. Me recordó que el tiempo pasa, que hace uno, tres, cuatro, ocho, diez años ya estaba yo pensando las mismas cosas que pensaba esta noche. Y me dijo que era altamente posible que dentro de uno, tres, cuatro, ocho, diez años, volviera a pensarlas exactamente igual, como si nada hubiera cambiado.

Me recordó que si, que me habían besado, lamido, acariciado. Que he tenido rollos, contactos, pasiones breves... pero ya hace años que no vuelven a suceder, y que tal vez me había pasado el tiempo de haber aprovechado oportunidades. Me recordó que ahora sigo conociendo gente (en los cursos, amigos de amigos...) pero que me sigue costando un triunfo y una disposición a aceptar de la otra persona el establecer lazos fuertes, que sigo sin saber interesar una disposición negativa para convertirla en un "quizás" y tener una oportunidad.

Me recordó que sigo sin saber claramente lo que quiero. ¿Sigo queriendo un primer contacto romántico y cariñoso y apasionado y después ya llegarán los polvos rápidos y casuales? ¿Sigo queriendo una primera vez que se convierta en la primera vez con la única persona con la que estaré para siempre? ¿Sigo queriendo quitarme de encima la losa de la virginidad sea con quien sea y con quien pueda y se deje para ver si me quitan las neuras esperando no arrepentirme luego? A todo le encuentro un pero y una ventaja. Y por eso fluctuo de uno a otro de esos deseos, en función del día, de la soledad que sienta y de como vayan en general las cosas. Y el caso es que sigo sin decidirme.

Todo eso me recordó en una carrera de velocidad de pensamientos, palabras atropelladas, imágenes que se superponían, recuerdos de sensaciones... Y luego calló mi mente, pero no mi corazón, que estaba tocado. ¿Cuanto duró aquel soliloquio de mi cabeza? ¿Un minuto, diez, veinte? No lo sé. Y no tardé mucho en dormirme después, pero me desperté cansado y algo abatido. Por eso me descubrí llenando un vacío de conversación diciéndole banalidades tontas a la profesora del curso del paro que nos seleccionaba. Suelo callar en esos momentos, pero estaba descolocado y por eso me salió esa reacción un poco ajena (ya que esa reacción la tengo con amigos y colegas y personas cercanas, con los desconocidos o casuales tengo la que he dicho antes del silencio)

Y ahora vuelvo del nuevo horario de la academia de las oposiciones y vengo cansado, pero al menos es físicamente casi todo, porque escribir esto me ha servido un poco para apartar/disimular/arrinconar/enterrar el otro cansancion, el que más me afectaba. El del alma.

Exprimiendo el día

Exprimiendo el día

Bueno bueno... recibo hace unos días una carta del siempre efectivo INEM conminándome a acudir al proceso de selección de otro de sus cursos...

Ya llevo tres hechos, los tres anteriores relacionados con eso que descubrí que me gustaría se convirtiera en mi modo de vida (o sea, que me pagaran por hacerlo): el diseño gráfico, la animación sencilla, el crear páginas web, el retoque fotográfico...

Este en concreto es uno de esos para reforzar lo "aprendido" (a veces meramente memorizado para sortear el proceso examinal en la carrera universitaria y luego se desvanece de la memoria "como lágrimas en la lluvia") en la Universidad. Para ser más exactos lleva el rimbombante título de : "APLICACIONES INFORMATICAS DE GESTION"

Básicamente, saber manejar los programas para llevar la contabilidad, hacer nóminas... y saber que botón es el que enciende el ordenador y para que sirve era cosa semiesférica que hay sobre la mesa y que cuando lo mueves se mueve una flechita en la pantalla...

Así que nada, un poco de abogio de pensar que voy a tener que coordinar el curso de las oposiciones con este curso y hoy por la mañana proceso de selección (usease, contar las cabezas que han acudido para no perder la antigüedad del paro, hacerles rellenar un papel donde la pregunta más importante es :"¿ESTA INTERESADO EN REALIZAR ESTE CURSO?") y hala, a decidir quienes harán el curso.

Y me ha tocado. Así que ya he ido a cambiar la hora a la que acudiré ahora al curso de las oposiciones (de cinco a seis de la tarde, mismo profesor, gracias a los cielos) y ajustar el despertador para levantarme acorde a mi nuevo horario: de nueve a dos todos los días de diario.

Voy a tener un día bien relleno: mañanas con el curso del paro, una hora por la tarde para las oposiciones más lo que pueda estudiar. Dos cursos a la vez, para mi eso es nuevo. Y no digo que no me de un poco de palo. Soy de naturaleza VAGO, la ley que impera es la del mínimo esfuerzo, unida a la ley de búsqueda de interés para empezar a dejar de rascarme la barriga y hacer lo que quiero hacer o planeo hacer durante meses... Bueno, ahora voy a estar bien activo. A lo mejor hasta duermo como un tronco. En cierto sentido va a ser toda una experiencia, eso de volver a tener todo el día ocupado, no me pasaba desde el colegio (en la universidad los cursos eran sólo mañana o tarde, pocas veces se complementaban).

Me dió un poco de rabia en la selección que nos pusieron una pequeña prueba de contabilidad y yo lo dejé totalmente en blanco. Era sólo para medir nuestro nivel en contabilidad, lo que recodábamos, lo que sabíamos... pero porras, me dio rabia porque yo he estudiado Empresariales, las contabilidades las aprobaba a la primera... ¡y ya no me acuerdo de nada! Bueno un poco si que me sonaba, y hay que decir que hace 4 años que acabé la carrera y 6 que estudié por última vez algo de contabilidad, si a eso sumamos que no he vuelto a tocarlo... pues normal que no me acuerde.

Pero bueno, con este curso pronto volveré a conocer el maravilloso mundo de los asientos contables...

Más me preocupa (a menos en estos momentos) la noche que he pasado que el tener menos horas de tiempo para verme crecer la barriga en el sofá...

Algo que no es un final

Image Hosted by ImageShack.us

Si, sale de dentro para tí. Así que no creo que sea desperdiciarla. Es una belleza que te correponde.

El último trozo de un cuento, pero no su final:

"... pasaron tormentas y resacas, estaciones y sombras. El sol jugó al escondite con la noche cientos de veces y el aire giró a veces cálido y a veces frío, siempre cambiante...

Los gigantes de piedra perdieron un milímetro de su piel al embate de las olas. Y siempre que miraban abajo ahí estaba la nereida.

Sólo que una vez que miraron ya no estaba.

Había pasado demasiado tiempo. "No, ya no está, ya no viene, ya no voy. El tiempo ha pasado" había pensado ella cuando un duro granizo impactó en su piel expuesta, enfriándola, dañándola. La ausencia de él se convirtió en definitiva, sin ningún motivo físico para ello, simplemente fue como si un botón se hubiera apretado dentro de la mente y corazón de la nereida y ese botón hubiera encendido las luces y hubiera sido consciente de algo que antes no veía: su lejanía. Supo que él no había emprendido nunca el viaje, que nunca había pensado ir hacia ella, o marcarle el camino a ella para ir hacia él.

El encuentro había pasado de ser una certeza, algo que iba a suceder, a convertirse en el recuerdo de una esperanza.

Así que la nereida se incorporó de su roca y se adentró de nuevo en el mar. Era lo natural, pensaba, de el mar había surgido y al mar volvía. Pero no se sentía en su lugar entre las corrientes y los peces y las fumarolas, así que nadó y nadó. Y llegó a una sima tan profunda que hasta la oscuridad se había olvidado de su existencia y lo que allí habitaba era lo que está justo por debajo de las tinieblas. Allí ninguna fumarola soltaba luz y calor, ningún pez abisal se adentraba porque era un vacío absoluto. Allí hasta el tiempo temía entrar. Y la nereida nadó a ciegas siempre hacia abajo. Se detuvo enmedio de las sombras y escuchó las voces.

-Ven, pequeña, porque pequeña eres en cuerpo y alma para nosotros. Ven a nuestro abrazo. No te ofrecemos olvido, no te ofrecemos paz, pero tampoco te ofrecemos luz engañosa que luego huye dejándote con el dolor de su recuerdo. Tampoco te ofrecemos compasión ni piedad, ni nada para sanar tu interior. Pero tampoco te decimos que van a pasar cosas que luego no suceden, no te ofrecemos esperanza para que luego no haya sufrimiento. Lo que te ofrecemos es volverte como nosotros, ser olvidada por el tiempo, fundirte con la oscuridad para que nunca haya quizás ni preguntas ni dudas, solo una eternidad de estancia, de presencia, sin sueños ni tristezas, sin alegrías ni movimiento. Ven y deja de sentir, como nosotras hemos dejado de sentir.

Pero la nereida rió y las sombras temblaron asustadas y enfurecidas, porque hacía tiempo que una risa sincera y la luz que trae, mancillaban el vacío de la sima.

-Mi vida no acaba con su ausencia. Estoy viva. Viva para sentir, cosas buenas y cosas buenas. Viva para sentir la vida. Me esperan muchas cosas. Nada ha terminado. Quedaos aquí con el final que habeis escogido. Yo escojo el aire y el agua, la risa y la lágrima. Yo escojo ser lo que siempre he sido.-

Y la nereida volvió a ascender, a la luz del sol que se partía en mil reflejos bajo las olas, a la salada espuma que corona las algas flotantes, a las puntiagudas rocas de coral, a la crujiente arena de la playa y a la caricia del aire.

La nereida no era su prima la sirenita."

Al seguir viviendo no puede ponersele un FIN al final de una frase, porque la vida continua y el "comieron perdices" es una forma muy triste de resumir millones de segundos de sentir.

¿Donde están?

¿Donde están?

Hacía tiempo que no ponía ninguna canción, ¿verdad?

Esta me gustó desde el primer momento que la oí por su letra. ¿Quién no ha tenido la sensación de que todo eso que de antes le molaba ha perdido sentido, qué se han acabado los estímulos nuevos o que las cosas no son tan divertidas como antaño? ¿Quién no ha pensado que ya no hay manera de mostrarse rebelde ante lo que "se supone que debemos hacer y cómo debemos comportarnos" porque ahora hasta "ser rebelde" es algo que te dicen amplios sectores que tienes que hacer? ¿Quién no se ha sentido totalmente insatisfecho al conseguir "integrarse" y descubrir que no va a ninguna parte?

¿Y donde están las chicas de las canciones?

"¿Dónde están las chicas de las canciones?

¿Dónde están las intensas emociones?

¿Qué fue de la golfa del "Honky-Tonk Woman"?

¿Quién tiene el móvil de Madonna?

Nos conocimos en una fiesta absurda.

Yo estaba muy borracho, ella estaba sola.

No estuve brillante, no fue sugestiva...

¡Dios bendiga a la bebida!

Yo tengo una casa, tú tienes para el taxi.

Yo tengo Martini, tú tienes profilaxis.

Sin mucho negocio nos fuimos a acostar...

y no fue la noche del jaguar.



¿Dónde están las chicas de las canciones?

¿Dónde están las intensas emociones?

¿Dónde están las chicas de las canciones?

¿Dónde están las intensas emociones?



Mi adolescencia estudiando como un bestia.

Tras la carrera, dicen, viene la fiesta.

Hoy curro de ocho a ocho en Andersen Consulting...

he resultado un tonto útil.

Quise vivir un viernes noche salvaje,

me pasé de listo y me echaron de la disco.

Quiero saltarme el protocolo...

pero no encuentro ni dónde ni cómo.



¿Dónde están las chicas de las canciones?

¿Dónde están las intensas emociones?

¿Quién apuró la copa de los peligros?

¿Dónde te echan el polvo del siglo?



Uso lo más macho en after-shave

y en el ascensor me siguen dando la espalda.

Uso calzoncillos de Calvin Klein

y tampoco me la noto más larga.

He fumado buen tabaco americano,

he guiado un deportivo muy caro.

Detrás del icono de la masculinidad

me he gastado una pasta brutal...



¿Dónde están las chicas de las canciones?

¿Dónde están las intensas emociones?

¿Quién apuró la copa de los peligros?

¿Dónde te echan el polvo del siglo? "



("Las chicas de las canciones" Circodelia)


Influencias

Influencias

Exposición:

Antaño, en la época de las brujas (las de verdad, lo de ahora en su mayor parte es pura pose), estas eran capaces de echar maldiciones. Y creas o no en la magia, eran realmente capaces. ¿Cómo? Muy sencillo. Una bruja te maldecía, te vaticinaba una desgracia y tú ya estabas alerta. Esos pequeños azares y accidentes diarios tomaban nueva relevancia. ¿Que te aplastabas el dedo con el martillo clavando una tabla? Seguro que era por la maldición. ¿Qué se te moría la vaca? Seguro que era por la maldición. ¿Qué llovía tres días seguidos y tu casa se llenaba de goteras y cogías un catarro? La maldición. ¿Qué tropezabas en una piedra y te hacías polvo la uña del dedo gordo del pie? La maldición.

Porque la gente no se daba cuenta que todas esas cosas también les pasaban cuando no les habían echado una maldición. Pero es que la maldición, el poder las brujas, en el fondo, era convencer a la gente de que eran capaces de provocar con su magia que todas esas cosas te pasaran a tí. Te ponían en guardia. Te metían el miedo en el cuerpo, esperabas que pasara lo peor... y siempre pasa algo malo que podemos agrandar en nuestras mentes para convertirlo en algo mucho peor.

Al final, todo ello resultó en su perjuicio. Porque la gente no te mata por caerse de las escaleras y torcerse un tobillo, o sufrir de diarrea unos días. Pero cuando un niño moría, una persona enfermaba gravemente, un animal necesario para el sustento fallecía... se culpaba a la "bruja", lo fuera o no, pretendiera serlo o no. Ahora existía una religión que decía que la fe en Dios era más poderosa que cualquier poder antiguo, que estos poderes antiguos podían ser vencidos. Los sacerdotes creían en esto, que su Dios les apoyaría, que no les dejaría ser derrotados... así que las maldiciones les traían al fresco, banalizaban los sucesos contrarios que les pasaban como meros azares, las brujas habían perdido el poder de convencerles de que tenían poderes. Llevados por la "justa ira" y el exceso de celo religioso que a veces llegó a rozar el fanatismo mas artero de un islamista radical actual (todas las religiones pasan por eso antes o después, a ellos les está tocando ahora) mandaron a la hoguera a cientos de mujeres, culpables o inocentes o sospechosas.

Todo esto viene al hecho de lo que digo a veces: cuando un día empieza mal, sigue mal. Cuando un día empieza mal, como ha empezado el mio hoy, se tiende a agrandar cualquier cosa no buena que pase y considerarla como parte del conjunto de un mal día.

Y todo está en la mente. Todo dentro de la cabeza. Un día positivo se encogerá uno de hombros, hasta se reirá, y olvidará cada incidente malo. Pero los días malos seremos conscientes de todos y cada uno de los sucesos... y pensaremos que alguien nos ha maldito.

Como me pasa hoy. Se inició el día con una bronca con mis padres y por ahora nada ha cambiado el hecho de que estoy sensible a cada cosa mala que pueda pasar hoy.

Y lo peor de todo es saber que eso es lo que está sucediendo, todo en mi cabeza, y no poder cambiarlo.

Soy un trocito rectangular de plástico...

Soy un trocito rectangular de plástico...

Tengo que aprender a acostarme antes, lo que necesite para dormir bien y descansar... o tal vez no, porque la sensación que estoy viviendo durante toda la mañana no es desagradable... sólo extraña.

Me pesan los párpados, me siento un poco ajeno a mi mismo, como si las sensaciones me llegaran mitigadas. Tengo un ligero dolorcillo en ese nervio gordote que sale de detrás de cada ojo hasta el cerebro y en el punto donde el craneo se une a la columna vertebral, ese músculo. Siento el cuerpo pesado, casi debería temer que la silla se hunda bajo mi peso, se me mezclan los dedos y lío las letras al escribir, los mecanismos de pensamiento están como descompensados, no razono sino que mis pensamientos actúan... como si tuviera vida, alma y sentido propios y me estuvieran dejando compartirlos.

Como he dicho no es desagradable. Me siento un poco mágico, un poco místico, siento que comprendo sin comprender, sólo sintiendo...

Ni siquiera pienso en como era mi vida hace cinco años, cuando renové el DNI por última vez, que sería lo usual en este caso, que el hecho de haber ido a pedir que me renueven el carnet y me den uno de esos tan molones electrónicos nuevos me trajera recuerdos, buenos malos o liosos. No sé, no me da por pensar en ello, es curioso.

En vez de eso me da por pensar que me cuesta 6,60 ser persona para esa entidad llamada "Estado", que me conoce por una serie de números finalizados en una letra, deshumanizado, puros datos, sin que les importe si soy persona o que persona soy. La huella de un dedo y una foto pequeñita frontal no me definen, así que ese trocito rectangular que en un mes me han dicho que me pase a buscar no me representa para nada. Pero claro, ellos tampoco quieren conocerme, sólo que no de la lata. Oh si, claro es necesario para la administración, para que sepan donde buscar y a donde mandar las cosas cuando precisen de mis aportaciones o servicios. Pero como considero que cada vez la sociedad se lia en papeles que en el fondo no tienen tanto sentido y tendemos a olvidar la carne y la mente...

Pues en cierto sentido la sonrisa que muestro a los funcionarios en la comisaría es tan natural y verdadera que me dan ganas de reir por ello, porque no sé, no considero que nada tenga sentido pero me ha gustado ir y verles realizar sus mecánicas tareas y ablandarse un poco en su eficiencia ante mi tranquilidad y amabilidad, mis "por favores" y mis "gracias", mi presencia tan ajena y a la vez tan presente...

Estoy en un sueño, tal vez es eso. Hay sueños que tienen lógica porque la tienen, porque no dudamos y no nos paramos a pensar. Hoy me ha tocado vivir despierto esa sensación.

Durará poco lo sé, hoy dormiré como un lirón que sueña con una sierra partiendo un tronco... y todo se desvanecerá. Pero da igual. Ahora lo siento...

Y eso es mucho.

Caida de ojos

Caida de ojos

 Llevo un tiempo eludiendo escribir esto.

 

 HAy un cierto desasosiego al hacerlo, porque me daba la impresión que no estoy llegando a los motivos profundos. Y eso asusta, buscar una respuesta a un acto propio y no encontrarlo, sentir que hay cosas que uno no puede arreglar de sí mismo, cosas que no va a poder cambiar en su interior y que la hacen comportarse de una manera que no quiere...

 

 Pero bueno, ahí vamos. Ya que pensar no me ha servido de mucho voy a ver si simplemente escribiendo lo que siento en el instante del ahora, llego a alguna parte...

 

 El tema es: ¿por qué me cuesta mirar a los ojos a la gente?

 

 Los que me hayan conocido en persona podrán confirmarlo, ya que supongo que lo han notado. Lo que no sé es a qué conclusión habrán llegado al verme hacerlo... Pero el caso es que me cuesta cruzar miradas con la gente, sostener la mirada, mirar a los ojos. Siempre me siento más comodo mirando no sé, la oreja, la nariz, la boca... Pero si tengo que fijar mi mirada en la de otro, suelo poder hacerlo poco tiempo. Enseguida siento la necesidad física e interna de bajar los ojos y fijarlos en el vaso que tengo en la mano, la mesa, mis zapatos, mis manos o las del otro, la persona que se sienta a lo lejos...

 

 Supongo que hay gente que ha pensado que soy un maleducado. O que tengo algo que ocultar. Y cierto es que si me gusta la persona con la que estoy, y por gustar me refiero a gustar físicamente, suelo hacerlo más a menudo lo de apartar la vista. También me pasaba si estaba con una chica con la que quería enrollarme. O si sostenía una discusión con alguien. En fin que me pasa muchas veces.

 

 ¿Es timidez? Es posible. Alguna vez siento que al sostener la mirada me he sonrojado. Y me pasa mucho con las chicas pero me ha pasado también con algún chico, sobre todo si sentía que lo que estaba diciendo era una tontería, ya sabeis una de esas frases que a mitad de decirla estás pensando "pero, ¿que gilipollez estoy diciendo?" 

 ¿Es miedo? ¿Miedo a que me vean como soy, a que lean en mis ojos (¿no son el espejo del alma?) las peores partes de mí o lo que estoy pensando en ese momento? Tal vez, pero no siempre siento que estoy pensando o sintiendo algo vergonzoso cuando me siento impelido a apartar la vista.

 ¿Es coquetería? No, eso no. Porque no pienso que me pudiera funcionar eso de la "caida de ojos" de la que hablan en los libros románticos para hacerse el interesante. No, eso no es.

  ¿Es baja autoestima? Tal vez. Sostener la mirada a veces es signo de estar totalmente seguro de la postura que se sostiene, de la convicción de las ideas, de la fortaleza del espíritu. Y de todo eso voy poco surtido.

 

 Si que hay muchas veces que no tengo problema en mantener la mirada. Me pasa con los amigos, con las personas que quiero, las que me hacen sentir muy cómodo. O si estoy muy enfrascado en la conversación, en el coloquio. Creo que es una señal segura de que me están haciendo sentir integrado. O que quiero hablar de un tema de igual a igual, que estoy convencido de lo que digo.

 

 Yo mismo soy consciente muchas veces de lo que estoy haciendo, al apartar la vista. De los riesgos. Pero no puedo evitarlo, es como un temblor interno que me trepa a velocidad de vértigo desde el estómago a los ojos y hace que estos se tornen huidizos. Me pasa también muchos con los silencios. Es muy difícil que en un silencio esté mirando a los ojos a otra persona. Pienso que podría incomodarles, porque mirar directamente a los ojos de una persona es algo muy íntimo, pienso y hay situaciones en las que creo que no debe hacerse durante demasiado rato.

 

 Pero, a pesar de todo lo escrito, ¿cual es la razón? ¿Por qué lo hago?

 

 Siento que no he respondido a mi propia pregunta. 

2 tras 11. Dos onces.

Números.

Mecanismos para la memoria.

Me acuerdo más del 11 que en principio es más lejano, en tiempo y espacio. El 11 con sus dos unos como dos torres. Coincidio con otro momento de engaño y depresión en mi vida. Hubo dos intensidades aquel día, tal vez por eso lo recuerdo mejor, lo que pensaba, lo que hice, lo que dije, lo que comí mientras miraba la televisión.

¿Por qué recuerdo peor donde estaba el 11 en el que los unos era traviesas de vía de tren?

Estaba aún en el cuarto piso. ¿Qué me hizo echarme la bata sobre los hombros y aún oliendo a sueño y sudor seco correr los dos pisos escaleras arriba para llegar a casa y estar de pie apoyado en el respaldo del sofá compartiendo en silencio las noticias de la televisión? ¿Oí algo desde la cama? ¿Encendí la televisión en el cuarto mientras esperaba que se ventilara la televisión y lo ví?

No lo recuerdo. Pero si recuerdo la sensación.

Con las torres sentía desesperación. Desesperación por el engaño y por los choques, la caida de los colosos, la muerte que estaba sucediendo ante mis ojos. Desesperación.

Con los trenes sentí ira. Ira, furia, ese ardor que empieza a subirte poco a poco desde la punta de los pies calentando todo tu cuerpo, subiendo por el estómago dejándolo hecho un puño, calentando los pulmones con un fuego sulfuroso qe los deja secos, trepando por la garganta en un gruñido inaudible y dejando cenizas en la mente, los ojos dos ascuas de dolor y furia, la mente pensando en aplastar las cabezas de los causantes con las manos desnudas, bañar los dedos en su putrefacta masa cerebral y pintarse las uñas con su sangre.

Ira. Furia.

La sensación de "no puede estar pasando en mi país"

¿Fue antes o después cuando yo esperaba un tren en esa misma estación, tras completar otra de esas pruebas para una empresa en Madrid, otra de esas en las que me rechazaron? No lo recuerdo. Los datos se diluyen.

Se diluyen ante dos recuerdos. El primero un rostro ceniciento, los ojos cerrados, la mandíbula desencajada, una mujer que ha muerto entre el dolor, segundos antes de ser tapada por una manta por los bomberos.

La segunda imagen una ilustración de Fernando Krahn, dibujante chileno, colaborador habitual del Magazine de La Nueva España de los fines de semana: Hay unas vías de tren. Hay una luz que las ilumina. Las sombras de las traviesas de las vías se alargan y se convierten en cruces.

192 cruces. Cientos cargan aún con las cruces que ese día cayeron sobre ellos o los que amaban.

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué?


Powered by Castpost

" Ha pasado el tiempo
no he dejado ni un momento
de pensar en los viejos sueños
en las noches de conciertos en un bar

Ha pasado el tiempo
y no sé por qué te cuento esto
será que se ha ido
la inocencia que llevo conmigo
si será el dolor, este amanecer
que me ha helado el alma
quiero despertar
porque no puede ser verdad
esta mala hora


Esta madrugada
que parece nunca acabar
esta noche de angustiosa calma

Va pasando el tiempo
bajo el cielo sin estrellas de Madrid
pero hoy no encuentro
la ilusión que me quemaba dentro
Nada más llegar a esta ciudad
que nos devora
dime dónde estás que te quiero ver
y dejar pasar esta mala hora

Esta madrugada
que parece nunca acabar
esta noche de angustiosa calma
Quédate conmigo
hasta que la luz se haga
esta madrugada

Quiero despertar
porque no puede ser verdad
esta mala hora

Esta madrugada
que parece nunca acabar
esta noche de angustiosa calma
Quédate conmigo
hasta que la luz se haga
esta noche oscura de mi alma

Esta madrugada
que parece nunca, nunca acabar
quédate conmigo
hasta que la luz se haga
esta madrugada"

("Esta madrugada" Amaral (canción inspirada en el 11-M) )

¿Por qué?

Image Hosted by ImageShack.us

PD: La foto está sacada de esta página: http://www.fijaciones.org/archives/2005/03/estacion_de_ato.html

Habituales dos caras

Habituales dos caras

En otro blog una amiga cuenta como se siente al enfrentarse al cambio de actitud de su pareja, al cambio que provoca la rutina, el paso del tiempo. Como la anterior atención a los detalles se pierde, como se deja de busca la continua compañía del otro, como parece ser ella la que tiene que molestarse en mantener la comunicación, recordar las cosas, mantener la llama de la relación.

Y yo le escribo esto:

" Sucede porque nos basamos en el miedo.

Me explico. Los hombres tenemos miedo de estar sólos, de no gustar a nadie tanto como para que nos quiera. Tenemos miedo de no ser interesantes, ni atractivos, de la soledad.
Por eso al principio somos de una manera cuando encontramos a alguien. No queremos perderla. No queremos que se aleje.

Pero no se puede tener miedo siempre, y el miedo se torna costumbre. Ya no recordamos lo que es tener ese miedo, porque el día a día, la rutina, ha reemplazado a la posibilidad de perder lo encontrado.

Y entonces dejamos de ser como éramos y somos como somos. Y entonces es cuando veis que los hombres queremos estar acompañados...cuando a nosotros nos apetece y en las condiciones que nos apetece.

Aunque claro, puedo estar diciendo tonterías, ya que yo nunca he estado con nadie, no resulto interesante y estoy sólo.
Y sigo teniendo miedo cada día de quedarme así, de manera que el que piense "yo no me comportaría así, sería cariñoso todos los días, paciente, detallista..." no es referente, ya que hasta que lo experimente (si lo experimento) no conoceré mi reacción."

Lo cual por supuesto es sólo una teoría, pero posible.

Y ese fenómeno es algo habitual, por lo menos por lo que he visto de primera mano. Hace poco leía que los cambios químicos internos que se producen al estar enamorado, esa pasión que nos induce la mente, dura dos años, creo recordar que ese era el periodo mecionado. Parece que a los hombres nos pasa antes y son las mujeres las que mantienen durante más tiempo la llama viva en su interior (hay excepciones en todo por supuesto. Habrá hombres tremendamente detallistas, apasionados y ardientes pase el tiempo que pase...) .

¿Por qué? ¿A los hombres nos han metido tanto en la cabeza la mierda esa de que debemos de ser duros, machos y no mostrar sentimientos que somo capaces de joder algo que puede ser lo mejor que tenemos en la vida? ¿Es orgullo, vergüenza a que nos tachen de "nenazas", puro aparentar o que realmente no somos capaces de entregarnos? ¿Es el instinto de cazador, que una vez conseguida la "presa" dejamos de tener interés y buscamos otra cosa que despierte nuestro instinto? No dudo que habrá ligones de vía estrecha y cerebro más estrecho aún que estarán encantados de acostarse con una al día, sea como sea, aunque tengan que fingir ser lo que no son y con la música a otra parte, pero no creo que eso vaya conmigo. Primero porque no se ligar a y los hechos me remito. Con lo cual seguir esa "profesión" sería para mí un fracaso absoluto. SEgundo porque me gusta querer, quiero querer y ser querido, demostrarlo, sentirlo, vivirlo.

Sé que nadie me puede decir que no me fuera yo a comportar así en un futuro. Joder, ojalá no sea así. Ojalá sea en lo básico como soy ahora, una persona que no se siente menos persona por dar abrazos, besos, felicitar cumpleaños y santos, preocuparse por los demás y ser detallista.

Si tengo dos caras, como parece ser que es habitual en los hombres en el tema del amor, prefiero fundirlas en una. Y ser siempre como sea yo realmente.

PD: la imagen es un famoso espejismo. ¿Es la cara de una anciana de perfil o la de una joven que mira a la lejanía?

Colgando

Image Hosted by ImageShack.us

No es lo habitual, pero a veces recuerdo mas o menos bien mis sueños. No tan bien como una amiga, que me impresiona profundamente por esa capacidad de recordar tan bien los detalles de las cosas. Pero algo recuerdo.

Como el de esta noche.

Creo que era Madrid, pero como suele ser habitual en estos casos, no era la misma ciudad, sólo tenía de Madrid el nombre y la sensación. Estaba con algunos amigos que viven en esa ciudad, por eso estaba seguro de estar en ella. Ibamos todos de verano (bañador o pantalón corto, camisas, mochilas de deporte con cosas de playa, gorras...) y yo tenía la típica sensación de estar un poco perdido en la conversación, ya que se habían encontrado mis amigos con otros amigos suyos y estaban en animada charla sobre cosas que yo no conocía ni entendía.

Y llegábamos a la playa, la diferencia más extrema con el Madrid real era la existencia de ese mismo espacio. Era una playa de dunas, con colinas de arena sobre la que la gente estaba colocada, que se alzaban a los lados de una especie de valle alargado que pasaba entre los dos conjuntos de dunas-colinas. Tampoco se veía ni oía mar por ninguna parte, pero seguíamos llamándolo playa a pesar de eso...

Entre risas, empezaban mis amigos y sus colegas una carrera por ese valle, esquivando la gente que paseaba o saltando las toallas, ocupadas o no, extendidas sobre la arena. Tampoco era una competición seria, se paraban a menudo, eran carreras cortas, reían... pero yo me sentía muy cansado, aunque intentaba seguir ese ritmo suave no podía. Me quedaba atrás.

Y me sentía harto de quedarme atrás. Así que según la competición empezaba a ponerse seria, todos empezábamos a correr en serio, quise ir más allá de lo que podía. Y lo conseguía, empezaba a adelantar a la gente, el cansancio se esfumaba, la mochila que llevaba no pesaba, mi respiración acompasada, las zancadas cada vez más largas, el saltar las toallas no me hacía ir mas lento sino que era un movimiento fluido... Y por fin estaba el primero, quería estarlo y lo estaba, no quería perder, me tomaba aquel juego como si fuera lo más importante del mundo...

Y mientras corría era consciente de todo mi alrededor. Unas chicas cavaban un agujero con sus manos en una de las colinas a mi derecha y tiraban la arena entre sus manos formando un cuenco hacia el valle. Al verme llegar corriendo la chica que llevaba la mano detenía su movimiento para no tirarme la arena encima, con gesto serio. Yo pensé en aquel momento que debería hacer un gesto de agradecimiento, alzar la mano, sonreirle o inclinar la cabeza como saludo, por haber detenido por mí su tarea, que se tomaba tan en serio por la expresión de su rostro.

Sentía a algunos de mis amigos detrás mio, sentía que otros ya se habían parado, cansados. Pero daba igual. Alguno aún corría y yo no podía permitir que me adelantaran.

Y en ese momento, aunque el valle parecía eterno en su longitud, la grieta. Como en unos dibujos animados, no freno a tiempo y me tambaleo en el borde, consciente que el terreno es distinto ahí. Es como un paisaje marciano, pierdo la perspectiva, no sé si la grieta es un ligero badén o un abismo, he perdido por unos momentos la capacidad de interpretar las percepciones. Así que hago lo que siempre que me encuentro en alturas me siento impulsado a hacer... no caigo, sino que salto.

Y es un abismo en pendiente. Resbalo por la cuesta inclinada, mis pies pierden asidero y es mi cuerpo en toda su longitud el que está resbalando por la pared, hasta que no sé como logro darme la vuelta y apoyar pies y manos aferrándome y la caida resbala.

Mientras caigo he oido la voz de uno de mis amigos gritando "de todas la ideas que podías tener, esta es la peor" como si supiera que he saltado a propósito. Alzo la cabeza y veo las sombras de sus rostros asomados por el borde, a muchos metros por encima. Gritan, se asustan, corren a llamar a alguien, a buscar ayuda. Pero mis dedos se clavan sin problemas en la pared, que está hecha de arena tan compacta que aguanta sin caerse pero la cual no tengo problemas para horadar. Tengo los pies bien afianzados. No tengo roces ni heridas por la caida, todo parece correcto. Ni siquiera la mochila que llevo parece pesarme. Y no estoy cansado a pesar de la carrera, tengo la sensación que podría estarme horas, días en aquel lugar, bien sujeto. Sé que debajo de mi hay cientos de metros de pendiente, tal vez de caida libre a pico. Pero no me preocupa. Mientras no mire abajo no tendré problemas. Mis amigos se marchan, les oigo correr y yo miro con tranquilidad el trozo que me separa del borde y pienso que será más cómodo, si intentar escalar hasta allí (me siento perfectamente capaz de hacerlo) o quedarme donde estoy y esperar a los servicios de socorro, o a que mis amigos traigan una cuerda. Pero tampoco me preocupo mucho, estoy bien donde estoy, entre el cielo y la tierra, entre la seguridad y la muerte.

Todo está correcto.

Y pienso "es hora de despertar".

Y así sucede.

PD: Espero que si hay algún psicólogo entre el público no esté llamando al manicomio en estos momentos :)

Si, ya sé que es un tema recurrente...

Image Hosted by ImageShack.us

...pero que le voy a hacer si yo, nací el Medite... no espera, no era eso :)

Que le voy a hacer si lo adoro...

Hoy iba por la calle con la comunmente conocida como "sonrisa estúpida" en la cara.

¿Y por qué? No hacía nada especial, otro viernes a cargar las bolsas de la compra de la comida y caprichos, la misma tarea de dos veces por semana, agravada por el hecho de que nos acompañaba mi tía que está unos días en Oviedo, y cuando nos acompañana tienden mi madre y ella a inconscientemente crear un reducto no físico de conversación, de manera que me siento un poco mucho desplazado, incapaz de entrar en la charla y un poco mucho ignorado.

Pero hoy daba igual.

Porque soplaba un ventarrón... un dulce, frío a ratos a ratos cálido, potente, susurrante al rozar los objetos y sublime ventarrón.

Y lo he sentido como una corriente de colores que me pasaban rozando y perlando de partículas brillantes irisadas que se posaban breves instantes sobre mí antes de continuar su camino arrastradas por la corriente de arcoiris. Me he sentido un lienzo donde era dibujado en colores a caricias más que a brochazos. Se me ha subido la luz a la boca y he sonreido, con esa sonrisa que muchos en la calle habrán considerado estúpida... pero que yo he pensado que era una sonrisa que pocas veces he sentido tan preciosa...

Buen fin de semana a todos :)

Orgullosos y perjuicios

Orgullosos y perjuicios

Mientras poníamos un poco a parir en comandita a mi hermano 1 (los pongo por orden de edades) , que ultimamente tiene ramalazos de borderío demasiado frecuentes, mi hermano 4 me contó algo que me dejó alucinado. Por lo visto mi hermano 1 le había echado en cara con ánimo jodiente el que él ahora estuviera saliendo con una chica. Mi hermano 3 que estaba al alcance del oido le dijo a mi hermano 1 que echara un poco el freno (mi hermano 3 lleva saliendo un par de años con una chica y ya se están comprando una casa juntos) que eso no era algo por lo que sentirse superior. A mi hermano 4 le sentó especialmente mal que se pusiera el mayor tan chulo en ese sentido, ya que él mismo había salido con una chica durante un tiempo hace años y la cosa acabó mal. Si lo que pretendía mi hermano 1 era joder y deprimir a mi hermano 4 lo que consiguió fué cabrearle (aunque la verdad sea dicha, eso tampoco es muy difícil...).

Lo curioso es que yo no he notado nada de eso, y soy probablemente el único al que afectaría profundamente que mi hermano 1 se pusiera orgulloso en plan "yo tengo tu no". Todos mis hermanos han salido con alguien o están saliendo (mi hermana ha tenido 3 novios y está tan harta dice de ellos que no quiere más ni chicos ni chicas aunque creo que últimamente se da cuenta que se acerca a los 40 y que está sola en una ciudad que le desagrada. Espero que encuentre lo que busca si es que realmente quiere encontrarlo...). Pero hasta ahora soy el único ante el que mi hermano 1 no ha fardado en plan ofensivo, en ese plan "a mi me quieren y a ti no, soy mejor que tú". También puede ser que sólo haya sido un par de veces y la memoria de mis hermanos hayan agrandado las cosas, porque me resulta chocante que mi hermano 1 pueda tener esa actitud...

Ahora estoy advertido y si usa eso conmigo en algún momento de cabreo o discusión podré esquivarlo con elegancia, pero la verdad es que si lo hubiera usado sin que yo estuviera ya preparado, me habría hecho mucho mucho daño... al fin y al cabo es algo con lo que yo mismo me hago daño, un ataque viniera de fuera sería mas profundo.

El caso es que cuento esto, aparte de para que tengais un breve atisbo de como transcurren las cosas en mi casa, para comentar el tema del cambio de forma de ser cuando empezamos a salir con alguien.

Yo he visto a mucha gente cambiar bastante al empezar a salir con alguien. Con la remarcable excepción de mi hermano 3 (que era un capullete antaño y sigue siéndolo en la misma medida), toda la gente que conozco ha cambiado en mayor o menor medida al empezar a tener una relación.

Supongo que es normal, por pegársete cosas de la otra persona, por adaptarte a la convivencia, porque tu mente sólo se ocupe al 100% de la otra persona y lo demás tenga un nivel de atención más bajo... o porque deje secuelas (buenas o malas) al terminar la relación, como le paso a mi hermano 4, que era una persona mucho más inocente, cariñosa y paciente antaño, hasta que le salió dolorosamente mal lo suyo con la chica con la que salió unos meses, dejándole más dolorido, furioso, y precavido que antaño, y así sigue hasta ahora. He conocido a chicas simpatiquísimas que cuando empiezan a salir con alguien pierden la simpatía y no sólo se vuelven distantes, sino como me pasó con una se vuelven hasta inmaduramente ofensivas y rencorosas sin muco motivo. He conocido chicos que parece haber sido domados y convertidos en gente mucho mejor mientras que otros han agudizado aún más sus rarezas. He conocido personas que han cambiado su forma de ser para esclavizarse a la del otro o que han impuesto la suya y su forma de ver las cosas en una especie de chantaje de cariño ("si me quisieras harías/dirías/apoyarías...." "soy como soy, acéptalo" etc)

Supongo que es por la falta de haber tenido una relación seria, pero... ¿si hemos empezado a estar con alguien noes porque le gusta como somos? ¿Acaso un cambio así de importante en la personalidad no nos convierte en alguien distinto a esa persona de la que se enamoró nuestra pareja? Y no hablo de una evolución medida y cuidadosa, paso a paso que eso es más bien madurar como persona, sino de esos cambios bruscos que parecen ser de un día para otro, como dar la vuelta a un espejo o girar una ruleta.

¿Nunca os ha pasado eso con un amigo o amiga? ¿Nunca habeis hecho eso mismo y no os habeis dado cuenta hasta mucho más tarde?

La máscara de carne

Image Hosted by ImageShack.us

Hace tiempo comenté sobre las máscaras, lo que nos ponemos para ocultarnos a nosotros mismos o a los demás las cosas.

¿Pero que pasa cuando la máscara es de carne? Cuando la máscara la hemos llevado tanto tiempo que no pensamos en ella como tal. Cuando ni siquiera somos conscientes de habérnosla puesto nunca. Esas máscaras en el rostro cuando la verdadera cara está mucho más adentro...

Image Hosted by ImageShack.us

¿Cómo desnudarse del todo? ¿Como quitarse la piel como en el video "Rock DJ" de Robbie Williams, arrancarse la piel, la carne, los músculos hasta quedar en huesos puros y simples, cuando a veces ni así llegamos a la esencia, a lo que somos?

¿Sirve de algo revelar hasta la mínima mancha dentro de nosotros, hasta el más pequeño brillo? ¿Es eso lo que nos mostrará totalmente a los demás, o lo que es más importante, a nosotros mismos?

¿Sirve de algo que proclame mi condición de sátiro salido, vago y cobarde, egoista e inmaduro o así lo único que hago es gritar hasta quedar ronco sin que a nadie le importe ni yo mismo me oiga?

¿Es útil para comprenderme que entone mi capacidad de ofrecer cariño incondicional, mi educación, mi intentar no dar problemas, mis anhelos de buscar cosas mejores, mi fuente interior de buena literatura que tan pocas veces ha brotado?

¿Quedo como un creido o como un autoflagelante? ¿Y es realmente eso lo que soy o sólo lo que veo de mí o quiero ver de mi?

¿Hay algo más adentro? (más adentro en lo profundo o más de mas cosas...)

¿Qué soy realmente, quién soy realmente, cómo puedo conocerlo y así superar esa congoja de no estar haciendo lo correcto o de no estar pulsando los botones apropiados para superar los problemas nimios que me echo encima todos los días?

Porque esa es la sensacion que me abraza con zarcillos que se cuelan por todas las grietas, últimamente...

Image Hosted by ImageShack.us

¿Donde estabas... el día de las 23 Flores en el Congreso?

¿Donde estabas... el día de las 23 Flores en el Congreso?

Una vez ya comenté que lo malo de que te pasen cosas importantes el día de un envento mundial es que te lo recuerdan aniversario tras aniversario de manera indirecta...

Aunque en este caso no es que me pasara algo malo, al fin y al cabo hace 25 años tenía yo 3 y a esa edad pocas cosas malas que dejen memoria de por vida te pueden pasar... (un año más tarde vino lo del brazo, mi primer "recuerdo traumático", así que no pasó tan poco tiempo...)

Directamente no recuerdo nada de aquel día, todo lo que sé es por que me lo contaron. Concretamente mi madre, que era la que estaba conmigo en casa, con 3 años yo aún no tenía colegio ni iba a jardín de infancia, así que mi madre estaba viendo el debate de investidura por la televisión conmigo a su lado en el sofá. Y cuando empezó el lio me contó que me giré hacia ella y dije "mira mamá, hacen pam pam".

Que majos son los niños, ¿verdad? :)

bueno es normal, para mi aquello debía ser como ver "Barrio Sésamo" o dibuos animados, algo que pasaba muy lejos y que ponían en la televisión para divertirme. Lo que no sé es porque mi madre me cuenta que ella se echó a reir por todo lo que estaba viendo, que cuando mi yaya (que por aquel entonces vivía en la calle de al lado) y su vecina llegaron al momento a casas todo temerosas, encontraron a mi madre pasándoselo bomba. Para mí y para cualquiera de poca edad (adolescentes incluidos, mi profesor de la academia nos contó que lo que él pensó fué "cojonudo, un mes sin clase", tenía 15 años de aquellas) aquello no era nada, pero para los adultos supongo que sería preocupante...

Y tambien es muy relatada otra de mis frases. Tras el pam-pam, cuando todos esos valientes y nobles próceres que tenemos de políticos, esa nueva nobleza estilo Primer Estado prerevolucionario (fijaos en sus privilegios y prebendas...) perdieron el culo por meterse tras los bancos, yo dije "mira mamá, los han matado a todos", como si con dos balas al aire se pudiera matar a cien personas a la vez...

Pero bueno, siempre prefiero quedarme con dos imágenes que demuestran que para todo hay excepciones. Independientemente de lo que hicieran antes o después, dos personas estaba ahí de pie entre balas y guardias civiles. Adolfo Suarez levantándose para ayudar a un viejecito Gutierrez Mellado que se encaraba con ese estilo inimitable de las personas mayores a los guardias civiles y Adolfo Suarez sentado con la espalda erguida, ajustándose los botones de la chaqueta mientras silbaban las balas y Gutierrez Mellado de pie con los brazos en jarras ante el guardia civil que le empujaba mientras crepitaba las ametralladoras.

Desde que desarrollé uso de razón política, mis inclinaciones se dirigieron hacia ese Adolfo Suarez que ahora ha perdido (pena de penas, desgracias de desgracias para todo el que sufra tal mal) recuerdos y razonamiento por una enfermedad cerebral degenerativa. Y no sólo porque me gustaba la idea de un partido político de centro (me encanta la mesura y el aplicar las cosas necesarias, venga la idea del lado político que venga puede ser una buena idea, no ese sectarismo de "las ideas de izquierdas/derechas son todas buenas y las del otro lado son todas una caquita"), sino porque el lider del CDS demostró valentía y compromiso, algo que por desgracia se ha perdido entre la ínclita clase política que nos malgobierna y maloposiciona.

Pocas veces en mi vida pienso que lamentaré profundamente la desaparición de un político. Esta vez será una de ellas.

Image Hosted by ImageShack.us

Días desapacibles

Días desapacibles

Han sido unos días... desapacibles creo que es la palabra que mejor encaja aquí. Una combinación de pesadez, desgana, mente vagando...

El clima no ha acompañado, sobre todo estos dos últimos días, con esta lluvia que a pesar de ser sólo agua parece tan pesada, que al caer y mojarme me hacía tener menos ganas aún de moverme más de lo "necesario", como si mis músculos estuvieran en su punto máxima de tensión y el peso de las gotitas fuera suficiente para hacer que se rindieran.

Todo en la cabeza por supuesto, pura vaguería mental. Como que llevo una temporada con pocas ganas de hacer las cosas.

Escribo poco y leo bastante lo que escriben los demás. De hecho me he dado cuenta que hay un montón de cosas que cuento como comentarios en el blog de otros, de las que perfectamente podría haber hablado y desarrollado aquí. Pero no sé, me queda la sensación de que una vez hablado, aunque sea en otro lugar, no es tan prioritario que lo desarrolle aquí... otra ida de olla por mi parte, lo sé.

Dias desapacibles, aunque el viernes me encantó el viento que hacía. Me gustó respirarlo, sentir su golpe frío en la cara. A veces desearía poder oir el viento, oirlo de verdad, oir las voces que arrastra, los restos de sueños, los trozos de canciones. Me gustaría que al respirarlo me llenara los pulmones de los aromas de los lugares en donde aún no he estado y tal vez nunca esté, del olor de las personas a las que nunca conoceré. Escuchar en él el sonido de las risas y llantos que ha rozado en su rugir a través del cielo...

Y el domingo a la nueva casa de mi hermano, a ayudarle a llevar algunas cosas. Y soñar con tener un espacio que pueda llamar mío, un refugio, para mi y para quien se lo ofrezca. Una vida independiente y propia. Cosas que hagan que sienta que estoy viviendo, que estoy vivo, que voy a seguir vivo...

Días desapacibles... la rutina de la academia y el estudiar las oposiciones me ha hecho bien en general, pero ya ha pasado el momento del descubrimiento y ahora se insinúa la pesadez de "todos los días lo mismo". De todos esos minutos que podría estar haciendo otras cosas, de ese "ahora me toca hacer..." que ha quitado un poco de sorpresa al día a día.

Días desapacibles... todos esos momentos en que pienso que podría escribir sobre algo, que incluso me dibujo párrafos y frases en la mente... y no puedo coger en ese momento el ordenador y debo dejarlo correr, y luego cuando vuelvo a disponer de él, ya las cosas que imaginé no parecen tan interesantes, o no recuerdo lo que quería contar o no encuentro esas palabras que en su momento me parecieron totalmente correctas para expresar lo que pensaba...

Son varios factores los que me provocan todo esto, pero sobre todo noto que es el tiempo... este tiempo de lluvia pesada y fría, tan fría...

A ver si dentro de poco se abren las nubes y luce el sol de nuevo. En mi interior y fuera. Me vendría bien un poco de sol...

Una despedida

Image Hosted by ImageShack.us

Ayer nos enteramos que había muerto mi vecino.

El viernes ya nos habíamos cruzado mi madre y yo con su mujer que nos dijo que estaba ingresado grave y que subía a estar con él.

Y ayer una de sus hijas se lo dijo a mi madre, que había fallecido el día anterior por la noche.

Tras dos infartos cerebrales (el último hace tres años mas o menos), demostró tener un gran aguante, a pesar de haber quedado seriamente mermado en sus capacidades físicas.

Ya no habrá esos lamentos como de alma en pena a las cuatro de la mañana cuando se despertaba porque había dormido durante el día y se aburría y quería que su mujer le hiciera compañía. Tampoco habrá ya los evidentemente distintos lamentos cuando se notaba que algo le dolía mucho. Era un timbre de voz totalmente distinto de cuando quería compañía o simplemente llamar la atención, aunque las palabras no fueran articuladas se notaba en la voz cuando era una cosa y cuando la otra.

Era uno de esos vecinos que desde que tengo uso de razón estaba ahí, que aunque no tenga una vida vecinal intensa, estaba en el mismo piso y más o menos se coincidía en algún que otro momento.

Otra presencia más que se va, aunque no me cayera muy bien (hablo de antes de los infartos, parecía alguien muy hosco. Y después de los infartos, en típica actitud egoista humana, pensaba en él sobre todo cuando no me dejaba dormir por estarse dos horas gritando a las tres de la mañana y en esos momentos no eran precisamente buenos términos ni pacientes los que acudían a mi mente) es otra persona que tienes muy cerca que se va.

Y aunque obviamente no se pasa por lo mismo que cuando es alguien a quien quieres, como pasó con mi abuela, te hace pensar. Y es un tema que intento no pensar mucho, ni en mi partida ni en la de los que tengo cerca. A veces prefiero engañarme a jugar, como cuando hacemos de niños, a que el mundo va a seguir como siempre como está, que nadie va a morir y que tenemos toda la eternidad por delante para vivir, soñar, amar y jugar.

"Me siento en mi cubículo, aquí en el mundo material.

Cuando muera, meterán mi cuerpo en una caja y dispondrán de él en la fría tierra.

Y en todo el millón de eones que aún queda por venir, no volveré a respirar, ni a reir, ni a estremecerme de nuevo.

Asi que, ¿quieres venir conmigo y jugar ahora, entre la tímida masa de la humanidad?

El Universo nos ha otorgado este momento."

(Anónimo. Fragmento del juego de ordenador "Alpha Centaury")

¿Estais aprovechando estos momentos que el Universo os concede? Espero que si.

Odioso día...

Image Hosted by ImageShack.us

Bueno, bueno, bueno... otro día de San Valentín más... y ya van 28. Aunque de los primeros no me di cuenta, estaba más ocupado en ensuciar el pañal, babear y dormir plácidamente :)

Luego, de niño, a lo que me dedicaba era a felicitarlo a mi madre y mi tía. Porque coñe, era mujeres y yo las quería. Así que por qué no felicitarlas.

Luego se lo felicitaba a mis amigas. Ya que esperaba algún día tener algo más que felicitaciones con ellas, pues nada, a felicitarlas a todas.

¿Y ahora a quien felicito? Pues a nadie, por supuesto, porque si ya tienen a alguien para felicitarlas con fundamento, yo no pinto nada felicitándolas. Y con aquellas con las que no tenga nada, pues que les voy a felicitar... y luego está el que muchas personas que conozcon coinciden conmigo en que hacer de este día la Jornada Mundial de Carantoñas solo porque las tiendas quieran vendernos rosas, ositos de peluches y demás cosillas pues como que no. Que el amor se demuestra todos los días. Y yo cariño tengo por muchas personas. Pero amor, actualmente...

Así que me pasaré el día rabiando ante cada anuncio, oferta, parejita enrollada... que vea. En parte por envidia claro, de eso soy consciente.

¿Y por qué no declararán hoy Día de los Polvos Mágicos? Un día en que las parejas "tengan permiso" para enrollarse con otras personas si así lo desean, sexo placentero, liberador y sin más consecuencias. Que habilitaran los ayuntamientos un lugar en penumbra limpio y con zonas reservadas donde te suministren condones y jueguecillos eróticos y donde la gente pueda satisfacer sus ansias sin problemas de manera discreta y sin preocupaciones... Pero claro, esa campaña la promoverían Durex y Axe, como mucho además de que sería mal vista por los sectores religioso-éticos de la sociedad...

Pero a lo mejor así por un día sentía que me lo estaba pasando de vicio (nunca mejor dicho) en vez de tener que luchar contra la sensación de que me lo estoy pasando de soledades.

Aún así, la verdad es que me alegro por las personas que quiero y que lo estén pasando hoy de cuento de hadas (o de cuento hindú kamasutrero) con sus respectivos. Pero también me alegro por ellos el resto de los días, así que el que lo haga hoy no cuenta especialmente :)

Y no dejeis de daros unos mimos (en tonos cálidos o ardientes), vosotros que podeis. Ya me gustaría estar en vuestro lugar... :)

Nothing else...

Image Hosted by ImageShack.us

Por una vez incumplo mi costumbre y la pongo como es...

...ya la traduciré...

"So close no matter how far
Couldn’t be much more from the heart
Forever trusting who we are
And nothing else matters

Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don’t just say
And nothing else matters

Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
And nothing else matters

Never cared for what they do
Never cared for what they know
But I know

So close no matter how far
Couldn’t be much more from the heart
Forever trusting who we are
And nothing else matters

Never cared for what they do
Never cared for what they know
But I know

Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don’t just say
And nothing else matters

Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
And nothing else matters

Never cared for what they say
Never cared for games they play
Never cared for what they do
Never cared for what they know
And I know

So close no matter how far
Couldn’t be much more from the heart
Forever trusting who we are
No nothing else matters"

   ("Nothing else Matters" Metallica)

Un tiempo que me hubiera gustado conocer.

Un tiempo que me hubiera gustado conocer.

Sé que el texto es largo, pero no deja indiferente, leedlo, podría copiarlo aquí, pero mejor dejo el enlace y espero que os alucine como me ha alucinado a mi: Patti Smith

Me hubiera gustado estar en uno de esos conciertos y sentir la patada metafórica en lo más hondo.

" Tomamé ahora cariño así como estoy.

Acércame a tí, inténtalo y comprende

que el deseo es hambre, es el fuego que respiro.

El amor es el banquete del que nos alimentamos.

Ven ahora y trata de entender

como me siento cuando estoy en tus manos.

Toma mi mano y ven bajo la colcha.

Ellos ya no puede herirte, no pueden herirte, no pueden herirte...

Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche pertenece a la lujuria.

Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche nos pertenece.

He dudado cuando estaba sola.

El amor es una llamada, el teléfono.

El amor es un angel disfrazado de lujuria

aquí en nuestra cama hasta que llega la mañana.

Ven ahora y trata de entender

como me siento a tus ordenes.

Toma mi mano mientras el sol desciende.

Ellos no pueden tocarte ahora, no pueden tocarte, no pueden tocarte...

Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche pertenece a la lujuria.

Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche nos pertenece.



Con amor dormimos.

Con duda el círculo vicioso

gira y se consume.

Sin ti no puedo vivir.

Perdona el anhelo ardiente.

Creo que es el momento, demasiado real para sentirlo.

Así que tócame ahora, tócame ahora, tócame ahora...


Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche pertenece a la lujuria.

Porque la noche pertenece a los amantes.

Porque la noche nos pertecene.


Porque esta noche hay dos amantes

si creemos en la noche si creemos

porque esta noche hay dos amantes..."

("Because the night" Patti Smith)

A veces me siento en el lugar que no debo en un momento equivocado, en una época equivocada.

Sólo eso...

Sólo eso...

Esta va dedicada a todas las mujeres del mundo...

A las que rien, a las que lloran, a las que sueñan, a las que follan, a las que hacen el amor, a las que sufren, a las que ya no están, a las guapas, a las menos guapas, a las feas, a las menos feas, a las altas, a las bajas, a las delgadas, a las gordas, a las que me leen, a las que no me leen...

" Llego a casa junto con el amanecer,

mi madre me dice: -¿Cuando vas a vivir una vida decente?-

Oh, madre, querida,

nosotras no somos las afortunadas.

Y las chicas quieren divertirse.

Las chicas sólo quieren divertirse.

 

El telefono suena en mitad de la noche,

mi padre grita: - ¿Qué vas a hacer con tu vida?-

Oh, papaito, querido,

tu sabes que sigues siendo el número uno ,

pero las chicas quieren divertise.

Las chicas sólo quieren divertirse.

 

Eso es lo que realmente quieren...

algo de diversión...

Cuando el día de trabajo ha terminado

las chicas quieren divertirse.

Las chicas sólo quieren divertirse.

 

Algunos chicos cojen a una chica hermosa

y la esconden lejos del resto del mundo.

Yo quiero ser de las que camina al sol.

Las chicas quieren divertirse.

Las chicas sólo quieren divertirse.

 

Ellas sólo quieren...

Ellas sólo quieren...

Ellas sólo quieren...

tener un poco de diversión. "

("Girls just wanna have fun" Cyndi Lauper)

Ni una más asesinada por quien debería amarla, no dañarla.

Que no haya ni una más.

 Que por fin el mundo comprenda que sólo quieren vivir su vida. Y divertirse.