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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007. Logros y búsquedas![]() Bueno... primer post del año... hora de ponerse a rememorar, recordar, analizar y decidir...
2006, ese año en que me despedí de la astrología y de la primera de las damas virtuales, las dos mujeres de la Tríada de la que hace tanto hablé... ¿Lastres? ¿Despedidas? ¿Avances? Ahora es pronto para juzgarlo.
2006, ese año en que no volví a oir hablar de la Falsa... por suerte.
2006 ese año de cambios ajenos y tan pocos propios...
El año en que le pedí por primera vez en serio salir a una chica, el año en que me di cuenta al final que más que su pareja, quiero ser su amante. Y eso es algo que permanece en el 2007.
El año en que encontré mi primer trabajo, o este me encontró a mí, depende de cómo se mire.
Un año en el que sigo conservando la amistad de gente que vale la pena, pero también un año en que tuve que desapegarme durante varios meses por culpa del trabajo y puede que haya perdido demasiado terreno para estar tan conectado a esa gente como antaño.
En general, creo que un año pasable, un año con pocas depresiones, un año en que he afianzado cosas buenas y he conseguido evitar unas cuantas malas, aún muy lejos de como quiero estar, pero al menos no he desandado camino. La pena es que un buen año para mi, sigue siendo uno que no ha sido malo, no uno en que me haya pasado algo especialmente bueno...
¿Y qué busco en este año nuevo? Mas o menos lo mismo que en el anterior. Aunque habiendo "catado" ya las "mieles" del mundo laboral, mi principal objetivo es encontrar ese alguien que me llene y que se deje llenar por mí...
Busco...
"Busco un lugar en esta ciudad, ("Duerme conmigo" Jarabe de Palo)
(El video no tiene nada que ver, pero es el único que encontré con la canción...)
¿Voluntarias para compartir la última parte de la canción? :) De Amoris Naturam![]() (...o como se diga en latín "De la naturaleza del amor"... si alguien me chiva las palabras correctas... :) )
Hoy mi hermano mayor cumple años. 40 ya. Y desde hace año y poco está con alguien, que yo sepa por primera vez en su vida. De hecho se casan a mediados de este año que ha empezado. Eso hace ver que a veces se tarda en encontrar lo que buscas. Pero ahí están. Lo encontró.
Y yo me pregunto, pensando que le veo como ejemplo del "más vale tarde que nunca", pensando que en cualquier momento cercano o lejano puedo encontrar también a mi alguien (o a un "alguien" intermedio que activa y reciprocamente me ayude a descubrir, experimentar, valorar el amor aunque termine no siendo el amor de mi vida...) ... yo me pregunto...
"¿Estoy preparado?"
Alguna vez de mis multiples sesiones de madejas mentales he pensado que pasaría si apareciera ese alguien. Alguna vez me lo he preguntaod también considerando si ese alguien que ya he conocido o por la que siento algo que me parece especial, puede ser la persona con la que terminaré saliendo. Y lo que pensaba, lo que me comía la cabeza era... ¿realmente quiero salir con esa persona? ¿Estoy dispuesto a recibir pero también a DAR? Porque al fin y al cabo, cuando sales con alguien tienes una responsabilidad en aras de la relación. Hay que amoldarse, adaptarse, hablar, concretar, decidir, valorar, renunciar, abrazar otras cosas, explorar... Hay que dejar a un lado cosas que antes te parecían prioritarias, aficiones que creías irrenunciables, hay que emplear el tiempo libre de otra manera, hay que estar para la otra persona tal y como la otra persona está para tí. Hay que construir una vida juntos donde antes había dos vidas separados, con las respectivas familias, ocios, gustos, aficiones, planes... Hay que adaptar, hacer encajar piezas de un puzzle que a veces parecen imposibles de unir. Y muchas veces he sentido que no sería capaz. Que el pensar en renunciar a mis fines de semanas de rol, a mis tiempos libres en casa rascando la barriga o viendo la tele o leyendo o dibujando o con el ordenador... que todo eso se terminará (al menos con la frecuencia que ahora se dan) porque ese tiempo lo emplearé en estar con la otra persona... ¿y si se nos acaban los temas de conversación? ¿Y si el contacto y el sexo dejan de llenar tanto (porque antes o después la frecuencia de ambos disminuirán, aunque sea un poco, es inevitable)? ¿Y si no me gustan o no les gusto a sus amigos? ¿Y a donde vamos existiendo dos grupos de amigos, con los suyos o con los mios? ¿A qué película iríamos, a que cafetería, a qué paseos, a qué reuniones familiares cuando soy un moderado eventosocialfóbico? ¿Y si a ella le gusta salir y beber y a mi no? ¿Quién renuncia a lo que quiere hacer? (lo haga quien lo haga, ¿no será injusto?) Tal vez sólo miro los aspectos negativos, sólo esas cosas que uno termina pensando pero sólo cuando se lleva mucho tiempo de relación, porque al principio la pasión hace que todas las cosas parezcan menos problemáticas, que todo se supere. Pero con el tiempo los problemas que parecían pequeños adquieren su verdadera relevancia y afectan. Pero yo siempre pienso en ello al principio...
Aunque la última vez no fué así. Cuando le pedí salir a N. lo hice de corazón. Quería salir con ella. No veía los problemas (los diferentes gustos de ocio, de forma de vida, de actividad diaria...). Eso lo empezé a ver luego. Y no era desconocimiento, poco he descubierto de importancia que no supiera cuando le pedí salir. Simplemente lo he visto desde una estética distinta. Por una vez he pensado como serían los problemas de salir con una persona después de que se presentara la oportunidad, no antes. ¿Eso quiere decir que estaba más colado por N. de lo que nunca he estado por otra persona? ¿O simplemente que por una vez me comporté como es normal para una persona que nunca ha salido en serio con nadie, que es como si tuviera 16 años y estuviera planteándomelo por primera vez? ¿El no pensar en negativo fué producto de una evolución o precisamente de la falta de ella?
¿Estoy preparado para amar? ¿Para la renuncia? ¿Para el sacrificio? ¿Pienso que vale la pena renunciar y sacrificarse, que a la larga va a compensar? ¿O sólo tengo miedo, siempre miedo?
No conozco la naturaleza del amor. Me puedo hacer mil preguntas, pero sólo viviéndolo lo conoceré. Y ahora me puedo preguntar si alguna vez he estado realmente enamorado, o sólo he estado excitado/fascinado/ansioso/temeroso...
Nadie tiene la receta del amor. Cualquier manual que pueda existir valdrá para algunas personas y para algunos aspectos , porque todos sentimos distinto, aunque a veces parecido, no lo bastante parecido. Nadie sabe amar hasta que ama, hasta que se arriesga, hasta que lo vive. ¿Cómo seré yo cuando sienta que incondicional y totalmente estoy amando? ¿Y vale la pena preguntármelo ahora cuando lo que piense puede ser totalmente distinto de lo que termine siendo? Hacia arriba? De culo? Pero siempre adelante...![]() Anoche andaba yo pensando... (sonido de alarmas antibombardeo, gritos, lloros... :) )
Andaba pensando en el punto donde estoy comparado con el punto donde estaba antes. Concretamente en el punto que avanza inevitablemente por el paso del tiempo. Hay cosas que no se pueden evitar se haga lo que se haga, se puede cambiar de manera de ser, de pensamiento, se puede aprender, se puede mejorar o empeorar... pero no puedes evitar cumplir años hacia adelante, dejar atrás calendarios, abandonar los cadáveres de los segundos... puedes evitar mirar, darte cuenta, como parece que intento día tras días, pero antes o despues mis ojos se fijan en el campo de batalla de ahora, el entonces y el luego y veo los que han quedado tendidos en ese campo de batalla...
Es inevitable que pasen esas cosas cuando estoy pasando los datos a la nueva agenda de bolsillo :) Fechas, números de teléfono, repaso de anotaciones... Personas que no inscribiré en la nueva agenda porque en el 2006 elegí/eligió/elejimos o simplemente dejamos, que la relación se achicara hasta la virtual nada. Recuerdos con las personas que si se mantiene el contacto. Esperanzas de que en este año pasemos juntos buenos momentos, como han sido en el anterior o anteriores. Esperanzas de descubrir nuevo aspectos de la pasión con otras. Esperanzas de conocer el rostro y el sonido real de la voz de otras. Esperanzas de llenar más lineas de la agenda con nuevos nombres. 2007. 29 años. Y el otro día mi hermano hablándome de su cercana boda y de que espera tener hijos pronto...
Los que me leen, los que me conocen, saben de mi miedo a los cambios. Me cuesta adaptarme a las situaciones, no soy de rápidos reflejos, tardo. Y al tardar, espero y confió en que las cosas sigan más o menos como están cuando me adapto, sean mal o bien, porque luego sé lo duro que será cambiar cómo me enfrento a lo nuevo. Y sé que lo que debería cambiar es mi modo de afrontar el cambio. Pero claro, eso es lo difícil. Lo fácil (aunque muchas veces doloroso) es dejarse golpear por la corriente hasta que la proa vuelva a estar hacia adelante... y dejarse llevar. Hacia donde sea. Pero la vida avanza. Y uno no puede dejarse llevar siempre. No soy un niño. Ya he tenido mi primer trabajo. Veo como mis hermanos ya al fin planean establecer sus vidas, sólos o acompañados. Y me tocará. Si, claro, cuando se pueda. Bueno por poder podría lanzarme a la aventura ya, pero esa no es mi personalidad. Aunque supiera asumir más riesgos, hay riesgos y riesgos. Prefiero la opción de la calma, soy más planeador (de planes, no de aviones, mi vértigo está omnipresente :) ) que improvisador. No es que las cosas me vengan encima ya, y desde luego no lo hacen sin avisar. Pero la imagen de mi hermano mayor siendo padre me hizo pensar en el paso del tiempo. En que la responsabilidad, la vida, al final nos alcanza, da igual lo que nos escondamos. Llega un momento que no podemos seguir viviendo el sueño de nuestros padres, el sueño que tuvieron de darnos una vida y una infancia y adolescencia, que ahora es nuestra madurez la que toma las riendas y que tenemos que preguntarnos ya...
¿QUÉ ES LO QUE QUIERO EN LA VIDA?
Y no estoy del todo seguro de lo que quiero... desde luego no estoy nada seguro (y en algunos casos muy poco convencido de los medios de llegar a ello) de las cosas que quiero...
Ya sé que nadie me debería decir lo que quiero en la vida. Así que la pregunta es autoretórica :)
Pensaré en ello... porque ya va siendo hora de que lo sepa. Salir de la sartén para caer en el brasas...![]() Es curioso como a la larga la impresión sobre las cosas cambia... bueno, más que cambiar, es darse cuenta que nunca nada es como parecía ser. Será cosa de la memoria selectiva, del pincel embellecedor del pasado (Ya lo decía "el baúl de los recuerdos" de Karina...), o que te llega información que desconocías que te permite ver las cosas de un modo distinto.
El sábado quedé con N. y hubiera contado aquí lo maravillos que fue el día sino fuera porque la última conversación con ella me reveló un dato que borró a un lado el optimismo y el buen cuerpo que me estaban dejando las horas con ella...
Me contó cómo la había acosado.
Bueno, tal vez "acosado" sea una palabra un poco fuerte, porque más o menos fué lo contrario en modos pero en efecto casi el mismo.
La palabra correcta, que usó ella misma, fue "AGOBIAR"
La agobié de mala manera. Tras la petición de salir y la cena del curso y todo lo que pasó en ella, se hizo patente. Sentía que la estaba agobiando mucho, dando la brasa, siendo un pesado. Si, muy educado y caballeroso, pero pesado igualmente. Recuerdo que en el blog contaba yo por esas fechas como me alegraba los días mirarla y compartir las horas de clase con ella. A ella no la alegraban, porque estaba todo el rato por ella y con ella, sin dejarla tener su espacio, con miradas frecuentes y constantes... tanto que las demás de clase se fueron dando cuenta del asunto y las bromitas arreciaron, aumentando su incomodidad. Dice que pasó una temporada con ganas de echarse a llorar porque veía y notaba como yo seguía pesadete con ella, y no se le ocurría una manera de decírmelo sin hacerme daño, porque temía que me lo tomara a mal o que encajara el golpe como si fuera más fuerte de lo que realmente era. Así que pasaban los días y ella intentaba tenerme alejado, quedándose entre clase y clase con la profesora con la esperanza de que yo me fuera con las demás y dejarla descansar un poco... y yo no lo pillaba, claro. Bueno, yo lo que pensaba era que estaba preocupada por su madre y por eso a veces si la dejaba en paz porque pensaba que era con la profesora con la que hablaba más de ese tema (se habían hecho muy buenas amigas) y había que respetar que no quisiera hablarlo con nadie más. Y aunque por causas equivocadas si que pisé el freno, sobre todo cuando un día pillé a Rosi haciéndole gestos a N. con una sonrisilla después de uno de mis actos zalameros y como a ella le había prometido intentar ser discreto en el tema de que me gustaba, dejé de ser tan evidente (creo) para no avergonzarla. Sin saber que ya lo estaba. Me dijo antesdeayer que estuvo a punto de mandarme a la porra, con ganas de gritarme que ni mi amiga quería ser por pesado y coñazo de tio. Así que el ambiente que notaba a final de curso no era sólo por mi ida de olla con el comentario estúpido y egoista. Era también por ella, porque las demás lo notaron y entonces ya no les parecí tan majo y si otro tio despreciable más.
Y ella dice que ahora me lo cuenta porque me tiene mucho cariño, porque somos muy amigos y porque ya superó eso y se toma de otra manera mis coqueteos semi-constantes y además porque al vernos menos a menudo (en el curso era todos los días de diario, al fin y al cabo) pues eso, que me hago menos cargante.
Pensándolo retroactivamente... es cierto que fuí un pesado de tomo y lomo. Recientemente JD me decía "quien la sigue la consigue" pero hay que "seguirla" con una cierta medida, no poniendo día si y día también ojos de carnero degollado, imponiendo mi presencia a su lado continuamente... no respetando su espacio vital, vamos.
Si que puedo ser pesado si. Lo que no suponía era que tanto y descubrirlo digamos que no me ha hecho mucha gracia. Ojo, a ella no la culpo de nada, me la echo a mí, por si estoy siendo un poco vago en el por qué me siento mal. ¿Tanto me cuesta aceptar lo noes? ¿O es que realmente como me dijeron una vez, a mí no hay que darme el más mínimo pie a albergar la más mínima esperanza sobre nada porque me aferro a ello no como un perro mordiendo su hueso, sino como un perro vigilando constatemente su hueso (ya sabeis, no encima todo el rato pero siemrpe cerca y mirando y constantemente presente)? Soy menos de fiar de lo que pensaba. Creí no ser así y el caso no es que en aquel momento, aquella temporada lo fuera, sino que no estoy seguro de haber cambiado a ese aspecto. Bueno, claro, cómo voy a cambiar si no me había dado cuenta... pero a veces maduramos en aspectos que no han sido puestos a prueba y en este no sé si habré madurado. No creo que a día de hoy me hubiera comportado distinto, creyendo ser discreto sin serlo, creyendo ser educado y romántico cuando en realidad era un acoso leve...
Por eso muchas veces pido a la gente que me diga las cosas, por duro, fuerte o "poco educado" que pueda ser el decírmelo. Porque tal vez sólo aprendo a leches, y tengo que recibirlas para mejorar realmente.
El día fue bueno, porque reconozco lo que me dijo que de no ser ahora de total confianza, no me habría contado eso, no seguiría quedando conmigo. De no tenerme cariño nada la obligaría a verme. Y eso es mucho. Y esa revelación no empaña el hecho de que su compañía se me hace maravillosa y el tiempo mejora de calidad si estoy con ella. Realmente fue un buen día.
Pero mi actitud no es tan buena. Mi comportamiento no es tan bueno. Y mi concepto de las cosas, de la insistencia, del perseverar... puede que estén equivocados. Obviamente lo están, si le hice pasar por aquello, pero tal vez lo estén en su totalidad y tenga que replantearme, muy muy seriamente, un cambio muy radical en ciertas cosas... Sólo fue un sueño...
Ya he comentado que normalmente no recuerdo mis sueños... el de hoy si lo recuerdo.
Volviendo de una fiesta en un pueblo (era verano, al menos hacía muy buen tiempo) con los colegas, bajé del coche porque me había dejado la mochila en el sitio donde habíamos estado viendo un festival de recreación histórica sobre la guerra civil en asturias(las recreaciones históricas son festivales en los que se intenta recrear a través de representaciones y talleres cómo se vivía en una época, la ropa que llevaban, las armas que usaban... lo más típicos son sobre la época medieval y la época romana). Cogiendo la mochile se me acercó una mujer de la organización que me dijo que necesitaba que guardara uno de los artículos que habían usado, que era una ametralladora ligera de posición de la guerra civil (ya sabeis, la lógica ilógica de los sueños, por qué iban a necesitar que lo guardara yo...). Simplemente me tomó nota d elos datos del DNI y me la dió. Un cacharro de 4o kilos dijo que aún funcionaba... (otra cosa del sueño, una de esas no pesa 40 kilos y desd eluego yo no puedo cargar con 40 kilos con sólo un poco de esfuerzo como hacía en el sueño). Volviendo a la carretera vi el coche de mis amigos alejarse. Me había dejado tirado. Y así empezó el viaje del sueño. Recorriendo pueblos en dirección a casa a través de valles y montañas, cargando con la ametralladora como si fuera un desfile. No recuerdo mucho de los lugares por donde pasé, sólo que la gente me miraba al ir cargando con el arma pero no comentaban nada y que en un pueblo vi que había una concentración de un grupo nazi para celebrar la boda de uno de sus miembros yl a gente estaba asustada y preferí no pasar por cerca de ahí porque de verme el arma se podía haber armado un lío...
Ya sé que es una idea de olla, pero lo importante del sueño está al final. Al final, cuando me di cuenta que tenía el móvil y no había llamado a mis amigos que me esperaban en un pueblo por el que ya había pasado (dijeron que me lo habían dicho pero yo no les había oido cuando desmonté del coche). Me pasaron a buscar y finalmente llegué a casa, donde mi familia me esperaba con impaciencia y se arremolinaron a mi alrededor comentando como me había echado de menos y cosas sobre la ametralladora y que por qué había tardado tanto. Y entre ellos estaba mi abuela. Y dándole un beso en la mejilla yo la decía "ay yaya, que sueño más raro he tenido. He soñado que te habías muerto" Y ella sacudía la cabeza como diciendo "que chico tan raro" y me devolvía el abrazo.
Ahí desperté y al principio no recordaba nada, hasta que unos segundos después el peso de esa última frase y de la persona a la que se la estaba diciendo, me golpeó de pleno y me heló.
Como dicen en un comic que leí una vez "Odio tener sueños bonitos, porque al final... al final siempre me despierto"
Y lo bonito resulta ser sólo un sueño más... 26/01/2007 15:47 Autor: androgen. Enlace permanente. Tema: Evolucionando No hay comentarios. Comentar. |
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